Mina, les aviso de una vez que las actualizaciones de esta linda historia se harán los domingos.

Los sábados los tengo muy ocupados XD

Amo a mi madre *u* me regalo un libro de la colección del legado kyaaa ELDEST es mi favorito… ok demasiado de mi.

TMM no me pertenece, asi como tampoco los capítulos y/o personajes de esta historia, todo es obra de SukiStraawberry-sama

A partir de aquí comienza la traducción.

¡Muy bien, aquí está el siguiente capítulo! ¡Gracias por todos los increíbles comentarios!Esta ha sido una maravillosa primera experiencia en FF para mí y es gracias al apoyo de todas que he sido capaz de escribir esta épica novela monstruosamente larga.No podría haberlo (y no lo habría) hecho sin todos ustedes.Así que muchas gracias, ¡Sepan que estoy escribiendo esta historia para cada una de ustedes!(Espero que les guste el romance porque yo soy una adicta a el, por lo que esta en todas partes...)

De todas formas... ¡Amo a Kisshu! ¡Pero no soy su propietaria ni de TMM!Ahora que todos lo saben, sin más preámbulos, ¡volvamos a la historia!

Dos semanas más tarde...

Capítulo XVI: Hai, estoy aquí.

"Sin duda, Dios podría haber hecho una baya mejor (que la fresa), pero, sin duda, Dios nunca la hizo."

- William Allen Butler

"Ne... estoy aburrido", se quejó Tart. "¿Cuándo va a cerrar el Café?"

"A la misma hora de siempre", dijo con voz apagada Pai. Tart froto el pie contra el techo con impaciencia.

"Pudding no me ha hablado en todo el día", murmuró, con el ceño fruncido hacia el suelo. "Ella ha estado tan ocupada con el trabajo, la escuela y todas esas cosas."

Kisshu apenas escuchaba lo que sus amigos decían. Los tres estaban sentados en la parte superior del techo del Café Mew Mew, viendo la puesta de sol.

"Bueno, es un poco lindo, supongo," Tart había dicho, prestando atención al cielo por primera vez.

"Es la contaminación", se quejó Kisshu. "Hace que los colores sean especialmente brillantes."

Tart miró a Kisshu. "Ya no eres divertido en absoluto", se quejó. Kisshu no respondió, y Tart se sentó, al otro lado Pai, de mal humor.

Habían estado sentados afuera por lo menos durante una hora - Kisshu no podía estar seguro, ya que el tiempo parecía ser extremadamente inconsistente últimamente. Durante el día, pasaba lentamente- Kisshu pasaba parte de su tiempo en el sótano del Café, con Crumb, Soda, y Scone, otras veces en su habitación, y la mayor parte de el en los techos. Su localización variaba - a veces se quedaba en el Café, y en ocasiones optaba por un rascacielos. Consistentemente, se encontró a si mismo pasando el tiempo con la mirada fija en el cielo, a veces hablando consigo mismo, pero era mas frecuente que no pudiese encontrar palabras para expresar adecuadamente sus sentimientos.

Habían pasado dos semanas. Dos largas, y nada felices, semanas desde que Ichigo decidiera mantenerse alejada de él- nada parecía estar bien. No importaba a dónde fuera o lo que hiciera, siempre estaba incómodo, molesto o meditando. Pai y Tart a veces se quedaban con él, pero en muchas ocasiones Tart se aburría, y se iba, y Pai tenía que ir a ver el progreso de sus compañeros en el seguimiento de los extraterrestres enemigos.

"Ha habido muy poca actividad", dijo Pai a Kisshu y Tart. Tart se animó un poco.

"Bueno, eso es genial - ¿Supongo que es demasiado pedir que se hayan dado por vencidos, ne?", preguntó.

Pai asintió solemnemente. "Yo diría que sí."

Kisshu dijo en voz baja: "Es sospechoso que no hayan actuado en tanto tiempo. Pareciera que estuviesen perdiendo su tiempo dando vueltas alrededor."

Pai miró a Kisshu. Kisshu se dio cuenta de que Pai se preguntaba si se estaba refiriendo a sí mismo también. Miró a su amigo. "Pero yo permaneceré en este lugar hasta que ellos se vayan de aquí", agregó. Pai hizo un gesto afirmativo apenas perceptible y dirigió su mirada hacia el cielo. Kisshu colocó su cabeza sobre sus rodillas.

