Holaa Dramioneros! :D

Esta vez he cumplido y aquí estoy con un nuevo capítulo entre mis manos... Más que disfrutar esta vez os va tocar sufrir un poquito, pero bueno...

No me entretengo más y aquí os lo dejo, espero que os guste! No olvidéis vuestros queridos y adorados reviews :P

Gracias!

Las amigas de Blaise no están mal, he de admitirlo. Pero no tienen mucha conversación, más bien se dedican a cotillear entre ellas y a intentar seducirnos con miraditas desde el otro lado de la mesa. Como la música está bastante alta a estas horas, sólo podemos escuchar a quien está justo a nuestro lado, y aún así es necesario gritar un poco. Así que yo simplemente le sostengo la mirada a la morena, que tiene unos ojazos verdes exóticos que me atraen bastante, al tiempo que hablo con mi amigo, sin cambiar un sólo ápice de mi expresión.

- Bueno... ¿Y cómo vas con la señorita Granger? - inquiere Nott en un momento dado con sus ojos azules como el hielo analizándome inquisitivos- ¿Ya has conseguido sacar algo de ella?

-Eso creo. Gracias a su recomendación ante la vieja Mcgonagall voy a ser el nuevo profesor de pociones de Hogwarts el curso que viene.- respondo mientras la morena me guiña un ojo. Ante el gesto le dedico una sonrisa de medio lado.

- Vaya... estoy realmente impresionado. Va a ser verdad que la tienes en el bote.- comenta mi amigo al parecer divertido-Y dime... ¿cómo es eso de acostarse con una leona? ¿Te ha clavado ya las garras?-Not comienza a reírse ante su propia ocurrencia y debido al alcohol no puedo evitar contagiarme.

- Créeme, me ha sorprendido bastante en ese aspecto.- confieso en un susurro sin poder evitar recordar unas cuantas escenas pasionales con la Gryffindor. Mi amigo lanza un silbido de admiración atónito tras mis palabras.

- Eso sí que no me lo esperaba... Sabía que era una guerrera en lo que se refiere a la magia. Pero en la cama más bien me la imaginaba recatadita.

-¿Acaso te la has imaginado en la cama alguna vez?- pregunto esta vez yo enarcando una ceja en señal de escepticismo.

- Por supuesto que no...- contesta él poniendo cara de asco- Me extraña que puedas disfrutar de eso con ella, la verdad.

-Yo también, te lo aseguro.- asiento algo molesto. ¿Por qué coño me ha tenido que pasar esto a mí? Con lo fácil que sería ser el mismo de siempre, cada noche con una chica distinta sin tener que dar explicaciones a nadie. Sin esta maldita necesidad de ella y los problemas a los que conlleva. ¿Aún estoy a tiempo de huir de todo esto?

- Pero entonces ya no la necesitas más. Te ha dado lo que querías, no tienes por qué seguir con ella, ¿no?

Tardo un tiempo en pensar qué palabras voy a decir exactamente. Ya fui sincero con Blaise, sí, pero él es otra cosa. Siempre ha sido mucho más abierto de mente, sobre todo en lo que se refiere a "chicas". Más de una vez lo he visto salir de su habitación por la noche con alguna amante secreta, y no precisamente perteneciente a Slytherin. Pero Theo… Él es diferente. Aún mantiene sus principios y sigue despreciando de igual manera todo lo que tenga alguna relación con los muggles. Por eso he de pensar muy bien qué palabras van a salir de mi boca… Pero justo cuando estoy a punto de contestar por fin y sincerarme con él, se acercan las chicas a nosotros.

-¿Vamos a bailar?-nos sugiere la rubia, cogiendo a Nott por el brazo y mostrando una sonrisa radiante. Mi amigo sonríe como respuesta y se deja levantar de la silla sin pensárselo más de un segundo. La otra chica, que creo que se llama Kate, se acerca a mí algo tímida, esperando que tome la iniciativa de alguna forma. Me limito a tomarla de la mano y sin una sola palabra, seguimos a Blaise y su acompañante a la pista de baile, no sin antes coger la copa inacabada de la mesa.

