Capítulo 5: Celos De El
POV. Bulma
Cuando desperté por la mañana, me di cuenta de que Yamcha no se encontraba a mi lado, eso era raro, porque usualmente antes de que él se fuera casi siempre me despertaba para despedirse de mí. Al levantarme mi celular sonó, era un mensaje, cuando lo revise vi que era un mensaje de Yamcha que decía "cielo, me llamaron del trabajo, paso algo, nada de qué preocuparse pero tuve que ir temprano, te deje una buena cantidad de dinero para que tú y Vegeta salgan. Te quiero. Cuídate amor, nos vemos en la noche."
-¿POR QUE ME TIENE QUE PASAR ESTO A MI?- grite lo más fuerte que pude. Lo que menos quería era pasar todo un día con Vegeta.
-¡MUJER CALLATE NO ME DEJAR DORMIR CON TU ESCANDALO!- ¿pero quién se creía este sujeto para gritarme a mí? No se lo permitiría. Si él se quedaría por una temporada en mi casa tenía que empezar a prender MIS reglas, y una de ellas era que nadie, nadie me gritaba, si a Yamcha no se lo permitía mucho menos a él.
Me vestí lo más rápido posible, y me apresure a ir a su habitación. No me importo entrar a su habitación sin tocar antes, era mi casa y podía entrar a donde quisiera cuando yo quisiera.
-Oye tú, escúchame bien, no te permitiré que me griten en mi propia casa- Vegeta ni siquiera se movió, desde que entre él se encontraba acostado en su casa, parecía estar dormido. Poco a poco me fui acercando a su cama.
-¿Vegeta?- susurre su nombre. El lentamente fue abriendo sus ojos, no dijo nada solo me veía fijamente, su mirada era penetrante. Mi cuerpo comenzó a calentarse… No Bulma, no caigas otra vez.
Intente disimular lo que él, con su simple mirada, provocaba en mí, al parecer no se dio cuenta del estado en el que me encontraba.
-Sal de mi habitación en este instante- Vegeta se levantó de la cama y pude ver que solo tenía unos boxers. Dios mío. Mi cuerpo nuevamente me volvió a traicionar, estaba muy nerviosa. Aparte la mirada de su cuerpo, lo que menos quería era que supiera que es lo que el provoca en mí.
-Mujer, que eres sorda, te dije que te quiero fuera de mi habitación- no dejaría que él me mandara, no importaba si se daba cuenta de lo que me provocaba, yo no dejo que nadie me nadie en mi propia casa.
-Tú no eres nadie para decirme que hacer en mi propia casa. Si yo quiero estar aquí, puedo estar aquí- Estaba a punto de salir de la habitación, cuando me acorde de lo que Yamcha me había pedido-Ahh porciento Vegeta, Yamcha me ha pedido que te mostrara la ciudad para que cuando decidas salir solo, sepas por donde ir y aprovechando la salida podríamos y de compras por que al parecer no tienes mucha ropa- dije viendo de reojo las pequeñas maletas que trajo con sigo.
-¿Donde esta Yamcha?-
-Ya se fue a su trabajo- el ya no dijo nada. Cuando me dio la espalda pude ver una gran variedad de cicatrices por toda su espalda. Me tape la boca con mis manos. Mi mirada viajo por toda su espalda, pero había una que llamaba más mi atención, era la más grande, se encontraba en su espalda baja y llegaba casi hasta su ombligo. Un sentimiento muy extraño me invadió. Quería saber que era lo que le había pasado, pero no me atrevía a preguntarle.
Cuando termino de vestirse yo seguía sin moverme, ver todas sus cicatrizar me afecto de una manera que no tenía idea. No me di cuenta de que él se me acerco hasta que me tomo de un brazo.
-¿Qué te pasa mujer?- me pregunto con algo de preocupación.
-No… nada… solo. No, no es nada. Salimos dentro de 20 minutos- sin más salí de la habitación de Vegeta
…
POV. Vegeta
Después de los 20 minutos, la mujer y yo salimos a desayunar a un lugar cerca de la casa.
La verdad me sentía un poco incómodo al estar solos. Ella actuaba como si nada entre nosotros hubiera pasado, como si nunca la hubiera besado, su actitud de alguna manera me enojaba, pero no le daría el placer de ver en el estado que provocaba su forma de actuar. Si ella actuaba como si nada hubiera pasado, yo también actuaría como si nada hubiera pasado.
Llegamos al pequeño restaurante, era muy acogedor, no había muchas personas, mejor para mí.
Cuando no sentamos, rápidamente llego el mesero.
-En que puedo atenderle señorita- pero que le pasa a este sujeto, que acaso no me ve? imbécil. Fingí toser para ver si así notar mi presencia-y señor- ni siquiera voltio a verme cuando dijo señor, solo veía a Bulma. Maldito.
-Nos podría permitir el menú por favor- la mujer le sonreía dulcemente a sujeto, al verla ser tan amable con este sujeto me provocaba ganas de golpearlo hasta que este sentimiento extraño termine.
