Capitulo 6: 驚き
-¿Uh?- exclamó curiosa Cass al ver a la joven rubia hablando por un Walkie-Talkie.- ¿Con quién hablas?-
-Esto…- dijo Mami, quien no se le ocurría como responder.
-¡Esta llamando a nuestras amigas, que están por la ciudad!- respondió Nagisa.- ¡Para que así puedan venir y probar sus deliciosos postres!-
-Ah bueno.- respondió Cass alagada.- Pues espero que lleguen pronto.- dijo antes de volver a revisar algo a la cocina.
-… Eres buena con esto de improvisar.- dijo Mami.
-Jeje, gracias.-
Paso un rato hasta que las otras llegaron. Mami se sorprendió un poco de que llegaran todas al mismo tiempo, considerando que cada una andaba por su cuenta, pero eso era irrelevante en todo caso.
-Así que esta es la susodicha cafetería…- dijo Sayaka mientras echaba un vistazo a los alrededores del lugar.
-*sniff* *sniff* ¿Es esto pastel de manzana lo que huelo?- dijo Kyoko, con su apetito de siempre.
-¡En efecto!- dijo Cass mientras salía de la cocina, con una pequeña libreta para tomar las órdenes.- Soy Cass, y yo seré vuestra camarera. ¿Qué van a tomar?-
-Bueno, sobre eso…- intentó decir Sayaka, antes de qué Kyoko le interrumpiese.
-¡Yo tomaré un par de rebanadas de ese pastel!- dijo ella entusiasta, para luego sentarse en la misma mesa qué Nagisa y Mami, arrastrando a la peliazul y a la peliverde con ella.- ¿Tú qué quieres, Hitomi?- dijo mientras le pasaba el menú.
-Esto… creo que yo tomaré la "trenza"- dijo ella.
-¿Y tú, Sayaka?- le preguntó mientras ponía una cara que básicamente le rogaba que pidiese algo.
-… yo creo que tomaré un panquesito.-
-¡Entendido!- dijo Cass mientras iba a por las órdenes.
-Vale, supongo que está bien que comamos algo. Igual tenemos que esperar a qué Hiro llegue.-
-Oye, Sayaka, si le das a Hiro la semilla, ¿No causaría una explosión de oscuridad como la de antes?- preguntó Hitomi.
-Esto… tal vez podríamos… ya lo pensaré.-
-Sayaka-San.- dijo la pequeña Nagisa.
-¿Pasa algo?-
-¿Tienes idea de que es esa caja roja de allá?- dijo mientras señalaba la susodicha.
-¿Caja roja?- repitió ella mientras volteaba hacia la susodicha caja.- No tengo idea…-
-¿De qué hablan?- pregunto Cass mientras entraba con el pedido.
-Esa caja roja.-
-¿Uh? Oh, eso. Eso es el cargador donde está el robot de mi sobrino, Baymax.- respondió, antes de qué el teléfono volviese a sonar.- ¿De nuevo?- fue todo lo que dijo antes de irse.
"¿Baymax…? ¿No será…?". Entonces a Sayaka se le ocurrió una idea. Para lo sorpresa de todos, ella se mordió de pronto la mano, para luego soltar un notorio chillido.- ¡GIIIIIRG!-
-¿¡Pero qué-!? ¿¡Por qué hiciste eso!?- gritó preocupada Kyoko
-Observa…-
Justo en ese instante, una figura blanca empezó a salir de la caja. Esta salió inflándose cómo un globo, revelando una forma vagamente humanoide. Era completamente blanco, ligeramente redondo, con piernas cortas. Lo más cercano a un rostro que esto tenía era un par de ojos negros unidos por una línea. Entonces, la cosa se acerco lentamente hacia Sayaka.
-Hola, soy Baymax, tu asistente médico personal.- dijo hacia Sayaka.- En una escala del uno al diez, ¿Cómo calificarías tu dolor?-
-… ¿Eh?- fue todo lo que a Kyoko se le ocurrió decir.
-Yo diría que un uno.-
-De acuerdo. Voy a hacerte un escaneo.- dijo Baymax antes de proceder a escanear a Sayaka de cuerpo entero, para al final centrarse en su mano.- Mis sensores detectan una lesión menor, aparentemente causada por una mordida. Esta debería sanar sola en poco tiempo.-
-Esto, Sayaka… ¿Qué diantres es esta cosa?- preguntó Mami.
-Esto es Baymax. Según lo que Hiro me conto en el Valhalla Mágico, es como un robot médico, y es como un amigo suyo.- dijo en tono explicativo.- Aunque admito que esperaba que fuese más… robótico.-
-¿Y esa cosa que hiciste era para invocarle?- preguntó Nagisa.
