¡Kagome resiste!

"Kagome es víctima de una terrible enfermedad, pero no quiere preocupar a sus amigos, por lo que no dice nada al respecto. Continuando con la lucha contra naraku. Pero pese a sus esfuerzos Inuyasha se empieza a dar cuenta que algo va mal, ¿lograra salvar a la persona que ama?"

Capitulo 5-La verdad-

El silencio reinaba en el lugar, la tarde caía con lentitud, casi de forma angustiante, pero eso no era nada parecido a lo que el grupo de Inuyasha estaba sintiendo en este momento.

—…Estoy enferma.

Todos parecían estar en shock.

Kagome les debía de estar mintiendo, ella no podía estar enferma…

Simplemente no, no Kagome…

No una persona tan especial como ella.

La noche callo, sin que ninguno de ellos digiera alguna palabra, una ventisca estremeció a los presentes haciéndolos volver a la realidad.

— Ten— Murmuro Inuyasha con la mirada baja, mientras le daba el ahori a Kagome.

— Gracias... — Dijo ella, haciendo que el silencio reinara de nuevo, silencio que rompió Miroku.

— Creo que deberíamos entrar a la cabaña— Sugirió de forma seria—. Además tenemos que hablar, ¿no es así señorita Kagome? —. Todos asistieron y en silencio se dirigieron a la aldea.

Todos con diferentes pensamientos.

Tal vez se preguntaran el porqué con esas simples palabras todos se habían puesto así.

Pero no eran esas palabras, sino el cómo actuaba Kagome, ella hubiera estado calmada y con una sonrisa si hubiera sido un simple resfriado, pero en cambio su mirada se había vuelto triste, y no había contestado.

Eso definitivamente no era una buena señal.

Kagome, mientras tanto, se sentía estúpida , si tan solo se hubiera controlado y les hubiera mentido… esto no estaría pasando.

Llegaron a la aldea de la anciana Kaede quien, por cierto, no parecía estar en ningún lado.

Mucho mejor, pensó Kagome.

Lentamente entraron a la cabaña, tomaron en silencio asiento junto a Kagome, quedando en medio de todos, quienes la miraban expectantes. Ella abrió la boca para hablar, pero simplemente no supo que decir, cerro la boca mientras trataba de encontrar una forma de decirlo. Pero ¿Cómo le dices a alguien que estas a punto de morir?

Oh no sucede nada, solo moriré lentamente en tres meses, no tienen de que preocuparse. — Estúpido.

Mientras tanto, Kagome no estaba muy lejos de la mente de los demás, quienes se habían quedado sin habla. Era obvio que todos estaban preocupados, pero no tenían el valor para preguntarle ¿Qué era es tan malo que tenía como para no poder contarlo?, aunque más bien, temían por esa respuesta.

Y… ¿si es algo malo? — Se pregunto mentalmente el hanyo, quien veía fijamente a Kagome — ¿Qué aria si…si kagome…?¡No!, no, no, mil veces no, ella no se iría, ¡Antes vendería su alma al mismo Naraku que apartarla de su lado!, debía de ser otra cosa, ¡SI! eso era, tal vez ella tenía algo que decir de su época, o algo abría pasado allá… ¡QUE SABIA EL, LO QUE FUERA!, pero ella estaba bien…totalmente bien, ¿Verdad?

Trato de convencerse así mismo de que ella estaba bien. Fue inútil.

— Ka…Kagome-chan…—. Se escucho la pequeña e infantil voz de Shippou, quien hasta ahora había sido olvidado por todos.

— ¿Qué tienes?

Kagome quiso llorar.

Tragándose el nudo en la garganta y aguantando las lágrimas, abrió los brazos hacia Shippou, quien no dudo en dejarse abrazar por Kagome.

—Shippou... veras cuando… Cuando fui a mi época—Empezó—. Fui a un hospital y…

— ¿Qué es un hospital?—. Interrumpió Shippou confundido, bueno al menos la mitad del resto -e septo Kagome e Inuyasha- tenían la misma duda.

— Es un lugar donde curan a las personas. — Explico con ternura.

Shippou asintió

— Cuando fui al hospital— continuo—. Los doctores me hicieron muchos estudios.

— ¿Estudios? — Pegunto esta vez Sango

— Sí, veras son em… son pruebas que te hace los doctores para saber qué es lo que tienes. — volvió a explicar, Sango asintió con preocupación, no le gustaba el rumbo de la conversación.

