Los personajes no me pertenecen. Son de Akira Toriyama. Solo los tome prestados.

Desperté. Intenté moverme pero mi cuerpo me dolía. Una sonrisa adorno mi rostro. Recordé lo qué había pasado con Gokú la noche anterior, era algo inexplicable. Era como si hubiese tomado unas relajantes vacaciones después de una larga jornada laboral sin descanso alguno. Me había caído como un balde de agua en pleno desierto. Pese a lo mal que me sentía logre sentarme sobre la cama. Aún estaba desnuda y completamente sola. No me di cuenta en qué momento el me llevó a su habitación. No me vistió, solo me cubrió con unas sabanas color blanco. Gire mi cabeza en búsqueda de un reloj para ver la hora. 9:30 am. Al lado de ese reloj digital había una nota que decía:

"Buenos días Bulma, no te quise despertar, al parecer estabas muy cómoda, tanto que hasta envidia me dio. No hay nada para preparar de comer. Te dejé algo de dinero para que ordenes algo. Tengo un directorio de todos los restaurant de comida rápida, está al lado del teléfono que se encuentra en la mesita. Por cierto, por favor no salgas para nada del departamento, Rochi me pidió que te cuidara mucho. Yo llegaré pasadas las 3:30. Estas en casa, no lo olvides, y si necesitas algo solo llámame de acuerdo? "

Me puse de pie, enrede la sabana en mi cuerpo y camine hacia la habitación en donde habíamos estado Gokú y yo. Quería encontrar la camiseta que me había puesto, no me pasaría todo el día enredada en esa sabana. Además quería lavar mi ropa para que cuando llegara Gokú de inmediato me llevara a conseguir un departamento para mí.

Al entrar a la habitación los recuerdos invadían mi mente, y ante eso volvía a sonreír. Me acerque a la cama para ver si aún estaba mojada y una risa salió de mí al ver una pequeña mancha de sangre en el centro de la cama.

-oh! Por kamisama!- suspire, y en esa inhalación, mi estomago se había revuelto por completo. El olor de harapos mojados se mezclo con los de la evidencia de la noche anterior y con el encierro me provocaron unas horribles náuseas, que hicieron que saliera corriendo de ahí, dejando en el camino la sabana que cubría mi cuerpo. Y de nuevo estaba desnuda.

-pero que hombre tan descuidado!- hable sola. Gokú me había dicho que vivía solo, de modo que no había problema si me paseaba desnuda por su casa mientras mi ropa se secaba. Pero por si acaso, y como de primera agarramos muy buena confianza, me puse unos bóxer de él y una playera que habrá encontrado en la canasta de ropa.

-pero que hambre tengo, no creo que este hombre tenga la cocina solo para decorar- hablaba conmigo misma mientras abría la alacena- ¡QUEEEEEEE DEVERDAAAD NO TIENENE NADA?, pero que clase de hombre es este, oh por Kami tendré que ordenar algo de desayunar-

Tome el directorio, y lo primero que vi: "Sushi One" y llamé:

(ring, ring, ring)- Buenos días Jóven Gokú, a caso desea agregar algo más a su orden?-

-eh no pues eh si yo emm-

-¿una mujer?, ¿con el joven Gokú?-

-soy una amiga, el me pidió que cuidara su departamento el día de hoy y pues me pidió que ordenara algo para desayunar-

-ah ya veo, disculpe señorita, lo que pasa es que el joven Gokú es cliente frecuente, y como siempre ordena doble porción de cada uno de los alimentos de nuestro menú, simplemente preparamos su orden cuando el identificador de llamadas, pues, ya lo sabe-

-si si ya entiendo, pues ahora solo neceistamos una porción de Sushi-

-té o refresco-

-té-

-en un momento llegara su orden señorita, algo mas en lo que pueda ayudarle?-

-podría llegar a un súper y comprarme una bolsa de jabón para ropa y un suavizante de telas?- necesitaba lavar mi ropa, y dudaba que ese hombre tuviera

-¿eh?, pero señorita aquí solo…-

-por favor- suplique con la voz más infantil que pude

-ehh pues está bien señorita, solo que demoraremos diez minutos más por la desviación y aumenta el costo-

-no se preocupe joven, usted solo cumpla y será compensado- y colgué- me alegro de no haber tenido que dar dirección. La verdad no tengo la menor idea de donde estoy.

Intente encontrar algún lugar en donde sentarme para esperar mi desayuno, pero había ropa y basura por todos lados.

-La primera misión de Bulma Briefs será poner orden en este lugar- busque un aparato de sonido, necesitaba ambiente para poder amenizar el trabajo.

-veamos, veamos, que tenemos por aquí…- revisaba la variedad de CD´S que tenía.- Además de ser buen amante tiene buen gusto por la música- encontré uno, lo puse y manos a la obra!.

