Capítulo Final: Ignorance is Bliss
En el Lucky Cat Café…
-…Y entonces Sayaka empezó a reír cómo una lunática y se fue de allí.- acabó de explicar Hitomi a Kyoko, Mami y Nagisa, con quienes el grupo se había topado de camino a casa.
En el lugar, aparte de estar Hitomi explicando los hechos al trío, estaba Hiro contando lo que había pasado a sus amigos y hermano, mientras Homura simplemente tomaba una taza de té, como si estuviese esperando algo.
-No puedo creerlo…- dijo Kyoko, bastante angustiada por el destino de su amiga.- Sayaka…-
-Sabía qué no se podía confiar en Kyubey.- dijo Mami, con una expresión pensativa.
-Sayaka-Chan…- fue todo lo que Nagisa pudo decir.
-Pero hay algo qué no entiendo…- dijo Mami.- ¿Cómo fue Hiro herido? ¿No se supone qué no podemos ser heridas? Ya sabes, por lo de la gema del alma…-
-Las gemas que Kyubey os dio no funcionan como los originales.- Interrumpió Homura, obteniendo la atención no solo del grupo de Hitomi, sino también del de Hiro.- Estas no contienen el alma de su portadora, por lo qué estas pueden ser destruidas sin matarla, pero a su vez, se carece de la pseudo-inmortalidad que estas otorgarían.-
-Así que fue eso…- dijo Hiro, quien hasta el momento estaba tan confundido cómo los otros.
-Y por mera curiosidad, señorita Homura.- dijo Honey.- Si eres tan poderosa como Hiro nos ha dicho, ¿No podrías hacer algo con la tal Sayaka?-
-Si bien soy bastante poderosa, no soy un ser omnisciente.- dijo con su expresión eterna.- Digo, si lo fuese, no hubiese necesitado su aviso.-
-Sí, hablando de eso,- interrumpió Hiro.- ¿Qué fue exactamente lo qué hicieron ustedes?-
-Oh, cierto- Tadashi empezó a explicar.- Cuando Hitomi me conto la situación, yo llamé a los otros para ir en tu ayuda. Sin embargo, ella insistió en qué la siguiéramos, y nos guió a un teletransportador de los Incubadores, fuimos a Mitakihara, prevenimos a Homura sobre el asunto.-
-¡Oh! ¡Y luego ella hizo aparecer un ejército de criaturas que fueron a cazar a los Incubadores, antes de llevarnos a la Isla Akuma!- interrumpió Fred.
-No sin antes hacer un movimiento raro con las manos.- dijo Gogo.
-Ese movimiento fue para qué el collar no pudiese ser usado por nadie excepto Hiro.- dijo Homura.
-Ósea, qué si Hitomi no se le hubiese ocurrido eso…-
-Nosotros dos estaríamos muertos, los Incubadores hubiesen traído el sistema de brujas de vuelta, y todo el sacrificio que tanto Madoka como yo hemos hecho hubiese valido nada.- dijo Homura, con su cara de siempre.
-Oh, ya veo…-
-Entonces, ¿Qué pasará con Sayaka?- preguntó Kyoko.
-No tengo la menor idea. Ella podría estar donde sea.-
Kyoko se levantó de su asiento, y se fue directo a la salida.
-¿A dónde vas?- preguntó Mami.
-Tengo qué encontrarla…- dijo con una expresión decidida.- No voy a dejarla en un momento como este…-
-Kyoko-San…-
Kyoko estuvo a punto de salir del lugar, cuando…
-¡Espera!- gritó Hiro repentinamente.- ¡Déjame ayudarte!-
-Espera, ¿¡Qué!?- fue la reacción de Tadashi.- ¿¡Pretendes ir a buscar a esa tipa después de lo que te hizo!?-
-Mira, Tadashi. Sé qué para ti, Sayaka solo es la persona qué me dio un puñetazo y luego me apuñaló.- dijo Hiro.- Pero sé por lo qué ella ha pasado, y ella ha hecho todo esto porque creía que era lo correcto…-
-Hiro, aún si me das todo el sermón ese, no te voy a dejar ir.-
-… Y si no la encontramos, el padre de Hitomi se puede meter en serios problemas por perderla. Digo, después de cómo ella nos ayudó, no querrás que su familia sufra, ¿Verdad?-
-… Me conoces demasiado bien, hermanito.- dijo obstinado Tadashi.- ¿Pero qué piensas hacer con ella cuando la encuentres, en todo caso?-
-Ya lo había pensado.- dijo él, y luego pasó a dirigirse a Homura.- Homura-Chan, ¿Recuerdas qué ibas tu a hacer con Sayaka cuando te conté todo al principio?-
-Sí, borrar su memoria, pero tú me detuviste. ¿Acaso has cambiado de idea?-
-Por más qué deteste decirlo, sí. Es la única forma…-
-Entiendo. Pero primero habría que encontrarla…-
-También había pensado en eso.- Hiro fue a donde estaba Baymax, quien Tadashi había dejado escaneando a Hiro múltiples veces en búsqueda de heridas.- Baymax, tu habías escaneado a Sayaka cuando ella vino aquí hace unos días, ¿Verdad?-
-Afirmativo. Ella tenía una mordida en mano…-
-Perfecto.-
-Uh, Hiro, ¿Qué estas planeando, exactamente?-
-Bueno, verás…-
Tiempo después, en un callejón de la ciudad…
-Jeje jeje… ahaja... ja…- Sayaka caminaba agotada por los sucios rincones. "Todo lo qué hecho… no ha valido nada… no vale nada… no vale naaaaadaaaaa…"
Tambaleándose de un lado a otro, sin rastro de su cordura.
