Capitulo 15: Última Bellum.

Tras media hora aproximadamente de buscar por la ciudad, tratando de encontrar a Hiro y reclamar el collar, Sayaka se encontró al lado una bodega abandonada.

-¿¡Donde estás, Hiro Hamada!?- gritó al aire, sin realmente esperar respuesta.- ¿¡Qué no entiendes qu-!?-

-¡Por Dios, Sayaka!- gritó Kyoko, quien venía justo detrás de ella.- ¡Está más qué claro qué no nos va dar el jodido collar por las buenas!-

-Sí, tienes razón… ¿Pero cómo vamos a dar con ese pequeño…?- no acabó la frase cuando vio a Mami y a Nagisa llegar al lugar.

-¡Vaya vaya!- dijo burlonamente Kyoko.- ¿No qué ustedes estaban de parte de Hiro?-

-…-

Sin decir nada, Mami hizo un movimiento, y tanto Kyoko como Sayaka fueron apresadas por un montón de lazos amarillos.

-¿¡Pero qué-!?-

-En efecto, estamos del lado de Hiro.- dijo Mami seriamente.- Pero no más porque ustedes insisten en estar del lado de Kyubey.-

-Jeje, Mami-San, ¿Crees que iba yo a ser tan ingenua?- dijo Kyoko con una sonrisa siniestra.

-¿Eh?-

De pronto, la figura de Kyoko se desvaneció, revelando qué los lazos qué la sostenían no estaban realmente amarrando nada.

-¿¡EH!?-

-¡Eh, por aquí!- grito Kyoko, quien se encontraba en el techo del edificio.

-¿¡T-Tus Ilusiones!?- gritó Mami en shock.- ¡Creí qué habías perdido ese poder!-

-Yo también, Mami.- respondió para luego lanzarle para intentar liberar a Sayaka de su amarre, solo para ser detenida por un rápido disparo de un mosquete.- ¿¡!?-

-Lo siento, Kyoko, pero no te lo puedo permitir.- dijo Mami mientras sostenía la susodicha arma, y luego hacía aparecer más.

-¿Crees qué puedes acertarme, Mami-San?- dijo mientras esta corría lejos de allí.

-¡Eh, espera!- Mami entonces procedió a perseguirla, dejando a Nagisa vigilando a Sayaka. Buscó a la pelirroja por un tiempo, y no dio con ella hasta qué la encontró de pie sobre un carro en mal estado.

-Veo qué eres insistente, Mami-San.- dijo la pelirroja burlonamente mientras mostraba su lanza.

-Grrr.- Mami solo gruño, para luego atacar con su mosquete, tratando de inmovilizar a Kyoko. Tras múltiples intentos, qué Kyoko burlonamente evadía, acabó disparando directamente al motor del carro, causando qué este explotara en llamas.

-¡Lotería!- gritó victoriosamente Kyoko.

-¿Cómo?- preguntó confundida Mami, solo para qué, a los pocos segundos, una enorme figura en kimono, montada en un caballo blanco y con una cabeza de fuego saliera de la llamarada.- ¿¡Pero qué demonios!?-

-¡Saluda a Ophelia, la bruja Wudan!- gritó exageradamente Kyoko.- ¡Ahora, mi bruja, reten a Mami mientras yo salvo a Sayaka!- dijo en plan de supervillana justo antes de irse rápidamente.

-¡Eh! ¡Espera!- Mami trato de seguirla, pero Ophelia se puso enfrente de ella e invocó una pequeña armada de familiares.- Ugh, esto será difícil…-


-¡No podrán tenerme aquí amarrada para siempre!-

-Tal vez no, pero al menos estarás lo suficiente.-

-¡Lo dudo!- dijo de pronto Kyoko, quien rápidamente logró liberar a Sayaka.

-¡Ahora sí!- dijo Sayaka mientras blandía su espada.

-¿¡Pero qué paso con Mami-San!?-

-Pues, Ophelia la tiene entretenida.- dijo con aires de victoria mientras se ponía en posición de batalla.- Sayaka, yo me encargo de Nagisa, ¡Tú ve por Hiro!-

-¡Entendido!- respondió la peliazul, la cual salió rápidamente del lugar.

