Bueno... seguramente esta queriendo matarme - se escuda detrás de su ordenador - pero no me odien, tengo muchos proyectos, mucho trabajo, mi hija me demanda más tiempo del que tengo y del que me gustaria darle... quizas cuando deje de trabajar y me quede siendo ama de casa pueda darle a la FF el tiempo que merece... por ahora sólo puedo actualizar cada tanto, pero les prometo que no abandonaré mis historias.

Shaman King no me pertenece pero esta historia si.

Capitulo 11: El portal de Babilonia

¿Nos acompañan en la Cama?

Cama...

Cama...

Cama...

Su suave voz siguió resonando en su cabeza durante el resto del día, la forma en que lo dijo, el movimiento de sus labios, el brillo de sus ojos, su pelo cayendo sobre su espalda, todo combinado fue... sensual. Estuvo embobado con esa imagen durante horas, por suerte para él fue Ren quien aceptó por todos ellos. Pero ahora estaba más que confundido, él que siempre fue sinónimo de confianza y positivismo, ahora no sabía que hacer ¿Qué haría él si ella ya no volviese? eso simplemente le provocaba un fuerte dolor de estómago, era como si tuviera un vacio justo en el naciemiento del estómago, era... angustía, Yoh Asakura sentía angustia... y miedo. Cosas que jamás había sentido antes en ninguna batalla lo estaba sintiendo ahora por una mujer. Pero había que admitir que no es cualquier mujer, era Anna y eso es suficiente para enfrentar cuanquier cosa, no sabía lo mucho que la había extrañado.

A ella, solo a ella.

Ahora se encontraba en el pasillo que deba a la suit donde se hospeda la banda. Se dabatía internamente si había hecho bien en aceptar esa invitación, si queria estar con Anna pero no sabía que era esa "cama" de la que tanto hablaban, no podía evitar que ciertas ideas se colaran en sus pensamientos ¿acaso había cambiado tanto la rubia? ¿realmente podría enfrentar eso? Solo le quedaba tomar una fuerte bocanada de aire y enfrentar lo que sea que hubiese detrás de esa puerta.

...

Tenia que admitir que se sentia extraña, sus mano temblaban, su respiración se agitaba imperceptiblemente por momentos, sentía un nudo en su estómago, caminaba de un lado al otro observando todo. Nada debía salir mal. Pero... ¿por qué se sentía asi, por qué tanta ansiedad? En su interior sabía la respuesta solo que no quería admitirlo, debía ser fuerte y no dejarse llevar por las emociones que le generaba ver al castaño nuevamente, ver cuanto había crecido y lo fuerte que se había vuelto... por si solo, o sea... sin ella, era claro que ya no la necesitaba, ahora tenía a sus amigos y a su nueva prometida, seguramente ellos compratían mucho con él y la pelirosada lo atendía como se merece, no como ella quien en todo los años que paso a su lado jamás le sirvió ni trató como se suponía que lo haría una prometida, aun que eso ya no importaba, ese lugar ahora le pertenecía a alguien más y solo pensar en ello hacía que su corazón se encogiera dentro de su pecho - respiró hondo -, pasó casi toda su vida entrenando a sol y sombra para volverse la mejor disipula de su sensei, su orgullo, aquella a la cual todos admiraran por sus grandiosos poderes y ser la digna esposa de un Asakura. Paso casi toda su infancia sufriendo en silencio por el desprecio y la soledad. Todos los días en que se habia guardado esos sentimientos de aprecio y cariño hacia el castaño ahora parecían pesar cada vez más sobre sus hombros ¿por qué lo hice? se cuestionó de repente, por más que buscaba no le encontraba ningún sentido a ello, jamás le ocultó que lo amaba, entonces... ¿por qué nunca se lo demostró? ¿por qué sus actos no demostraron lo que su corazón exclamaba a gritos? quizás, sólo quizás... tenía miedo - se detuvo en su lugar - miedo... ¿de no ser apropiada? no, eso suena estupido, ¿de ser rechazada? tiene sentido ya que Yoh jamás le había dicho cara a cara sus sentimientos como lo hizo más temprano ese día, ¿de ser débil?...

Débil

El corazón a veces nos hace sentir las cosas más raras y tener lo comportamientos más ilógicos, cualquiera pensaria que una persona enamorada trataria de demostrar su amor de cualquier forma pero ¿qué pasa cuando el orgullo pesa más que la sinceridad en la balanza? una chica seria más un gran orgullo sumado a un complejo de dictador da como resultado soledad, eso habia conseguido, una mar de soledad. Tuvo todo y lo perdio. Ya no puede ser la esposa de Yoh Asakura y seguramente el lo sabe entonces... ¿por qué vino? ¿qué es lo que está buscando de ella?o mejor dicho ¿qué conseguirá de ella?

