Los personajes no me pertenecen. Son de Akira Toriyama. Solo los tome prestados.
LUNCH
Luego de aquella noche pasaron 3 meses. Yo me gradúe de la universidad, decidí no asistir a la ceremonia puesto que era algo que me hubiera gustado compartir con mi madre. El hecho de que haya podido sobrevivir esos tres meses sin ella, no significaba que lo había superado, o en su defecto, lo había olvidado. Por su parte Yamcha, el si asistió, solo que al terminar el evento paso a la CC para invitarme a cenar. Yo vestí algo sencillo. Un vestido color rosa algo infantil con un cinto café a la cintura y de manga larga. Había invitado a mi padre, quería estar con los dos. Sin embargo mi papa prefirió quedarse en casa.
-No debes sentirte mal hija, es tu noche, suficiente tuvimos ambos con no ir a la ceremonia de entrega de papeles como para que te prives de esto. No te preocupes querida yo estaré bien. Además en unos días tenemos que presentar los informes de los últimos proyectos a los inversionistas y tenemos que tener todo en orden-mi padre en verdad amaba su trabajo, y hasta cierto punto entendía el hecho de que en algún momento de nuestras vidas Yam y yo tendríamos que poner las cartas sobre la mesa y saber qué pasaría con nosotros. No éramos novios ni mucho menos. Pero por alguna razón creíamos que estábamos hechos el uno para el otro…. O no es así?
Al llegar al restaurant, la verdad muy elegante y romántico, antes de ordenar decidimos tomar solo un par de copas. A decir verdad no había la intención de comer algo. Ambos estábamos bastante nerviosos y consientes que lo que esa noche pasara, sería lo que definiría nuestro destino. Qué equivocados estábamos. Pero en fin.
-y bien Bul- Yamcha rompió el silencio, yo solo le observaba- decidirás seguir trabajando con tu padre?
-jajaja pero que dices Yam, claro que seguiré trabajando con el!. Olvidas que soy la heredera de la CC?- ambos reímos
-me refiero a que si seguirás viviendo ahí, es obvio que trabajes ahí ya que tu carrera solo se puede desarrollar en centros de tecnología e investigación y pues el único es el de tu padre- sonrió y tomo un poco de su copa
- pues yo creo que si Yam, mi padre siempre me ha dicho que la CC es mía y es ahí donde yo debo estar- de nuevo estaba equivocada
De nuevo el silencio se apodero del momento.
-No quieres dar un paseo?, hablaban sobre un mirador, es nuevo, dicen que es un buen lugar para visitar, desde ahí se puede ver la vista de toda la capital del sur, qué opinas Bul?-
-oh por supuesto que me gustaría!- sonreí y de un salto llegué a la puerta de salida, la verdad no estaba nada cómoda entre tantas parejas jurando amor eterno, comenzaba a ser algo incomodo. Por alguna razón yo estaba convencida de que Yam sería el indicado pero mi subconsciente me decía otra cosa, y tal vez por eso yo no me sentía tranquila en ese lugar y con él.
Al llegar a aquel mirador, la vista era hermosa. Las luces de la ciudad en verdad se veían en su totalidad. La noche del primer día del fin de semana se veía en pleno apogeo.
-Yam quien te dijo de este lugar?, alguna chica?- pregunte quiñando mi ojo derecho
-pues, no exactamente, más bien en tv anunciaron su inauguración Bul, acaso no te diste cuenta?- pregunto con gesto de asombro. Cielos, no tenía idea que tenia tanto tiempo sin encender el televisor. Me había desprendido totalmente del mundo desde lo ocurrido aquella vez.
-jaja no Yam no lo sabía, sería bueno que aprovecháramos este momento sin hablar de trabajo y que me cuentes todo de lo que me he perdido, que me dices de los centros nocturnos?-
-centros nocturnos? Jaja vamos Bul tienes que actualizarte, ANTROS NENA, SE LLAMAN ANTROS!-
-No permitiré que te burles de mi Yam!- crucé mis brazos en señal de molestia y gire mi cara para que no me viera que en verdad me daba risa lo que estaba ocurriendo cuando de pronto lo sentí acercarse más, con sus manos rodeo mi cintura y en un susurro a mi oído dijo
-te quiero mucho Bulma- yo no supe cómo reaccionar, ahora sabía que era realmente lo que me inquietaba. Tenía miedo de que el lo dijera.
-yo también Yam- mi cariño hacia él era como de hermanos, en verdad yo jamás había tenido uno y el siempre lo fue.