Tart se aclaró la garganta, luego se aventuró a hablar tímidamente, "Pudding dice que Ichigo está llevando las cosas bien".

Kisshu miró a Tart, instantáneamente alerta. Tart no solía hablar de Ichigo cuando Kisshu estaba cerca. Ahora que pensaba en ello, nadie lo hacia. Como si pensaran que fingiendo, en frente de él, que no existía lo ayudaría en algo. En este punto, estaba desesperado por obtener información de ella. La única vez que la vio, se la guardó para sí mismo... ya que técnicamente, se suponía que no debía verla en absoluto.

Pero no conseguía evitarlo. Él no podía. Kisshu dijo: "¿Lo esta? ¿Qué está haciendo? ¿Qué dijo Pudding?"

Tart se encogió de hombros. "No mucho. Solo que ella estaba entrenando con Ryou porque está teniendo problemas para convertirse en Mew".

Kisshu se dio la vuelta, sus colmillos puntiagudos brillaron ligeramente al apretar sus dientes con rabia. Ryou era su mentor, y él podía verla todos los días. No era justo - para Kisshu, Ichigo estaba en su mente todo el tiempo. Él no podría haber expulsado el recuerdo de su dulce rostro fuera de su cabeza aun si hubiera tratado. Aunque, pensándolo bien, la última vez que ella había hablado con él, su, normalmente linda, cara feliz se había llenado de tristeza y algo de miedo. No había querido hacerle daño - sabía que la había sostenido con demasiada fuerza - pero había estado tan molesto, enojado y confundido que se había dejado llevar por sus emociones. Hoy en día, él estaba actuando más como Pai - sonriendo apenas, rara vez bromeando – sin actuar para nada en su forma normalmente astuta.

Desde el suelo, se oyó una voz. "Taru Taru, ¡Puedes bajar ahora!" Los tres extranjeros vieron a la pequeña Pudding en el suelo, escoba en mano, sonriendo alegremente hacia ellos.

Tart se levantó de la azotea. "Por fin", murmuró, volando hasta ella inmediatamente. "Entonces, ¿cómo estuvo el trabajo?" Kisshu le oyó preguntar, antes que se alejara. Pai miró a Kisshu de nuevo.

"El entrenamiento te molesta." No era una pregunta, Pai no tenía que adivinar sobre su amigo.

Kisshu apretó sus puños. "Él sólo se preocupa por salvar el planeta. Sólo quiere tener a su precioso grupo Mew para que luche por él. Ni siquiera se preocupa por lo difícil que es para Ichigo." El nombre le dejó un sabor amargo en la boca. Trataba de decirlo lo menos posible, pero a veces se le escapaba antes de que pudiese detenerlo. Lo lamentaba todo el tiempo.

"Hmm," Pai dijo ecuánimemente. Kisshu de repente se puso de pie – por el momento, el cielo se estaba tornando oscuro con el crepúsculo.

"Voy a salir por un rato", dijo innecesariamente. Pai lo miró de reojo. Kisshu sospechó que Pai conocía su destino, y entrecerró los ojos.

"¿No vas a decir nada?"

Pai frunció ligeramente el ceño. "¿Te ha visto?"

Kisshu negó con la cabeza. "No, espero hasta que este dormida."

"Entonces, no".

Kisshu le dirigió una mirada de agradecimiento a su amigo, y se lanzó hacia la noche, teletransportandose, con apenas una liguera perturbación. Pai se quedó inmóvil por un momento más, y luego sacó un pequeño trozo, compactado, de papel, lo desdobló y empezó a leer.

Mientras tanto, Kisshu había llegado al barrio de Ichigo. Escondiéndose detrás de una de las casas vecinas, podía ver una luz en la habitación de Ichigo. Se acercó más, agradecido de que sus prendas de color oscuro le ayudaran a mezclarse en la oscuridad.

