Disclaimer: El universo de Crepúsculo no me pertenece, ya que es propiedad de Sthepanie Meyer. La trama es mía al igual que algunos personajes creados por mi. Y el fic es sin ánimo de lucro, sólo para entretener a los lectores.
Cap.10 PROPIEDAD PRIVADA 2 PARTE
POV Edward
No quería que terminara esta noche, y no terminaría tan fácilmente.
Una vez que Bella recuperó el aliento y que sonreía feliz, yo lo estaba aún más, ahora me pertenecía por completo, y quería dejarle claro que eso me hacia sumamente feliz.
-Bella, amor… te amo-le di un beso suave en un parpado y luego en el otro. La abracé para sentir su piel sedosa, y mis manos volvieron a recorrer un camino ahora ansiado, un sueño hecho realidad, mientras ella gemía de placer en mi oído, eso me hacia enloquecer.
Sentí como la pasión me inundaba de nuevo con más poder que antes, con más intensidad si es que se podía ser más intenso. Ahora lo comprobaba. Si, si se puede ser más intenso.
Busqué sus labios y me deleite saboreándolos lenta y delicadamente, mientras mi lengua se abría paso en su boca, mi preciosa Bella se estaba encendiendo y eso me agradaba en sobremanera.
Tomé sus manos y las llevé al extremo de la cabecera y no la dejé que las bajara. Me dedique a besar de nuevo parte por parte de su rostro, a oler su cabello, suave y fragante, mi lengua saboreo la delicada piel de su cuello mientras bajaba poco a poco hasta llegar de nuevo a sus senos. Es una sensación… indescriptible. No puedo encontrar palabras que descifren lo que siento por ella, por que no solo es pasión carnal, es amor, autentico amor lo que brota de mi corazón, y es solo de ella.
Del cuenco tomé un pequeño trozo de manzana y se lo puse en la boca, mientras ella, despacio comía la fruta, de inmediato su aliento se impregnó de manzana, le dí otro trocito, pero este lo dejé en sus labios y lo probé, nuevamente jugaba con la manzana en su boca, hasta que finalmente le dejé comérsela. No podía dejar de acariciarla mientras hacia esto, es totalmente adictiva su piel. No puedo sustraerme al hecho de que ella es para mi como una droga. La necesito, necesito tenerla junto a mi.
Saqué de nuevo otra fresa y la hundí en el chocolate. Nuevamente al gotear, hizo un camino deseado por mi, ansiaba probar su intimidad una vez más. Mientras ella al adivinar mis intenciones, gimió y echo su cabeza hacia atrás, levantando su espalda en lo que yo seguía mi recorrido.
-Sabes delicioso-le murmuré en el oído mientras mis manos recorrían avariciosas su precioso cuerpo, ella volvió a jadear, cosa que me enloqueció de placer y tomándola con mis manos de sus caderas, entré en ella profundamente, sentí para mi felicidad, aparte de su grito, como explotaba de placer en mis brazos. Sinceramente estaba en el cielo. Luego me separé poco a poco de ella mientras me decía entre jadeos que no.
-Espera un momento jovencita, ni creas que hemos acabado.-ella me miró entre asombrada y feliz. Me recosté junto a ella, para que pudiera recuperarse y no tomar ventaja sobre ella. Claro, ella tenia ventaja sobre mi, me tenia loco de amor.
-Sabes, me gustó la combinación y ahora la probaré yo.-Sus palabras aunadas a su picara mirada me insinuaron lo que se traía entre manos.
-Ahora eres tú quien no se levantará de aquí-comentó ella algo sonrojada, mientras yo la veía extasiado. Ella era una criatura celestial y ahora estaba en mis brazos. Me cubrió los ojos aún pudorosa y le seguí el juego. Me dejé vendar y esperé. Ella al parecer comió una fresa, sin embargo nada me preparó para lo que sucedió.
Sus labios estaban llenos de chocolate, y me besó, fue un beso intenso, frenético, avasallador e incluso desesperado. Su boca se movía descompasadamente, mientras sus manos ahora recorrían mi pecho y mi estomago y seguían buscando el camino. Su boca se separó de la mía y me sentí vacío. Anhelaba su contacto, su calor. Pero fue otro calor el que me hizo darme cuenta que mi Bella estaba en una parte de mi, aquella que le había proporcionado tanto placer hacia tan poco tiempo.
Mi sorpresa no tuvo limites, pues ella hizo que suspirara y jadeara fuertemente, sus labios recorrieron tortuosa y deliciosamente mi virilidad, no podía concebir tanto placer, apenas podía contenerme, cerré mis puños, en un momento de placer extremo. Ella me había llevado al cielo, me tenia ahí, y sus deliciosos labios iban y venían, dándome sensaciones inigualables.
Finalmente no pude aguantar más, mi adorada Bella, jugueteó conmigo hasta que no pude más y me dejé inundar de placer y fue un placer inigualable pues mi Bella se colocó sobre mi y comenzó a moverse rítmicamente lo que hizo que ambos alcanzáramos la cumbre del placer.
Después de eso, le di un beso en su boca y nos abrazamos, quedándonos dormidos y mucho muy felices.
Mil besos a todas ustedes, cuídense mucho y mil gracias por comentar.
Bella Cullen H.
bueno agradezco a cada una de ustedes que me han dejado comentario y las que no tambien gracias