Los cuatro nos mezclamos entre la multitud y saludamos a unos cuantos conocidos de la escuela, todos ellos Slytherins. Sinceramente, pocos de nosotros llegamos a congeniar con alguien que no fuera de nuestra casa. Antes no me importaba lo más mínimo, pero ahora… Todo es distinto. Mi manera de ver las cosas ha cambiado. Ya no me parecen las cosas blancas o negras. La prueba la tengo principalmente en mi aventura con la leona Hermione Granger. Pero no, me niego a pensar en ella porque he venido a divertirme, y con un poco de suerte, a olvidarme de los malditos sentimientos contradictorios que me acechan.

Decido concentrarme en la música y en la chica que tengo delante describiendo movimientos suaves e insinuantes. Nuestros cuerpos se balancean muy cerca el uno del otro, al son de la música. Sus ojos verdes buscan los míos con una evidente intención, pero continúo bebiendo y bailando como si no me percatara de lo que pretende conseguir. Así continuamos durante un largo rato. De vez en cuando nos juntamos los cuatro, ellas bailan para nosotros y viceversa, pero al final el calor es tan sofocante que me retiro un poco de la pista de baile. Y no me doy cuenta de que Kate me ha seguido, así que de pronto me la encuentro a mi lado, mirándome de esa forma misteriosa y seductora que consigue hacerme dar un respingo.

-Eres escurridizo, pero yo soy muy observadora.-comenta la morena, acercándose peligrosamente a mí- ¿Por qué te ibas? ¿Te has sentido incómodo?

-Por supuesto que no.-respondo automáticamente. A Draco Malfoy nadie le hace sentirse incómodo jamás- Tenía calor, sólo eso.

Kate asiente con una pequeña sonrisa.

-Entonces, ¿no tiene nada que ver con que no te guste?-inquiere Kate sin dejar de sostenerme esa hipnótica mirada. Siento como el alcohol me empuja a ella, a abalanzarme sobre sus rojos labios. Una parte de mí lo está deseando con creces. Pero joder, hay otra que no está tan escondida como pensaba, y me lo prohíbe tajantemente. Me grita a voces que me arrepentiría de ello, y en este momento no consigo razonar el por qué.

Al ver que no respondo, ella da un suspiro que al principio creo que es de resignación. Pero me equivoco, no se va a dar por vencida tan fácilmente.

-Te conozco, Draco Malfoy. Creo que no estás interesado en mí…Pero podemos seguir bailando aquí, ¿qué dices?-me propone con inocencia. A toda respuesta encojo los hombros con total indiferencia- Eres muy frío, ¿no?

-Depende de con quién, nena.-y la tomo de la cintura, con la única intención de divertirme un poco y dejar de lado el rollo este de los ligues de discoteca.

Intento por todos los medios establecer una línea divisoria entre Kate y yo, pero me es prácticamente imposible controlarla. Es evidente que aprovecha cualquier oportunidad para rozar su cuerpo con el mío. Al mismo me tiempo, me siento mareado a causa de todo lo que he tomado esta noche y los efectos del alcohol están más que presentes en mi organismo. Tanto que empiezo a tener visiones. Cuando cierro los ojos todo me da vueltas, pero una imagen me viene a la cabeza. Es Granger. Sí, ahí está. Ella, con ese pelo castaño indómito ondeando al viento. Es como si estuviéramos bailando en la discoteca de Miami y esta fuera nuestra última noche juntos. Joder, parece que fue ayer cuando no debíamos darle explicaciones a nadie. Todo era mucho más fácil entonces. Pero era una ilusión, una simple ilusión en el mundo de los muggles. Y yo no estoy preparado para esto, Granger. No puedo luchar por ti ni puedo dar lo mismo que tú me ofreces a mí. Así que aprovecharé esta última noche, pero después habré de dejarte ir…Así que déjame besarte una vez más, como despedida.