"… No valgo nada…"
Cayó al suelo, y simplemente lloró.
"No he sido sino un incordio…"
Saco su espada y su gema, y se les quedó viendo unos segundos.
"Sería mejor… si simplemente… desapareciera…"
Dejó su gema en el suelo, y alzó su espada.
-… ¡Y no dejar rastro alguno!- gritó antes de destruir la gema con su espada.
Cuando la gema fue reducida a trozos, la espada, la capa, y el traje entero de Sayaka se desvaneció, dejándola en la ropa casual que se había puesto aquel día. Y ella se percató…
No estaba muerta.
-¿C-Cómo?-
Antes de poder pensar nada, una explosión suena por detrás de Sayaka.
-¿¡Pero qué cara-!?- fue todo lo qué pudo decir antes de ser cubierta por una masa rosada y pegajosa, dejándola completamente inmovilizada.
-¡En el blanco!- dijo una voz qué Sayaka no pudo reconocer. Ella volteó hacia su procedencia, y pudo ver a Homura, Hiro, a sus amigos y hermano, y las chicas.
-¿¡Qué hacen ustedes aquí!?- gritó Sayaka enfurecida.- ¿¡Qué no ven qué soy un desperdicio de existencia!?-
-Sayaka…- dijo Kyoko, claramente afectada por el estado de su amiga.
Homura se le acercó lentamente, mientras el rostro de Sayaka se llenaba de más caótico horror del qué ya estaba.
-¿¡Qué-qué va a hacerme!?-
-Relájate, no tomara mucho…-
Homura hizo un pequeño movimiento de manos, dejando a Sayaka confundida y asustada. De pronto, empezó a sentirse rara. Sus recuerdos empezaron a desvanecerse. Todo lo qué ella recordaba de las chicas mágicas, los Incubadores y demás, todo fue reducido a nada.
Entonces, simplemente cayó inconsciente.
-¿¡Qué le pasó Sayaka!?- gritó Kyoko.
-Simplemente está cansada. Simplemente llévenla a un lugar donde descansar.-
Al día siguiente, en el hotel…
Sayaka despertó. Se encontró en la habitación de un hotel. No recordaba exactamente mucho, y apenas tenía una vaga idea de lo que había ocurrido en los últimos días. "Las vacaciones en San Fransokyo…" era lo más que podía recordar.
-¡Sayaka-Chan!- sonó una voz mientras se abría la puerta. La peliazul pudo ver a su amiga allí…
-¡Kyoko-Chan!- respondió al verla.
-Me alegra ver qué hallas despertado.-
-¿Enserio? ¿Qué ha pasado?-
-Oh, nada serio. Simplemente te cansaste de tanto ver la ciudad.-
-Oh, ya veo.- dijo ella, mientras trataba de ver si recordaba algo.- Aunque eso no explica por qué me cuesta tanto recordar nada…-
-Oh bueno, yo te puede refrescar tu memoria…-
Kyoko entonces empezó una versión alternativa de lo que había pasado. Una en qué ellas habían ido a San Fransokyo simplemente por unas vacaciones. Sin planes contra nadie, sin disputas con nadie, una simple e inocente vacación. Todo mientras ellas eran escuchadas desde afuera de la habitación…
-Entonces no recordará nada…- dijo Mami, asegurándose de entender.
-En efecto. Su mente es tan inocente cómo antes de recibir la semilla del sufrimiento.- dijo Homura.
-Lo cual quiere decir qué no va recordar mi mera existencia, supongo.- dijo Hiro.
-Lastimosamente.- confirmó Homura.- Ni lo malo, ni lo bueno. Para ella, es como si nunca hubieses existido.-
-Bueno, supongo qué así es mejor. Prefiero qué no recuerde nada a que recuerde y sufra por ello.- dijo él, curiosamente tranquilo.
-Bueno, ¿Qué harás ahora, Hiro?- pregunto Nagisa.
-Volver a casa y seguir mi vida donde la deje, supongo.-
-Bueno, entonces supongo que aquí nos despedimos.-
-Supongo. Ha sido un placer haberlas conocido, y espero que algún día podamos volver a reunirnos.-
-Vale, hasta luego, Hiro.- dijo Nagisa.
-Hasta la próxima.- dijo Mami.
-Adiós.- dijo Hitomi.
Hiro procedió a irse a la entrada del hotel, donde Tadashi impaciente lo esperaba. Para Hiro, el conflicto con las chicas mágicas y las brujas había llegado a su fin. No volvió a ver a Sayaka, pero gracias a Homura, pudo saber qué esta pudo vivir felizmente, ignorante de todo el asunto.
Lo mismo se aplicó a Hiro, quien pudo vivir tranquila y en alegría con sus amigos y familia.
No solo para Hiro era el fin de la magia y brujas, pero para todas las otras chicas mágicas.
EL FIN.
