Capitulo 8: Traición
POV. Vegeta
Después de terminar de bañarme, me dirigí a mi habitación, pero en el camino vi a Yamcha parado en medio de la sala.
-Y ahora a ti que te pasa, ¿Por qué estás ahí parado como estúpido?- le pregunte pero al parecer el no me oyó porque seguía sin moverse del lugar donde se encontraba.
-Vegeta dime la verdad, ¿Qué está sucediendo aquí?-yo solo lo mire seriamente, al parecer estaba confundido, pero quien no lo habría de estar. Llega y lo primero que ve es a su mujer correr a su habitación totalmente empapada y nerviosa y después me ve a mi igualmente mojado y con solo una toalla cubriéndome. Cualquiera con el más mínimo de inteligencia deduciría que algo acababa de ocurrir.
-No sé de qué me hablas- le respondí simplemente. Estaba dispuesto a ir a mi habitación, pero me detuve cundo lo escuche hablar.
-No quiero que te le acerques- lo que había dicho solo provoco que mis músculos se tensaran y una rabia indescriptible me dominara.
-¿Y quién te crees tú para decirme que hacer y qué no hacer?- ni siquiera me volteo para mirarlo a la cara.
-Yo solo te dijo que no te quiero ver cerca de ella. Y te lo digo porque ella es MI esposa y tengo todo el derecho de decidir quién está cerca de ella- eso me hiso enfurecer a un mas. Me voltee y me acerque a el de manera amenazante.
-Tú no eres nadie para decidir por ella, y si yo quiero estar cerca de ella es mi decisión y si no me pide directamente que me aleje de ella pues no lo hare porque no me da la gana- si más me dirigí a mi habitación.
POV. Bulma
Me encontraba totalmente agotada, tanto física como mentalmente. Hoy había sido un día agitado, desde esa mañana hasta ahora, había sido una locura.
Me recosté en mi cama, ya no quería saber nada hasta el día siguiente. Me tape con las cobijas y empecé a dormirme hasta que el ruido de la puerta me asusto pero no me moví, preferí fingir que ya estaba dormida, no quería tener que darle explicaciones a Yamcha de lo que ocurrió este día.
-Bulma, Bulma- me llamaba suavemente pero no me moví -Al parecer ya se durmió- sentí como se sentaba a mi lado y se acercaba a mí. -Mi amor no te quiero perder por ninguna de mis errores y mucho menos por ese tipo- me decía mientras me acariciaba el cabello.
¿Pero de que errores está hablando y como por ese tipo? Yo jamás lo dejaría por alguien más, el ha estado siempre a mi lado, ahora yo estaré a su lado, sin importar lo que sienta. Y con esos pensamientos me quede dormida.
Ya había pasado una semana desde aquel día. Salía más seguido para evitar estar a solas con Vegeta, pues últimamente Yamcha entraba más temprano a trabajar y salía tarde. Todos los días era lo mismo, cuando despertaba Yamcha o Vegeta ya tenían el desayuno listo, a mi no me salía tan rica la comida como a ellos y sobre todo a Vegeta, después de desayunar Yamcha se iba y yo me alistaba para irme también. Cuando yo me iba Vegeta se alistaba para irse a trabajar, ya había conseguido un trabajo y solo esperaba juntar un poco mas de dinero para poder conseguirse un departamento e irse de la casa. Casi siempre que salía me iba directo a un pequeño puesto de manualidades que tenia, no era necesario que yo trabajara pues con lo que ganaba Yamcha era suficiente para los dos, pero no podía estar todo el tiempo sin hacer nada así que decidí poner mi pequeño puesto. Después de trabajar unas horas salía con mi amiga Milk, íbamos a tomar un café o a comer y a platicar de cualquier cosa.
Hoy como todos los demás días me desperté a las 7:00 a.m., después de vestirme me dirigí hacia la cocina por un rico desayuno. Cuando llegue Vegeta se encontraba desayunando.
-Buenos días- lo salude contenta, pero como siempre no me contesto. Me serví un poco de jugo de naranja y tome una manzana, me senté en una silla que se encontraba enfrente de donde estaba sentado Vegeta, estuvimos en silencio hasta que Yamcha entro a la cocina.