Y entonces lo hago y me lanzo a ella, pillándola completamente por sorpresa. Casi puedo oler ese perfume de caramelo, casi puedo besar sus labios con sabor a fresa. Casi puedo tocar su rebelde cabello… Pero cuando me doy cuenta de que algo va mal, cuando realmente soy consciente de que no es ella a quien estoy besando ya es demasiado tarde.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

En este preciso momento me tiraría al mar y dejaría que éste arrastrara mi cuerpo sin piedad, a su merced. En este momento no me importaría precipitarme al vacío con tal de no sentirme como me siento. Engañada, traicionada, decepcionada y vacía… Completamente vacía.

Pansy y yo hablábamos tranquilamente mientras nos tomábamos la primera copa en el exclusivo pub mágico de Londres. Había mucha gente bailando, pero preferíamos disfrutar de una tranquila charla sobre asuntos de trabajo, entre otras cosas.

-Seguro que te ascienden, Pansy. Estás trabajando muy duro.-le animé una vez me hubo expresado sus más sinceros deseos de poder realizar un trabajo más importante en el departamento.

-Espero que tú no tengas que esperar tanto como yo.-contestó la morena dirigiéndome una cálida sonrisa.

-Esperaré lo que haga falta, no tengo prisa. Estoy bien donde estoy. Aunque si te vas, probablemente me sienta algo sola.-le había confesado en apenas un susurro.

-Oh, ¿en serio? No te preocupes, seguiremos viéndonos. Me encargaré de ello.-replicó ella con entusiasmo. Entonces alzó la copa de sorbete y yo la imité un segundo después, comprendiendo que su intención era brindar conmigo.- Por nuestra nueva y sorprendente amistad. Ojalá dure mucho tiempo.

-Ojalá.-dije a modo de respuesta. Chocamos nuestras copas con suavidad y nos bebimos el último trago de golpe.- ¿Nos vamos ya?

Pansy asintió con la cabeza y cuando nos dirigimos a la barra para pagar la cuenta a los elfos domésticos, mis ojos captaron una imagen tan impactante a lo lejos que proferí un grito ahogado, pero igualmente desgarrador. Involuntariamente, me llevé una mano al corazón, temiendo que se hubiera roto en mil pedazos por lo que acababa de presenciar. La morena que estaba a mi lado también dio un gritito de sorpresa, totalmente alucinada.

Lo que había visto a pocos metros de nosotras, en la periferia de la pista de baile fue una cabellera rubia platino inconfundible. Una espalda ancha y musculada cubierta por una fina camisa gris rodeada por unos brazos que no eran los míos. Unos labios finos y carnosos besando unos labios que tampoco eran los míos. Y unas manos, que por supuesto no eran las mías, acariciando su cabello rubio con ardiente pasión.

Cuando me recordé a mí misma que debía respirar, no pude evitar comenzar a hiperventilar, completamente atónita tras lo que acababa de vislumbrar. Pero no conseguí apartar los ojos de él, porque no terminaba de creer que aquello fuera real. Y repentinamente, casi como si hubiera notado mi presencia, el Slytherin se separó bruscamente de la chica y se alejó de ella con pasos tambaleantes hacia la barra. Pretendía dirigirse a la puerta del local, pero no parecía haber reparado en nosotras, que nos manteníamos totalmente mudas por lo que acaba de suceder.

-Lo sabía, lo sabía…-susurró Pansy junto a mí. Y por el tono que empleaba, logró captar mi total atención. La miré extrañada, preguntándome si eso que había notado era satisfacción en su voz. Ella me devolvió la mirada un tanto alarmada, como si se le hubiera escapado algo delante de mí que no debiera decir- Perdóname, Hermione… He de ser sincera contigo.

-¿Qué es lo que pasa, Pansy?-pregunté con absoluto desconcierto.

-Draco no está enamorado de ti. No podía estarlo.-dijo más para ella que para mí.

-¿Qué quieres decir?-inquirí yo de nuevo con la voz fría como el hielo, mirando intermitentemente a Pansy y al rubio, que seguía caminando con parsimonia, al parecer algo desorientado.- ¿Te alegras de mi desgracia?

-No, sólo me alegro de que no sigáis juntos. Hermione, yo no tengo nada contra ti… -intentó explicarse la morena, al parecer algo avergonzada- Pero no quería que interfirieras entre nosotros.