-Por supuesto señorita- al entregarle el menú, se le acerco más de lo permitido. Y a mí ni siquiera me había dado un menú para que yo escogiera.
-Yo quiero algo ligero, y tu Vegeta?- vaya al fin alguien me toma encuentra.
-Lo que sea- lo único que quería era que ese sujeto se alejara de ella.
-Está bien. A mi tráigame un onigiri y una sopa de miso y para aquí mi amigo el amorgado un tankatsu y un yakitori, y para tomar dos kombucha- el mesero se fue después de anotar todo lo que pidió la mujer. Después de que se fue el imbécil la mujer comenzó a explicarme que era lo que tenía cada platillo que pidió.
-El onigiri son bolas de arroz rellena o mezclada con otros ingredientes , en algunos lugares les ponen adornos para hacerlos más llamativos, la sopa de miso es uno de los platos principales de la gastronomía japonesa contiene miso, dashi, pescado, kamaboko, cebolla, almejas y patatas , el tonkatu tiene chuleta de cerdo empanada y frita, el yakitori consiste solamente de piezas de pollo y verduras y el kombucha es una bebida fermentada de ligero sabor ácido- se veía muy alegre al estar explicando todo lo que contiene cada platillo, antes de que pudiera decir algo el imbécil se no acerco con lo que la mujer pidió para ambos.
-Aquí tiene su orden señorita, onigiri, una sopa de miso y un kombucha y esto es para el señor- este que se creía, casi tira mis platos, mientras que a ella se lo deposito enfrente con mucho cuidado.
-Gracias joven- le sonrió levemente. Odio verla ser tan amable con este imbécil.
-Y un yogashi para la dama- ¿yogashi? yo no me acuerdo de que ella ordenara yogashi.
-Disculpe joven, yo no pedí yogashi, debe ser un error-
-Sé que usted no lo pidió, considérelo un regalo- se le acerco y con una mano acaricio su mejilla. Mi sangre estaba hirviendo de la ira que estaba sintiendo en este instante. Estaba conteniendo las ganas de levantarme y golpearlo.
- Muchas gracias, pero no podría aceptarlo, se lo caro que cuesta y no me sentiría bien al aceptarlo- ella intento de volverle el postre que le trajo el imbécil, pero él no lo permitió.
-Por favor señorita, esto es un regalo para usted, es la mujer más hermosa que haya visto en toda mi vida- ella no dijo nada, estaba muy sonrojada, rápidamente interrumpí.
-Y dime Bulma, a donde iremos después?- logre lo que quería, ella dejo de ver al imbécil y puso toda su atención en mí.
-Si estás de acuerdo podríamos ir a Kamakura- mientras me explicaba, comenzamos a comer- es una ciudad situada en Kanagawa, Japón, a aproximadamente 50 km al suroeste de Tokio. Es una ciudad que se encuentra rodeada por montañas, es famosa por sus templos y santuarios. Después podríamos ir a Harajuku, es una zona muy especial de Tokio que mezcla las mejores tiendas de moda con el parque de Yoyogi y el santuario de Meiji Jingu, el más importante templo sintoista de Tokio. Tambien Palacio Imperial es el corazón de Tokio, en un frondoso parque, y rodeado de fosos y jardines, residencia de la familia imperial japonesa. Y por último podríamos ir a Harayuku es una zona muy especial de Tokio que mezcla las mejores tiendas de moda con el parque de Yoyogi y el santuario de Meiji Jingu, ay podríamos comprar algo de ropa.- Estaba impresionado, además de ser hermosa también es muy inteligente.
Después de terminar, Bulma llamo al camarero para que nos diera la cuenta. Ella iba a pagar la cuenta, pero me opuse.
-Yo pagare- estaba sacando mi billetera cuando ella me detuvo.
-No Vegeta, yo pagare, para eso Yamcha me dio el dinero- esta mujer es una terca.
-Yo pagare mujer, y no insistas más- antes de que pagara ella me tomo de la mano.
-Ya sé, porque no mejor pagamos los dos y asunto arreglado-
-Está bien-
Después de pagar, estábamos a punto de salir cuando el imbécil se acercó a la mujer.
-Tal vez esto sea muy atrevido, pero quería preguntarle si le gustaría salir conmigo- no podía creerlo, este imbécil estaba invitando a un cita. Ella no decía nada.
-Piénselo y cuando tenga una respuesta llámeme. Aquí tiene mi numero- saco un papel y se lo iba a dar, antes de que ella lo tomara se lo quite y lo rompí.
-Vegeta- dijo ella sorprendida por mi acción.
-Oye imbécil, que te pasa, el papel era para ella-
-Ella no necesita tu asqueroso número- tome el brazo de Bulma y la saque de aquel lugar.
-¿Qué te sucede Vegeta?, no tenías que reaccionar de esa forma, ni siquiera iba aceptar se numero- ni yo sé porque reaccione así.
-Solo vámonos- la tome del brazo y le pedí a un taxista que nos llevara a kamakura…
