Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Lynyrd Lionheart, yo solo la traduzco.


GOD LOVE HER

Capitulo seisAclaración

Edward's POV

No había planeado dejarle saber a Bella mis intenciones tan pronto. De hecho, recuerdo haber planeado guardarme mis sentimientos para mí mismo hasta que sintiera que ella ya había superado lo de Mike y que estaba lista para escucharlos.

Pero, había estado malditamente... ardiente mientras me gritaba por el "beso" que le había dado y luego muy mortificada al darse cuenta de lo que había dicho. Quise ver el fuego de nuevo. Su sonrojo era hermoso, pero el fuego...

El fuego me había quitado el aliento.

― ¿Crees que este granjero será tan amistoso como el último? ― preguntó cuando me alcanzó. No estaba seguro de si el hecho de que ella actuara como si no acabara de decirle que la había querido durante los últimos cuatro años era algo bueno o no, pero su pequeña y reservada sonrisa me hizo creer que, tal vez, ella no estaba tan colgada por Mike como yo había pensado.

― Nos pillaron sacándonos fotos con las vacas del último, ― apunté divertida. ― Y en realidad no sabemos cual fue la reacción de él.

― Podría haber sido un ella, ― contestó Bella con un falso tono severo. ― Igualdad, Edward. Las mujeres también pueden ser granjeras.

― No sabía que eras feminista, Bella, ― contesté en el mismo tono. ― Me estoy enterando de muchos detalles interesantes sobre ti. ¿También eres de las que evitan afeitarse las piernas?

Me golpeó en el brazo y me quedé sorprendido cuando en realidad dolió. Bella nunca me había parecido del tipo de chicas que pueden dar un puñetazo.

― Ouch. ¿Dónde has aprendido a golpear así? ― aullé. Me habría frotado el lugar, pero necesitaba las dos manos para tirar de la moto.

― Déjame adivinar, ¿eres un hombre machista que cree que las chicas no deberían ser capaces de dar un golpe? ― Su expresión era severa, pero había una chispa de diversión escondida en las profundidades de sus ojos que me hizo pensar que no estaba en tantos problemas como ella quería hacerme creer. ― Por si quieres saberlo, Charlie me enseñó cuando tenía catorce años y me rompí la mano dándole un puñetazo a Jacob Black en la mandíbula.

Sentí mi mandíbula aflojarse mientras la miraba fijamente. ¿Bella rompiéndose la mano por golpear a un tipo? No iba muy bien con la imagen que me había creado de ella.

La hacía mucho mejor.

― ¿Por qué me miras así? ― preguntó incómoda.

― Estoy sorprendido... e impresionado. ¿Quién es Jacob Black y por qué le diste un puñetazo?

Ella se sonrojó y se frotó la nuca.

― No creo que siga siendo tu turno de hacer preguntas, ― dijo. ― Así que, en su lugar, yo preguntaré. ¿Qué vas a hacer en otoño?

― No lo sé y no vas a distraerme tan fácilmente, ― contesté. ― Ya no estamos jugando a las veinte preguntas, ahora estamos jugando a Bella suelta sus profundos y oscuros secretos sobre golpear a chicos en la mandíbula.

― ¿Cómo puedes no saberlo? ― Bella me miró fijamente. ― Es Julio, Edward. No creo que acepten solicitudes aún en ningún sitio.

Sentí mis labios apretarse. Era una discusión que Carlisle y yo habíamos tenido a menudo. Él quería que decidiera mi futuro y yo no sabía que quería hacer.

Bueno, eso era mentira. Sabía lo que quería hacer. Simplemente sabía que nunca conseguiría hacerlo.

― ¿Podemos volver a tu historia sobre Jacob Black? ― pregunté, encogiéndome mentalmente por la sequedad de mi voz.

― ¡Eso son gilipolleces, Edward! ― saltó Bella. ― Tú me hiciste responder todas tus preguntas sobre Mike y porqué salí con él pero, ¿tú no vas a responder esta? No puedes esperar que yo suelte cosas cuando tú no respondes una pregunta en el momento en que la cosa se pone seria.

― Oh, sí, porque tú respondiste mi pregunta sobre Mike muy bien. ¿Se esperaba que lo hicieras? Esa es la mayor gilipollez que he escuchado. No te tiras a alguien que no te gusta solo porque se espera que lo hagas, Bella.

