Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Lynyrd Lionheart, yo solo la traduzco.


GOD LOVE HER

Capitulo veinticincoMine

(Mía)

Edward's POV

Carlisle se había casado con Esme casi al salir del instituto. Él decía que cuando lo sabías, lo sabías y él no había visto el punto en esperar.

Había sabido que era correcto con Bella en el segundo que se subió a la moto detrás de mí. Se había sentido exactamente como ir a casa cuando sus brazos se envolvieron alrededor de mi cintura. Solo había estado esperando porque Bella se pusiera al día conmigo antes de que siguiéramos con nuestras vidas. Tras sus declaraciones de amor y la forma en que había estado a mí lado tan determinadamente a pesar de mi comportamiento en Chicago, había pensado que estaba casi ahí. Hasta que me puse en el umbral de la puerta de la cocina de su madre y escuché esas palabras.

― No creo que vayamos a casarnos nunca. No hay de qué preocuparse.

Ahora, me doy cuenta de que tengo tendencia a reaccionar exageradamente. Dios sabe que mis acciones en las extrañas dos semanas anteriores me lo habían enseñado. Aún así, era muy difícil malinterpretar las palabras de Bella, así que sentí mi corazón romperse.

Bella clamaba amarme, pero no preveía una vida conmigo. Sentí mi pecho apretarse y mis ojos picar, y tosí, intentando echar atrás mis emociones. La espalda de Bella estaba hacia mí, pero vi que se tensó con el sonido.

― Trae, déjame coger eso, Edward, ― dijo Renee, viniendo hacia mí con las manos extendidas. La miré confundido antes de recordar que había entrado en la cocina con una cacerola que se habían olvidado.

― Oh, sí. Gracias, ― contesté ausentemente, dejando que Renee la cogiera. Mis ojos ya habían vuelto a la espalda de Bella y deseé, no por primera vez, que pudiera leerle la mente.

Vi a Renee mirar entre nosotros con mi visión periférica y empezó a moverse hacia la puerta de la cocina, sintiendo la tensión que impregnaba la cocina.

― Creo que os dejaré a vosotros dos limpiar, si no os importa, ― dijo. Ninguno de los dos contestó, así que abrió la puerta. ― Phil y yo estaremos aquí fuera. En el comedor. Al alcance del oído.

Renee salió rápidamente después de soltar la advertencia de que todavía mantendría un ojo en nosotros. Una vez que la puerta se cerró, me acerqué lentamente a Bella y me senté en el taburete a su lado. Su cabeza estaba inclinada hacia la encimera, su pelo caía para esconder su cara.

― ¿Dónde vamos desde aquí? ― le pregunté, los centímetros entre nosotros parecían kilómetros.

― Edward, mi novio, acaba de oírme hablando con mi madre sobre nuestra vida sexual. Necesito un momento para... ¿a qué te refieres con 'a dónde vamos desde aquí'? Me doy cuenta de que la situación es mortificante, pero difícilmente es algo por lo que romper. ― Bella me miró, su cara todavía estaba roja por la vergüenza y sus ojos estaban confundidos.

Imagino que mis ojos reflejaban su confusión. ¿Era 'matrimonio' una palabra en código para sexo entre Bella y su madre? Si lo era, ¿por qué había mentido Bella sobre ello? Ciertamente Renee era lo suficientemente lista para darse cuenta de que Bella se había "casado" varias veces hasta el momento.

― Estoy... confundido, ― admití. ― Quería saber dónde vamos ahora que sé que no ves un futuro para nosotros pero, aparentemente, cuando dices 'matrimonio' en realidad estás diciendo 'sexo'.

― Uh... no. Matrimonio es matrimonio y sexo es... ¿no me escuchaste hablándole a Renee sobre las... er... medidas de seguridad que hemos estado tomando? ― La expresión de Bella al principio era de confusión, pero se convirtió en una de indignación cuando empezó a valorar todo lo que yo había dicho. ― Y, ¿a qué te refieres con que 'no veo un futuro para nosotros'? ¿Crees que pondría tanto esfuerzo en nosotros si creyera que no íbamos a ninguna parte? ¡Tienes mucho que –mmph!

Detuve su divagación chocando mi boca contra la suya y enterrando mis dedos en su pelo. Por un momento creí que me apartaría, pero luego sus labios se suavizaron bajo los míos y sus brazos fueron alrededor de mi cuello para acercarme.

Nos mantuvimos ocupados de esa manera durante varios segundos antes que ella finalmente se alejara y me empujara a la distancia de un brazo.

― Vale, ― jadeó. ― Eeso ha estado bien... realmente bien, pero antes de que sigas besándome hasta dejar de respirar, tenemos que aclarar algunas cosas. ¿Por qué has pensado que no creo que tengamos futuro?

― Prefiero seguir besándote, ― contesté, intentando acercarla de nuevo. Ella se negó a moverse, su expresión no era de diversión. Suspiré resignado. A veces la comunicación apestaba. ― Dijiste que no nos veías casándonos.

― Y no lo hago, ― acordó Bella. ― ¿Y?

Lo dijo con tanta naturalidad, como si fuera obvio, que quise gritar.

― Ves un futuro para nosotros, pero no matrimonio. Así que, ¿qué? ¿Seré tu querido? ― pregunté, apartándome de ella para moverme por la cocina, pasándome los dedos por el pelo. ― Honestamente, Bella, a veces no... - ¡realmente lo estás considerando! ¡No puedo creer que realmente lo estés considerando!

