Los personajes no me pertenecen son de Akira Toriyama, los tome prestados.
Me senté. Estaba completamente desnuda sobre la cama. No quería siquiera imaginarme cómo es que había terminado así. Con lo que había pasado con Vegeta, temía que hubiese aprovechado de mi. Aún me sentía algo mareada por lo de la noche anterior. No estaba segura si era por lo que había tomado y fumado o por lo que había llorado. De lo que estaba segura es que mi cabeza estaba a punto de explotar. Revisé la charola de comida para ver si había algo que me ayudara a bajar un poco el dolor. Y efectivamente, una caja con aspirinas. Tomé dos, y las pasé con jugo de naranja. Me levante de la cama y me enredé en la sabana. Caminé hacia la puerta cerré la puerta del cuarto con seguro por dentro. Pensaba darme una ducha antes de salir de ahí.
Aun me sentía algo sucio por lo que había hecho, y aunque estaba consciente de que aunque durara toda mi vida dentro de esa bañera y con todos los químicos del mundo, jamás podría quitarme esa sensación tan repugnante. Odiaba lo que había hecho. Lamentaba una y mil veces cuando decidí salir del hospital y aún más cuando llegué a la capital del oeste. Todo lo que había hecho. Cosas tan estúpidas como robar, que lo hacía simplemente por deshacerme de la anterior Bulma.
Abrí la llave del agua en lo más frio que pude. Era una sensación relajante. Mis músculos se destensaban y el calor disminuía. Cuando la bañera se llenó hasta el tope. Cerré la llave. Me hundí en el agua lo más que pude dejando libre de mi boca hacia arriba. Únicamente escuchaba el sonido del agua intentando penetrar mis oídos. Cerré mis ojos. Y en un intento por olvidar el cuerpo masacrado por mis propias manos de aquel hombre, recordaba mi niñez. Como era cuando tenía sueños. Cuando ayudaba a los animales cuando estaban heridos, que los llevaba a casa para que mama los sanara. Reconozco que lloraba al verlos cuando sangraban, como sus ojitos reflejaban una vida difícil. Pero era una sublime alegría la que sentía en mi corazón cuando los veía de nuevo corriendo en los jardines de la CC. Solía ser una niña tan sonriente y despreocupada. Vivía el momento. Comía helado con Yamcha. Recordaba cuando duraba horas construyendo caminos sobre montañas de lodo para sus carritos de juguete, y como yo llegaba con mis mini-motos y destruía todo su trabajo. Al final terminábamos lanzándonos bolas de lodo. En una de los ataques de el, sentí como mi respiración me fallaba. Pedía ayuda pero nadie me ayudaba. Yamcha cada vez se veía más borroso. Quería gritar pero no podía. Sentía mucha desesperación, y cuando estaba a punto de desvanecerme sentí unas manos grandes que me tomaban por detrás de mi cabeza.
-Bulma!- a lo lejos escuchaba una voz ronca- maldita sea! Despierta mujer!- una voz ronca muy desesperada- pero que idiota! Por que se duerme! El agua está demasiado fría!-
-Joven vegeta será mejor que la saquemos del agua, sus labios están muy morados y su piel muy pálida, solo espero que no…- una voz femenina, al igual desesperada. Sentí como estrujaban mi cuerpo, pero no podía reaccionar
-cállate! Ni se te ocurra decirlo estúpida- interrumpió a la mujer- ve a traer con que cubrirla, hay que llevarla a la cama ¡Turles!- grito con fuerza - ¡Turles ven aquí ahora!-
-Que ocurre vegeta?- otra voz masculina, pero más tranquila
-que preparen una bebida caliente, o lo que sea pero que sea rápido, y llama un doctor ahora!- se veía realmente desesperado. ¿se estaba preocupando por mi?
-lo traeré lo más pronto posible- y se alejó, escuchaba pasos corriendo. Al parecer también llevaba prisa.
-Joven Vegeta, la cobija que pidió- de nuevo la voz de la mujer. Colocaron mi cabeza sobre la orilla de la tina. Deje de sentir las manos.
-No quiero verla desnuda. Y tampoco quiero que nadie sepa sobre esto, si alguien más se entera morirás tu y quien lo sepa entendiste?- el agua descubría poco a poco mi cuerpo. El frio disminuía pero mi piel sentía que erizaba. Yo aún no podía hacer nada.
Los escalofríos desaparecieron cuando sentí que me vestían con una especie de blusón para luego cubrirme con algo que supuse era una toalla.
-puede voltear joven- hablo la mujer. Escuche sus pasos acercarse. Sentí un fuerte y cálido brazo rodear mi cintura y otro en el dobles de mis piernas. Me elevó. Me acercó a su cuerpo, y al sentir su cálida respiración chocar en mi rostro poco a poco pude abrir mis ojos. Incline hacia arriba un poco mi cabeza. Y comprobé que era él. Era Vegeta.