— Cuando…— Inhalo, exhalo, venia la parte difícil—. Cuando me hicieron esos estudios, descubrieron que yo…— .Bien y ¿ahora qué?, no podía explicar simplemente que tenia Cáncer, una enfermedad de 500 años e el futuro, irreversible e incurable.

— Que yo tengo…

— ¿Qué tienes Kagome? — . Pregunto con lágrimas en los ojos Shippou.

Kagome sintió como el mudo se le venía abajo, y si poder evitarlo las lagrimas bajaron por sus ojos.

— Kagome…— Susurro Inuyasha.

— Lo siento yo…— Murmuro al tiempo que se quitaba las lágrimas con la mano.

Todos se quedaron en silencio, definitivamente algo malo estaba sucediendo.

Tomo valor de donde pudo y hablo con voz quebrada

— Estoy enferma, yo… tengo Cáncer.

Todos quedaron, otra vez, en shock.

— ¿Ca...Cáncer? — Pregunto Shippou, quien estaba llorando a mares.

Kagome quiso golpearse, obviamente no sabían que era eso.

Lentamente quito las lágrimas de los ojitos de Shippou, siempre deseo ser su madre, y ahora ya no podría estar con él.

— El cáncer es una cosa mala que se va haciendo más y más grande— explico con ternura, era un niño, y no podía comprenderlo de la misma manera—. Y, cuando es muy pero muy grande empieza a hacerle daño a tus órganos, todo depende de donde este el Cáncer.

Todos abrieron sus ojos como platos con aquella explicación, Shippou era un niño y no podía entender que lo que Kagome estaba diciendo era que ese tal Cáncer iba a dañarla hasta…

Morir…

Las lágrimas bajaron por los ojos castaños de Sango. Había perdido a toda su familia a manos de malnacido de Naraku, y ahora perdía a Kagome, esa chica que le había ayudado incondicionalmente desde que la conoció y que era como su hermana.

Miroku, quien siempre tenía una expresión calmada, tenía sus ojos muy abiertos, su expresión y postura demostraban que estaba en shock pleno, porque no podía ser. Kagome era una chica fuerte y audaz, amable y divertida, la fuente que unió ese grupo, era…como su hermana pequeña, y se iba… ¿Qué sería de ellos sin Kagome?

¿Qué sería de Inuyasha?

Miroku lentamente volteo encontrando a Inuyasha…

Tenía sus ojos más abiertos que los de Miroku, estaba en shock, veía directamente a Kagome, Miroku estaba seguro de que nunca en su vida había visto a Inuyasha así, Nunca había visto esa expresión de shock y dolor en su rostro.

— Y ¿En donde esta?—Pregunto Shippou, haciendo que todos pusiera sus ojos en el.

Kagome tomo la pequeña mano de Shippou y la puso lentamente sobre su nuca.

— Aquí— contestó con una sonrisa triste, mientras sus ojos eran empapados por las lágrimas. —Si no me logro curar yo…yo tan solo tendré tres meses de vida…

Todos abrieron sus ojos como platos.

— No. No es cierto— contestó incrédulo Inuyasha, su expresión no había cambiado en nada.

Kagome bajo la mirada— yo también quisiera creer que es mentira…

Shippou comenzó a sollozar

— ¿Por qué te vas Kagome?, ¿ya no nos quieres?

Kagome abrazo con más fuerza el pequeño cuerpo de Shippou.

— Claro que los quiero—dijo de manera triste, su voz era suave y entrecortada- pero no es algo que yo pueda cambiar.

— Pero, te vas a curar ¿verdad Kagome-chan? —Pregunto Sango, al borde de la desesperación, las lagrimas seguía cayendo como rio sin cause.

Una pequeña esperanza se poso entre los presentes, tal vez todo no estaba perdido.

La lagrimas de Kagome se intensificaron, ¿Qué se suponer que debía de decir?, si les decía que no, les diría la verdad pero los dañaría y no les dejaría esperanza, y si les decía que si, les mentiría, pero no se lastimarían tanto…

Al final la verdad siempre sale a la luz—Recordó esa frase dicha por su madre. Después de todo ¿Para qué mentir? al final terminarían sabiéndolo….

— En mi época hay muchas cosas que pueden ayudar contra el Cáncer- explicó, todos tenían su esperanza en sus palabras—.Como la quimioterapia o medicina de mi época. Pero no todo es efectivo…

— Pero, si te vas a curar ¿verdad?

