Jeeelooouuuu, volvíiiiiii. Bueno, este capítulo es más Swanqueen, aunque sea un poco más trágico,y no voy a hacer spoiler, pero se avecina una verdadera guerra y todos, hasta Charming que no sabe pensar sin su snowcita, tendrá que elegir un bando. Quizás me odiéis un poco en este cap, pero no os preocupéis, que depende de como os portéis, la espera para el SQ endgame será más o menos larga, bbys. Me pidieron más SQ en un review y bueno, aquí está, aunque como ya dije al principio, esta historia se centra más en el desarrollo de las dos hijas con un mundo nuevo y su nueva familia que en amor de pareja. Por cierto, probablemente el iguiente cap sea todo reviws para explicar ciertas cosas confusas. Espero que os guste este cap y, ya sabéis, mai badi is redi for yu. XOXO


Emma decidió quedarse ese fin de semana en casa de su novia, que con esas dos intrusas ya no se sentía como el hogar que era antes para ellas. Iba a marcar su territorio fuera como fuera. Sentía que su madre y su hijo la estaban traicionando, pues Henry no hacía más que pasar tiempo con Mérida y Snow estaba pegada a Elizabeth. Agh, odiaba aquella situación. Pero lo peor vino el domingo por la noche.

― Gina, quiero mimos ―dijo Emma metiéndose en la cama, como siempre, acariciando a su novia.

― Sí, sí, espera, estoy ocupada ―dijo Regina mirando unos papeles.

― ¿Otra vez con lo de las niñas? ―preguntó Emma molesta, cruzándose de brazos. Iba a ser una laaarga larga noche.

― Sí, mira, he hablado con un amigo y con tu madre, y entre Snow, mi amigo Ezra y yo vamos a ayudar a Mérida, va a ir al colegio. Tendrá que ir un curso por detrás porque no sabe mucho inglés, pero estoy segura que dentro de nada se podrá al nivel del resto de niños de su edad. Con respecto a Elizabeth, va a ir al instituto. Tu madre ha conseguido que comparta casi todas las clases con Henry, ¿no es maravilloso? ―concluyó la morena, sonriente, sin darse cuenta de que su novia estaba furiosa. ― Hey, Em, te estoy hablando ―dijo tocando su hombro.

― Vamos a dormir.

― ¿Estás bien?

El silencio invadió la sala durante unos minutos:

― No, no estoy bien ―dijo alzando la voz. ― ¡Joder, tu hijo y tu novia te necesitan y tu sólo estás con esas putas niñatas, eres la hostia! ¿Y luego me preguntas a mí si esty enfadada? ¡Tú sabrás si lo estoy!

― No me grites, y no hables así de mis hijas, te lo advierto ―replicó, apretando la mandíbula, sintiendo como la sangre comenzaba a hervirle.

― OH, SÍ, SON TUS PERFECTAS HIJAS, YA NO NECESITAS LA SUSTITUCIÓN ―se burló Emma, recibiendo un bofetón por parte de su novia.

― Cuando te calmes volverás, pero hasta entonces estarás fuera de aquí, ¿comprendido? ―sentenció Regina, dándose la vuelta en la cama, sperando que nadie hubiera oído la discusión, mas sus tres hijos la habían oído.

Emma se vistió y se marchó a casa de sus padres. Cuando llegó enfureció aún más: lo que antes era su cuarto era ahora el dormitorio de Neal. ¿Es que todo el mundo prefería a los niños antes que a ella?

Sintiéndose desplazada en la vida de todos, decidió marcharse fuera del pueblo. No era muy tarde, quizás irse de fiesta fuera suficiente.


Ya eran las diez de la mañana y no sabía nada de su novia, se estaba asustando. Regina estaba más que preocupada: Emma no respondía al teléfono, no estaba con sus padres, ni con sus amigas, ni nada. No estaba en el pueblo.

Se culpó a sí misma, no debía de haberla golpeado. Pero no soportaba que estuviera tan celosa, debería de alegrarse por ella; toda su vida había creído que sus hijas estaban muertas sólo porque el cobarde de su padre creían que estaban malditas, por eso la puso en un portal, por eso las alejó de ella. Ahora que las tenía a su lado, su novia, que sabía perfectamente que aquella seguía siendo una herida sangrante, debería de alegrarse por ella. Pero no, era mucho más fácil estar celosa. La joven reconocía que quizás había descuidado un poco su relación, pero esperaba que Emma lo comprendiera y que estuviera a su lado. No fue el caso.

La puerta de su despacho se abrió y su corazón dio un vuelco. Despeinada, con el maquillaje corrido, la ropa arrugada y cara de resacón; ahí estaba su novia.