Miró a su alrededor, las flores, el decorado, la comida, todo tan bien acomodado, realmente tenía buenos amigos, reales amigos, que la aceptaban tal como era, que la apoyaban y reprendían si era necesario, amigos que estuvieron a su lado en las buenas y en las malas ¿y cómo les estaba pagando?... se sentia atrapada , no podía abandonar a sus amigos, a su nueva familia pero parte de ella quería estar con el castaño ¿podría juntar con exito su pasado y su presente? Se sentía algo tonta por pensar en ello, un horrible y solitario pasado junto con su renovado presente ¿como podrían mezclarse? ¿cómo podrían verla como Sora si siempre la conocieron como la reina de hielo?

Dolía.

El solo recordar cuantas veces contuvo las lagrimas, le dolia. ¿Por que le importaba tanto? Yoh pronto contraería matrimonio con...Tamao - otra vez su su corazón se encogió en su pecho, esta vez sintió una fuerte punzada que le cortó el aire - debía controlarse y tomar las riendas de la situación.

Tomó una profunda bocanada de aire y se acercó al balcón para que la briza inglesa calmara sus nervios una vez más. Se sentía como esa noche, aquella que marcó su existencia, la que quiso borrar tantas veces de su memoria "eres un peligro para todos", como borrar aquellas palabras de su sensei... ¿no seria mejor para todos si ella simplemente... desapareciera?

Toc...

Toc...

Toc...

El sonido de una mano tocando a la puerta la sacó de sus cavilaciones, se giró sobre su eje y observó como Casidy se acercaba para abrirla. Otra vez los nervios se hicieron presente, sus piernas se endurecienron, su respiración se cortó y un fuerte calor comenzó a recorrer su cuerpo. Kami, quería escapar de ahí..

" Tranquila, Anna... solo es el tonto de Yoh" escucho una voz suave como eco de un pensamiento, pero sabia muy bien que eso no era un pensamiento en lo absoluto.

- Hao... - dijo despacio y se giro para encontrarse al mayor de los castaños sentado sobre el barandal del balcón - ¿qué haces aquí?

- Hola Anna - el castaño tenía su mirada fija en un punto en el horizonte, giro levemente su cabeza y le dedico una sutil sonrisa a la rubia - solo vine a ver que estuvieras bien - no había rastros de hironía en su voz, lo cual le hizo pensar que era verdad.

- ¿Eso has estado haciendo todo este tiempo, verme? no creas que no he sentido tu presencia todas las veces que me visitas - ese comentario hizo que al pelilargo se le escapara una risita de resignacion.

- Siempre has sido tan directa, querida cuña-

- Ya no lo soy- le cortó la rubia antes de que dijera eso que tanto le dolía y que le recordaba su lugar - deberías saberlo.

- Eso solo lo decides tú, Anna, por lo pronto veamos que hace mi tontisimo hermano - y con eso el nuevo Shaman King se esfumo con el viento en otra de sus salidas dramáticas.

- Idiota - murmuró y pudo escuchar un leve mufido en su mente, eso la hizo sonreir y agradecerle al castaño que le quitara un poco los nervios.

"Llego la hora de la verdad", lentamente se adentro en la sala...

...

Ahí estaba , congelado en un movimiento que no podía terminar, sosteniendo la respiracion, con el puño a 5 centimetros de la puerta.

- Oye Horo ¿crees que esté bien? - escuchó a Manta decir en un susurro.

- Yo creo que ya se le cogelo el cerebro - Oyó que Hoto le contestó, quién más podría hacer semejante conjetura.

- ¿Crees que debamos...

- Ya muevanse - sintió la voz de Ren aproximarse - ¿piensas quedarte asi toda la noche? - dijo mientras lo miraba con el ceño fruncido y el pico amenazando con romper el techo.

- Yo... - dijo entrecortado y él sólo levanto una ceja - ¿cómo crees que termine esto, Ren?

- Bueno, no lo sabremos hasta que toques a la puerta

- Jijijijijiji si... tienes razón - miró la puerta, respiró una vez más y golpeó 3 veces, los 10 segundo que tardó el picaporte en girar fueron los más largos de su vida

- Hola, bienvenidos - una joven rubia los recibió, se veía muy amable - soy Casidy, la esposa de Liam - Liam, Liam Liam... ha si... el batero, tiene esposa. Bueno eso me tranquiliza más, no creo que hagan nada indebido frente a su esposa ¿no? fue el pensamiento de alivio que le permitió respirar algo más tranquilo

- Hola, Soy Yoh - hizo una reverencia - es un placer.

