Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Lynyrd Lionheart, yo solo la traduzco.
GOD LOVE HER
Outtake uno – Mi experiencia en la cárcel
Contada por Alice Brandon.
Fruncí el ceño, mirando por la ventana mientras conducíamos por las calles de Ellensburg hacia la comisaría. ¡No podía creer que Mama Whitlock hubiera hecho que nos arrestaran!
― ¡No puedo creer que dejaras a mi preciado Pookie con esa... esa prostituta! ¿Sabías que estaba hablando sobre hacerle a ese horrible chico favores sexuales? ― me siseó Mama Whitlock.
― Edward dijo que tú los malentendiste, madre, ― contestó Jasper, su voz sonaba cansada. Él siempre suena cansado alrededor de Mama Whitlock. Echaba de menos al libre y cariñoso hombre del que me había enamorado en la universidad.
― No hubo ningún malentendido, Jasper, ― contestó Mama Whitlock con toda la dignidad de una reina. ― Son niños horribles. Obviamente, sus padres nunca les han disciplinado propiamente. Probablemente ella robará a Pookie y-
― ¡Nadie quiere a tu jodido perro! ― salté enfadada. ― ¡Ladra, huele y ese disfraz se veía ridículo en él! ¡Es un macho y tú le vestiste como Xena!
― ¡Qué, cómo! ― jadeó Mama Whitlock indignada, luego miró a Jasper. ― ¿No vas a defenderme?
― ¿Podemos calmarnos todos? ― preguntó Jasper. ― Iremos, pagaré la fianza y estaremos bien.
Volví a fruncir el ceño mirando por la ventana, Jasper siguió inclinado hacia atrás contra el asiento con los ojos cerrados y Mama Whitlock alternó miradas furiosas entre nosotros dos.
¡Dios, como odiaba a esa mujer!
― Aquí estamos gente. ― Uno de los oficiales, el Oficial Samuels, me abrió la puerta. Salí con dificultad y seguí al otro oficial, el Oficial Mitchell, dentro de la cárcel.
Diez minutos más tarde, habíamos sido multados, estábamos en la celda y Jasper les estaba dando a los oficiales su información bancaria para que pudieran cobrar la fianza.
― Gracias, señor. Iremos a hacer el papeleo y os sacaremos de aquí en un momento, ― dijo.
― Todo esto es culpa de esa terrible Sylvie Anderson, ― dijo Mama Whitlock. ― De ella y ese asqueroso chucho suyo. Ni siquiera se les debería permitir entrar. Hacen una escena cada año.
Me quedé decididamente en silencio, segura de que si hablaba sería para decir que no era la Sra. Anderson la que hacía una escena cada año, sino más bien Mama Whitlock.
― Podéis estar seguros de que hablaré con el comité sobre este escándalo, ― siguió Mama Whitlock. ― No pasa-
― ¿Sr. Whitlock?
― ¡Oh, gracias a Dios! ― Jasper se puso de pie de un salto. ― ¿Ya está la fianza? ¿Podemos irnos?
― Erm... hay un problema. No parece haber suficiente dinero en su cuenta para cubrir la fianza de los tres. ¿Como le gustaría proceder?
― ¿Qué? ― Jasper parecía en shock. ― Tenía 6500 ahorrados en esa cuenta. Debe haber algún tipo de error.
― No hay error señor. ¿Cómo le gustaría-?
― Pero debe haber algún error. Nadie más que yo y mi ma... ― Jasper dejó la frase y se volvió a Mama Whitlock. ― ¿Cómo pagaste ese disfraz de Xena?
― También es mi dinero. Si quiero coger 1500 dólares para encargarme de Pookie, entonces lo haré. Tú me diste esa tarjeta de débito-
― ¡Te di una tarjeta de débito para emergencias! ― soltó Jasper. ― ¡No para comprarle a tu perro un disfraz para un desfile!
― ¡No me hables así, Jasper Whitlock! ― contestó Mama Whitlock indignada. ― Yo te he criado. Te he dado de comer y te he mantenido bien vestido. Te mantuve durante la univ-
― ¡Yo me mantuve durante la universidad con becas y trabajando!