Te siento gritar,
pero ni una palabra llega
hablo por hablar
sin que decir
Me criticas, pero tus armas
no funcionaran
Dispara y veras que volvere

No me derribaras jamas
disparame, disparame
fuerte estoy aqui me ves
disparame, disparame
Nunca me... veras caer
Soy de titanio...
nunca me ceras caer
soy de titanio

(Titanium, David Getta ft Sia LAAMO!)

Jamás me había tomado el tiempo para ordenar mis propias cosas. En la CC siempre me tuvieron muy mal acostumbrada, sin embargo a una mujer como yo nunca se le duerme. No fue difícil saber en donde iba cada cosa. Otra hubiera sido y, ni siquiera lo habría pensado en hacer.

Abrí todas las ventanas del departamento para que se esfumaran los malos olores, la basura la comprimí lo más que pude para dejarlas a un lado de la puerta de salida. Retire el polvo de los muebles, coloque sabanas nuevas a la cama de Gokú. La otra cama, el colchón lo acerqué a la ventana para que se ventilara mejor. Las mujeres no tendremos la fuerza física de un hombre para cargar cosas pesadas, sin embargo encontramos la técnica adecuada para lograr nuestro objetivo. Y mas si se trata de la incomparable Bulma Briefs. No pasaron más de 30 minutos, cuando el timbre de la casa se escucho.

-pedido para la mujer que vive con el joven Gokú!- me sonroje ante el comentario. Me acomode la camiseta y abrí la puerta.

-Solo soy la amiga de Gokú, mi nombre es Bulma BUUUULMA!-

-sssseññññoritta-

-que!-

-su pedido- dijo tímidamente. Me entregó mi comida y el mandado que había pedido, le pagué y antes de irse- que suerte tiene el Joven Gokú- yo sonreí y cerré la puerta.

-pero que delicia, muero de hambre- me senté en uno de los sillones ya visibles y limpios y comí como si no hubiera mañana. Cuando terminé recogí la basura, lavé mi ropa y me metí a bañar. Mientras estaba bajo la regadera, estaba realmente sorprendida de lo que podía hacer. Jamás me había comportado como un ama de casa. De hecho nunca había visto que mi madre lo hiciera. Todo lo hacían los trabajadores que contrataban mis padres o los robots con los que experimentábamos. un ruido proveniente de la puerta del baño logró sacarme de mis pensamientos. Estaba terrada, apenas eran las 2 de la tarde. Gokú aún se tardaría en llegar. ¿Quién podría estar ahí si ya sabía que era un hombre solitario?. Una sombra se acercaba a la regadera. Unos dedos se asomaron por la cortina. Me fallaba la respiración. Yo me cubria con mis brasos y poco a poco me sentaba en la tina hasta que de pronto y de un tirón la cortina se abrió

-cielos! Dejaste muy limpio Bulma, te lo agradezco-

-idiota me asustaste, porque no tocas la puerta antes de entrar?-

-Bulma no te enojes!, porque tendría que tocar la puerta si estoy en mi casa-

-porque tienes una huésped, además el tomar un baño es algo muy privado, anda, vete. Déjame terminar, ¿que no ves que estoy desnuda?- sentí como los colores se subían a mi rostro,

-pero si ya te he visto desnuda Bulma, ¿no recuerdas lo de anoche?, además de verte, tuvimos sexo ¿lo olvidaste?- no podía alegarle, tenía algo de razón en su argumento, sin embargo

-pero no por eso significa que puedes irrumpir mi privacidad-

-lo siento, pero es que, necesito hablar- cerré la llave del agua. Tome una de las toallas que había preparado y me la enrede en el cabello. Podía ver su rostro en dirección a mi cuerpo, pero no sentía su mirada. No me sentía deseada por ese muchacho. No como la noche anterior. Sin embargo eso me hacia tranquilizarme ya que yo tampoco sentía nada en ese momento, nada que no fuera curiosidad por lo que quería hablar. Cubrí mi cuerpo con otra toalla y me senté en la orilla de la tina. El bajó la tapa del escusado y se sentó.

-y bien, de que quieres hablar?- mientras cruzaba mis largas y bien formadas piernas.

-algo extraño está sucediendo en mi gimnasio-

-algo como qué?- coloque mi mano derecha en su nuca, y me dispuse a jugar con su cabello. Me gustaba.

-se trata de mis aprendices, ellos han bajado mucho su rendimiento. Últimamente faltan mucho, o si no, llegan con aliento a alcohol.-

-son adolecentes- no sabía que decirle, fue lo único que se me ocurrió

-pero nunca habían descuidado tanto sus entrenamientos. Si esto continua tendré que cerrar e irme a otro lugar para poder trabajar en lo que me gusta-se veía triste.