Acarició con suavidad el cabello de Shippou mientras continuaba— No lo sé, pueden pasar muchas cosas, además todavía no terminamos la lucha contra Naraku.

— ¿Vas a estar con nosotros?-Preguntó Inuyasha con la mirada baja.

— Sí.

— ¿Y...Tu familia?

El silencio reino por unos segundos. Era claro que si Kagome estaba enferma, ella se quedaría en su época con su familia. Dejándolos solos…

Kagome solo se limito a sonreír. — Ustedes son mi familia. —Aseguro, si dudar.

Todos abrieron sus ojos como platos, eh Inuyasha levanto por primera vez su mirada con asombro.

-Kagome…

Era Increíble que una persona como Kagome existiera, el que ella se quedara con ellos en una misión que parecía sacada de un cuento de hadas, Imposible y peligrosa, arriesgando su vida y seguridad por estar con ellos, dejando atrás a su familia y su época llena de modernidad y facilidades.

Sango no aguanto más y se aventó, literalmente, a los brazos de Kagome llorando como niña pequeña.

— Kagome— Lloró con desesperación, sollozado su nombre— .No te vayas, ¡O por Dios, no te vayas!..

Kagome solo se limito a abrazarla, y acariciarle la cabeza con ternura. — Lo siento, de verdad lo siento. —Se disculpo con los ojos llorosos. Se sentía tan egoísta por hacerlos sufrir.

Miroku, saliendo de su shock, se levanto y – a diferencia de Sango- se acercó a Kagome, puso su mano en su hombro en señal de apoyo y se sentó a su lado musitado un triste pero reconfortante: — Estaremos con usted, Señorita Kagome.

— Gracias, de verdad.

Ella no podía estar más agradecida, los tenía a ellos, a sus amigos.

A su familia…

Inuyasha observo la escena, con miles de sentimientos Presionando su pecho y destruyéndolo por dentro.

No. No podía ser verdad. No. No Kagome.

No, cuando sabía que sentía por ella.

No, cuando estaban tan unidos.

No, cuando estaba convencido de que había encontrado a una familia.

No, cuando la quería tanto.

No, cuando dependía tanto de ella.

No ella, no su luz, no su alegría, no su enojo, no su esperanza, no su amor, no su sonrisa, no su calor, no su ángel, no su vida… No Kagome.

No…

¡NO!

Repentinamente se paro, atrayendo la atención de los presentes.

— ¿Inuyasha? — Pregunto Kagome con preocupación, de todos los presentes era al que menos podría imaginar su reacción con la noticia.

— No…— Musito con un murmullo que no pudo ser escuchado por nadie. Su mirada estaba oculta por el flequillo, sus puños estaban apretados fuertemente, casi dejando sus nudillos blancos, sus colmillos sobresalían de la comisura de su boca, y sentía que algo se desgarraba por dentro, estaba seguro que en ningún encuentro con Naraku, se había sentido tan mal.

Lentamente, Kagome se paro y se acercó a Inuyasha. Despacio, como si estuviera siendo muy cuidadosa.

— ¿Estas...bien?

Kagome.

— Kagome…

— ¿Si?

— Tu… ¿Estas mintiendo…verdad?

— Inuyasha…

— Esto es solo una broma ¿cierto?

Ella bajo la mirada, se moría por decir que sí, pero…no era lo correcto. — No…Lo siento.

El rio con tristeza.

— No es verdad, estas mintiendo, Kagome tonta, tu…tu estas mintiendo

— ¿Qué? — Pregunto incrédula. Todos los demás los miraban expectantes desde su lugar, no se atrevían a intervenir.

— No es cierto. — Dijo negando frenéticamente con la cabeza.

— ¡Es verdad! — Grito Kagome aun llorando.

— ¡NO!, Eso no es verdad, tú no estás enferma. Tu estas bien, tú no te vas, tú te quedaras aquí, conmigo y con los demás, y… derrotaremos a Naraku, visitaras a tu familia cuando tengas ese demonio llamado examen, y yo iré por ti, veremos la caja mágica y tu madre te despedirá con un abrazo, cuando regresemos Sango abra golpeado a Miroku por libidinoso y Shippou saltara a tus brazos para recibirte. Todos estaremos para ti siempre, y tú para nosotros. Por eso no te irás, tú no te irás, no te tienes que ir…

— Inuyasha…— Susurro, mientras sus lágrimas rodaban por sus mejillas.

— Tú no te irás…—. Seguía repitiendo, como si estuviera en trance.