Después de que Ichigo le hubiera dicho que aún amaba a Aoyama y quería que él se mantuviera lejos, había hecho lo que le pedía - por unos tres días. Pero el dolor de no verla había sido demasiado fuerte, y Kisshu sabía que si tenía cuidado, podría encontrar un medio para "hacer lo que el había dicho que haría". Kisshu era inteligente - él era astuto, y tenía una larga historia de espionaje a Ichigo, sin que ella lo supiese. Mientras ella no se enterara de que él la estaba viendo, nadie lo detendría para continuar.

Aunque tenía que admitir que le hacia sentir mal el tener que rebajarse a ese nivel otra vez. Antes, cuando él había sido enemigo de Ichigo, había estado más bien fascinado por sus actividades, sin duda no había prestado atención a cada pequeña cosa que ella hizo, como tendía a hacerlo ahora.

Incluso las cosas más pequeñas le recordaban a Kisshu lo mucho que la quería. Dentro de su habitación, la puerta se abrió, y Kisshu vio que ya se había duchado y que estaba en pijama. La vio colgar la toalla e ir hacia el espejo para cepillarse el pelo. Rara vez la había visto mojada en el pasado. Eso lo hizo sonreír - se parecía a un gatito que había sido atrapado en la lluvia.

Así era cómo había pasado las últimas noches- escondido fuera de su vista, sólo observándola, mirándola ir a la cama e ir a dormir. Por lo general, ella daba vueltas en su cama durante, por lo menos, una hora antes de quedarse dormida. Sólo entonces Kisshu sentía que era seguro flotar hasta su ventana y mirar más de cerca.

Esta noche, una vez que ella estaba dormida, Kisshu se quedó consternado al ver que la pesadilla había regresado. Ahora Kisshu siempre sabía cuándo tenía malos sueños, ella gemía y se retorcía un poco, como si estuviese tratando de escapar de las garras de alguien. Desde aquella noche Kisshu no había estado dentro de su habitación, no estaba seguro de si todavía hablaba en sueños, pero esta noche, la ventana estaba abierta y podía oírla murmurar algo. De ser posible, parecía más agitada que de costumbre.

Kisshu se debatía mientras la observaba luchar. Recordó que había ido a su lado una vez antes, y que, después de escuchar el nombre de Aoyama, se había retirado con rabia. Sin duda, si el iba de nuevo a tratar de consolarla, sería lo mismo. Él no sabía mucho acerca de los sueños humanos, pero Ichigo tendía a actuar de la misma manera todas las noches, por lo que se preguntaba si tal vez era el mismo sueño.

Kisshu flotó unos cuantos centímetros más cerca, con las manos apenas tocando el alféizar de la ventana. Estaba tan inseguro sobre qué era lo que debía hacer. En la habitación, Ichigo estaba cada vez más y más inquieta. Era demasiado difícil sólo mirarla. Iba en contra todos sus instintos. Era-

"Neh, Koneko-chan", murmuró Kisshu, agarrando la ventana y deslizándola hacia arriba. "No puedo decirte que no a ti." Se apretujo a través del espacio y se metió dentro.

Su corazón latía con fuerza, se acercó a la cama una vez más. Pareciera que un bálsamo refrescara sus heridas- ver su rostro de cerca otra vez. Sin embargo, su rostro se lleno de empatía al ver su expresión, tan torturada. Se preguntó en qué parte del sueño se encontraba, y cuánto más le quedaba por soportar, o si al terminó de este ella se despertaría, o simplemente el sueño se repetiría.

Concluyo que en realidad no importaba - lo más importante era que ella estaba sufriendo, y que aunque tuviera que escuchar el nombre de ese chico terrícola estúpido de nuevo, por lo menos podría tratar de ayudarla a sentirse mejor. Con suerte, ella no se despertaría, o tendría que explicarle lo que había estado haciendo durante la última semana y media.

Se inclinó y apoyó sus manos suavemente sobre sus hombros – ligeramente, solo para que ella sintiera que estaba ahí. Lamentaba profundamente la forma en la que la había tratado antes, cuando él la había sostenido. Estaba seguro de que ella había conseguido algunos moretones, o por lo menos algunos arañazos. Entonces, él apoyó la cara mas cercanamente, reposando en la curva de su cuello, aspirando el dulce aroma a fresas de su cabello.