- Adelante, los estabamos esperando - luego de entrar y dejar los abrigos en el recibidor, seguieron a Casidy por la enorme Suit, no se equivoqué al pensar que Anna estaría rodeada de lujos, ¡la suit es enorme! - pasen por aquí - siguieron a la rubia enfermera hasta una habitación a oscuras, aun sin luz se podía apreciar lo espaciosa que era gracias a la luz de las velas que estaban esparcidas por los mubles y el suelo, y por la tenue luz de la luna que entraba por el ventanal, había una sábana blanca extendida a lo largo del suelo, despacio y con algo de recelo se acercaron para poder distinguir lo que había encima.

...

- Antony, ¿Está todo listo?

- Si, Sr Lasso - respindió el rubio complice mientras le jalaba una última vez de la cuerda - ya está todo listo, ellos está el la suit del hotel.

- ¿Están los dos? -

- Asi es, la sacedotiza y el muchacho están juntos - dijo mientras admiraba el artefacto de hierro atado al techo del vehiculo.

- ¿Has oído alguna vez sobre el demonio de Babilonia? - le pregunta el moreno.

- No, Señor - dice el rubio algo confundido - nunca había oído hablar sobre él

- Hece mucho años, cuando los humanos tenían fé ciega a los dioses, cuando se levantaban altares y se redía tributo, hubo una joven que desafió todo lo permitido con sus poderes, era tanto el odio que esta tenía sobre el mundo que su mismo odio la transformó en un demonio, se dice que su cuerpo era espinozo como mil agujas y se volviá humo negro cuando intentaban capturarla, sus ojos eran rojos llenos de odio y rencor, infundía el miedo tan sólo con el sonido de sus pasos - explica el moreno mientras una de sus manos acariciaba suavemente el artefacto de hierro - mucha sangre fue derramada sobre tierra santa, familias enteras masacradas pero su sed de sangre no tenía fin. Un oscuro día, las personas, cansadas ya de correr, se habían refugiado en los pasillos de la torre de Babal, pero el demonio fue más listo y los halló, en medio del dolor y la matanza, una virgen se arrodilló sobre la sangre de sus padres y ofreció su vida para acabar con tanto sufrimiento, sus lágrimas se mezclaron con la pureza de sus plegarias y fue escuchada por Dios. En el momento que el demonio hizo contacto con la virgen se abrió un portal que las desterró a ambas de este mundo. Entonces la paz retornó, ese día se levantó un altar en nombre de la virgen protectora de los desamparados y se nombró al portal como "el portal de Babilonia".

- ¿Y para abrirlo es necesario este artefacto? - preguntó el rubio mientras admiraba los rastros de sangre seca en la base plana de la estatua.

- No prescisamente - le dijo el moreno más tranquilo - hace ya varios años, cuando mi hermano y un joven discípulo se unieron en la lucha contra el mal qque invade este mundo, adoptaron a una niña huerfana, quien hoy en día es la única con los poderes y pureza suficientes para poder abrir el portal, por eso tenemos su objeto de posesión con nosotros. Esta noche abriremos el portal de Babilonia nuevamente para desterrar al demonio que ha reencarnado en este mundo y a su protector, y asi traer nuevamente la paz a esta era.

- ¿Su protector? - pregunto el nuevo miembro

- Siempre se dijo que había un traidor entre la población, alguien que escondia al demonio de la vista de los caballeros y que lo invocaba cuando caia la noche - sus puños se cerraron - pero nunca se supo quién era, nunca se supo su nombre.

- ¿El muchacho es su protector? - preguntó el rubio muy intrigado en la historia.

- Si, por eso debemos eliminarlos a ambos - dijo el hombre moreno - antes de que el traidor invoque al demonio que vive en esa muchacha y sea demaciado tarde para detenerlo.

...

- Siento su presencia - dijo un anciano mientras miraba al firmamento

- Lo sé.

- Yoh y los demás están con ella - dijo sin apartar su vista de las estrellas.

- Lo sé.

- Ellos también están allí - podía ver cómo el viento mecía las copas de los árboles.

- ¡Ya lo sé, viejo tonto! - gritó la anciana a su lado ya fuera de sus cabales - soy una itako, puedo sentir sus presencias muy bien sin que me lo estés diciendo - tomó el bastón y le dió un fuerte golpe en la cabeza.

- Está bien, ya entendí - dijo este mientras se sobaba el reciente golpe - ¿qué harás si deciden atacarla?

- Yoh está con ella.

- Espero que sepas lo que haces

- Por supuesto que sé lo que hago... - su voz se apagó - lo que hago, todo lo que he hecho sólo es por su bien.

Bueno hasta aqui el cap 11, espero que no me odien más que antes jajajaja... disculpen si hay faltas de ortografia, si me ponía a corregir iba a tardar más y no quería T_T...

A mis lectores: disclpen el tiempo de demora y si no respondo sus reviews es porque estoy actualizando de una PC prestada (sin permiso) asi que estoy con tiempo limite... por fa no dejen de dejar reviews!

BSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSs