Una conversación pendiente

POV de Kenshin

2.2: Encontré mi respuesta

No entendía para dónde iba todo esto, pero quería estar lo más cerca posible de ella. Si podía eliminar todo rastro de soledad de su corazón, quería hacerlo, y llenar todos esos espacios para que nunca más volviera a sentirlo. Decidido, dejé mi labor con la ropa y me acerqué a Kaoru-dono, con la única intención de hacerle algo de compañía.

Me senté a su lado, y hubo unos segundos de silencio. Al parecer ella se incomodaba, y yo quería decir algo, pero, ¿qué? Me habría gustado saber qué sentía, qué esperaba, qué deseaba, pero no sabía cómo hacerlo. Si le preguntaba directamente, entonces ella se asustaría… Mi cabeza era un nudo de ideas y preguntas que no salían, simplemente mis cuerdas vocales no funcionaban, y sólo lograba tartamudear. Ella se veía muy bella, tranquila, con su mirada perdida en cielo, y yo como un idiota sin poder articular palabra alguna. Pero quería saber muchas cosas, y debía comenzar por el principio, tenía que saber si a ella le dolía aún, si quedaba algún rastro de tristeza en su interior, si había algo que yo pudiera…

¡Maldición! Si mi maestro me hubiese visto, ya me habría ganado unos cuantos golpes y una buena lección… "¡Al diablo! Kenshin Himura, ¿te creías tan valiente como para salvar al Japón de un golpe de estado, para enfrentar a los fantasmas de tu pasado, y no para hablarle a una chica?". Y entonces, cuando me dispuse a hablar…

- "Kenshin… " / "Kaoru-dono… " - …

Rayos… Finalmente ella tomó la palabra, y lo agradecí.

- "Kenshin… Sólo quería decir que no quiero verte preocupado por mí. Agradezco todo lo que haces, y siempre te estaré agradecida. Quiero ver que me sonrías sin preocupaciones, quiero que puedas tener una vida tranquila, y…" -

¿Cómo? No creía lo que escuchaban mis oídos. ¿Ella agradecida? ¿Quería verme sonreír?

- "Soy yo quien debería estar agradecido. Y, si me preocupo, es porque no quiero que pase dificultades. Todo esto que ha sucedido… usted se ha visto involucrada, y… no es algo de lo que esté muy orgulloso. De hecho me avergüenza un poco… " -

Era yo quien debía estar agradecido, ella había sido involucrada en todos esos problemas, y no lo merecía. Me sentí avergonzado, y desvié mi mirada.

- "No te voy a juzgar, mucho menos a odiar. Creo que eso quedó bastante claro" -

"No iba a juzgarme". La miré sorprendido. Ella lo había dicho muchas veces, pero cada vez que sucede, pareciera que no caigo en cuenta.

- "Agradezco sus palabras... Usted ha querido conocer a este vagabundo en su totalidad, con sus virtudes y defectos… y… no… yo… " -

Maldición, que torpe. ¿Por qué no lograba simplemente decir las cosas? No podía controlar mis emociones. Quería explicar muchas cosas, pero algo lo impedía, y…

- "Kenshin, ¿puedes decirlo? ¿Simplemente puedes decirme… por qué?" -

La respuesta apareció automáticamente en mis labios:

- "Porque usted le ha dado a este espadachín un motivo para blandir su espada… Porque este hombre logró ordenar su vida y encontrar una respuesta que logrará redimir todos sus crímenes, y por esa respuesta vivirá para siempre" -

Ella parecía algo descompuesta, pero con un aire de felicidad. Entonces, tenía que preguntar…

- "Kaoru-dono, ¿ha estado usted realmente bien? Yo… estoy seguro que todo esto debió generar algún efecto en usted, y no quiero que tenga problemas o se sienta triste, o enferma, y no me ha comentado si ha tenido algún inconveniente, entonces yo no sé qué pensar… " -

Necesitaba saber si ella sufría por mi culpa, por mis errores… Porque quería borrar cada uno de esos pesares que pudiera guardar en su corazón; pero no tuve una mejor forma de decirlo. Me preocupaba mucho, había perdido algo de peso, y no quería que tuviera algún inconveniente de salud.

- "Agradezco tu preocupación, Kenshin, pero no he tenido problemas de salud. Estoy muy feliz de estar en casa nuevamente, pero, hay algo que quiero preguntarte, si me lo permites" -

- "Lo que quiera, Kaoru-dono" -

- "Bien… Siempre te has preocupado por mi felicidad y bienestar, pero es muy poco lo que yo sé de lo que sucede contigo, y no me refiero a tu pasado, tampoco a cómo enfrentas tus batallas o problemas, sino algo más allá" -

- "Creo que no comprendo a qué se refiere" -

- "Lo siento, yo necesitaba saber… yo quería saber… si… tú… Kenshin, ¿qué hay dentro de ti? ¿Qué se esconde detrás de tu sonrisa? Yo… quisiera saberlo… " -

¿Qué quería saber exactamente Kaoru-dono? Conocía mi historia, confiaba en ella, podía asegurar que no le guardaba secretos.