— Inuyasha, yo… Yo quisiera quedarme aquí… contigo y con los demás. Pero… ya… ya no es mi decisión.

— No es verdad.

— Inuyasha…

— No…

— ¿Inuyasha…?

— ¡NO! — Exploto—. No, no ¡Dios no!, No…¡NO!-Grito, mientras tomaba su cabeza con las dos manos, negando y gritando como loco.

— ¡Inuyasha! — Grito Kagome alarmada.

Inuyasha la miro por unos segundos, sintió que no pudo más, y salió corriendo fuera de la cabaña a todo lo que le daban sus pies.

— ¡Inuyasha!

— ¡Inuyasha!

— ¡INUYASHA!

O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-OO-O-O-O-O-O-O-O-O-O-

Inuyasha PVO

Corrí lejos de la cabaña con toda la fuerza que tenía en los pies, alejándome rápidamente de la aldea, sin dirección, huyendo de mi mismo. En el trayecto no pensé absolutamente en nada, trate de ignorar el hecho de que sabía que… Kagome…

Negué con mi cabeza alejando esos pensamientos. El solo pensar en ello dolía, dolía mucho. Después de un tiempo me cansé y pare en un bosque rodeado de arboles, la oscuridad reinaba en el lugar y los pequeños animales hacían eco en la noche de luna llena.

Y paso exactamente lo que estaba evitando, lo que me hizo salir de la cabaña de esa manera.

Pensar, y darme cuenta que aunque lo niegue es…verdad.

Kagome…Kagome se iba…

Golpeé el primer árbol que vi enfrente con toda mi fuerza, derribándolo. Pero eso no fue suficiente para acabar con mi impotencia.

— ¡Maldición! — Grité al tiempo que derribaba varios árboles en menos de un minuto. Los animales huyeron despavoridos hacia otra dirección, seguidos por su instinto.

Kagome…

— ¡Maldición!, ¡maldición!, ¡Maldición! — Bramé con desesperación, golpeando todo lo que había alrededor.

¿Puedo permanecer a tu lado?Dijo ella, con un tono melancólico, triste, pero con toda sinceridad.

Negué fuertemente, tratando de alejar esos recuerdos, mientras golpeaba el siguiente árbol que vi.

No pude evitar abrir mis ojos como platos y serrar los puños con fuerza.Kagome...Quería estar conmigo….Conmigo, un hanyo que no valía absolutamente nada, un hanyo que la había lastimado y herido… la había hecho llorar…. ¿Qué fue lo que hizo para que Dios le diera a un ángel como Kagome?, definitivamente tenia a alguien de su lado allá arriba.

¿Enserió…te quedaras conmigo?Pregunte, con muchos sentimientos dentro.

Kagome…

Pero esa promesa ahora era imposible de cumplir.

Tome fuertemente mi cabeza mientras la movía de un lado a otro, tratando de olvidar. Tratando de que esos recuerdos no me atormentaran. Pero por más que lo intentaba, no se iban. Estaban ahí en mi mente, recordándome todos esos momentos con Kagome, con mi Kagome. Recordándome que se iba y burlándose de mí y de mi destruido corazón.

Ella asintió con la cabeza, con una sonrisa, no pronunciamos ninguna palabra. Pero no era necesario, yo sabía que ella siempre estaría a mi lado, y ella… sabía que yo la iba a proteger. Siempre.

Siempre…— Murmure mientras sentía como el mundo se derrumbaba. No, ella no estaba rompiendo su promesa.

Pero el… el sí.

Jure protegerla con mi vida, y he fallado.

Ella… ella se iba. Para siempre.

— Kagome…— sin poder evitarlo caí de rodillas.

— ¡Maldición! — Grité mientras golpeaba el suelo repetidamente.

— ¡Maldición! — Grité una y otra vez, sentí que mis ojos escaseaban, pero no me atreví a derramar lágrima alguna.

De mi puño salía ya sangre, pero no me detuve, eso no era nada igualado a lo que sentía en este momento.

¡ABAJO!Grito la azabache en un acto de furia. Haciendo que el inevitablemente tragara tierra.

KagomeGruñí. ¡Porque demonios hiciste eso!

¿Por qué?Gruño histérica. ¡Golpeaste a Shippou sin razón aparenté hasta el cansancio!

KheBufe mirando hacia otro lado.