Salimos del baño. Cruzábamos la habitación. Yo escuchaba su corazón latir fuertemente. El frio en mi cuerpo estaba desapareciendo. Me sentía bien. Parecía como si el hombre del que hablaba Milk con tanto rencor no fuera el. Pese a su fría expresión en su rostro, lograba sentir algo hirviendo dentro del cuerpo de él.
-Por qué haces esto?- por fin había logrado mover mis labios. El apenas me escuchó. Ese susurro fue suficiente para que se diera cuenta de que yo había despertado y de inmediato apresuro su paso para recostarme bruscamente sobre la cama. Yo caí sentada. Mi espalda estaba jorobada y cubierta por la cobija. Mis piernas permanecían dobladas y yo las abrazaba. De nuevo temblaba. El calor se había apartado de mi desde que vegeta me soltó. Pero ¿Por qué lo hacía?
-LARGO!- la orden era para la mucama.
-Joven Vegeta, en unos minutos llega el doctor-
-ya no lo necesita, ella despertó ahora largo!- su voz se levantaba cada vez más, a la vez que fruncía mas el ceño- el té!
-ya viene Turles con el-
-tráelo tu, no quiero que ningún otro hombre entre a esta habitación y menos sin mi autorización- al parecer Turles escuchó el mensaje desde afuera, la mujer salió de la habitación y al instante volvió a entrar. Esta vez con el té en la mano. Lo puso sobre la mesita de dormir, en la charola del desayuno que no había ingerido. Abandono la habitación sin decir nada. El sacó un taburete que se encontraba bajo el peinador. Y se sentó sobre el.
Fueron unos minutos de silencio. Yo sentía su penetrante mirada sobre mi. No lo veía, pero sentía su mirada fija. Ni un solo parpadeo. Ni una sola palabra. Yo ya no temblaba de frio. Pero temblaba de miedo. El notaba mi temblor. se puso de pie y se acercó a la mesita. Tomo la tasa de té. Le dio un sorbo y luego me la dio. Eso me dio un poco mas de confianza, y bebí del té. El regresó a su lugar.
Tomé un poco de té. Sentía como bajaba el calor dentro de mi tubo digestivo. Calentaba poco a poco el interior de mi cuerpo. Notaba una gran diferencia. Era delicioso. Y justo antes de que pudiera saborear de nuevo el rompió el silencio.
-¿Por qué te quieres suicidar?- su tono de voz era tranquilo y ronco. Yo permanecí en silencio. –no lo puedes hacer hasta que me digas todo lo que sepas-
-No intentaba suicidarme-
-estoy hablando de la pimera vez que nos vimos, frente a frente. En el bar idiota-
-te diste cuenta de que solo intentaba seducir a ese hombre-
-luego lo harías con nosotros para también asesinarnos verdad?, pero yo no hablo de el billar, estoy hablando del bar, en la capital del sur- Definitivamente. El sabía quién era yo.
-mi madre murió-
-puedes sobrevivir con eso, hay algo mas-
-no hay nada más, en todo caso a ti que te importa?, deberías de estarme preguntando por tu amigo Raditz-
-jhmjhmjhmjhjmjhm- ahogo una carcajada, en una retorcida sonrisa mientras cruzaba de brazos y cerraba sus ojos (típica pose de vegeta)- ese pendejo no era mi amigo. Solo era un insecto. Tan frágil y débil. Se dejó llevar por los malditos juegos de una zorra-
-te prohíbo que me hables así-
-te acostaste con el insecto de Zarbón y Dodoria a la vez eres una zorra!- ese fue un gancho al hígado.
-estas celoso?-
-asqueado..- nos quedamos fijamente viendo. Ojo a ojo. Eran tan oscuros y profundos.- y dime, ¿cómo fue que la grandiosa Bulma Briefs. La mujer más deseada por cientos de hombres. La que lo tenía todo. Belleza, sensualidad inteligencia, fama, fortuna. A su padre y a su madre vivos y juntos. La niñita consentida la única, fue a terminar revolcándose con esos asquerosos barbajanes?-
-ese no es un asunto tuyo-
-es asunto mío estúpida, tu debías ser para mí!...oh mejor dicho que bueno que jamás se me ocurrió meterme contigo hjmhjmhjm- se burlaba de mi.
-Que quieres de mi?-
-quería un hijo, pero como te revolcaste como una cualquiera con esos insectos y para acabar de joderte permitiste que el enfermo de Raditz te manoseara, y se veía que lo disfrutabas ya no quiero nada contigo-
-¿por qué me ibas a besar anoche?-
-¿por qué mataste a Raditz?-
-responde-
-soy yo quien hace las preguntas- él se estaba molestando cada vez más y subía su tono de voz. No sabía que responderle. No podía decirle a nadie lo de Zarbón y Dodoria. Si le contaba que sabía que tenía relación con los hombres de Freezer de inmediato sabría que alguien pasó la información y para el Milk si estaba viva, aunque su padre pensara lo contrario. Si no dudaba de ella lo haría de Lunch, y no sería capaz de meterlas más en esto. Después de todo había sido yo quien se había metido en el lío y tenía que salir de él.