"Ichigo..." habló en su oído, apenas audiblemente. "Todo está bien, Koneko-chan, yo estoy aquí."

Sintió su cuerpo moverse por debajo de él, y su respiración se volvió mas tranquila. Ella trató de formar una palabra coherente en sus labios, pero hasta ahora su sueño-lenguaje era ininteligible.

Kisshu suspiró en su pelo. Esto era perfecto. Esto era el paraíso. Sólo escuchar su respiración, en la quietud de la noche, sin su carita triste, recordándole que ella no quería ser suya.

"K-Kisshu".

Kisshu se congeló. Él sabía por el tono que había usado que ella lo había dicho en su sueño, pero aún así... ella había dicho su nombre. Era él esta vez, ÉL era con quien ella estaba soñando, no el chico de la Tierra.

"Hai", susurró Kisshu, levantando la cabeza para mirarla a la cara. Estaba tranquila ahora, ¿estaba pensando en él? ¿Estaba siendo confortada por él, tanto en el sueño como por fuera? Los largos dedos de Kisshu acariciaron su mejilla. Sintió una oleada inmensa de gratitud.

"Hai, estoy aquí", repitió, su voz baja quebrándose cuando las lágrimas se escaparon de sus ojos. Ellas resbalaron hasta las mejillas de la chica, y Kisshu cuidadosamente trató de quitarlas.

"Tú siempre serás mi Koneko-chan", murmuró. "Yo siempre te mantendrá a salvo." Colocó un beso ligero, como una pluma, en su frente, y se retiró de mala gana, para que ella no despertara encontrándolo allí. Al salir, tuvo el cuidado de deslizar la ventana hacia abajo.

A pesar de que ella todavía no tenía conocimiento de lo que él había hecho, se sentía muy feliz de repente. Ella estaba pensando en él. Ella soñaba con él. Ella había dicho su nombre...

"Ichigo", dijo, suspirando. Silencioso como un soplo de aire, se teletransporto de vuelta a la cafetería.

"¡Oye, Ichigo!"

"Oh, hola Takata". Ichigo lo saludó sin entusiasmo. Estaba cansada, agotada de un entrenamiento matutino con Ryou, y tendría que regresar a el al finalizar las clases, a pesar de eso ahora tenía más tiempo libre de lo había tenido en años. Por fin, el día había terminado, y estaba lista para salir.

Takata tropezó en su prisa por llegar hasta ella. "Como podrás ver, Ichigo, me preguntaba-"

"Hoy no, por favor", espetó Ichigo, frotándose los ojos. Takata la miró con preocupación.

"¿Qué pasa, Ichigo? ¿Estás enferma? Te puedo llevar con la enfermera-"

"Estoy bien, Takata," dijo Ichigo, un poco más fuerte de lo que ella hubiera querido. "No necesito nada, ¿de acuerdo?"

"Claro", concordó Takata. "Así que, eh, de todos modos, hay uh, esta cosa que está sucediendo este viernes-"

"¡En serio!" Ichigo se volvió hacia él, completamente frustrada y agobiada. "No quiero salir contigo, ¿de acuerdo?" Ella inmediatamente se arrepintió de lo que había dicho, pero para ser honesta estaba harta de él y estaba de mal humor. La sesión de entrenamiento no había ido bien. En su mayor parte consistía en que Ryou tratara de hacerla enfocar su mente y su corazón en la transformación.

El único problema era que su corazón no estaba con ella. No estaba segura de si ella incluso tenía un corazón todavía. Ella siguió hablando muy a menudo con las demás Mews, pero sentía que solo la mitad de ella estaba con ellas. Escuchaba lo que le decían, pero nada parecía captar su atención.

A menos, no en vano, que mencionaran a Kisshu. Y lo hacían, sólo para mantenerla actualizada. Y para tratar de averiguar sobre por qué ella se negaba a verlo. A pesar de decirles de que la razón general era la de no ponerlo en peligro y la de no tenerlo luchando por ella, Mint, Lettuce, y Pudding parecían saber que había algo mas. Incluso Zakuro, con quien Ichigo había hablado de vez en cuando por teléfono, sabía que esa no era toda la historia.