-En efecto.- dijo ella, para luego volver a dirigirse al robot.- Hey, Baymax, ¿Puedo pedirte un favor?-
-¿Ese favor mejorara tu estado de salud?-
-¡Claro! Mira, solo necesito qué, cuando tu y Hiro se encuentren a solas, le des esto.- dijo mientras le daba la semilla de sufrimiento.- ¿Entendido?-
-Entendido.-
-Sayaka, Sayakitis amiguis, no es por nada pero…- dijo Kyoko en un tonito infantil.- ¿¡No te parece qué esto es una horrible idea!?- grito repentinamente.
-Mira, estoy segura de qué esto funcionará, confía en mi.-
-Uhg, vale. Pero luego no me llores cuando la pierda o Hiro no nos encuentre.-
-Encontrar… ¡Oh, cierto!- Sayaka agarró un papel, y en él escribió el número de su habitación en el hotel, para luego dárselo a Baymax.- Y una vez se lo des, dale esto, por favor. Dile que lo manda "Sayaka Miki".-
-Entendido.-
-Vale, ya puedes volver a tu caja, de momento.-
-No puedo hacer eso hasta qué digas qué estas satisfecha con mi cuidado.-
-Vale, estoy satisfecha con mi cuidado.- Estas palabras causaron que el robot volviese a donde su cargador estaba, para proceder a desinflarse en el.
-Más vale qué esto funcione…- dijo Mami.
-Descuida, lo hará…-
Después de eso, decidieron comer tranquilamente, mientras charlaban como si no estuviesen en una misión, como si fuesen chicas normales. Después del almuerzo, le pagaron a Cass lo consumido (Y por "Pagaron", entiéndase "Hitomi y Mami tuvieron qué pagar pues nadie más traía dinero.") y se fueron para aprovechar y darle una vuelta a la ciudad. Pasaron por varios lugares y demás, pero al final volvieron al hotel para descansar.
La noche de ese mismo día, mientras Mr. Shizuki tenía una videoconferencia en otra habitación, las chicas charlaban tranquilamente en el salón. Más o menos…
-No es por nada, Hitomi, pero creo que deberías mandar a Kyosuke al carajo.- dijo Kyoko.
-¿Eso crees?- preguntó Hitomi.
-Si te evade a propósito sin darte motivos, es porque claramente no te quiere.- dijo la pelirroja.- ¿No es así, Mami?-
-Bueno, supongo que tienes razón en qué Kyosuke no parece mostrar ningún interés en nada aparte de su violín…-
-¡Lo que digo! ¡Mándalo a freír espárragos!-
-Esto, lo pensare…- fue todo lo que ella dijo.
-¡Ah, por todos los…!- Kyoko estaba a punto de quejarse, pero en ese momento sonó el teléfono.- ¿Uh?-
-Yo contesto.- dijo Sayaka. Ella fue al teléfono.- ¿Moshi-moshi?-
-¿…Sayaka?- dijo una joven voz masculina, la cual Sayaka reconoció de inmediato.
-¿¡Hiro!?- respondió sorprendida.
-¡Sayaka!- respondió Hiro emocionado.- ¡No esperaba volver a saber de ti!-
-¡Estoy feliz de poder saber de ti!- respondió con el mismo entusiasmo.
-Así qué estás en San Fransokyo… ¿Qué te trae por aquí?-
-Oh, cierto. Verás, estoy formando un equipo de chicas mágicas para poder derrocar a Homucifer, y planeaba pedirte que te nos unieras.-
-… ¿Homucifer?-
-Homura.- dijo algo fastidiada.- Ella tomó el puesto de Madoka. Necesitamos tu ayuda para poder volver a poner a Madoka a cargo.-
-…pero…-
-Ya sé que Homura es poderosa, y podría ser difícil y arriesgado. Pero estoy segura qué si tu nos ayudas, podremos regresar todo a como era antes.-
-… esto… creo que voy a tener que pensarlo…-
-¿Pensarlo?-
-Suena bastante arriesgado…-
-Vale, estaremos aquí hasta el sábado.- Aunque preferiría que nos dijeses lo más pronto posible.-
-Vale. Bueno, ya tengo que irme.-
-Oh, ok. Adiós.-
-Adiós.- dijo Sayaka al colgar.
En su habitación, Hiro se detuvo unos instantes tras colgar. No parecía muy seguro de qué pensar. Entonces el simplemente fue a su portátil, y abrió el Skype. En él, busco a ver si un usuario en particular se encontraba, y para su satisfacción, en efecto estaba. El abrió el usuario, y comenzó una charla por video.
-… ¿Uh?- dijo la joven dueña del usuario.- Oh, hola Hiro. No esperaba qué llamases hoy.-
-Bueno, es qué tengo un pequeño problema…- dijo Hiro.
-¿Tan pequeño que me has llamado para pedirme consejo?-
-Bueno… la cosa es qué esto te involucra, Homura-Chan.-
