Capitulo 2: ¡Llamarada!
El día después de su encuentro con Hitomi y Kyosuke, Sayaka no perdió tiempo en planear como reunirse con Kyoko y las otras chicas mágicas sin levantar las sospechas de Homura. Decidió reunirse personalmente con cada una de ellas individualmente, asegurándose de que nadie se enterase. No solo Homura debía permanecer ignorante a esto, si no también Madoka. Si ella se enteraba, probablemente Homura se enteraría eventualmente.
Primero que nada, decidió contactar con Kyoko, pues ya fuese con sus auténticos recuerdos, o en este reescrito mundo, ella era la persona en que más confiaba.
En este nuevo mundo, Kyoko vivía en su apartamento, el cual estaba bastante cercano a la escuela. Ella planeó llamarla para charlar en su casa, pero para su sorpresa, Kyoko misma se le adelantó, llamándole para que almorzaran juntas.
Sayaka se preparó para ir, asegurándose de llevarse no solo la semilla de Ophelia, la cual necesitaba para reclutar a Kyoko, sino también las de Candeloro y Charlotte, más que nada para tenerlas a mano, solo por si las pulgas.
Se encontraron en un pequeño restaurante a las afueras de la ciudad. Sayaka estaba vestida con un atuendo similar a su uniforme escolar, mientras Kyoko fue con su distintivo suéter verde y unos shorts.
-¡Konnichiwa, Sayaka-Chan!- saludo Kyoko una vez se encontraron.
-Konnichiwa, Kyoko-Chan…- respondió Sayaka.
-¿Eh? ¿Pasa algo?-
-No nada, es simplemente que quisiera poder hablar contigo en privado…-
-¿Enserio? Je, entonces fue bueno que Homura-Chan rechazara venir…-
-Espera ¿¡Homura!?- reaccionó en shock a tal nombre. Ella era precisamente la última persona que ella quería ver ahora.
-¿Qué pasa con Homura?- pregunto la pelirroja confundida.
-Eh, te explico luego…- dijo Sayaka, solo para que luego le picase la curiosidad.- ¿Y por qué se ausenta, en todo caso?-
-Según ella, ella acordó chatear con un amigo en América hoy, así que no podía venir, pero a mí se me hace que simplemente no se le ocurrió otra excusa.-
-Ah, bueno…-
-¿Y qué es de lo quieres hablar?-
-Esto… creo que sería mejor que fuésemos a un lugar más privado para eso…- Sayaka sabía que una vez le diese la semilla a Kyoko, lo que pasaría se volvería noticia en poco tiempo.
-¿Más privado?- pregunto Kyoko mientras su cara se tornaba color rojo.
-No es lo qué estas pensando.-
-Ow. ¿Pero no podríamos comer algo aquí primero? Que me he venido con hambre…-
-Eh, supongo que no habría problema.-
Sayaka aprovecho el pequeño almuerzo para relajarse un poco, pues ella sabía que una vez qué el ataque estuviese listo, no habría tiempo para ello. Charlaron de cosas triviales y comunes, comieron un costoso plato al cual Sayaka no lo quedo más que pagar ella, y finalmente fueron a la casa de Sayaka.
-Hey, Sayaka, ¿Qué es tan importante para que me invites a tu casa?- preguntó Kyoko mientras ellas llegaban.
-Simplemente entra,- dijo la peliazul mientras abría la puerta.- Lo sabrás dentro de poco…-
Una vez dentro, Sayaka se aseguró de cerrar todas las cortinas, justo antes de revelar la semilla a Kyoko.
-¿Sabes qué es esto?- preguntó ella.
-Eh, ni idea. Pero…-
-¿Pero…?-
Sin decir más, Kyoko tomó de golpe la semilla, causando qué una gran tormenta de oscuridad se alzara en la habitación. A diferencia de Hitomi y Kyosuke, ella podía ver qué estaba pasando en la habitación. Alrededor de la pelirroja, imágenes que parecían fotografías viejas se veían, mostrando varias escenas de una familia de un padre, una madre y sus dos hijas viviendo en armonía, hasta que al final son consumidas por fuego. Runas incomprensibles giraban a su alrededor, y una imponente llamarada envolvía a la joven, para luego desaparecer, mostrándola ahora con un traje rojo vistoso, con una lanza a su lado, y la semilla tomando la misma forma de gema que la de Sayaka, solo que de color rojo.