Ichigo había estado caminando hacia la casa de Lettuce para verla antes de irse a la cafetería. Cuando llamó a la puerta, Lettuce le abrió y la saludó con la respiración agitada.

"¡Ichigo!" Ella sonrió. "¡Adelante! Voy a traerte algo de comer."

"Así está bien", dijo Ichigo. "Te tienes que ir muy pronto, ¿no?"

"Hai", dijo Lechuga, retorciendo sus manos de una manera un tanto nerviosa. Ichigo la miró con curiosidad.

"Oye, ¿qué pasa? Te ves un poco... abrumada."

Lettuce se rió tímidamente. "Bueno, mira, la cosa es... He estado buscando una referencia de algo que Pai me escribió, porque quiero contestarle con algo de la misma fuente, pero he buscado por todas partes y no he podido encontrarlo en ningún lugar"

Ichigo se rió un poco. "Tal vez yo pueda ayudar". Tenía que admitirlo, tenia curiosidad por ver alguno de los escritos de Pai, hasta ahora, ella sólo había oído descripciones de Lettuce para darse una idea.

Sin embargo, al instante comprendió el por qué Lettuce se veía tan estresada - había alrededor de seis libros llenos de poesía apilados en su escritorio, otro mas en la parte superior de la cama.

"Uh, ¿no podrías usar una computadora para esto?" Ichigo le preguntó abrumada.

"La conexión se cayó", explicó Lettuce. Ambas se sentaron en su cama y Lettuce le entregó a Ichigo la nota desplegada. "Él las deja con cintas atadas a la ventana", dijo Lettuce, sonrojándose un poco. "Algo así como mi propio servicio de correo personal."

"¿Y cómo consigue los tuyos?"

Lettuce parecía avergonzada. "Por lo general, le pido a Pudding que se los de a él. A ella no le importa en lo absoluto. De hecho, se la pasa alrededor de ellos tres con mucha frecuencia ahora." Lettuce cuidó no mencionar el nombre de Kisshu - la cara de Ichigo hacia un espasmo divertido cada vez que lo mencionaban.

Para Ichigo, las últimas dos semanas habían sido sumamente desalentadoras. Echaba de menos a Kisshu como una loca - su humor, su sonrisa maliciosa, sus nombres de mascotas - y su entrenamiento no la llevaba a ninguna parte. Por no hablar de las pesadillas que seguían atormentándola cada noche.

Sin embargo... algo había pasado la noche anterior. Había sentido que la pesadilla se detenía abruptamente en un punto, y que un calor la había rodeado. Las imágenes habían desaparecido en un fondo negro, se había sentido como si estuviera envuelta en una enorme manta que bloqueaba todas las horribles imágenes y sonidos. Y ella había imaginado que Kisshu estaba hablando con ella, diciendo su nombre. Estaba segura de que había sido sólo una especie de extensión de su sueño, pero ella había estado tan agradecida de escuchar su voz reconfortándola que había tratado de responder.

Suspirando, Ichigo trató de alejar los recuerdos de la noche anterior de su mente; ya había tenido demasiado. Estaba confusa por los sueños, ahora mismo se sentía enferma de ellos. Ella había querido mantener a Kisshu alejado de ella, y él lo estaba. No tenía sentido que ella deseara estar con él ahora. Se enderezó un poco, centró su atención en Lettuce y se dedicó a la búsqueda del poema.

¡Bueno, hasta la próxima vez!

Mucho amor para todos,

* ~ * ~ Suki

Chicas, gracias por leer… y ;_; ¡LO SE! El capitulo anterior fue una cosa realmente triste TT-TT mi pobre Kisshu-sama

He de confesar que la primera vez que llore en AÑOS fue gracias a ese capi… y yo que creía que no encontraría nada tan triste como el capitulo 45

Mmm fuera de eso…. ¿Les gusta la pareja MayxAsh de pokemon? .-. Tengo ganas de escribir un oneshot de ellos pero no me animo

Jajajaj ya fue mucho hablar, JA NE!

Hasta el próximo fin

Pd: lo habria subido desde el viernes en la noche pero como ya era tarde y me gusta leer una vez mas las cosas antes de subirlas,
dudaba de mi capacidad mental en esos momentos XD