Cap. 27 FRUSTRACIÓN
Era ya de madrugada cuando Tanya llegó a casa. Sinceramente yo estaba más que feliz de que así fuera, me hice el dormido y no me moví en absoluto ni ella intentó nada.
Lo único que lamentaba profundamente era que no pude ir con Bella. Desperdicié mi tiempo aquí para cuando ella llegara, ya estaba harto de todo esto. Algo debía hacer para terminar con este suplicio.
Al día siguiente me levanté temprano y me fui, sin hacer ruido. Tanya ni siquiera se despertó. Al llegar a la oficina, lo primero que hice fue llamar a Bella, quien respondió al momento. Una enorme sonrisa afloró en mi rostro. Cómo la extrañaba.
—Hola Amor, ¿cómo están?—ella me contó que estaban bien y que habían ido al centro comercial. Mi madre era un verdadero ángel al cuidar de Bella. Solo hablaba maravillas de ella, y yo sabía que tenia razón.
Después de un buen rato de platica me despedí y comencé a trabajar. Una hora después llegó Jasper y la actividad en el edificio se multiplicó. Llevaba toda la mañana sin salir de la oficina trabajando en un diseño especial, hasta que finalmente me detuve para poder ir a comer.
Salí de la oficina sin mucho animo de comer, hubiera deseado ir con Bella, pero no podía arriesgarme a que nos descubrieran, no me gustaría en absoluto que ella pasara por ningún bochorno, ya suficiente tenía con soportar mi situación y que la tuviera prácticamente enclaustrada con Mamá Nessie.
Debía hallar algún modo de separarme de Tanya sin que hubiera problemas, pero eso era tan improbable como que saliera el sol tres veces el mismo día. Sin embargo tenía que hacerlo, por Bella, por nuestro amor.
En esos pensamientos estaba cuando sonó mi celular y contesté. Lo que escuché me dejó impresionado y lleno de dolor.
Mi padre había muerto en un accidente aéreo. No lo podía creer, corrí hacia mi auto y fui directo al lugar donde juré nunca volver.
Al llegar a la mansión, encontré a mi madre Esme vestida de luto, pero tranquila, Rosalie también estaba ahí vestida también de negro, y llorando, mientras Emmett abrazaba a ambas. Al entrar, mi madre me miró con desprecio, pero no me importó.
—¿Qué haces aquí?—me dijo fríamente mi madre, mientras Rosalie y Emmett me miraron con sorpresa. Pero al momento se recompusieron
—Me hablaron para decirme lo que pasó. Y era mi padre.—Fue todo lo que dije, en ese momento ella iba a replicar algo, pero la llegada de Alice y Jasper la calló.
—¡Mamá!—Corrió Alice a los brazos de Esme mientras yo los veía desde un rincón. Me sentía como un intruso con ellos ahí, yo no tenía nada que hacer con ellos, sólo quería saber de mi padre.
A regañadientes Esme comentó que ya tenía una semana que había ocurrido el incidente, pero hasta el día de hoy habían encontrado el avión destrozado en medio del océano. Eso me partió el corazón.
—¿Porqué no avisaron antes?—pregunté de manera más que dolida.
—¿Y porqué se te iba a avisar a ti, si juraste nunca volver aquí?—Esme podía ser muy cruel cuando quería.
—Mamá, no digas eso, Edward es tu hijo, y también es hijo de mi padre.—Le recriminó Alice muy sorprendida por esa respuesta. Esme volteó furiosa a ver a su hija mientras Rosalie abrazaba a Esme para que no fuera hasta ella.
—él fue quien se largó y quien jamás regresó. No cuenta en absoluto para mi.—Alice la miró con profunda tristeza, Emmett y Rosalie no dijeron una sola palabra a favor de Edward y él sabía que así era con ellos. Pero Alice se limpió las lágrimas y enfrentó a su madre, para sorpresa de Edward.
—¿cómo puedes ser tan despiadada con tu propio hijo, parece que no fuera tu sangre, parece como si lo odiaras, acaso hay suficiente rencor en estos momentos en que deberíamos estar unidos por el dolor de perder a mi padre como para que te pongas a decir semejantes palabras?—Esme me revolvió de los brazos de Rosalie enfurecida
—No me retes Alice, o también olvidaré que eres mi hija, ¿acaso no fuiste tu también quien corrió a Edward cuando manchó el honor de la familia Cullen?—Alice sintió aquello como una bofetada, Jasper tuvo que sostenerla alarmado.
—Si, cometí el enorme error de no creer en mi hermano, de acusarlo como ustedes, sin comprender la verdad, y me arrepiento cada día por ello, Dios sabe cuanto me arrepiento y suplico que me perdone, y si crees mamá que sigo igual, te equivocas, he cambiado y he visto aquello que me negué a ver. La verdad. Si quieres desconóceme a mi también y logra por fin tu cometido. No me interesa nada que pueda haber en esta casa que no fuera tu amor o el de mi padre.
Rosalie miró a Alice con desdén y se enfrentó a ella:
—Alice deberías callarte y darle el lado a tu madre. ¿Cómo puedes ser tan ingrata de ponerte del lado de "ese" cuando le ha causado tanto dolor a la familia?—Alice la miró enfurecida mientras Jasper intentaba jalar a su esposa hacia él, esto iba por muy mal camino.
—Oh, si, tenía que salir la lambiscona (lamebotas) de mi madre. ¿Acaso crees que no sé que estás con ella para obtener sus favores? ¿Crees que no sé que ella les pasa una cantidad mensual exorbitante porque mi querido hermano es una nulidad en el trabajo y para lo único que es bueno es para el futbol—Jasper estaba molesto con ellos. Quería, deseaba que Alice no estuviera presente, estar el solo para decirles unas cuantas verdades a esa familia. No quería que nada malo le pasara a Alice o a su hijo y pobre de aquél que hiciera sentirla mal.
Edward los veía y escuchaba sin poder creerlo. Su hermana lo estaba defendiendo y estaba enfrentándose a la víbora de Rosalie. Sí que había cambiado.
Rosalie enrojeció y también enmudeció. Esme iba a decirle algo, pero Alice fue más rápida que ellos. Incluso Emmett no podía creer que su hermanita estuviera en contra de ellos. Otro motivo más para odiar a Edward, seguramente él era el culpable como se lo había dicho su madre.
—¿Saben qué? Por mi, quédense con todo. No pienso pedir ni un quinto porque afortunadamente mi padre me dio una carrera con qué sostenerme. Así que gracias, ahh y por cierto, yo fui quien le dio el mensaje a Edward, porque sabía que ustedes no le dirían nada. Yo también me voy y no volveré a poner un pie en esta casa, sin mi padre, ya no tengo nada que hacer aquí.—Y salió como vendaval mientras Edward salía detrás de ellos.
—Entonces solo tengo a Emmett, ya no tengo hijos.—Edward alcanzó a escucharla y con dolor en su alma, salió de ahí, devastado por saber que su padre había muerto, abrumado por las verdades dichas ahí, y sorprendido de que su hermana fuera quien lo ayudara.
Al salir, Jasper estaba en el auto con Alice mientras veía su preocupación en el rostro de su mejor amigo y cuñado. Y cuando se acercó para darles las gracias, miró como él ponía su mano sobre el vientre de su hermana con mucha ternura. Y entonces captó que su hermana estaba embarazada.
Bueno un capítulo más como lo había prometido.
Y seguimos con los demás fics, miles de gracias por sus comentarios.
Besos
Bella Cullen H.