-¿Vosotros?-repetí anonadada. Ahora sí que todo se escapaba a mi razón. Yo temblaba de la cabeza a los pies, desando por una parte darle una bofetada a Malfoy y al mismo tiempo que la absurda conversación con Pansy acabara de una maldita vez. No podía aguantar más sin hacer absolutamente nada.

-Le estoy esperando. Sé que cuando se canse de este estilo de vida… decidirá quedarse conmigo. Lo sé.-continuó ella, totalmente convencida de sus palabras. No sabía qué pensar ante aquella increíble confesión. ¿Qué era lo que está pasando? ¿Todo el mundo se había vuelto loco de repente?

-¿Y mientras tanto? ¿Vas a seguir tragando que se acueste con cualquier chica que se le acerque? ¿Con qué garantía?-pregunté totalmente incrédula. No podía entenderlo por más que lo pensara una y otra vez.

-Un Slytherin hace lo imposible por conseguir aquello que más quiere.-respondió ella, esta vez con aire soñador, mirando fijamente al rubio, que ahora se dedicaba a pagar lo que debía en la barra del pub- No espero que lo comprendas, Hermione.

-Entonces era verdad. Querías separarnos.-adiviné, más dolida de lo que esperaba- Pues mira, al final lo has conseguido.

-¡No! Hermione… Yo no he tenido nada que ver con esto, en serio.-se intentó defender la morena acaloradamente- Al principio quería separaros a toda costa, sin importar las consecuencias. Pero ahora… eres mi amiga.

-¿Amiga? Creo que los de Slytherin tenéis un concepto muy equivocado de la palabra amistad.-le espeté con brusquedad- Olvídame, Pansy. Tú y todas las serpientes que os habéis cruzado en mi camino.-añadí fulminándole con la mirada.

Eché una última mirada a Draco, que para mi sorpresa, se encontraba más cerca de nosotras de lo que cabría esperar. Parecí totalmente ido, sin ser verdaderamente consciente de donde se encontraba, pero en ese preciso instante en el que mis ojos se detuvieron en él… Sus ojos grises se encontraron con los míos. Fue durante un sólo segundo en el que se observaron, pero fue suficiente para que el rubio despertara de su trance. Adivinando sus intenciones, eché a correr a toda prisa hacia la puerta del pub, con el corazón martilleándome con fuerza en el pecho. Tenía de huir de Draco Malfoy o quien sabe lo que podría llegar a pasar.

Pero él fue más rápido que yo, y su mano consiguió agarrar mi brazo en el preciso instante en el que mis pies se habían posado en el suelo de Londres. Justo antes de que pudiera conjurar el hechizo que me hubiera permitido desaparecerme y no tener que enfrentarme a la que posiblemente sería la situación más dura de mi vida.

-¡Déjame en paz, Malfoy! ¡No me toques!-exclamé con ira contenida, sin mirarlo a los ojos.

-Hermione, tienes que escucharme.-casi me rogó el rubio, pronunciando las palabras con dificultad. Apestaba a alcohol y comprendí entonces que estaba borracho.

-No hay nada de lo que tú y yo tengamos que hablar. Todo ha quedado muy explicado ahí dentro.-le interrumpí antes de que comenzara a hablar.

-Pero no lo entiendes…. Yo… te vi… allí. Creía que eras tú. Quería despedirme…-balbuceaba el rubio hecho una pena.

-Malfoy, vas completamente borracho y sólo dices gilipolleces. Lo mejor será que nos olvidemos el uno del otro. Ya sabíamos que era una locura, no vale la pena seguir con esto…-continué, a pesar de que sabía perfectamente que al día siguiente la dichosa serpiente no se acordaría prácticamente de nada.

-No puedo perderte, Hermione…-mascullaba Draco con desesperación.

Hacía lo que podía para intentar tragarme las lágrimas que amenazaban con salir de un momento a otro, pero era casi imposible. No dejaba de temblar y lo único que podía hacer era despedirme para siempre de un Malfoy ebrio, al que desgraciadamente amaba con locura.