-¡Uhg! ¡No me detendrás tan fácil!- gritó la pequeña peliblanca, mientras invocaba una enorme figura serpentoide…


-¿¡DONDE EN EL NOMBRE DE MADOKA ESTÁS!?- gritó Sayaka al aire, habiendo acabado en un puerto. "Pequeño chamaco hijo de… No Sayaka, cálmate, qué enojándote no ganas nada…". Sayaka procedió a buscar alguna pista de qué Hiro hubiese pasado por allí.

-Oye, ¿pero que está haciendo ese niño allí?- dijo un hombre viendo por unos binoculares en dirección a un barco.

-!- Sayaka rápidamente se apoderó del objeto y avistó el barco, pudiendo confirmar qué, en efecto, Hiro estaba allí. "¿Pero a dónde demonios va?". Ella, sin pensárselo dos veces, invocó desde el mar a Oktavia, y procedió a subirse sobre ella, para ir en dirección al barco.

Trató ir disimulada al principio, yendo desde una distancia considerable, pero una sirena monstruosa acorazada como Oktavia era difícil de ignorar, así qué fue descubierta al poco tiempo. El barco trató de huir rápidamente, pero Oktavia era muy rápida para ellos. Sin embargo, a pocos instantes de llegar al mismo, pudo ver a Hiro desaparecer de pronto.

"¡No otra vez!"

Sayaka trató de pensar a donde podría haber ido, y logró avistar una isla. Ella cambio de ruta en dirección a la isla, pues es el único lugar al qué se le ocurrió podría haber ido.

Al llegar, pudo ver qué había lo que parecía un edificio abandonado. Ella entró a investigar la zona, y llegó a lo qué parecía ser una enorme habitación vacía. "¿Qué es este lugar…?".

-Sí me has seguido hasta la Isla de Akuma, debes estar bastante decidida, Sayaka.-

-¿¡!?-

Desde un rincón oscuro, el joven Hiro salió, vistiendo un traje color marrón, que vagamente lucía cómo si tuviera influencia steampunk, además de ir armado con una ballesta.- No vas a dejarme en paz por más lejos qué me valla, ¿Verdad?-

-Es cierto, no pienso parar hasta qué me des ese collar.-

"… Supongo que tuve que dejar a Homura-Chan borrar tu memoria cuando tuve la oportunidad…".- ¡Pues entonces supongo qué tendré qué detenerte yo mismo!-

-¡Inténtalo si quieres!- dijo Sayaka mientras preparaba su espada, siendo imitada por Oktavia.

-No eres la única con tus trucos, Sayaka.- Hiro entonces chasqueó los dedos, y de pronto, de entre los restos metálicos qué en ese lugar yacían, una figura mecánica de color naranja, blanco y morado, con ojos rojos, un extraño casco con figuras negras, dos alas desiguales, y debajo de esta, una masa de pequeños robots negros qué se movían por su cuenta. Había aparecido. La forma de bruja de Hiro…

-¿¡ISAAC!?- gritó Sayaka sorprendida. "¿¡Cómo es qué Hiro sabe invocar a su bruja!?".-

-Sí te preguntas, Mami-San me explicó.-

-Grrr. ¡Pues ni creas qué con eso me detendrás!-

Entonces la batalla comenzó. Sayaka se lanzó rápidamente contra Hiro, pero este evadió rápidamente, desapareciendo gracias al collar. Cada vez qué Hiro desaparecía, desde algún lado, aparecían varias flechas electrificadas listas para darle. A ella no le costaba mucho repelerlas con su espada, pero no obtenía algún momento de intentar acercarse a Hiro. En cuanto a sus brujas, Oktavia atacaba con su espada a Isaac, quien parecía resistir los ataques bastante bien, mientras lanzaba ataques con la masa de robots debajo de él, cual Oktavia no le costaba mucho evadir. Sin embargo, las flechas de Hiro no solo iban contra Sayaka, sino también contra Oktavia, quien no lograba evadir todos los disparos.