― Oh, dios mío, Swan, me había asustado ―dijo corriendo hacia ella, abrazándola para después golpearla en el brazo.

― Creo que aún estoy un poquito borracha, pero te lo diré igualmente: lo siento. He sido egoísta, estúpida, y estúpida. Pero lo importante no es eso… uy que mareo… ―dijo sentándose en el suelo, cayendo de culo ―…lo importante es que creo que nuestra relación ha ido muy rápido y creo que necesitamos un tiempo para pensar las dos ―añadió, moviendo el brazo frenéticamente señalando a ambas.

La realidad la golpeó brutalmente. Cuando Robin se marchó, ella se quedó destrozada. No le amaba, claro que no, ella ya estaba enamorada de la Sheriff, pero sentía que su último tren se iba y ella no podía ir montada en él. Emma estuvo ahí para confesarle sus sentimientos y consolarla, asegurándole que ese era su final feliz. En menos de una semana, ya estaban viviendo bajo el mismo techo, alegando ambas que así podría pasar la misma cantidad de tiempo con su hijo y que además podrían conocerse mejor, habían perdido tres años desde que se conocieron. Emma sabía todos sus trapos sucios, todos sus miedos. Y ahora, se iba de su lado.

Regina no lo soportó e hizo desaparecer en una nube de humo a su ahora exnovia, rompiendo finalmente en llanto. No necesitaba más palabras de por medio, eso había acabado.


Mientras tanto, en el recreo, Henry había comenzado a enfadarse de verdad. Su "hermana" acababa de llegar al instituto y ya había compartido risas con su mejor amigo, Ashton. Al parecer, Ashton había nacido durante la maldición, y por lo tanto, había crecido a la par que él mismo, y cuando la maldición se rompió, Ashton lo marginó aún más de lo que ya estaba, él no lo odiaba por los errores que su madre cometió en el pasado, él era su amigo. Y de un momento a otro, su mejor amigo estaba descojonándose de la vida junto a la chica que más odiaba en ese momento. Quizá su comportamiento se debiera a que culpaba a Elizabeth y a Mérida de la discusión de sus madres. Primero le robaba a su madrecita del alma querida y ahora a su mejor amigo por siempre y para siempre; esto se estaba volviendo insoportable. Por eso, de camino a su siguiente clase…


― Yo… vengo a por mi-mis cosas, ya sabes ―dijo con la cabeza agachada, entrando en la casa en cuanto la dueña se apartó del camino.

― Rapidito, no tengo todo el día ―señaló mirando el reloj. Dentro de poco tendría que ir a por sus hijos y las lentejas se le iban a quemar si Emma se entretenía. Se encerró en la cocina, y cuando vio una cabeza rubia asomar por el marco de la puerta, supo que la Sheriff había terminado de sacar sus cosas de esa casa que hasta hacía muy poco ambas llamaban "hogar".

― Dejaré las llaves en el buzón ―informó Emma, dejando a Regina perdida en sus pensamientos.

Flashback

La cena había ido muy bien, ambas se habían reído y se habían besado furtivamente aunque no hubiera nada que esconder.

Bueno ―comenzó Regina ― Emma, hay algo que te quería comentar. Verás, tengo un regalo para ti. Sé que no es mucho, pero… en fín, ábrelo―dijo dándole una cajita roja.

Al abrir la caja, la rubia se encontró con un pequeño elefante, uno de sus animales favoritos. ―Bueno Gina, es bonito, pero no entiendo el significado. ¿Estoy gorda? ―bromeó, haciendo reír a su nueva novia, mientras cogía el pequeño elefante de peluche. Cuál fue su sorpresa al sacarlo de la caja y ver que su peso se debía a que era un llavero con unas llaves colgando. Las llaves de cierta mansión blanca. ― OH DIOS BENDITO, AMOR ESTO, ESTO ES… ¡¿TÚ ―dijo emocionada, también gritando ―TÚ QUIERES QUE VIVAMOS JUNTAS?!

Señorita Swan, agradecería que no me dejara sorda, y la respuesta creo que está muy clara ―replicó sonriente la morena.

Fin Flashback.


eN Fín, un poco más de Sq. ¿Qué tiene en mente el no tan pequeño Henry? ¿Superaraán esta crisis? ¿Quién dará el primer paso? ¿Encajará Elizabeth en el pueblo? ¿Quépasará ahora con Henry y Mérida? En los siguentes cap, veremos que eso de ser mala y vengativa no es cosa sólo de Regina, aunque aviso, odiaréis más al afectado que al atacante ;)

Y ya sabéis, review review review, y follow and fav ;**