Olvide esto en el cap 1 así que aquí esta: No soy dueña de los personajes de Sailor Moon, son de Naoko Takeuchi, no pretendo comerciar con la historia, escribo solo por diversión.
Lo que se lee entre comillas son los diálogos, lo puse así para no estar escribiendo los nombres de Serenity y Endymion, igual si creen que no funciona y les gusta más con nombres se aceptan comentarios.
CAPÍTULO 2
Y después de una señal de afirmación de Serenity aparecieron alrededor de ellos 7 figuras con impresionantes armaduras y al mismo tiempo que decían "ESTA HECHO" unían sus manos en forma de aplauso creando una explosión de luz tan grande que pronto envolvió todo el lugar, Serenity con los ojos entreabiertos no podía ver más que solo luz, empezó a experimentar una extraña sensación de no saber quién era o en donde se encontraba, pero lejos de preocuparse por ello se sentía tranquila, relajada, muy ligera, de pronto dentro de ese estallido de luz presencio una escena en la que dos jóvenes se conocían, era extraño como si estuviera viendo una pantalla sin forma, una vida ajena pero por alguna razón sentía gran empatía por la situación, por los personajes que estaban ante sus ojos. La escena se situaba en un majestuoso castillo plateado, con enormes puertas con elegantes grabados, incontables balcones y torres con hermosas cúpulas y a su espalda un gran lago, el castillo estaba repleto de gente, al parecer en el salón principal se llevaba a cabo un gran baile, las damas portaban elegantes vestidos de noche combinados con ostentosas joyas, los caballeros ataviados por impecables trajes o uniformes de gala, manjares extraordinarios se encontraban dispuestos en enormes mesas de mármol, al costado una gran orquesta; sin duda alguna era un evento importante, pero no eras estos detalles los que más impresionaban, sino que la mayoría de los asistentes portaban tiaras, coronas, cetros y largas y excelsas capas, pero en la visión todos estos personajes parecían borrosos sin importancia, solo una joven con un hermoso vestido blanco muy ceñido straple en la parte de arriba hasta la cintura donde se convierte en acampanado, las mangas son largas, anchas y transparentes en forma triangular y cabello dorado se veía clara, nítida, atrayendo la atención de Serenity.
La joven visiblemente fastidiada no tardó en salir al balcón a despejarse y ver las estrellas, al llegar ahí se recargo en el barandal descansando el rostro entre sus manos dejando escapar un gran suspiro y de pronto una voz detrás de ella la hizo saltar del susto.
"Parece que estas tan fastidiada como yo"
"¿Quién habló?" volteo asustada la joven de cabello dorado
Pues estaba tan ensimismada en sus pensamientos que al entrar en el balcón no noto la presencia de un joven que al igual que ella había salido a descansar un momento.
"Perdón, me llamo Endymion, no quise asustarte" le dijo el joven de cabello azul casi negro e intensos ojos grises al tiempo que salía de la oscuridad que lo ocultaba y se acercaba a la joven.
"Estaba distraída y no te había visto, mi nombre es Serenity" expreso con una gran sonrisa
"Que raro creo haber escuchado antes ese nombre, pero dime ¿Por qué ha sido el suspiro de hace rato?"
"Es solo que conozco a la mayoría de toda la vida y siempre hablan de lo mismo, además Afrodita quiere que le siga el juego de enamorar muchachos, no lo se a veces me exasperan, pero y tú?, ¿Qué haces aquí afuera?"
"Pues a mí me pasa completamente lo opuesto, no conozco a nadie y pareciera que me evitan a toda costa"
"Ja, ja, ja como crees no lo hacen apropósito, pero es cierto yo nunca te había visto por aquí, ¿de dónde eres?"
"Cuando mi madre estaba embarazada Zeus mando a mi padre al inframundo para controlar las constantes rebeliones y fue ahí donde nací, al crecer me fue encargado el mundo de los muertos"
"Debe ser muy difícil vivir ahí" dijo la joven con preocupación.
"Nunca me había puesto a pensar eso, supongo que estoy acostumbrado, además hasta hoy no conocía nada porque anhelar mi liberación" contesto con una sonrisa coqueta y acercándose más a la rubia.
"quieres decir que ¿es la primera vez que vienes al Olimpo?" pregunto completamente apenada y tratando de desviar el tema
"No, hace mucho tiempo vine con mi familia a un baile como estos pero casi no recuerdo nada"
"Entonces que te parece si te doy un recorrido"
"nada me gustaría más"
Y en el momento en el que descendían por unas enormes escaleras hacia el jardín la visión se convirtió en un rayo de luz haciendo que Serenity se volteara y se encontrara con otra escena.
Morfeo y su esposa se encontraban en la sala de reuniones. Muchos dioses no solo del Olimpo se encontraban reunidos. El motivo se encontraba delante de los ellos, durmiendo en su pequeño moisés, y todos los presentes habían ido a conocer a la pequeña. Uno a uno se fueron acercando a la recién nacida. Le tocó el turno a uno de los miembros más conocidos, no solo por su buen desempeño al ocuparse del inframundo, sino también por su gran amistad con Morfeo. Al igual que el resto estaba acompañado, tanto por su esposa y por su primogénito, el cual en vez de hacer lo que le habían ordenado a hacer se puso a jugar con la pequeña. Todos se quedaron maravillados de escuchar los gorgoreos de la niña, y más aun al escuchar la declaración del niño peliazul.
"No tienes que preocuparte por nada, yo siempre voy a estar a tu lado para cuidarte"
Los progenitores de ambos niños se miraron con una sonrisa en sus caras, por lo menos Serenity ya tenía su escolta personal. Sin embargo en la cara de la madre de la recién nacida se podía ver un rastro de preocupación, aunque trato de esconderlo lo más rápido que pudo, ella sabía que los destinos de ambos niños estaba separado por un abismo y antes de poder estar juntos tendrían que superar muchos obstáculos.
De pronto muchas imágenes de los mismos jóvenes aparecieron a su alrededor, eran imágenes de felicidad y amor, hasta que todo se detuvo en una en la que había tristeza.
Era de noche, la pareja se encontraba en un jardín con grandes bardas forradas con hermosas enredaderas en las que las luciérnagas parecieron encontrar su hogar, en el centro se encontraba una fuente de plata, con zafiros incrustados y un elegante diseño griego, en su extremo superior sobresalía un diamante en forma de media luna, y ahí sentados en la orilla de aquella fuente los jóvenes vivieron el momento más triste de su vida.
"Tengo que irme el inframundo quiere atacar la tierra"
"Pero volverás, como lo has hecho siempre ¿verdad?" preguntó la joven con desesperación
"No sé cuanto dure la batalla, pero ten la seguridad de que todos los días lucharé para que me liberen para volver a tu lado" aseguro el peliazul.
"Te esperaré, todos las noches vendré a este jardín a añorar tu regreso"
"y cada noche la luna solo brillará por ti" prometió Endymion
"Soñaré contigo cada segundo de mi existencia"
"yo he soñado contigo siempre, aún antes de conocerte, te amo Serenity"
"Te amo Endymion"
Mientras se fundían en un beso Endymion desapareció volviendo así al mundo de los muertos dejando desconsolada a la Diosa de los sueños.
Y esta fue la última escena que vio Serenity antes de que la luz que la rodeaba se volviera segadora provocando que cerrara los ojos, cuando los volvió a abrir ya no se encontraba en el Olimpo, estaba en la tierra, había vuelto a nacer y lo mismo le había pasado a Endymion.