-es el momento de que hablemos de que va a pasar con nosotros- dijo sin despegarse de mí
-Quiero que vengas a vivir con nosotros- me gire en dirección a él quedando frente a frente
-Bulma pero yo quería esperar a que nos ca…-
-Necesito a alguien que maneje los asuntos legales de la empresa- interrumpí. No quería que confundiera mis intenciones.
-Cielos creo que estas algo apurada nena- inclinó sus labios a los mios- pero si quieres que además de tu pareja quieres que sea tu abogado-
-sh, no Yam- de nuevo interrumpí colocando mi dedo índice en sus labios en señal de que callara. Pude notar un gesto de decepción por parte de él. Se separo de mi y giró su cuerpo de nuevo a modo que su vista quedara en dirección a aquella hermosa ciudad
-Por qué Bulma, ya tenemos edad para formalizar nuestra relación?-
-Debes estar consciente de que no puedo confiar en cualquier hombre que me parezca o no atractivo Yam. Yo te veo como un hermano-
-Pero no puedes vivir atada a eso es hora de que lo dejes atrás-
-¿Qué? ¿Cómo me pides que lo olvide Yamcha, no crees que es una estupidez lo que estás diciendo?, claro como tú no fuiste violado por un par de asquerosos depravados y mucho peor perder a tu madre sin la oportunidad de luchar por que no le pasara nada, y aun peor que esos dos sigan sueltos como si nada hubieran hecho?¨- comencé a llorar, me baje del automóvil de Yamcha y saque una capsula. De ella salió mi motocicleta, no salía sin ella claro, y me aleje de ahí. Desde lejos pude notar la presencia de una camioneta lujosa, color negro y vidrios polarizados. Del momento en que yo encendí mi motocicleta, esta también encendió y comenzó a seguirme. De principio no sentí miedo, de hecho decidí no darle importancia y continuar con mi camino, pero mi sorpresa fue a unas cuadras antes de llegar a la CC aún me seguían. Como era viernes por la noche, había bastante movimiento, como pude, hice unos cuantos malabares y me perdí entre los automóviles, entre a un callejón y encapsule la motocicleta. Me quede observando aquella camioneta, al parecer algo buscaban ya que cuando esta se detuvo de ella bajo una mujer delgada de estatura alta y cabello rubio. Me daba la impresión de haberla visto en algún lado. Para tener un poco de precaución comencé a adentrarme al callejón para salir del lado de la avenida principal del lado norte de la capital del sur, estaba por llegar a la CC.
Fue bastante distancia la que caminé, de cierto modo me fue de ayuda porque pensaría las cosas mejor respecto a lo sucedido con Yamcha. ¿cómo podría hacerle entender que yo no estaba preparada aún para relacionarme con otro hombre que no fuera mi padre?, no sabía qué hacer.
-cuanto te necesito madre- ahora hablaba sola. Qué más da
Llegue a casa, quería platicar con papa pero Lunch me dijo que estaba muy ocupado en su laboratorio, pidió que nadie ni siquiera yo entrara, solo Lunch podía entrar para llevarle alimentos o informarle algo verdaderamente importante. Yo comprendí ya que con lo ocurrido los pasados tres meses mi padre se dedicó de lleno a cuidar de mi. Jamás me había dejado sola. No era el momento para yo molestar con ese tipo de cursilerías.
-Señorita Bulma desea cenar algo?- Lunch me saco de mis pensamientos
-cenas conmigo Lunch?-
-señorita pero yo solo soy la…-
-vamos, yo cocinare contigo sería bueno aprender algo nuevo no crees?- le interrumpi y le dije con mi mejor sonrisa, en verdad necesitaba hablar con alguien
Tenía una cocina bastante amplia, había cosas que a pesar de que yo había colaborado en gran parte para fabricarlas, NO TENIA NI LA MENOR IDEA DE PARA QUE SERVIAN. Lunch por su parte se porto muy amable conmigo. Muy paciente.
-Y bien Bulma, hoy cenaremos Sushi, ¿Qué te parece?-
-Delicioso!-
-Bien, yo preparare los ingredientes y necesito que tú me saques los utensilios que necesitamos para la preparación, ¿te parece?-
-SI MI COMANDANTE LUNCH- gesto de soldado, ya se lo han de imaginar.
-bien necesitaré que me pases el hangiri, hocho, makisu, ryoribashi, shamoji, makiyakinabe, saibashi-
-emm, Lunch-
-dime linda-
-y que se supone que es todo eso?- la pobre cayó de espaldas
-creo que tendremos mucho trabajo hoy querida- sonrió tiernamente, comenzaba a sentirme cómoda al lado de ella.