-animo Gokú, apuesto que si me das trabajo esos muchachos no volverán a faltar-

-¿sabes de artes marciales?-

-eh no pero podría aprender-guiñe un ojo. El resto de la tarde seguimos conversando. No nos dimos cuenta de que se nos había pasado toda la tarde ahí. E incluso no nos dimos cuenta en qué momento estábamos los dos, brazo con brazo sentados en bañera con los pies colgando hacia afuera. Yo aún estaba en toalla y el conservaba su gi naranja que usaba para trabajar. Lo sentía como un amigo. Podía sentir un aura de tranquilidad en el. No era para nada mujeriego, demostraba ser hombre de una sola mujer. Pero algo me decía que yo no era para él, y el tampoco para mí. Cuando nos dimos cuenta de la hora, nos salimos del baño. Decidi ponerme de nuevo unos bóxer de él y una camiseta. Esta vez ya vestía mi ropa interior. Mi cabello azul estaba amarrado con una pluma que había encontrado. Después de cenar vimos tv un rato y nos dispusimos a dormir. El colchón aun estaba húmedo. Y por lo sucedido de ayer, ya no había problema de que compartiéramos cama. Ya sentíamos más confianza. Nos metimos bajo las sabanas. Y ahí estábamos los dos con nuestra mirada clavada en el techo. Yo leía una revista que había encontrado entre todo ese desastre que el tenía. Era de tecnología y me llamó mucho la atención. Así que la guarde. El tenía sus manos en su nuca y sus pies cruzados.

-Oye Gokú-

-si, dime Bulma, ¿Qué pasa?-

-¿por qué el viejo Rochi te pidió que me cuidaras?-

-no lo se-

-¿o no lo quieres decir?-

-simplemente, yo, no lo se-

-¿qué edad tienes Gokú?-

-26-

-¿familia?-

-No tengo, lo más parecido a una familia es el Viejo Rochi, era un buen amigo de mi abuelo Gohan-

-y tu abuelo?-

-El murió. Antes solíamos vivir en un bosque muy lejano. No recuerdo muy bien porque era muy pequeño. De hecho no pierdo la esperanza de encontrar ese lugar algún día. Mi abuelo salió para cazar algo de comer. Era temporada de osos y mi abuelo no pensó en eso. Murió aplastado por uno. –

- lo lamento mucho- deje la revista para concentrar mi mirada en el.- necesitas un abrazo?- lo vi desconcertado

-jajaja Bulma- me acerque y bese su frente.

-a propósito Bulma. No se tu pero, yo la pasé muy bien anoche-

-Pero que dices Gokú, yo también la pase muy bien pero…- se acerco a mi. Y yo a el. Y de nuevo nos besamos. Solo que esta vez, al primer contacto nos separamos de una manera muy brusca.

-eso de incomodo- decía el mientras reía

-si fue algo..emm- no sabía cómo decirlo

-que no se debe-

-repetir-

-¿amigos?-

-amigos- me sonrió mientras retomaba su posición anterior. Yo me acosté de nuevo.

-Buenas noches Gokú-

-Buenas noches Bulma-

A la mañana siguiente. Como esta vez no nos desvelamos, me costó menos trabajo levantarme temprano. Además de que le había pedido un empleo temporal a Gokú.

Durante el día fue todo muy normal. Ya saben. Unos cuantos ejercicios. Simulación de combates. Yo por mi parte solo registraba entradas y salidas. Hacía algunas cuentas, etcétera. Cuando salimos fuimos a buscar unos departamentos. Fracasamos. Justo cuando nos habíamos dado por vencidos, que llegamos a el edificio donde vivía Gokú, el dueño se encontraba colocando un letrero retentando uno de los departamentos. Era el lugar perfecto ya que se encontraba cerca de la zona dorada de la capital del oeste. No me costaría tanto trabajo acercarme a los puntos de venta de esos androides. Cuando había firmado con el dueño, decidimos cenar algo en mi nuevo departamento para celebrar. Gokú pidió algo para cenar. Para mi fortuna, el departamento estaba amueblado. Y muy ordenado.

-y bien Bulma, ¿qué es lo que te trajo a la capital del sur?-

-eh pues, solo, amm- no sabía que decirle, le tenía confianza pero no quería inmiscuir a nadie en el asunto

-solo….?-

-no lo se. Solo estoy aquí- sonreí y bebí de mi té-

-Puedes contar conmigo para lo que sea, de acuerdo?-

-Gracias Gokú-

El se fue a su departamento que se encontraba dos pisos debajo de el mío. Al día siguiente me prestó algo de dinero y me llevó a comprar ropa. Le pedí que me llevara al centro de la capital para comprar en tiendas donde fuera todo más barato. En realidad no quería ir a tiendas de caché por miedo a que alguien me reconociera. Me probaba toda la ropa que me gustaba. Era increíblemente económico lo que vendían ahí. Y era ropa bonita. Muy atrevida y colorida. Pantalones de piel, que se ajustaban perfecto a mi figura. Blusas escotadas. Vestidos muy sexys. Gokú, por su parte se veía fastidiado. Tenía a las chicas de la tienda rogándole por que las invitara a salir. Yo me apresuré para pagar y salir de inmediato de ahí.

