Capitulo 4: Ira hacia San Fransokyo.

El día siguiente, Sayaka había planeado reunirse con Hitomi para acordar los detalles del viaje. Cosas como si ya estaban todos listos, por ejemplo. Si bien eso ya estaba listo, había algo que a ella le preocupaba. Tener que decirle el hecho de que Kyosuke no iría iba a ser un poquitín difícil. Si fuese a ausentarse por cualquier otra razón qué no fuese por su violín…

Hitomi le había agarrado odio a su violín, pues Kyosuke le daba tanta prioridad que los dos apenas pasaban el tiempo juntos fuera de la escuela, hasta el extremo de casi parecer una excusa sobre usada. Es decir, a ella le gustaba que el fuese tan dedicado, y ella tenía que admitir que el pobre paso buen tiempo con su mano inutilizable, creyendo que tendría que rendirse al sueño de su vida. ¡Pero es que lo suyo con el violín ya era obsesivo!

Sayaka fue temprano al apartamento de Hitomi. Se ubicaba en la zona adinerada de la ciudad, debido a que su padre era un empresario bastante reconocido. Eso no quitaba que Sayaka fuese bien conocida por la zona, debido a su amistad con Hitomi. Estaba a punto de entrar al edificio cuando, para su sorpresa, se la topó a ella en la entrada.

-¡Oh! ¡Konnichiwa, Sayaka-Chan!- dijo Hitomi al momento de ver a su amiga.

-Konnichiwa, Hitomi-San…- respondió Sayaka algo confundida de verla allí.- ¿A dónde vas?-

-Oh, esto, yo iba a casa de Kyosuke-Kun. Quería preguntarle sobre a donde le gustaría ir una vez que estemos en San Fransokyo.-

-Uh, esto, Hitomi…-

-¿Pasa algo?-

-…Kyosuke me llamo ayer. Me dijo que no podría acompañarnos…-

Hitomi no dijo nada. Simplemente se mantuvo con su sonrisa, pero claramente esta había perdido su honestidad.- ¿…Por?-

-Esto…- Sayaka decidió no decirle.- No me dijo la razón. Por lo visto, tenía algo importante que hacer…-

-No me mientas, Miki-San.- Dijo fríamente la peliverde.- No viene por sus lecciones de violín, ¿Verdad?-

-Esto… si.-

Hitomi simplemente se quedó en silencio por unos segundos, con su claramente falsa sonrisa puesta.

-… ¿Hitomi?-

-¡KYAAAAAAAAA!- Grito enfurecida Hitomi justo antes de ponerse a lanzarle puñetazos sin piedad a la pared.- ¿¡POR QUÉ!? ¿¡POR QUÉ KYOSUKE TIENE QUE DARLE TANTA IMPORTANCIA A ESA MALDITA COSA!? ¡ACEPTO QUÉ FUESEMOS NOVIOS, PERO SE LA PASA TODO EL TIEMPO CON SU CONDENADO VIOLÍN!- Ella se detuvo por un momento.- si ese violín le importa más que yo… ¡¿ENTONCES POR QUE NO SE CASA CON EL P*TO VIOLÍN!?- dijo mientras volvía a golpear la pared incluso peor que antes, y no se detuvo hasta que sus manos empezaron a dejar la pared manchada de sangre.

-¡Hitomi-San! ¡Tu mano!- dijo Sayaka preocupada.

-No es nada…- dijo mientras las lagrimas caían de sus ojos.

-¡Pero no llores! Solo por qué no venga con nosotras…-

-Calla, Sayaka.- Dijo fríamente Hitomi.- Esta no es la primera vez que Kyosuke me hace esto. Cada vez que quiero pasar algo de tiempo con él, siempre acaba sacando sus clases de violín para no hacerlo.-

-Hey, no es su culpa que tenga tantas clases.-

-¿Eso crees, Sayaka?- dijo mientras volteaba hacia su amiga.- Debido a la obscena frecuencia de sus clases, decidí, sin que el supiera, hablar con su tutor y pedirle que fuese un poco más permisivo, para que así tuviese tiempo de descansar, ya fuese conmigo o sin mí. ¿Y adivina qué me dijo? ¡Que era Kyosuke el qué siempre le andaba rogando todas las lecciones posibles!… Al principio lo tomé por mera obsesión, y que ya había convencido a su profesor para cuando yo le invitaba…. Pero yo había hablado con el susodicho tutor la misma noche que te dimos las semillas de sufrimiento, para pedirle que no le diera más clases a Kyosuke por el momento, para que el pudiese descansar. El me dijo que de hecho, el también tomaría unas pequeñas vacaciones, así que Kyosuke descansaría a menos que sus padres consiguieran un remplazo. Los llamé a ellos, y estos dijeron que no pagarían a un suplente a menos qué él pidiese… Y si realmente tiene clases que le impedirán venir…-

-Es porqué él las pidió apropósito para no ir…- Sayaka dijo, sorprendida de qué Kyosuke pudiese hacer algo así.- ¿Vas a decirle algo?-

-Sí. Qué le diré aún no se, así que será hasta que volvamos de nuestra misión.- dijo ya calmada Hitomi, mientras se limpiaba sus nudillos con un pañuelo que ella traía.- Por cierto, Sayaka-Chan… ¿Por qué has venido?-

-Oh, esto… Vine a planear contigo como le haríamos con el viaje y todo…-

-Oh, entonces sube, no quiero que perdieses tu tiempo en venir aquí.-

Tras eso, ambas se acomodaron con los planes. Las cinco, Kyoko, Mami, Nagisa, Hitomi y Sayaka, junto con el padre de Hitomi, irían a San Fransokyo a reclutar a Hiro. Claramente no podrían traerlo con ellas sin revelarlo todo, así que ellas esperaban qué, una vez Hiro fuese reclutado, pudiese convencer a su adinerado amigo Fred de prestarle ayuda para poder ir a Mitakihara, y así, entre todos, poder poner fin al reinado de Homucifer de una vez por todas.

-Insisto en qué ese apodo no le queda.-

-Kyoko, no es por ser grosera ni nada, pero por favor, cállate.-

Los pocos días que quedaban pasaron, y el día finalmente llegó. El día en que todas irían en la misión devolver a Madoka-Sama al trono.

-Ya estamos listas.- dijo Sayaka a Hitomi, acompañada de las otras chicas, y todas llevando su respectivo equipaje.

-Bien, porque este viaje va ser algo largo, y no les conviene dejar nada atrás.-

-Una semana completa.- dijo Mami, con un brillo de motivación en sus ojos.

-Tal vez suene como bastante tiempo, pero recuerden qué encontrar a Hiro en primer lugar puede tomar bastante.- dijo Sayaka.

-Hey, si es el súper-prodigio que tú dices, no creo que sea tan difícil, preguntando direcciones.- dijo calmadamente Kyoko.- No creo que nos falte el tiempo para disfrutar.-

-Eso espero.- Comentó Mami.

-Bueno, no perdamos más el tiempo.- dijo Hitomi, antes de que todas subieran sus cosas al avión.

Tras eso, no tomo mucho para el despegue. El avión se alejo del suelo, y eventualmente se hallaron en el cielo de Japón, a poco tiempo de dejarlo…


-Oye, Mami.-

-¿Pasa algo, Kyoko-San?-

-Te apuesto un pastel a qué Sayaka saldrá con lo de "Homucifer" de nuevo frente a Hiro, y este mencionara lo estúpido que suena.-

-No hago apuestas que se que no puedo ganar.-

-Jo.-