-¿Kyoko…?- dijo Sayaka una vez la tormenta se calmo.
-Sayaka… qué… ¿Qué ha pasado… con Madoka-Sama?- preguntó desorientada.
-Bueno…-
Sayaka procedió a explicarle lo que había pasado desde que Homura "ascendió" al poder, incluyendo su nuevo plan para devolverle el poder a Madoka. Una vez acabada su explicación…
-¿Y bien? ¿Te parece el plan?-
-Noto un par de pequeñísimos problemas.- dijo la pelirroja con un tono de fastidio.
-¿Eh?-
-Para empezar, el hecho de que estas confiando en las semillas que te dio Kyubey. Repito: Las semillas que te dio KYUBEY.-
-Vale, sé que suena bastante tonto de mi parte, pero no tenemos alternativa si queremos derrocar a Homucifer.-
-¿Homucifer? ¿Enserio?- dijo Kyoko, claramente no convencida por ese apodo.
-Oye, quiero dejar en claro el demonio que ella es, y eso fue lo mejor que se me ocurrió. Digo, para recordar que ella es nada más que oscuridad…-
-Primero: Lucifer viene de Luzbel, qué significa luz. Segundo: Si quieres mutar su nombre así, podrías mutar su apellido Akemi en "Akuma". Tercero: Dudo que la forma en qué la llames importe en todo caso.-
-Me da igual si afecta o no. ¿Y tu otro problema con el plan?-
-Ese tal Hiro. No sé si podemos tener tanta confianza en un tipo que ni conocemos…-
-Tú no lo conoces, pero yo lo suficiente. El tiene un alma justiciera, y sé que estará dispuesto a hacer lo necesario para que el mundo siga su rumbo correcto.- dijo Sayaka en tono justiciero.
-Bueno, si tú dices que funcionará… Eh, por cierto, antes dijiste que podías invocar a tu bruja, ¿Verdad?-
-Sí, ¿Por?-
-¿Crees qué yo pueda hacer lo mismo?- dijo Kyoko con brillo en sus ojos. Claramente le gustaba la idea.
-Supongo que sí. Veamos, intenta llamar a tu bruja.-
-¿Y eso lo hago…?-
-Canaliza tu energía en un punto específico relacionado al su poder, y entonces piensa en su nombre. Tu bruja se llama Ophelia.-
-¿Relacionado a mi poder? ¿Qué quieres decir con eso?- dijo claramente confundida Kyoko.
-Cuando yo quiero invocar a Oktavia, necesito una fuente de agua a mi alcance para hacerla aparecer. Creo qué tu bruja se relaciona con el fuego.- dijo ella mientras encendía la chimenea de la casa.
-Veamos…- Kyoko procedió a canalizar su poder en el fuego, junto con todas sus energías. Se concentro en la llama ondulante, y una vez creyó estar lista, pensó "¡Yo te invocó, Ophelia!", lo cual causó que una figura abstracta saliera del fuego repentinamente. Parecía una dama en un kimono rojo, portando una lanza, montando un caballo gris moteado, y su cabeza consistía en nada más que una llama, como si fuese una vela.
-¿Esta cosa es mi bruja?- preguntó Kyoko.
-Sí. Ophelia, la bruja Wudan, cuya naturaleza es el abandono.-
-¿Y ella hará lo que yo quiera?-
-En efecto.-
-Veamos… ¡Tráeme algo del refrigerador!- gritó sonriente Kyoko a su bruja. Para la sorpresa de Sayaka, esta de hecho fue a la cocina, agarró un pastel casero que había allí y se lo dio a Kyoko, la cual no perdió tiempo en echarle el diente.
-… Honestamente no sé cómo no vi esto venir.- dijo seria (Y molesta) Sayaka.
Tras regañarle, ella se despidió de Kyoko, para poder prepararse con su siguiente recluta: Mami Tomoe.