Creo que fue una linda velada, conforme iba pasando el tiempo (que ni lo sentí) conocía mas a esa agradable chica. Además de que era muy amable conmigo, era realmente paciente, yo era una completa novata en la cocina, y pues la verdad lo sigo siendo. Antes de que estuviera completamente listo el sushi, limpiamos todo el desastre que yo había causado, al terminar salimos al jardín para cenar lo que habíamos preparado.
-que delicia Bulma de verdad que te quedaron . .!-
-me agrada que te gusten, es una prueba de que no hay imposibles para la magnífica Bulma Briefs- guiñe mi ojo derecho mientras mordía un Sushi
Conforme pasaba nuestra cena ella me platicaba más sobre su vida.
-PARENTESIS-
Lunch era una joven de 25 años que venía de un lejano pueblo en busca de su hermana gemela Lanch. Me contó que de pequeñas habían sido separadas debido a la rebeldía de su hermana. Ambas se habían criado en un orfanato a cargo de una logia que solía acoger niñas desde pequeñas. Al cumplir los 15 años las seleccionaban, algunas para ser enviadas a universidades, algunas otras para conseguir empleos en las grandes ciudades, otras tenían talentos como canto, música, deportes, cocina entre otras cosas. Ella por su parte había logrado escapar. Cuando su hermana había sido trasladada a la capital del sur, ella había sido absorbida de lleno por la logia para trabajar en el orfanato como enfermera y cocinera. Las cosas por las que pasaban en ese orfanato eran realmente trágicas ya que las niñas, el tiempo que permanecían ahí solían ser violadas o maltratadas además de explotadas por aquellos hombres y mujeres. Ella se quedo ahí durante esos 10 años para proteger a sus compañeras, era realmente una buena enfermera, amiga, psicóloga pero sobretodo una excelente cocinera y hacia que rindiera tanto lo poco de comida que les correspondía a todas. Una noche mientras terminaba sus labores en la enfermería luego de curar a una chica luego de haber sido violada por una mujer, había sido realmente lastimada la niña. Lunch sintió mucha impotencia de seguir viendo tanta barbaridad y se canso de seguir viendo todo. Se preparó un pijama amplio para debajo de ella vestirse con ropa civil. Había pensado en escapar.
Justo en esa noche, habían llegado unos nuevos socios de la logia para conocer el orfanato. Lunch observaba detenidamente cada paso de aquellos hombres. No podía reconocerle el rostro a ninguno ya que dentro del orfanato se manejaban únicamente con antifaces.
-Luch- entraba por la puertaun hombre alto musculoso y calvo
-si mi señor?- preguntó temblorosa
-cual es la razón por la cual no hay jovencitas atendiendo a nuestros invitados?- pregunto molesto
-lo lamento mi señor yo, no, yo no sabia-
-BASTA!, tienes 2 minutos para que estén listas- caminó hacia la puerta- ah y ya casi lo olvidaba, el señor vegeta te quiere en su despacho ahora, te quiere con tu ultimo regalo de cumpleaños PUESTO- su risa malévola le provocaban ganas de vomitar.
De inmediato reaccionó y se dirigió hacia la habitación donde se encontraban las que ellos denominaban "consoladas". La verdad era un término denigrante. En menos de 2 minutos las jovencitas comenzaban a presentarse en el sótano del internado vestidas con atuendos provocativos. Parecía más que un orfanato, un prostíbulo. Y si eso era lo que era. Un prostíbulo. Solo que la diferencia es que era completamente en contra de lo que ellas querían y sin paga alguna. Pese a las actividades que realizaban de a diario en el orfanato, todavía tenían que lidiar con esos sujetos que llegaban para solicitar a las "consoladas".
-Señor vegeta?- se encontraba Lunch detrás de la puerta de la oficina de ese hombre con una bata de baño color rojo- puedo, me permite pasar?
-Ruega-
-Mi amado señor vegeta deseo realmente entrar a la habitación con usted- sabía que si no lo hacía serian de castigo 3 días sin alimento para ella y sus compañeras-
-No me convences perra, pasa, espero tengas algo bueno que ofrecerme en esta noche que tengo ganas de celebrar- dijo con acento morboso
Entro en la habitación. Cerró la puerta con llave. Se deshizo de la bata. Vestia un transparente baby doll color café que dejaba ver sus atributos de adolecente en desarrollo. Unas bragas de leopardo que hacían juego con el baby doll. Caminó hacia el escritorio del sujeto para ponerse al frente del. Se sentó a horcajadas y comenzó a besarle el oído. Poco a poco descendía a su cuello para luego subir a los labios. Un mordisco por parte de el. Era un beso seco. Áspero. Le daba asco a ella. Estaba con un hombre de 47 años de edad, si algo apuesto, pero ya mostraba arrugas en su rostro, aparte de ese constante olor a alcohol. Sabrá dios con cuantas mujeres ya muy paseadas haya estado, y ella no era la excepción.