-Deberías haberlo pensado antes. Lo siento, Draco. Desde ahora todo será como antes de que nos encontráramos en Miami. Prefiero odiarte en la distancia, todo será más fácil así.-añadí con la voz quebrada de la emoción y la rabia que sentía- Adiós.

Y finalmente me desaparecí de allí, reteniendo en mi mente esos perturbadores y al mismo tiempo tan tristes ojos grises. Y lloré, lloré mucho, largo y tendido hasta que no pude más. Desando hacer desaparecer ese insoportable dolor, esa sensación horrible de pérdida, de vacío, que amenazaba con derrumbarme de un momento a otro…

Me dejé abrazar por Luna, que acarició mis cabellos toda la noche, soportando mis continuos sollozos y palabras inconexas que salían de mis labios en el momento menos pensado. Me susurró palabras tranquilizadoras al oído, me hizo beber pociones relajantes y me cuidó como nunca había hecho nadie antes. Me dejé hacer por ella y finalmente, tras haber agotado por completo mis fuerzas, logré quedarme dormida.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Me despierto cubierto de un desagradable sudor frío. Abro los ojos de golpe, feliz de poder despertar de la pesadilla que se repetía en mi mente una y otra vez. Lo curioso es que ahora no consigo recordarla. Cuando al fin decido levantarme, soy consciente del gran dolor de cabeza y de la terrible sed que amenaza con desgarrarme la garganta. Por un momento llego a sentirme como un jodido vampiro. Y todo a consecuencia del maldito alcohol. No hay cosa que más odie que las resacas. Debió ser el vodka. Encojo los hombros y me dirijo al piso de abajo. Bebo agua durante aproximadamente dos minutos hasta que me siento satisfecho y después decido darme una ducha que logre quitarme esta cara de zombi que llevo.

Mientras dejo que el agua fría me despierte la circulación, mi mente me lleva de nuevo a aquel pub. No consigo recordar prácticamente nada de lo que pasó anoche. Joder, tengo muchas lagunas en mi memoria. Pero algo dentro de mí me dice que sucedió algo que no debía de suceder. Tengo la sensación de que anoche algo se me fue de las manos. De que la cagué en cierto modo. Pero no consigo acordarme, joder. Decido finalmente recorrer por orden cronológico los sucesos poco a poco. Lo primero que me viene a la cabeza es la imagen de mi amigo Theo. Sí, recuerdo haber estado bebiendo con él y alguien más… ¿Eran dos amigas? Mmm… No estoy seguro. Pero de pronto, mientras embadurno mis manos de shampoo, unos ojos verdes exóticos aparecen en mi mente, surgiendo de la nada. Y lo más importante, un nombre: Kate. De eso estoy seguro, se llamaba Kate. Y ahora puedo ver con más claridad imágenes de ella y yo bailando juntos en la pista. Vagamente recuerdo su intención de coqueteo y hay algo más que no logro sacar a la luz.

¡Un momento! Casi resbalo de la ducha al reconocer de pronto la imagen de Hermione Granger en el pub. Sus ojos almendrados me observaban con una mezcla de incredulidad y decepción. ¿Es posible que estuviera allí? Sí… Iba vestida con un traje de trabajo negro. Formal, pero sexy. Recuerdo que la seguí porque estaba huyendo de algo… ¿o ese algo era yo? Joder, recuerda Draco. Me pego pequeños golpes en la cabeza, frustrado por no poder avanzar en mis recuerdos. Falta algo importante, pero no consigo imaginarlo…. Pero creo que tiene algo que ver con Kate. ¡Sí, sí, debe ser eso!

Una bombilla se enciende en mi mente, animándome a seguir intentándolo. Algo me dice que voy por el buen camino. Seguramente Granger se pondría celosa al verme bailando con la amiga de Nott y discutiéramos… Sí, debe ser eso. Me convenzo a mí mismo de la idea una vez que me he devanado al máximo los sesos en busca de los recuerdos perdidos.

