Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.

Cap.6 REENCUENTRO

Con dolorosa alegría lo vi llegar. Cuando toco el timbre materialmente volé a su encuentro.

Al abrir la puerta mi sorpresa fue mayúscula, Edward se veía realmente mal, como si estuviera enfermo, ese brillo tan característico de sus ojos, había desaparecido. Al igual que su alegría. Mis ojos recorrieron lentamente su rostro. Cerró la puerta y ambos nos miramos detenidamente, habíamos pasado por mucho sufrimiento, al parecer no era la única. Por lo visto él la paso tan mal como yo, eso solo significaba una sola cosa: me amaba.

-Bella-me tomó en sus brazos y ¡cielos! Se sentía tan bien. Su calor invadió mi corazón llenándolo de calidez y luz, donde pensaba que ya estaba marchito.

-Lo siento-dijimos al unísolo. Ambos nos miramos con desconcierto.

-Te amo-nuevamente nuestras voces se unieron en una sola. Y entonces ambos comprendimos que este sentimiento era más fuerte que cualquier otro.

-No puedo vivir sin ti, Bella-me dijo al oído Edward mientras sus labios recorrían jubilosos mis mejillas. Yo estaba extasiada, feliz y dichosa como hacia tiempo no lo estaba.

-Te amo Edward y es demasiado tarde para este sentimiento que anida en mi corazón, te juro que traté de sacarlo de mi, pero fue imposible.-Sus labios lentamente recorrieron el sendero de mis mejillas hasta llegar a mi boca. Y entonces sus labios con sabor a la más exquisita miel me deleitaron con su delicioso sabor, eso era lo que anhelaba, eso era lo que extrañaba. Sus manos se aferraron a mi cintura y me estrecharon contra él, incluso yo le ayudé pegándome hacia su cuerpo.

-Bella, estas dispuesta a esta si...- no lo dejé decir más. Aceptaba todo. Como fuera, solo por él.

Su abrazo se estrechó más dejándome unida a él. Su beso se hacia más ardiente conforme pasaban los segundos y para mi era la gloria. Sin embargo él me separo un poco y con alegría me preguntó:

-¿Crees que te podrías escapar conmigo unos días?-eso era música para mis oídos. No importaba que no pudiera, claro que aceptaba.

-Siiii-él me miró feliz.

-Empaca tu ropa nos vamos ahorita mismo, deja hago algunas llamadas. Y salí como bala hacia mi recamara donde acomodé ropa distinta sin importarme si íbamos al Polo Norte, iba con Edward y eso bastaba.

Después de media hora, todo estaba listo. Emocionados, subió mi maleta al auto y luego fue por mi, cerré la casa con llave y justo en el momento en que abría la puerta para mi, pasó Jacob. Su mirada penetrante y dura se podó en mí unos segundos y después siguió de largo bajando la cabeza con tristeza. Eso me hizo sentir mal, por unos minutos, sólo que al voltear a ver a Edward olvidé todo.

-¿Adonde vamos?-sin embargo la radiante sonrisa de Edward me dejaba atontada.

-Es una sorpresa, ya verás que te gustará-viajamos toda la tarde y al anochecer llegamos a una preciosa cabaña con vista a un espectacular lago, el bosque era precioso, pero a lo lejos se veía un pequeño pueblo.

Bajamos y hacia frío, mi suéter no me cubría del todo. Al entrar a la cabaña Edward me tomó en brazos y entramos. De inmediato me llevó hacia la cama donde me depositó suavemente. La chimenea estaba prendida, era obvio que todo estaba preparado para cuando llegáramos, y eso me hizo feliz.

-Bella te amo-me dijo en un susurro, mientras su boca recorría mi mejilla, bajando por mi cuello, deteniéndose y mordisqueándolo, era una sensación deliciosa. Mis manos aferraron su broncíneo cabello y lo atraje hacia mí. Estos días él seria mío, completamente mío y no lo desaprovecharía.


bueno agradezco a cada una de ustedes que me han dejado comentario y las que no están inscritas como: marfizia, preciosa mil gracias, no me olvido de ti.

Mil besos a todas ustedes, cuídense mucho y mil gracias por comentar.

Bella Cullen H.