Ahora ya tenía ropa y casa. Lo que restaba era buscar y encontrar a los androides.

Un año después

-Vamos Bulma no te gustaría regresar aunque fuera solo un día a la montaña Paoz?- Gokú se preparaba para visitar a su tio Rochi. Me pedía que le acompañara.

-no Gokú no puedo, tengo, emm, tengo cosas que hacer-

-bueno, y tienes algún recado para alguien?-

-Busca a Milk, promete que la encontrarás- me gustaba para ella. Era un hombre perfecto para ella. Aunque fuera 8 años mayor que ella pero estaba segura de que haría buena pareja.

-y que quieres que le diga?, ahh y por cierto, es la chica que Rochi quiere que conozca verdad?

-asi es, pues solo dale un abraso de mi parte, dile que pronto ire a verla- sonreí. Y el partió hacia la montaña Paoz.

Esa noche debía aprovechar para recorrer algún bar de la zona dorada, aprovechando que Gokú no iba acompañándome. Tenía la mala suerte para socializar, o más bien le temían y por eso no podía investigar nada sobre esos androides.

Me puse una blusa blanca, muy escotada con flores pequeñas color negro sin espalda. Y la parte inferior de la blusa la escondí bajo un pantalón de piel color negro y unas botas negras de tacón, una chamarra de piel. Mi cabello azul llegaba a mi cintura. Estaba rizado. Me maquille un poco, y decidi caminar.

Albures, hombres borrachos, mujeres ofreciéndose. Motociclistas. Todo, menos androides. Entre a un billar. Llegúe a la barra y me senté. Estaba completamente en silencio. No tenía ni la menor idea de que hacer.

-Te ofrezco algo princesa- una mujer, me recordó a la que había visto el día que había discutido con mi padre por Lunch.

-una cerveza-

-nunca te había visto por aquí muñeca. Que te trajo aquí?-

-diversión-

-tengo una vacante, que opinas, te animas?- era una buena oportunidad.

-acepto-

-comienzas mañana mujer-

-hora?-

-9:00pm-

-uniforme?-

-sexy, necesitamos clientes-

-por nada del mundo pienso acostarme con ninguno de estos bas…-

-no te preocupes niñita, no habrá necesidad, para eso están las de afuera-

Salí del bar, la cerveza me había mareado un poco. Encendí un cigarrillo. Aunque a Gokú no le parecía mi creciente adicción al cigarro, me respetaba y me daba mi espacio para fumar. Mientras esperaba un taxi afuera del bar (las botas me cansaban, y aún había mucho por recorrer, no tend´ria otra oportunidad ya que comenzaría a trabajar) sentí una mirada. Gire mi cabeza en búsqueda de esa mirada y encontré a una mujer recargada en una pared, con sus brazos cruzados. Era ella quien me miraba fijamente. Por la oscuridad no pude ver su cara. Su cabello llegaba a su cuello, era corto. Complexión delgada. Fue lo único.

-taxi?- y subí. Mientras el taxi arrancaba, vi como la mujer se movia de su lugar, caminaba hacia el billar de donde yo había salido. Gire y lo único que logre ver fue su espalda, de nuevo no veía su rostro. Pero al menos, el alumbrado público me permitió ver que esa mujer era rubia. Algo me decía que no sería la primera vez que la vería.

-a dónde la llevo señorita?-

….

-o—

Holis amiguis este capitulo me costó trabajo. Es sábado y pues jeje FIESTA!. Pero no podía dejarles sin su dosis diaria. Gracias por leerme hoy no hay mucho que decir.

Gokú conocerá a milk?

Quien es la mujer misteriosa y por que veía tanto a Bulma?

Qué pensará Gokú de el nuevo empleo de Bulma?

Cual es el siguiente paso de bulma?

Llegará vegeta en el próximo capitulo?

Sii sii yo también ya quiero que entre pero quiero hacer asi como capítulos de esos de los que dicen ha eh ni al caso. Jiji para el suspenso ya saben.

Bueno pues amm sip

Souhatier: bueno adolecente ;) jeje no se la verdad si llege algún día. Pero por si acaso hay me avisas para secuestrarlo. Jaja no te preocupes te recuerdo que en capítulos anteriores milk lo hizo con vegeta ¿Por qué bulma no lo haría con Gokú. Eeeeeeen fin te envío un besote :* y un abrazote. Y no dejes de comentar.

Los quierooooooo espero ya traer mas baterías la próxima vez para escribir jeijeijie chauu