Eventualmente, uno de los disparos de flecha logró acertar a Oktavia justo en el rostro, dejándole aturdida por suficiente tiempo para que fuese atravesada por el ataque de Isaac, causando que esta cayera al suelo, para luego desvanecerse.

-¡Rayos!- gritó en pánico Sayaka. Ella no podía intentar invocar a Oktavia de nuevo en un lugar como ese, y ahora tenía qué lidiar tanto con Hiro como con su bruja. Ella procedió a atacar a Isaac, para luego lidiar con Hiro más tranquila, y si bien logro noquearlo eventualmente, Hiro no espero para invocarlo de nuevo, pues había metal de sobra.-… Carajo.-

-¡Acéptalo, Sayaka!- gritó Hiro, desde un punto inaccesible para la vista de la susodicha.- ¡No llegarás a nada con todo esto! ¡Solo ríndete y acabemos con esto!-

-¡JAMÁS!-

Sayaka continuó con esto por un tiempo, esperando qué Hiro se cansara antes qué ella. Evadir flechas, matar a Isaac, ver a este revivir, repetir el proceso. La batalla duró un tiempo, hasta que…

-¡KYAAAAA!- Sayaka lanzó un grito de dolor al ser herida por el ataque de Isaac, que la lanzó por los aires hasta chocar contra una pila de restos de metal, aparentemente dejándola gravemente herida.

-!- Hiro quedó en shock al ver esto pasar. "¿¡Qué!? ¡No! ¡Yo no quería que esto pasara!".

El rápidamente salió de su escondite, y fue rápidamente a donde la peliazul yacía.

-¡Sayaka-Chan!- Hiro gritó cuando por fin llegó ante ella, y la sostuvo delicadamente.- ¡Lo-Lo siento mucho! ¡Yo no quería…!- dijo mientras parecía que iba a llorar.

-Hiro…- dijo ella débilmente.

-¿Sa-Sayaka?-

-No me pidas… no me pidas perdón…-

-¿¡Pero por qué dices eso!?-

-Por qué yo… tengo qué pedirte perdón a ti…-

-… ¿Eh? - dijo Hiro confundido.- Pero yo te he heri-GAHK- El joven pelinegro no tuvo oportunidad de terminar la frase cuando se encontró atravesado por la espada de Sayaka de lado a lado, momento en el cual Isaac se desvaneció definitivamente.

Esta entonces pateo atrás a Hiro, dejándolo tirado en el suelo desangrándose.- Lo siento mucho Hiro, pero descuida. Si mueres aquí, eso no te afectara en el Valhalla de Madoka-Sama.- Esta entonces procedió a tomar el collar.

-Sa…Saya…ka…- dijo débilmente Hiro mientras se quedaba sin fuerzas.

-Ya, ya. Esto no tomará mucho.-

Ella entonces levanto el collar, preparándose para usarlo. Canalizó su poder en el collar, y se dijo para sí misma: "Con este poder, Homura finalmente caerá…". Y entonces…

No paso absolutamente nada.

-… ¿Eh? ¿¡Por qué no funciona!?- dijo Sayaka fastidiada.

-Posiblemente por qué no soy tan estúpida cómo tú crees, Sayaka Miki.- dijo una voz conocida…

-¿¡PERO QUÉ-!?- Sayaka gritó en horror al oír esa voz. Volteó hacia el lugar donde vino, y allí confirmo sus miedos.

Homura estaba allí mismo. Observándola fríamente. Y no estaba sola. Detrás de ella, también había aparecido Hitomi, acompañada de un grupo de individuos vestidos con extraños trajes. Eran seis, pero ella solo reconoció a Tadashi y a Baymax, ambos en trajes rojos robóticos (Si bien en el caso de Baymax era algo redundante).

