Holas!
Último capítulo :'c es lo malo de escribir 1000 palabras, todo se hace taan corto u.u
Espero que les guste!
Saludos.
Nota de autora: Fanfic Drarry. Relación chico-chico. En el primer capítulo, transcurso de este, pasan siete años. Segundo capítulo pasan ocho años mas. Y en este tercer capítulo pasan alrededor de dieciocho años.
Este fic participa del Reto Normal de Abril "Emociones y Sentimientos" del foro "Provocare Ravenclaw".
Disclaimer; los personajes de esta historia pertenecen a J. K. Rowling, excepto los que han sido creados por mí.
Emoción/Sentimiento: Decisión.
.
.
.
Capítulo 3. Decisiones
Podrías haberla considerado como una de las decisiones más estúpidas que has tomado, pero si lo hicieras estarías desperdiciando algo realmente maravilloso.
Tus ojos miran fijamente tu esposa — ¿Segura? —preguntas. Ella no se inmuta por la pregunta.
—Absolutamente —intentas dejar el rictus en su rostro.
—Bien —murmuras—. Supongo que tu madre y la mía se aseguraran de que veas al mejor medimago.
—Claro, Narcissa ya me lo ha dicho.
—Bien.
—Es irónico, pero pensé que te pondrías más feliz.
Sonríes —Estoy feliz, por supuesto, pero no me agrada que tú seas la madre.
Pansy sonríe un poquito —Claro, supongo que hubieses deseado que alguien como Potter lo fuera.
—No necesito responderte eso.
—Fue tu decisión que nos casáramos.
—Tienes razón, como también fue mi decisión tener un hijo —las palabras suenan huecas y sin sentimiento. Ella jadea.
—Eres un...
—Vete, Pansy.
—Te odio —ella se levanta y se va de la sala.
—Es mutuo —susurras a la nada—. Es mutuo.
Te acomodas la túnica de gala.
—Padre.
El rostro de tu hijo se refleja en el espejo.
—No deberías estar aquí.
El chico sonríe —Tu tardabas demasiado.
Meneas la cabeza con una sonrisa —Lo siento.
— ¿Esto está ocurriendo cierto?
—Está pasando —respondes.
Te giras para mirar a tu hijo.
Tu primogénito ya tiene veinticinco años.
— ¿Qué pasa?
Los ojos grises iguales a los tuyos te miran —Nada —sonríe.
— ¿Deseas esto, cierto?
—Sí, claro que sí.
Pero no hay tal seguridad en su voz. Le miras mejor, aquellos titubeos no los habías visto antes.
—Scorp, puedes confiar en mí.
—Nada pasa. Solo vine para que me acomodaras correctamente la corbata.
Frunces el ceño.
—De acuerdo —te acercas a él y comienzas a acomodarle la corbata—. Tu amigo ¿Llegó?
Entonces tu hijo desvía la mirada —Sí.
Y es ahí donde lo vez todo más claro.
¿Cómo no lo habías visto venir?
—Scorpius, te lo pregunto una vez mas, ¿Quieres casarte con Christine Nott?
Él se aleja un poco —Sí.
Pero sabes que no esta siendo sincero. Joder nadie puede engañar a un mentiroso.
El silencio reina en la habitación.
—Bien, padre, yo…
—No te cases —murmuras.
Tu hijo frunce el ceño —La amo.
— ¿En serio? —preguntas—. Si no estás seguro no lo hagas.
—Padre…
—Si la amaras, si realmente lo hicieras, no estaríamos aquí. Titubeas y estas nervioso.
Él baja la mirada.
—Estas a tiempo.
—No me… —se muerde el labio—. Christine me chantajeó, por esa razón le pedí matrimonio, ella me vio con un chico… con Potter. Albus Potter.
El único hijo de Potter tuvo que meterse con el tuyo.
Valla puto destino. Jodida vida. Jodido tú porque tu hijo consiguió lo que tu no.
—Él… yo le dije que no… que no lucharía por lo que teníamos porque no quería decepcionarte ni a ti ni a mamá. Yo… yo no quería que mi vida fuera así… —su voz tembló—. Lo siento.
No sabes que decir.
No tienes palabras, porque él que debería pedir disculpas eres tú. No él.
Jamás quisiste ser como Lucius, trataste de ser diferente y creíste haberlo conseguido, pero ahora te das cuenta de que no conoces casi nada a tu hijo.
—Scorp —él te mira. Sus ojos están enrojecidos por las lágrimas acumuladas—. No cometas el mismo error que cometí yo.
Y él entiende.
Da un paso hacia ti y te abraza.
.
Es un caos.
Todos gritan, otros lloran y muchos no entienden.
Draco esta impasible mirando todo aquello.
Tu hijo ha tomado la mejor de las decisiones y se pasado los reproches de Pansy por donde mejor sabe.
Por lo menos él será feliz.
Albus estaba ahí sentado. Scorpuis envés de ir al altar con Christine se ha ido directamente hacia él y le ha susurrado algo que no has entendido, pero con la sonrisa que se han lanzado han dejado todo patas arriba.
Pansy colérica camina hacia a ti.
— ¿Por qué no le has detenido? Seremos la vergüenza.
Y pensabas responderle, pero detrás de ella alguien te reclama también — ¿Qué ha pasado, Draco?
Tu santa madre.
Suspiras.
—Solo lo diré una vez, y es para ambas, no permitiré que mi hijo cometa el mismo error que yo.
Y sin más que decir desapareces.
.
Han pasado unas semanas.
Y ambos chicos han desaparecido del mundo mágico.
Estás en tu consulta leyendo una carta que te ha enviado, una carta en donde te dice lo feliz que es.
Si él lo es, entonces tú también lo eres.
Alguien toca la puerta y murmuras un "pase".
Esta se abre dejándote ver a Potter apoyado en el marco de la puerta.
Déjà vu.
—Espero no molestar —es su saludo.
— ¿Qué quieres? —respondes ordenando, tratando de no mirarle.
—Solo quiero hablar contigo.
Después de que Potter se recuperase son pocas las veces que lo has vuelto a ver.
—Estoy ocupado, Potter.
— ¿Podríamos ir a tomar un trago?
El círculo se cierra.
Esta vez la respuesta no resbala de tus labios.
Eres un hombre ya mayor que piensa antes de hablar.
—Debo regresar a casa.
Él hace una mueca.
—Y creo que tú también deberías volver a la tuya.
—Ginny me engaña desde hace muchos años. Al igual que tu esposa a ti.
Cierto. Mas que cierto.
— ¿Qué quieres? —y ambos saben lo que esa pregunta quiere decir.
—Que hablemos. Esto no tiene que ser así.
—Ya no somos jóvenes, Potter. Ambos tenemos hijos y responsabilidades.
Él camina con paso firme hasta ti.
—Quizás yo ya no quiera tener más responsabilidades.
Y sin más que decir te besa.
Sus labios son cálidos, correctos, y deseas que nunca se separe de ti.
Quizás pensaste que nunca más le tendrías, pero ahora sabes que no le dejaras.
Llevas tus manos hacia su cara y profundizas el beso.
Estas casado con Pansy y tienes un hijo, pero quizás las cosas no tienen que seguir así.
Y te sientes estúpido por darte cuenta a estas alturas de tu vida.