La diferencia era que después de que Lunch había cumplido los 10 años de edad jamás habían visto que el señor Vegeta pidiera alguna otra niña. Siempre era Lunch y nadie más que ella. Ni si quiera la rubia de su hermana.
Luego de devorar sus labios ella se puso de pie para hincarse frente a el, acerco su mano al botón de su pantalón para desabrocharlo, y el le detuvo su mano.
-No querida, esta vez yo seré quien te haga sentir a ti- sonrió de manera maliciosa
Comenzó a sentir mucho miedo ya que solo una vez el hombre la había tocado, y fue la primera.
La levantó del cuello y la subió en su escritorio. Le abrió sus piernas, y aun sentado en su silla comenzó a recorrer el pequeño cuerpo de la joven lentamente. Ella no paraba de temblar pero no tenia de otra. Aun con el baby doll puesto el comenzó a acariciar sus senos de una manera muy brusca, y cuando ella menos lo pensó el le había destrozado las desvistió por completo, se puso de pie, se inclino hacia ella y comenzó a besarle el cuello para luego pasar a la parte trasera de sus orejas y comenzar a descender en su cuello. Siguió por el camino que le dejó en medio de aquellos dos grandes senos, concentro su boca en uno y con su mano se dedicó a acariciar el otro. Luch por su parte no podía aguantar más, un nudo en la garganta le impedía respirar y suspiro soltando un gemido. Este no era de placer, era de miedo.
-De modo que te esta gustando perra- dijo aun con su rostro cercano a su ceno, golpeándolo con el soplo que emergía de su boca
-si mi señor, es usted muy gentil- apenas podía hablar la pobre muchacha
-si en verdad te gustara comenzarías a pedir mas, seria una lastima que algunas cuantas murieran de hambre esta semana perra- detestaba que le llamara así
-mas mi señor, por favor en verdad quiero mas- fingía respiración agitada
El señor se sentó de nuevo en su silla. Eso realmente había asustado a Lunch. ¿Qué había pasado?. ¿se había molestado?
-Masturbate perra- sabes hacerlo?
-mi señor yo no..-
El de manera brusca estrujó el rostro de ella e interrumpiedo le dijo
-que demonios hacen ustedes cuando necesitan placer?-
-señor usted sabe que nosotros solo estamos para ustedes-
-pues quiero que te agarres con tu pequeña mano tu sexo y te des placer mocosa, quiero verte-
Ella jamás lo había hecho, en verdad estaba asustada, no quería que sus compañeras pasaran hambre por su incompetencia.
El se acomodó en su silla de modo que pudiera ver el próximo espectáculo en todo su esplendor. Ella se recostó sobre el escritorio, y comenzó a pasar sus manos por todo su cuerpo. Cada gemido era fingido. Trato de ser lenta cuando
.que demonios haces perra necesito que vallas mas rápido, que no vez que tengo visita?- el hombre se veía molesto. Ella deslizó su mano hacia su sexo y comenzó a frotarse. Por un momento se sintió bien, era la primera vez que no fingiría ante ese hombre, cuando de repente un golpe fuerte se escucho proveniente de la puerta de aquella habitación. Volteo hacia donde el sonido y logro ver al hijo mayor de su peor pesadilla. No sabía si continuar con lo suyo, lo estaba disfrutando, además de que acabaría por completo con sus compañeras. Giró su rostro hacia donde estaba el viejo y el le ordenó.
-continua, se ve que te gusta, no tanto como a mi perra-
-ya basta padre, esto es un asco, esos hombres quieren acabar con tu legado, yo no trabajare para esos insectos- el joven se veía molesto
-pero que puedes decir tu imbécil si solo eres un mocoso- Replicó el padre
-no puedo soportar este tipo de espectáculos padre, mírate a lo que haz llegado, tienes tan maltratado tu asqueroso pene que ya no puedes siquiera satisfacer a una mujer? Ni si quiera a ti mismo? Qué asco me das!- grito el muchacho abandonando la habitación.
-largo de mi vista insecto!- le gritaba el padre
Mientras tanto Lunch se retorcía en el escritorio. Para ella era una serie de sentimientos encontrados. Por una parte se sentía bien con lo que hacia ella con su cuerpo, a fin de cuentas era ella misma quien lo hacía y no otro pervertido, era mas saludable para ella. Y por otro lado se sentía mal por lo que aquel muchacho había dicho.