Cuando me volví a Bella, tenía una expresión pensativa en la cara mientras me miraba que cambió a una avergonzada.

― No lo estaba considerando realmente, ― contestó. ― Pero era una idea interesante, volver a casa con los niños y un hombre después de un largo día en el trabajo. Apuesto a que te quedaría bien uno de esos delantales blancos con volantes.

Sentí mi corazón saltarse un latido con la mención de los niños, y mi ira empezó a desvanecerse lentamente.

― ¿Niños? ― repetí lentamente, asegurándome de que no la había oído mal.

― Bueno, obviamente no en un futuro cercano. Quiero acabar la escuela primero pero, sí, creo que querré niños algún día. ¿Tú no? ― Parpadeó en mi dirección, su expresión confundida era tan linda que no pude resistir acercarme a ella y besarla en la punta de la nariz.

― Me encantaría tener niños... después de la boda. ¿Por qué no quieres casarte?

― Tenemos dieciocho, Edward. Difícilmente creo que estemos mentalmente capacitados par el matrimonio así que porqué estamos siquiera -¡mmph! ― Esa vez, sí que me apartó cuando la besé. ― ¡Me gustan tus besos, pero deja de hacer eso!

― Deja de intentar cambiar de tema. Estás dispuesta a hablar de niños, pero te asusta la idea del matrimonio. ¿Por qué?

― ¿Realmente tenemos que entrar en esto? ¿Ahora? ― Bella se inclinó contra mí y me miró bajo sus pestañas. ― He cambiado de opinión sobre los besos. ¿No preferirías besarme de nuevo en lugar de hablar?

― Hmmm... Rose debe de haberte enseñado esa mirada. Emmett tenía razón, es muy buena. Afortunadamente para mí, sin embargo, tenía una advertencia. ― Ahuequé las manos en la cara de Bella y la miré seriamente a los ojos. ― Cuando estaba dándole vueltas a mi pasado, tú me hiciste hablar. Me mostraste que, para estar contigo, tendría que comunicarme contigo. Eso vale para los dos. Habla conmigo, Corazón.

Bella suspiró y se puso de pie. Estiré el brazo para agarrar su muñeca, creyendo que iba a marcharse. La acción hizo que me ganara el que me rodara los ojos.

― Dame un segundo para ver como responder, Edward. No quiero que te quedes pensando que no te quiero. De nuevo.

Solté su muñeca y la miré caminar de un lado a otro de la cocina. En su cuarta repetición del circuito, paró de repente y se giró para mirarme con una respiración profunda.

― Yo nunca tuve a Carlisle y Esme, ― me dijo. ― Renee y Charlie me quieren, pero nunca he tenido ejemplo de un buen matrimonio. Los pocos recuerdos que tengo de mis padres como pareja no son buenos, Edward. Peleaban un montón. Luego, cuando se divorciaron, las cosas entre ellos eran incómodas. Renee siempre ha sido una monógama en serie; sus períodos como soltera han sido muy cortos. Charlie, por otro lado, nunca ha superado lo suyo.

― Vale, ― dije cuando Bella paró. ― Entiendo que tus padres tuvieron un mal matrimonio. Pero nosotros no somos ellos, Bella. Solo porque su relación terminó mal no significa que la nuestra lo hará.

― Es justo eso, Edward, no pareces entenderlo. Yo soy como Renee. Pasé tres años con Mike porque era fácil. Él era el chico popular y era más fácil estar con él que rechazarle y estar sola. ¿Por qué crees que Renee se casó con Charlie? No fue por el gran amor que sentía por él, fue porque era fácil.

Mientras Bella despotricaba, me di cuenta de que estaba viendo más su interior en ese momento de lo que lo había hecho en todo nuestro viaje hasta el momento. También me hizo darme cuenta, más que nada, de lo que había dicho, de que realmente me amaba. Tal vez ella no tuviera mis inseguridades, pero el pasado de Bella había dado forma a sus acciones durante los años tanto como mi tiempo en el sistema de acogida había dado forma a las mías. Cuando Bella paró para respirar, me senté y la puse en mi regazo, enmarcando su cara con mis manos.

― Pasaste tres años con Mike porque sabías que nunca te haría daño como Renee le hizo a Charlie. Él no tenía ese poder. Tú no eres Renee, Bella, eres Charlie. Cuando amas, es completamente y para siempre, y eso da miedo. Lo entiendo. ― Presioné mi frente contra la suya. ― Pero yo no soy Renee, tampoco, y no voy a dejarte. Así que no tenemos que hablar de matrimonio ahora mismo, pero tienes que saber que tú eres para mí. Y no importa dónde estés o con quién estés, yo soy tuyo.

Bella enterró su cara en mi pecho y yo sentí sus lágrimas empezar a caer, empapando el material de mi camiseta.

― Estoy asustada, Edward, ― susurró. ― Todo esto ha pasado tan rápido, demasiado rápido... pero creo que yo también soy tuya.

No dije nada como respuesta, solo la sostuve con fuerza, pero sentí una amplia sonrisa abrirse camino por mi cara debido a sus palabras.

Mía... realmente me gustaba como sonaba eso.


Este es el último capitulo que subí la otra vez, así que el próximo ya es de los nuevos y no lo habréis leído a no ser que hayais leído la historia en inglés.

Por otra parte, ya solo quedan dos capítulos y un epílogo, así que esta historia termina el próximo sábado.

Muchas gracias por leer, comentar y añadir la historia a alertas y favoritos.

-Bells :)