― ¿Qué has dicho? ― La voz de Bella sonaba peligrosa, pero lo ignoré.

― Me has oído, ― contesté de mala manera.

― ¿Quién te dijo que yo me estaba tirando a Mike? ― el sonido de su voz era como el de un látigo.

― Se lo ha dicho a cualquiera que le prestara atención, Bella. ¿Realmente crees que Mike se callaría algo como quitarle la virginidad a la hija del jefe de policía? Estoy casi sorprendido de que el propio Jefe Swan nunca lo haya oído. ― Hablar de eso no estaba ayudando a mi mal humor. Me estaba volviendo a traer a la mente el enfado por celos que había sentido cuando escuché a Newton hablar de ello con Tyler Crowley y Eric Yorkie en Septiembre.

― ¡Ese bastardo! ― siseó Bella. ― ¡No, eso es poco, sucia serpiente bastarda!

― ¿Esperabas que Newton se lo callara? No sabía que fueras tan ingenua.

― ¡No esperaría que Mike se lo callara, si en realidad hubiera pasado! ― me soltó Bella. ― Pero yo nunca me he tirado a Mike. ¡Ese jodido hijo de puta!

― ¿De verdad? ― Sentí mi mal humor evaporarse con cada nombre que Bella le llamaba a Newton.

― ¡No! ― me gritó. ― ¡Y no puedo creer que tú lo creyeras!

Caminó hacia delante dando fuertes pisadas, pero el efecto fue arruinado cuando tropezó con una piedra, lo que hizo que se pusiera a soltar una tira de maldiciones contra las piedras, Mike Newton e idiotas que conducen motos.

― ¡No entiendo porqué estás tan enfadada conmigo! ― le dije desde atrás. ― Has salido con él cuatro años, no es tan difícil de creer que te hayas acostado con él.

Bella paró y giró sobre sus talones en un movimiento sorprendentemente grácil. Sus ojos ardían, todo su semblante estaba enfadado y, una vez más, quitaba completamente el aliento. Fue hacia mí, sus ojos estaban entrecerrados y fijos en mi cara.

― ¿Es por eso por lo que estás haciendo esta... esta... cosa de seducción? ― me siseó, parando cuando estaba a un pie de mí. ― ¿Es por que crees que soy fácil o algo?

― ¿Qué? ― Me sentí completamente tonto mientras balbuceaba, pero las palabras de Bella me habían dejado completamente en shock. ― ¿Fácil? No creo... sé que no lo eres. ― Sentí mi propio enfado crecer. ― Por el amor de Dios, ¿realmente piensas que soy tan cerdo? Si alguien debería preguntar sobre intenciones, ese debería ser yo. ¿Por qué viniste conmigo, Bella? ¿Porque de verdad querías o porque era una buena forma de dejar al jefe de policía y al queridísimo Mike Newton?

― ¡No creía que fueras un cerdo hasta ahora! ― gritó Bella. ― Vine contigo porque cuando te hablé, escuchaste. Nunca nadie había hecho eso antes. Vine contigo porque era loco y enfermo y tú hiciste esa cosa de acariciar con la boca pidiéndome que lo intentara, y eso me hizo querer hacerlo. Y ahora mira donde estoy, a medio camino de una maldita granja con un tipo que apenas conozco y una moto sin gasolina. ¡Los impulsos están sobrevalorados!

― ¡Entonces, llenaremos el depósito y daremos la vuelta, puedo devolverte a Forks y a Newton, y tú y Charlie podéis fingir que nunca te escapaste con ese problemático chico Cullen! ― Estábamos en la cara del otro ahora. La de ella estaba roja de enfado y dudaba que la mía estuviera mucho mejor.

― ¡Maldita sea, no! ― gruñó. ― Eres un cerdo, Edward Cullen, pero eres el primer maldito cerdo que he conocido que en realidad se ha preocupado por lo que yo quería y lo que tenía que decir. Así que, a pesar del hecho de que está sobrevalorado, voy a seguir siendo impulsiva. Vamos a llenar el depósito y vamos a seguir conduciendo a cualquier maldito lugar que sea que vayamos. Y a lo largo del camino, voy a olvidar a Mike jodido Newton y el hecho de que todos creen que yo le he hecho favores sexuales, y tú vas a ganar algo de ambición y decidir hacer algo con tu futuro. ¡Y vas a disfrutarlo!