-siempre me has gustado mucho Lunch- dijo el hombre serio y se sentó- jamás te haría algo
Estaba sorprendida con lo que aquel hombre le decía. Ella se sentó sobre las piernas de el a ahorcajadas, a fin de cuentas su trabajo era consolarlo.
-te daré tu libertad-
El silencio de la habitación era tan reconfortante para el, como incomodo para ella. No sabía que decir.
-mi señor- le dijo
-no puedo arriesgarme a contagiarte de lo que me pueda pasar, tengo miedo de perder el control y poseerte por completo- le abrazo por la cintura mientras acomodaba su rostro en el cuello de ella
-gracias señor- una lagrima corrió por su rostro, era una lagrima de libertad
A la mañana siguiente el mismo se dirigió a la puerta de entrada del orfanato. Ella estaba ahí con sus maletas. Por fin sería libre. Cuando se toparon frente a frente en la miro fijamente a los ojos y le dijo
-no te quiero cerca de aquí Lunch, no quiero que nadie te haga daño ni si quiera yo- con el ceño fruncido y su mirada seria le entregó un cheque en blanco, un boleto de autobús y dinero en efectivo.- vete lejos, huye y no vuelvas!-
-gracias señor- lunch le dedico una sonrisa y corrió lo mas que pudo lejos de ese orfanato. Se sentía libre. Podía sentir el viento golpear su rostro, las lagrimas caían. Sentía un poco de remordimiento por dejar a sus compañeras pero sabía que ellas estarían bien ya que se habían hecho la promesa de que si algún tenía la oportunidad de salir de ahí, huiría lo más lejos posible, en el nombre de las demás, y viviría la libertad por ellas.
Al llegar a la estación de autobuses noto que el boleto era para Los Ángeles Ca.,
-no, no puedo ir para allá, entre más lejos esté será más fácil encontrarme, jamás sospecharan de que sigo cerca- pensó
Compró un boleto para la capital del sur, mientras salía el autobús decidió abandonar ahí mismo en la estación su equipaje, destrozó el cheque en blanco y con el dinero que quedaba se compro un vestido azul y unos zapatos negros que le hacían ver una chica sencilla.
¿Por qué a la capital del sur? Cuando se habían llevado a su hermana, había escuchado a Napa,, el hombre calvo, decir que la chica estaría en esa zona. Al parecer la habían vendido a uno de los socios de aquella logia para trabajar ahí.
Estaba completamente decidida a encontrarla para huir juntas.
Cuando llegó a la capital del sur, llegó a pedir posada en un orfanato de gobierno, ofreciéndose como voluntaria a cambio de posada y alimento. No fue difícil. Resulta que aquella morada era también patrocinada por la CC y ahí fue donde conoció a Bunny quien amablemente le dio un empleo dentro de la fundación. Y el resto de la historia pues ya lo conocen así que continuemos con la charla de Bulma y Lunch-
-FIN DEL PARÉNTESIS-
-sabes Lunch- silencio- lamento haberme portado mal contigo todos estos años, no sabía por lo que habías pasado, yo…-
Ella me tomo de la mano
-no te preocupes, yo entiendo- y sonrio- ya deberías dormir recuerda que mañana tienen que presentar a los socios los nuevos proyectos, no se si lo notaste pero tu padre ya subió. Tu también deverias hacerlo querida- sonrio
-tienes razón lunch- le di un fuerte abrazo- gracias- y subi a mi habitación.
-Mañana será un largo día!- pensé. Luego de haberle dado vueltas al asunto de lunch, tenia muchas cosas mas por platicar con ella. No me había dado tiempo de comentarle mis frustraciones con lo de Yamcha. Pero por lo visto no creo que pueda decirme mucho. En fin. Me estire, escuche y sentí como mis huesos se relajaban. Caí profundamente en el sueño.
Espero que les haya gustado es el segundo capítulo. Si lo sé bastante largos, es que la verdad tuve un fin de semana SIN NADA QUE HACER y así fue como escribí tanto. Soy muy rápida para teclear, una vez que tengo las ideas no me detengo.
Gracias a Souhatier por leerme y por tu comentario jeje, si la verdad es una pareja muy muuuuuuy intensa y espera a lo que viene. Te va a gustar. O eso espero.
Era muy importante contar la historia de Lunch. Es como una introducción a lo que viene. Conforme van pasando se van a dar cuenta de que suben de tono, asi que si son menores de edad no me hago responsable por sus futuros traumas psicológicos. Total, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
Sin mas rollo les deseo que tengan bonita noche y me sigan leyendo:) chau_*
PD: ACEPTO SUGERENCIAS SOY NOVATA
