Capitulo 5: Lucky Cat!
Tras un vuelo de cómo un día, las chicas por fin llegaron hasta el aeropuerto de San Fransokyo. Ellas quedaron maravilladas con la vista, pues aquel lugar estaba lleno de vistosos edificios, con bastante de la cultura japonesa en ella.
-Je, este lugar se ve más japonés que Mitakihara, y esa esta en Japón.- comentó burlonamente Kyoko.
Una vez salieron de allí, se toparon a una dama cargando un cartel que tenía escrito "Shizuki" en el. El padre de Hitomi fue a hablar con ella.
-Uh, disculpe. ¿Usted trabaja para Alistair Krei?-
-En efecto.- dijo la mujer.- El me mando para llevarlos al hotel donde se hospedarán esta semana.-
-Muchas gracias, señora.-
La mujer procedió a llevarlos a todos a una buseta, en la cual pudieron ver las calles de la ciudad mientras iban al hotel. No les tomó mucho llegar, pues las calles estaban despejadas.
Una vez allí, fueron a su habitación en la suite de lujo, en la cual dejaron su equipaje.
-Bueno, cariño,- dijo Mr. Shizuki a Hitomi.- Tengo que ir a mi reunión en Krei Tech, así que si tú quieres, tú y tus amigas pueden dar una vuelta por la ciudad.-
-¡Claro, papi!- respondió alegremente ella.
Mr. Shizuki se fue tomando la misma buseta de antes, mientras que el quinteto se puso a planear la búsqueda de su último miembro.
-Vale, ¿Como planeas encontrarle, Sayaka?- Pregunto Kyoko.
-Simplemente preguntemos por nombres a la gente.-
-¿Y cómo se llamaba de nuevo el niño?- preguntó la pelirroja.- Y también nos convendría saber su apariencia, ¿No crees?-
-Hiro Hamada, como de 14 años. Cabello negro, ojos marrones, rasgos entre blanco y japonés. Oh, y tiene una pequeña separación entre los dientes de adelante.- Explicó Sayaka.
-Ok.-
-Vale, yo traje unos walkie-talkies para qué podamos mantenernos en contacto.- dijo Hitomi mientras sacaba los susodichos.
-¡Eh, buena idea!- dijo Sayaka, mientras ella y las otras tomaban sus respectivos walkie-talkies.- Bueno, entonces nos dividiremos e iremos cada una por su cuenta.-
-Esto, Sayaka-Chan…- interrumpió Mami.
-Oh, claro, excepto Mami y Nagisa, que irán juntas.-
-Gracias.-
-Y recuerden, si descubren algo, informen.-
-¡Si, señora!- dijeron las otras cuatro en unisón.
De allí, cada una fue por su lado. Kyoko pasó por los lados más peligrosos de la zona, donde encontró con un montón de gente, en lo que parecían peleas de gallos, pero con pequeños robots armados en casa.
"Para otras personas esto se verá intimidante, pero para alguien qué se la paso cazando monstruosidades de eldritch como las brujas…" Pensó para ella misma, antes de empezar a preguntar a un individuo esperando en una silla.- ¡Oye, tú, vaca!- le gritó.
-¿Eh?- respondió el claramente obeso hombre.- ¿Qué diantres hace una niñita aquí?- preguntó molesto, ignorando el insulto.
-Mira, esto será rápido. ¿Conoces tú o alguno de los de por aquí a un chico llamado Hiro Hamada?-
-No me suena el nombre, enana.-
-Por lo que sé, tiene cabello negro, ojos marrones, medio japonés, con una separación de dientes…-
-¡Oh, sí! Ahora qué lo dices, me suena. El pequeño cretino se ha aparecido múltiples veces, haciéndose pasar por un novato, para estafarnos nuestro dinero.-
-¿Y no sabrás donde lo puedo encontrar?-
-Niña, si yo supiera, ya habría ido para hacerle pagar al mocoso ese.- respondió el hombre molesto.
-Eh, vale, gracias de todas formas.- dijo la pelirroja antes de irse de allí.
Hitomi, por su parte, acabó pasando por unas bodegas abandonadas, donde no había precisamente mucha gente, pero si espacio para pensar un poco.
"¿Abre… abre hecho algo mal?" se preguntaba, "¿Le abre dado a Kyosuke alguna razón para distanciarse así? No… desde el principio ya hacía esto. No hubo tiempo de que le diera un motivo…" justo entonces se topó con una mujer joven de cabello bastante corto, color negro, y con unas gafas y traje de oficina, tomando unos apuntes a la par de una enorme caja.
-Esto, disculpe, señora…- preguntó tímidamente.
-¿Uh?- respondió mientras volteaba a su dirección.- ¿Ocurre algo?-
-No, nada, es simplemente que quería saber… si usted conoce a Hiro Hamada…-
-Hamada… Hamada… me suena ese nombre…- dijo ella.
-¿Enserio?-
-Sí, creo que mi jefe trató de comprarle una idea a un chico de ese nombre… pero eso es todo lo que sé de él.-
-¿Oh, enserio? ¿No sabe cómo puedo encontrarle?-
-Lastimosamente no, lo siento.-
-No, está bien.- respondió la peliverde antes de seguir su camino.
Sayaka, por su parte, llegó hasta una construcción. Allí vio a unos hombres discutiendo sobre algo, y ella decidió preguntarles.
