Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Lynyrd Lionheart, yo solo la traduzco.
EPOV de su viaje a la farmacia.
GOD LOVE HER
Outtake cuatro – Un viaje de compras
Contado por Edward Cullen.
Cuando me desperté, fue para encontrarme a mí mismo envuelto alrededor de Bella. Ella encajaba conmigo como si fuera una pieza que me faltaba. No quería nada más que envolverla más fuerte en mis brazos y volver a dormir pero, cuando miré al reloj, vi que ya eran las ocho y media.
Quería ponerme en marcha. Tal vez estuviera un poco distraído durante mi conversación con Carlisle, pero podía recordarle perfectamente mencionando que Charlie venía tras nosotros. Ahora, no era un hombre que fuera intimidado fácilmente... pero Charlie tenía una pistola y, como jefe de policía, estaba aproximadamente un noventa y nueve por ciento seguro de que sabía como usarla.
Quería evitar al papi dueño de una pistola a toda costa.
Cuidadosamente, me separé de Bella y la miré dormir durante unos minutos. Murmuró mi nombre una vez y sus brazos se estiraron buscándome, así que puse mi almohada en ellos y ella los envolvió a su alrededor. Quería que nos fuéramos pero odiaba despertarla, así que imaginé que podía hacer un par de recados yo solo antes de volver.
Como visitar una farmacia.
Tras dejarle una nota a Bella por si acaso se despertaba antes de que yo volviera, hice mi camino al Walgreens más cercano. Una vez allí, me encontré a mí mismo frente a un dilema interesante.
Realmente no tenía ni idea de lo que fuera que debería comprar. Imaginé que simplemente vendría, cogería una caja de condones y seguiría mi camino.
Ahora me encontraba frente a una pared de condones y sin idea de qué tipo debería coger. No creía que con sabor fueran bien con Bella. Para mí, parecían gritar "actividad inmoral", especialmente desde que ella me había dicho que no estaba lista para el sexo. ¿No dirían los de sabor "quiero que me la chupes" o algo así?
"Para su placer" y "Estriados" parecían ser las mejores apuestas, pero todavía no estaba seguro.
Mirando a mi derecha, vi otra sección llena de lubricantes, sprays espermicidas, condones femeninos y esponjas. ¿Querría Bella esponjas? ¿Cómo funcionaban siquiera? Nunca nos explicaron eso en el instituto.
― Hola, ¿puedo ayudarte? ― Salté y tiré tres cajas y dos botes de lubricante de las estanterías cuando la alegre voz me asustó.
― Oh, cielos. ― Una chica rubia de bote con ojos marrones se cubrió la boca con las manos. ― Lo siento mucho. Solo estaba viendo si necesitabas ayuda. Pareces un poco inseguro.
― Yo... er...― No estaba seguro de qué hacer. Necesitaba ayuda y la chica llevaba el uniforme verde de Walgreens, pero también parecía tener mi edad. ¿Realmente quería pedirle a alguien de mi edad consejo sobre métodos de sexo seguro?
― No hay necesidad de estar tan inseguro, ― me dijo la chica. ― Quiero decir, eres totalmente sexy y todo, pero a la jefa no le gusta el comportamiento poco profesional, y real, realmente necesito este trabajo.
― Bueno. ― Miré a mi alrededor inútilmente, pero no parecía haber nadie más a quién pudiera preguntarle. ― Mi novia y yo... estamos... uh...
― No necesitas decir nada más, ― contestó la chica. ― Estos son los mejores si quieres impresionarla. ― Cogió de un gancho una caja de Trojans Para el placer de ella. ― Aunque estos no están muy mal, incluso aunque brillen en la oscuridad. ― Me dio otra caja. ― ¿Toma tu novia anticonceptivos?
― Uh, no... y no somos de por aquí, así que en realidad no puede conseguir ninguno, y-
― Entonces, querrás esto. ― Me dio un bote de spray espermicida. ― Y, probablemente algún lubricante... oooh, lo hay de cereza. ¡Nunca he probado ese antes!
La miré fijamente cuando dio el grito y cogió un bote. Cuando vio mi cara, se sonrojó.
― Oooops... eso no ha sido muy profesional. ¿Me haces un favor y no se lo mencionas a la jefa? Últimamente está enfadada y no creo que vaya a estar de mejor humor cuando termine de hablar con el tipo gruñón que vino antes. Llevan en la oficina unos diez minutos.
― Uhm, sin problema, ― contesté lentamente. ― Así que... ¿has dicho cereza?
Diez minutos más tarde, la chica, de la que descubrí que se llamaba Sarah, estaba cobrando mis compras.
― Asegúrate de usar a la vez los condones y el spray espermicida para una protección máxima, y yo seguiría usando el spray aunque tu novia empieza a tomar la píldora. Es, ya sabes, más seguro. Serán cuarenta y un dólares y veintiséis céntimos.
Le di mi tarjeta de crédito.
― Bueno... uh... gracias, ― dije después de firmar el ticket y aceptar la bolsa de la farmacia.
― Sin problema... y diviértete. ― Sarah me guiñó el ojo y sentí como me sonrojaba. Le murmuré algo y me di la vuelta para dejar la farmacia. Choqué con alguien al salir y mi bolsa y el lubricante y spray espermicida salieron volando.
― Mierda, ― murmuré, cogiendo todas las cosas. Volví a guardar el spray y cogí el lubricante. Levantándome, miré a mi alrededor para asegurarme de que nadie había visto mi vergonzosa demostración.
Mis ojos se encontraron con los del Jefe Charles Swan a través de la ventana de Walgreens. Él estaba a mitad de uno de los pasillos, parado a mitad de un paso, y su mirada en shock alternaba entre mí y el bote que tenía en la mano.
Mientras corría de vuelta a nuestra habitación de motel, solo había tres cosas de las que estaba seguro:
Una: Charlie estaba ahí y una gran parte de él quería matarme.
Dos: Era un tonto por no tomar a Carlisle en serio cuando dijo que Charlie iba a venir a buscarnos.
Y tres: el Jefe de la Policía me había visto con un bote de lubricante en la entrada de Walgreens y ahora querría que yo sufriera lenta y dolorosamente antes de matarme.
Estaba muy jodido.
Muchas gracias por leer, comentar y añadir la historia a alertas y favoritos.
La fecha de actualización está en mi perfil.
-Bells :)