- "Kaoru-dono, usted conoce mi historia, mi pasado, mi presente, lo que pienso… " -, no esperó a que terminara mi frase.

- "Pero, yo quiero saber si aún te… es decir, si aún te atormentas, si hay en tu interior alguna herida por sanar, que no te deje ser totalmente feliz. Hay muchas cosas que desconozco, estoy segura, y no quiero que me dejes fuera" -

Esa chica, ¿se preocupaba de mí a ese nivel?

- "Kenshin, ¿qué sucedió cuando Enishi me raptó? ¿Qué sentiste cuando Tomoe-san te sonrió? ¿Y cuando... ? -

- "No creo que sea bueno que usted recuerde todo eso, no le hace bien, y además… " -

- "Tú no entiendes" -, sus ojos denotaron cierta tristeza. Kenshin idiota, ¿de nuevo la vas a hacer llorar? No, esta vez no.

- "Kaoru-dono, para mí no son recuerdos muy agradables, aunque debo admitir que estoy muy feliz de tenerla con vida y en casa. Pero, el recordar ese día, su cuerpo herido… la cicatriz en su rostro… No supe qué hacer. Si hubiera tenido alguna leve esperanza que usted seguía con vida, créame, la habría buscado hasta en el último rincón de este mundo. Pero, para mí, el Jinchuu estaba completo. Mi alma se había cansado de sufrir. Es por eso que terminé en Rakuninmura… " -

- "Pero, Kenshin… " -

- "No tenía un motivo para seguir viviendo, pues mi razón para despertar cada mañana era proteger a quienes lo necesitan, y había fallado de una manera que no tenía ni perdón ni vuelta a atrás, y de nuevo me encontraba sin rumbo, sin saber a dónde ir. Los chicos intentaron muchas veces que saliera de ahí, pero no lo lograban, porque para mí no había una respuesta. ¿Para qué vengarse? ¿Para qué seguir adelante? Le agradeceré eternamente a Tomoe el haberme revelado que usted estaba viva, y a Tsubame-dono quien me dio a entender que si no salía de ese lugar, Yahiko moriría, y no lo podía permitir" -

¿Qué estaba diciendo? De pronto no pude hablar más. Volví a sentir un nudo en la garganta y las manos mojadas. "Kaoru, por favor, di algo para no sentirme como un idiota… "

- "¡Kenshin! Yo no sabía lo de Yahiko. No es mi intención que recuerdes estas cosas para herirte más, o traer recuerdos horribles, pero quiero comprenderte, quiero saber de ti, quiero saber cómo actuar y cómo ayudarte" -

Comprendí su preocupación. Ella quería borrar mis cicatrices, las de mi piel y las que habían nacido dentro de mí. Y, aún sabiendo que eso dependía de mí, quería estar a mi lado y ayudarme en el camino. Recordé esa madrugada antes de la batalla contra Shishio, cuando, sobre el tejado, me dijo que todos mis amigos deseaban mi seguridad y mi bienestar. Pero esto era algo más allá.

- "A Tomoe le he dicho adiós, y le agradezco mucho pues ella me mostró la luz de esperanza que necesitaba, a pesar de haberle hecho mucho daño; y ella me sonrió, tal como le dije a Enishi. Yo esperaba ser perdonado, ¡y ella me sonrió! Con esa sonrisa me dijo que había alguien que esperaba por mí, y bastó eso para ponerme en pie nuevamente. En ese momento volví a sentir el deseo de vivir y luchar por quien más quiero" -

Caí en cuenta de lo que acababa de decir. Ella me miró con una expresión de sorpresa y ternura que casi me hace suspirar. Si pudiera tener esos ojos para siempre, no pediría nada más a la vida.

- "Le debo mucho a Tomoe-san, por ti y por mí; porque fue capaz de hacerte feliz en una época difícil, porque fue capaz de protegerte de ti mismo, porque me salvó en dos oportunidades… ¡No! ¡Qué digo!… disculpa, he ido muy lejos, yo no debía… " -

¿Disculparla? Sus manos, sobre sus rodillas, apretaban fuertemente su kimono. Algo se movió dentro de mí, y sin pensar, levanté mi brazo alrededor sus hombros, en un tímido abrazo. Se sorprendió y mi vista se encontró con sus ojos, temerosos y hermosos. Sólo pude sonreír, y entonces, ella también lo hizo.

¿Fueron minutos o segundos? No lo sé. Se sentía bien.

- "Kaoru-dono, este servidor ha encontrado su camino luego de tantos años, y no quiere volver a viajar, no en soledad. En este lugar, las heridas parecen menos dolorosas" -

Aunque me sonreía, sus ojos brillaban. Quería llorar, pero yo no lo permitiría.

Uf, este capítulo me costó un poco escribirlo, por el contexto. Me daba mucha pena, y al mismo tiempo algo de nostalgia.

Nuevamente agradezco que llegaras hasta aquí y leyeras esto

Un abrazo!