I-N-U-Y-A-S-H-A Gruño y yo sentí como un escalofrió me recorría, claro que no iba a mostrar mi debilidad ante Kagome ¿Por qué lo golpeaste?.Exigió con cólera mal contenida.

Yo me sonroje, pero desvié la mirada.

InuyashaPregunto Shippou inocentemente¿si quieres a Kagome por que no se lo dices?

El se sonrojo furiosamente.

¡¿Qué…?!

Sí, ¡ah ya se, es porque eres tan indeciso que no te atreves a decirlo, perro tont…!-Claro que Shippou no acabo de contestar pues Inuyasha ya lo estaba golpeando.

KheBufo de vuelta volviendo a la realidad— Da igual se lo merecía.

Inuyasha oh No¡ABAJO!

Tantas peleas estúpidas, tanto tiempo desperdiciado. Solo por su maldita indecisión.

— Kagome….

Pudo advérselo dicho hace siglos, tragarse su orgullo y decírselo, pudo estar más tiempo junto a ella. Pero fue tan estúpido, siempre pensó que abría, después, tiempo para eso, que se lo diría cuando hubieran derrotado a Naraku, todo con la maldita escusa de que si él lo supiera ella estaría en peligro. Pero había sido un cobarde y ella…

Ella ya no tenía tiempo.

¿Por qué no se había dado cuenta de que estaba enferma? Su olor la delataba… pero había sido tan estúpido que no se había dado cuenta.

Entonces enfureció.

— ¡¿Por qué ella?! ¡¿Por qué mierda ella?! — Pregunte furioso contra el cielo, como si la culpa la tuviera Dios.

— ¿Por qué ahora? ¡Mierda! ¡¿Por qué?! — Brame mientras con furia desvainaba colmillo de acero relazando el Viento cortante y devastando todo el lugar.

— ¿Por qué ella? ¿Por qué no yo? ¿Por qué no otra persona? ¿Por qué Kagome? ¡Maldita sea ¿Por qué?!

Aun con la furia hirviendo en sus venas corrió despavorido destruyendo todo lo que se le atravesará.

— ¡¿Por qué ella?! —No lo entendía, ¿Por qué de todas las personas que existían tenía que ser ella? ¿Por qué? Ella no había hecho absolutamente nada para merecer aquello, era una persona alegre, amable, fuerte, la que te hacia levantarte después de una batalla, la que te ayudaba aun si no se lo pedias, ¡malditita sea porque ella!, ¿Por qué? ¿Por qué Dios le hacía esto? ¿Se estaba vengado con lo más preciado que tenia? ¿Qué había hecho él? .Fuera como fuera estaba dispuesto a rogarle a Dios que no se la llevara, a pedirle y suplicarle perdón.

Fin Inuyasha PVO

Maldijo en todos los idiomas que conocía, destruyo todo alrededor, pero no fue suficiente. Lentamente paro en un claro, sus manos sujetaban con fuerza a Colmillo de acero y su flequillo cubría su rostro mientras su respiración era agitada.

—Si me la ibas a quitar… ¿Por qué me la diste?...-Murmuro débilmente, ya ni siquiera sabía quién tenía la culpa—. ¿Por qué la trajiste a esta época si… si ella no se iba a quedar aquí? ¿Por qué? ¿Por qué hiciste que… que me enamorara de ella, si se iba a ir?...Maldición….

— ¡¿POR QUE?¡ —Grito desgarrando su garganta en el proceso, rindiéndose. Ya…ya no podía resistirlo más.

Kagome….

Continuara…

O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O

¡Hola! Lamento de verdad haberme tardado tanto en actualizar, pero es que este fue un capitulo difícil y aparte con los exámenes y la escuela, no eh tenido mucho tiempo…

Pero en fin, ¡espero que lo disfruten!.

Si ya sé que el Sumari dice: "Kagome es víctima de una terrible enfermedad, pero no quiere preocupar a sus amigos, por lo que no dice nada al respecto."

Pero yo hice que lo digiera, de verdad lo siento pero la historia se me salió de las manos y al final mi musa hiso que terminara así xD

Este cap se me hizo muy triste, aunque creo que el siguiente lo será más :C

Bueno ¡Dejen Reviews!, que es lo que motiva mi mundo de"Inspiración" xD

Tratare de actualizar más pronto, cualquier sugerencia o regaño- siempre que sea con respeto- será aceptado.

También les agradezco a aquellos que me dejan Reviews y para aquellos que todavía me tienen miedo y están en anonimato xD Así como aquellos que solo leen.

Besos.

Karen.