-Disculpe, señores.-
-¿Eh?- Respondió el que parecía ser el jefe del otro.- ¿Ocurre algo, señorita?-
-Solo quería saber si ustedes saben algo sobre Hiro Hamada.-
-¿Hamada?- repitió el subordinado.- Señor, ¿Ese no era el chico que hizo su presentación la noche en que el viejo edificio se incendió? Ya sabe, el de los "Microbots".-
"¿Microbots? ¡Sí, tiene que ser él!"
-Cierto, ese es. Pero después de eso, no sabemos más de él.-
-Oh, bueno, ¿No saben cómo podría contactarle?-
-Bueno, el aprobó su presentación aquí, así que creo que el estudia en la universidad SFIT. Tal vez allí sepan algo.-
-¿Enserio? ¡Muchas gracias!- dijo alegremente Sayaka, antes de irse corriendo de allí.
-… Señor.-
-… ¿Sí?-
-… Se fue antes de que le dijeras donde está la SFIT.-
-… Lo sé.-
Mientras, por la parte más acaudalada de la ciudad, Mami y Nagisa buscaban donde preguntar, pues la gente qué pasaba eran todo menos serviciales.
-Oye, Mami-San.- dijo la pequeña peliblanca.
-¿Ocurre algo, Nagisa-Chan?- respondió la rubia.
-¿Qué tal si vamos allí?- dijo mientras señalaba un café de la zona.- Tal vez allí la gente sea más amable.-
-Mm, tal vez…- dijo pensativa.- Vale, vamos. Y tal vez de paso podamos comer algo.-
…
Entraron a la pequeña cafetería, la cual tenía en su entrada una pizarra con los platos del día, en la cual ponía el nombre del establecimiento: "Lucky Cat Café". Allí notaron que el lugar estaba de hecho vacío, aparte de la señora que parecía hacer tanto de cocinera como camarera, la cual parecía sorprendida de verlas allí.
-¡Oh, hola! ¡Bienvenidas al Lucky Cat Café!- dijo con una clásica sonrisa de camarera.- ¡Soy Cass, y yo seré su camarera el día de hoy!-
-Esto, hola. Yo soy Mami Tomoe, y esta es Nagisa Momoe. Ambas somos de Mitakihara, en Japón.-
-… ¿Por qué está el lugar tan vacío?- pregunto la pequeña Nagisa.
-Bueno, normalmente no suelo recibir clientes a estas horas.- dijo Cass, causando que Mami viera al reloj, permitiéndole ver que era relativamente temprano.- Bueno, ¿Qué se les ofrece?-
-Esto, de hecho…- Mami quería centrarse en la búsqueda, pero algo en la personalidad de Cass le hizo cambiar de opinión.- ¿Tienen algo qué se pueda acompañar con té?-
-Claro, tenemos una gran variedad de pastelillos qué te encantaran.-
-Vale, tomare un par.-
-Oh, ¿Y tiene pastel de queso?- preguntó Nagisa.
-Bueno, tengo del occidental y del japonés. Supongo qué tu quieres del segundo, ¿Verdad?-
Nagisa simplemente asintió con la cabeza.
Cass entonces fue a la cocina, donde procedió a recoger los pedidos, los cuales había orneado esta misma mañana.
-¿No trabaja nadie más aquí?- preguntó Nagisa cuando su plato llegó.
-Bueno, técnicamente hablando no. Pero mis sobrinos Hiro y Tadashi suelen ayudarme con los pedidos cuando no tienen clases.-
-Oh, suena a qué son bastante amab…- Mami entonces se detuvo en seco. "¿Hiro? ¿Será el mismo Hiro que vinimos a buscar?".- Perdone, Ms. Cass.-
-¿Pasa algo?-
-Ese "Hiro" que usted menciona, ¿Es de por casualidad Hiro Hamada?-
-Esto, sí.- respondió ella.- ¿Pero como sabes de mi sobrino?- preguntó extrañada.
-Esto…-"Carajo, ¿¡Ahora qué le digo!?".
-¡Escuchamos de él en un noticiero, sobre una de sus invenciones robóticas!- exclamó Nagisa de pronto.
-¿Enserio? No sabía qué se estuviese haciendo conocido ya fuera del país y todo. Pero claro, con lo listo que es el pequeño prodigio, jeje.- dijo Cass antes de qué sonase el teléfono.- Oh, disculpen un momento.-
-… Nagisa.-
-¿Sí?-
-¿Cómo sabias eso de Hiro?-
-Al igual que Sayaka-San, yo estuve en el Valhalla Mágico, y me entere alguna que otra cosa sobre Hiro, como que él era un prodigio de la robótica.- dijo con un aire orgulloso la pequeña.
-¿En verdad?-
-Eso, y que la noche antes del vuelo de hecho vi una noticia sobre el.-
-…-
-… ¿No deberíamos aprovechar y llamar a Sayaka y a las otras?-
-¡Oh, claro!- dijo, para luego sacar su walkie-talkie. -¿Moshi-moshi, Sayaka?-
-… ¿Mami-San?- preguntó Sayaka, la cual se encontraba en la entrada del hotel, pues no encontraba la SFIT en ningún lado.- ¿Qué pasa?-
-Hemos encontrado la mejor pista para encontrar a Hiro.-
-¿Mejor que saber donde estudia?-
-Depende. ¿Estar en el lugar donde trabaja su tía cuenta?-
-¿La cafetería esa….? ¡Momento! ¡El segundo piso de allí es su casa!-
-¿Entonces…?-
-¡Dime como llegar, y entonces contacta a las otras!- dijo emocionada Sayaka.
-Entendido. Para llegar…-
Y después de contactar al resto, solo les quedaba esperar a qué llegasen. Pero bueno, Mami podría aprovechar y charlar con la señorita Cass Hamada por un rato más…