― No habría sido posible sin la ética con la que te crié! ¡Tenía todo el derecho de usar ese dinero! ¡Si no fuera por mí tú no lo habrías tenido!
― Puse mi vida en pausa por ti, ― la voz de Jasper sonaba peligrosamente calmada. ― Decidí rechazar el trabajo en Chicago, hice lo que tu me dijiste, demonios, ¡te he permitido tratar mal a Alice cuando ella no ha hecho nada para merecerlo! ¡No te debo nada!
― Jasper. ― Me puse de pie y coloqué mis manos en su pecho. ― Cuidado, antes de que digas algo de lo que te arrepentirás después.
― No, ella merece oírlo. ― Me miró. ― Lo siento, Allie. Te puse en segundo lugar, cuando deberías haber estado primero. Te amo más que a nada, pero di por garantizado tu amor. Mereces algo mejor que eso. Debería haberte dado algo mejor que eso. Es una pobre excusa de hombre el que deja que su madre dirija su vida, y yo he sido una pobre excusa de hombre. Te lo compensaré. Te dejaré elegir nuestra casa en Chicago.
― ¡QUÉ! ― gritó Mama Whitlock, pero fue ignorada.
― ¿Estás seguro? ― pregunté.
― Es una gran oportunidad –para los dos. Tú tendrás más trabajo y puedes decorar lo que quieras cuando encontremos un lugar.
― Oh, Jasper, ― murmuré, presionando mis labios contra los suyos.
Nuestro beso fue rápidamente cortado cuando Mama Whitlock me alejó empujándome.
― Esta mujer te está lavando el cerebro Jasper Elias Whitlock, ― dijo. ― No vas a ninguna parte. Te quedarás aquí y apoyarás a tu pobre madre como un buen chico. Tal vez no debería haber cogido el dinero sin decírtelo primero, aunque creo que estaba en mi derecho, pero-
― No, madre, ― interrumpió Jasper. ― Has dirigido mi vida durante años. Luego fui a la universidad y era libre, y me enamoré de Alice. Nunca debería haber vuelto aquí después de eso pero, como un tonto, lo hice. Tú me has usado desde entonces. He pagado tu casa, tu coche, pero la línea está en pagar por tu jodido perro. ¡Ahorrarás tu pensión durante los próximos meses si tienes que hacerlo, pero me lo devolverás! ― La voz de Jasper había subido de volumen progresivamente durante todo el monólogo hasta que estuvo gritando al final. Su voz se suavizó de nuevo. ― Nos mudamos a Chicago, Alice y yo, y tú serás feliz por nosotros o, que Dios me ayude, nunca volveré a hablar contigo.
― ¡No puedes decirlo en serio! ― sollozó Mama Whitlock.
― Digo en serio cada palabra, ― contestó Jasper. Se sentó a mi lado y me puso en sus brazos, dejando a su madre con sus falsos sollozos al otro lado de la celda. Pensé que mi habilidad para no sonreír satisfecha porque Mama Whitlock hubiera recibido su merecido era bastante impresionante.
Los sollozos de Mama Whitlock murieron fluidamente y se convirtieron en miradas furiosas enviadas hacia nosotros, pero nosotros las ignoramos. Yo simplemente sonreí en el pecho de Jasper y disfruté la sensación de sus dedos pasando por mi pelo. Pude oír el murmullo de las voces de Edward y Bella mientras venían, y distinguí las palabras 'fianza' y 'pagada'. Eran buenas personas y me alegraba de haberlos conocido.
Me alegraba incluso más de estar finalmente esperando al futuro.
Nos mudábamos a Chicago.
Nos mudábamos lejos de Mama Whitlock.
Oh, gracias a Dios.
Hola!
La otra vez los outtakes los subí aparte de la historia principal, pero esta vez lo voy a poner todo junto.
La fecha de la actualización está en mi perfil.
Muchas gracias por leer, comentar y añadir la historia a alertas y favoritos.
-Bells :)