-Buenos días- saludo Yamcha acercándose a mí y dándome un beso en la mejilla.
-Buenos días Yamcha- le respondí sonriendo.
-Oye Vegeta, ¿a qué hora sales hoy?- esa pregunta me extraño, ¿para que querrá saber Yamcha a qué hora sale Vegeta?, desde hace una semana se han estado evitando mutuamente y no sean dirigido la palabra, esta es la primera vez que los veo hablarse nuevamente en días, no sé porque sean estado comportando de esa manera.
-¿Para qué quieres saber?- Vegeta estaba viendo fijamente a Yamcha a los ojos, con esa mirada tan penetrante y misteriosa.
-Necesito que me ayudes con algo esta tarde- me sentía totalmente ignorada.
-Bueno yo ya me voy, adiós- me despedí de ambos y salí de la casa con dirección a mi local.
POV. Vegeta
Después de que Bulma se despidió y se fue me levante de la silla con intenciones de irme a trabajar.
-No me has respondido Vegeta-
-A las 5- le respondí sin ganas y me salí rumbo a mi trabajo.
Era las 5:30 y el estúpido de Yamcha no aparecía por ningún lado, ya arto de esperarlo comencé a caminar a la parada de autobuses, pero un grito hizo que me detuviera.
-¡Vegetaaa!- voltee y vi que era el tarado de Yamcha.
-Legas tarde le dije ya cuando estaba cerca de mí.
-Lo sé, y perdón, tuve y pequeño problema, pero ya- estuve tentado a preguntar si tuvo un problema con Bulma, pero mi orgullo se interpuso, ya cundo llegáramos a la casa me daría cuenta si habían tenido algún problema.
-Mejor déjate de estupideces y vallamos rápido a donde quieras ir, porque no tengo todo tu tiempo-
-Está bien Vegeta-
Subimos al auto de Yamcha, y después de unos minutos llegamos al centro comercial.
-¿Qué hacemos aquí?- le pregunte fastidiado.
-Necesito que me ayudes a comprar algunas cosas, no podía traer a Bulma porque ella es un asco en las compras- dijo riendo, yo solo lo mire con odio.
Entramos al centro comercial, después de veinte minutos de estar al lado de esta sabandija tenía ganas de matarlo, solo se la pasaba hablando de su trabajo o también se estaba quejando de lo mal que cocina Bulma.
-Te lo digo enserio Vegeta, ella es un asco en la cocina e intentado enseñarle pero a veces es tan tonta y no aprende nada- ya esta arto de oírlo, estaba a punto de decirle que se callara de una buena vez, pero su teléfono empezó a sonar.
Yamcha se quedo viendo su teléfono unos momentos hasta que al fin contesto-
-¿Bueno?... si amor- el volteo a verme y es susurro me dijo "es Bulma"- si cariño… no te preocupes, tratare de ir lo más rápido que pueda-
Mientras ese estúpido seguía hablando volteé a ver a todas partes tratando de distraerme, pero para mi sorpresa vi a Bulma caminando junto a otra chica, ambas platicando muy alegremente. Volteé a ver nuevamente a Yamcha y este seguía hablando supuestamente con "Bulma".
Maldito.
Sin decir nada me fui, Bulma tenía que saber que ese maldito la está engañando. La estuve buscando pero no lograba encontrarla, hasta que salí al estacionamiento y vi como ella se despedía de su amiga. Me acerque a ella, y cuando su amiga ya se había alejado lo suficiente no pude resistir y la abrase por detrás. Ella di un pequeño salto junto con un chillido.
-No te asuste mujer, soy yo-
-Estúpido Vegeta me asustastes- me dijo mientras se de separaba de mi.
-Tengo que hablar contigo- ella se dio cuenta de que era algo serio.
-¿Qué sucede?-
-No hay que hablar aquí, puede llegar en cualquier momento-
-¿De quién hablas?- no le conteste, simplemente la tome del brazo y la jale para que entremos al centro comercial. La lleve a donde se encontraba la zona de juego, dudo que si Yamcha empiece a buscarme lo haga aquí, aquí estaremos seguro y podre contarle todo.
-¿A que venimos aquí Vegeta?- no sabía cómo decirle que su esposo la engaña.