Y hablando de Tadashi, a este no le tomó tiempo en notar a Hiro tirado en el suelo, sobre un charco de su propia sangre.- ¿¡Hiro!?- gritó él en shock, momentos antes de salir corriendo hacia él. Los demás solo veían en shock.- ¡Hiro! ¿¡Qué te ha pasado!?-

-Ta…Tadashi…- dijo él cada vez más débil.

-Hiro…- dijo mientras empezaba llorar, mientras desesperadamente trataba de salvarlo.

Homura empezó a caminar lentamente hacia ellos, no sin antes usar su poder para dejar a Sayaka pegada al piso, cómo si la gravedad se hubiese aumentado para ella.- No hay necesidad de qué llores.-

-¿A-a qué te refieres?-

Ella no contestó. Simplemente dio una palmada al aire, y de pronto, Hiro dejo de sangrar, y empezó a recuperar energías.

-¿Uh?- dijo este al notar qué se había recuperado.- ¿Estoy… estoy bien?-

-Estás bien. No fue nada qué yo no pudiese arreglar.- dijo sin perder la compostura.

-Esto…- Hiro no dijo nada antes de qué Tadashi lo abrazara fuertemente.

-¡Hiro! ¡No te vuelvas a poner en tal peligro!- se detuvo un instante para hablar con Homura.- ¡Señorita Homura, muchas gracias, te debo tanto!-

-No hay de qué.- paso a entonces a hablar con Sayaka.- No creí qué llegarías a tales extremos solo para verme caer.-

-Jeje, ¿Tú crees qué llegaría a esto solo por ti?- dijo Sayaka, incapaz de levantarse del suelo.- ¿Sabes si quiera lo qué tu plan con los Incubadores llevará? ¡A nada! ¡Los Incubadores no pueden detener la entropía por su cuenta! ¡Por eso necesitamos a Madoka-Sama de vuelta!-

-Esto, Sayaka-Chan…- interrumpió incómodamente Hitomi.- Después de qué Kyubey hablara contigo, yo descubrí… qué todo lo qué te dijo es mentira.-

-… ¿Qué?-

-¡Y tengo pruebas!- dijo mientras la chica en traje rosa (Honey) sacaba de su bolso al susodicho Kyubey, con su cuerpo cubierto de masa rosa, quemaduras, cortes de varios tipos, moretones y Dios sabrá que más, y se lo paso a Hitomi.- ¿Verdad, Kyubey?-

-Eh, bueno, esto, decir qué todo lo qué he dicho es mentira tal vez sea un poco excesivo…- Hitomi procedió a apretarlo como si fuese un muñeco chillón.- ¡Pero apropiado, bastante apropiado!-

Sayaka quedó en shock al escuchar las palabras de Kyubey.-… Estas diciendo… qué todo lo qué hecho, incluyendo apuñalar a Hiro… ¿No hubiese llevado a nada?-

-No, hubiese llevado a qué los Incubadores atraparan a Madoka y el sistema de brujas volviese en toda su gloria.- dijo Kyubey, justo para qué Hitomi lo estampara contra el piso y le diera un pisotón.- ¿¡Pero a qué viene eso!? ¡Si estoy diciendo la verdad!-

-… He sido un peón… en todo esto…- dijo con un tono monótono.

-Sí, te usaron y no sospechaste ni un instante.- dijo Homura.

-Un peón… un… peón.- "He confiado en los Incubadores. Arrastré a Kyoko en esto. Traicioné a Mami y a Nagisa, y acabé apuñalando a Hiro cuando este me mostró piedad… ¿En qué me he convertido?"- ja… ja…-

-Uh, ¿Sayaka-Chan?- preguntó Hitomi preocupada por el comportamiento de su amiga.

-ja… ja… ¡jajajajajajajajajajajaJaJaJaJaJaJaJaJaJaJaJaJaJaJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!- Sayaka empezó a reír cómo una psicópata, asustando a todos en la habitación, menos a Homura, quien simplemente miraba la escena. Sayaka entonces corrió lo más rápido qué pudo, causando qué los otros (Menos Homura, quien se quedó allí) trataran de alcanzarla. Para cuando salieron del edificio, solo llegaron a ver la figura de Oktavia alejándose de allí…