Bella se quedó respirando profundamente después de su discurso, sus mejillas estaban rojas, sus ojos brillaban, y su pecho subía y bajaba rápidamente. Esme habría estado avergonzada, pero el movimiento del pecho atrajo mi atención durante un breve periodo de tiempo antes de que mis ojos volvieran de golpe a los suyos. Mi enfado no tenía ninguna oportunidad frente a la imagen de Bella, y pronto me encontré a mí mismo riendo.

― ¿Por qué estás riendo? ― soltó.

― Eres magnífica cuando estás enfadada, ― le informé. ― Quitas el aliento completamente. ― Bajé la pata de cabra para poder sostener la cara de Bella entre mis manos y dejar un sonoro beso en su boca, rompiéndolo rápidamente. ― Y yo tengo ambición.

― Entonces, ¿por qué estabas tan molesto cuando pregunté tus planes? ― Obviamente, Bella todavía estaba molesta, pero la forma en que se tocaba los labios me hizo pensar que sería perdonado.

― Tengo antecedentes penales. No les gustan esas cosas en la escuela de medicina.

― Tienes antecedentes de menor que desaparecerán cuando cumplas los dieciocho. ― Bella rodó los ojos. ― Tienes algunas infracciones de tráfico, igual que la mitad del país.

― ¿Cómo sabes eso? ― le pregunté con sospecha.

― Soy la hija del jefe de policía, ― contestó. ― Charlie me habla de ese tipo de cosas todo el tiempo.

― Se necesitan cartas de recomendación. Nadie me daría una a mí.

Bella se puso divertida.

― Ahora estás siendo ridículo. Tienes que completar una licenciatura antes de la escuela de medicina. Tú solo destaca en algo y luego tus profesores de universidad te escribirán cartas de recomendación. Ellos no van a preocuparse por lo que pensaba de ti tu profesor de biología del instituto, Edward.

La miré.

― Así que, ¿en realidad crees que puedo hacerlo? ¿Convertirme en doctor?

― ¿Por qué no? Tu nota media es buena y eres listo. ¿Por qué no podrías?

― Porque soy Edward Cullen y no seré nada más que un delincuente, ― contesté.

― Si Mike puede tener éxito, creo que tú estarás bien. ― Sonrió satisfecha. ― Después de todo, la única razón por la que aprobó Biología es porque yo hice los deberes con él y estudié para los tests. ― Su mirada se volvió agría. ― Aunque, aparentemente, en realidad estábamos haciendo cosas sucias en ese momento, si le crees a él.

― Siento haberlo hecho, ― le dije.

― Deberías sentirlo, ― estuvo de acuerdo, luego suspiró. ― Lo siento... he reaccionado exgeradamente. Tú tenías razón, hemos estado saliendo durante cuatro años. La mayoría de las chicas habrían, uhm... hecho cosas.

― Me alegro. ― Me aclaré la garganta cuando ella levantó una ceja. ― De que tú no, uh... hicieras cosas con él, me refiero... y esto es increíblemente incómodo, así que me callaré ahora.

Estaba avergonzado, pero casi valió la pena cuando ella echó la cabeza atrás y rio.

― Vamos, Edward. ― Enganchó su brazo con el mío. ― Vamos a conseguir algo de gasolina y volvamos a la carretera.

Le sonreí, contento porque volviéramos a la camaradería sencilla que habíamos tenido hasta la explosiva discusión.

― Eso, Srta. Swan, suena como una idea excelente.

Casi estábamos en la casa de la granja cuando Bella habló de nuevo.

― Yo también me alegro. ― Sonrió ampliamente cuando yo fruncí el ceño confundido. ― De no haber hecho nada con Mike. Hay chicos mucho mejores ahí fuera.

La mirada que me envió me hizo tragar saliva.

Esperaría hasta que estuviera segura de haber superado lo de Mike antes de hacer un movimiento real.

Solo deseaba que Bella me lo pusiera un poco fácil.


Hola!

Perdón por la tardanza, pero los exámenes me han absorbido y pretendía actualizar ayer pero se me rompió el cargador del ordenador.

Muchas gracias por leer, comentar y añadir la historia a alertas y favoritos.

-Bells :)