Pero no voy a quedarme con la duda. He de ver a Granger y comprobar que mi hipótesis es cierta. No sé por qué me preocupa tanto, sinceramente. Pero sé que por alguna extraña razón necesito estar cerca de ella. Así que decido peinarme y ponerme su conjunto favorito. Cuanto más la impresione mejor. Por si acaso.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Luna ha conseguido levantarme de la cama y me ha obligado a desayunar algo, aunque mi estómago está empeñado en cerrarse a cal y canto a la comida.

-Hermione, necesitas comer.-me insiste la rubia por enésima vez.

-No puedo Luna, en serio.-replico con cansancio- Si como algo lo vomitaré.

-Está bien, me rindo.-acepta resignada- Por los "kroplekers" que te rondaban anoche, doy por hecho que estás en una especie de estado depresivo- al ver mi cara de desconcierto, añade- Por eso y porque no parabas de llorar y murmurar insultos a Malfoy…

-Lo siento, Luna. No habrás dormido nada por mi culpa.-digo abrumada por las molestias que le debo estar causando.

-Tranquila. Comprendo que un desengaño amoroso puede ser duro. Nunca lo he sufrido, pero he visto casos… Muchos casos…-expone con su voz más ausente.

-Debes estar preguntándote qué demonios pasó anoche.

-En parte sí. Aunque no es difícil de adivinar que Malfoy debió algo inapropiado…-responde mi amiga, dando en el clavo.

-Además de estar borracho como una cuba se enrolló con una chica delante de mis narices. Eso no es algo inapropiado, es algo imperdonable.-replico apretando con todas mis fuerzas la cuchara sobre el fondo de la taza. Cada vez que me viene la imagen a la cabeza, la rabia es tal que no me sería nada difícil partir cabezas.

-Entiendo.-dice Luna, algo cohibida por mi respuesta. Creo que no está acostumbrada a verme de tan mal genio.- Al menos ya no lloras.

"Ni lo haré, Luna. No por esa asquerosa y traidora serpiente", pienso para mis adentros. Y es que después de haber derramado tantas lágrimas anoche, he decidido no volver a derrumbarme por él. Voy a ser fuerte, voy a ser dura. Porque yo podía vivir perfectamente sin Draco Malfoy a mi alrededor y puedo volver a hacerlo.

De pronto suena el timbre y Luna se levanta después de compartir conmigo una mirada de desconcierto. No consigo ver de quien se trata, pero escucho a Luna preguntar:

-¿Qué estás haciendo aquí?

-Necesito hablar con ella, déjame pasar…-escucho a lo lejos la inconfundible y fría voz del que ayer me rompió el corazón y mi pulso se acelera automáticamente. No puede ser él. No puede estar aquí…

-¡No es buena idea!-exclama mi amiga, imagino que interponiéndose entre Draco y la puerta.

-Me da igual lo que te parezca a ti. Voy a entrar te guste o no.-escucho gritar a Malfoy cabreado. Oigo pasos que se acercan, una puerta que se cierra. Y yo simplemente me he quedado paralizada, sin poder hacer otra cosa que apretar con fuerza el mango de la cuchara y dejar que el momento llegue.

En unos segundos ahí están de nuevo esos ojos grises, acechándome y derrumbando esa muralla que había intentado empezar a construir desde que me desperté esta mañana…

Bueno... lo dejamos aquí de momento! Qué opinais? Espero no haber sido muy mala, pero era necesario para la historia... Draco es muy impredecible y no está a costumbrado a tener remordimientos, ni a disculparse ni a mantenerse estable con una persona... No sabe querer a alguien, y aquí ha quedado más que reflejado!

Pero bueno, yo lo sigo adorando igual que siempre! Es perfecto con sus imperfecciones :)

Por cierto quiero recomendaros un fan fic que estoy leyendo ahora de Promethea! Se llama Mugglelimpiadas y me encanta! No puedo parar de leerlo jajaja Es un Dramione (naturalmente) con muchos elementos diferentes... y que me hace reir! Escribe muy bien, asi que si teneis tiempo pasaros a leerla.

Bueno, nada más! Nos vemos en el próximo, un besito! :D

Espero que os haya gustado, os veo en el siguiente!