-¿dónde está #18?- fue lo único que se me ocurrió. Tenía que distraerlo con algo para pensar bien que decirle.
-responde lo que te pregunte es una orden-
-te contaré todo si me dices dónde está ella-
-es una mujer difícil. No es nada débil como tu. Ella es un androide. Mis hombres no podrían tan fácil con ella.-
-después de que te diga que pasara conmigo y con ella?-
-te dije que es una mujer o más bien una lata muy latosa, por tu parte tu morirás, ¿no es eso lo que querías desde el principio?-
-tu me enviaste matar verdad? Cuando salí de la CC con mi padre?-
-de que estás hablando? No seas idiota y no me cambies la conversación-
-claaaro ya lo veo, tu enviaste a Raditz y a esa mujer rubia para que me asesinaran!-
-Raditz?- rodeó sus ojos. Cerró su puño derecho con fuerza. De un golpe se levantó y con su puño quebró el espejo que estaba sobre el peinador. Sus dedos comenzaban a sangrar.- maldito viejo!, maldito vegeta lo pagaras!- de nuevo se giró hacia mí y caminó hacia la cama. Se sentó frente a mí y me miró fijamente-
-cambie de opinión. No morirás. Ni tú ni la androide. Pero necesito que me digas que está pasando!. Te brindaré protección-
-con #18 tengo gracias.- Giré mi cabeza hacia la derecha. La orgullosa Bulma Briefs había aparecido de la nada. Me sentía tan triunfal, cuando de pronto sentí una de sus manos tomar de mi barbilla y giraba mi rostro para quedar de nuevo frente a frente. Me miraba fijamente de nuevo.
-hay algo muy fuerte. Ese androide, anoche, afuera de la cabaña donde mataste a Raditz, hablaban sobre un sujeto que había regresado. No tenían a donde ir, y accedieron a venir conmigo. ¿a quién le temían?-
-Cell- lo dije sin querer. Sin embargo, un plan de nuevo se planteaba dentro de mi cabeza. Podría aliarme con ellos. Conocía los puntos débiles de Cell y sería mucho más fácil derrotarlo. Después me encargaría de entregar a la policía a esos políticos y después a los saiyajin.
-quien es?- me soltó.
-un androide. El planeó todo- le culpe.- me ofreció protección para mi y para mi padre.-
-que quería?-
-que todos ustedes murieran. Los quiere fuera del mercado a ti, a todos tus hombres y a los de Freezer-
-¿por qué lo traicionaste?-
-no es de fiar aun que no es muy listo. Cuando libere a #18 ella me contó todo. Entre a su sistema previo a lo que me dijo ella y todo concordaba. Por eso confié en ella. Al parecer quiere deshacerse de todos ustedes, para luego crear humandroides. Por medio de los narcóticos que el distribuía y con algunos contactos pronto podría poner en práctica sus sucios planes-
-te creo- guardó silencio. Y de nuevo se puso de pie- las dejaré libres cuando nos hagamos de ese insecto—
-pfff jajajajaa- opps!, me causo mucha gracia como lo dijo ya que Cell era literalmente un insecto-
-que te causa tanta gracia maldita estúpida!-
-lo siento es solo que, jajajaja,- no podía parar de reir. El se veía molesto y salió de la habitación.
Yo me sentía un poco mejor. El haber hecho el trato con vegeta me hacía sentir más tranquila ya que ahora tenía a la contraparte de mi lado y Cell no era tan fuerte como lo presumía. Me vestí con la ropa que me habían dejado. Era un pantalón entallado color negro. Una blusa de tirantes gruesos que hacían ver lo blanco y largo de mis delgados brazos y lo redondo de mis hombros. También dejaba ver completamente descubierto mi cuello. Me quedaba perfectamente para lucir mi figura. Y debajo de la mesita unos converse color negro que hacía juego perfecto con la ropa. Después de todo esos saiya sabían de moda. Deje mi cabello suelto. Salí de la habitación. Caminé hacia la puerta donde debería de estar #18 cuando la voz de una mujer me atrajo.
-buscabas a tu amiga? Ella está abajo. Con el señor vegeta-
-quiere decir con el padre de vegeta?-
-asi es- no termino de hablar cuando yo ya me encontraba bajando las escaleras. No tenía ni la menor idea de donde la buscaría pero tendría que encontrarla, si no ese hombre intentaría propasarse con ella y si algo le hacía yo no me lo perdonaría. Justo antes de abrir la primera puerta que encontré un fuerte brazo me detuvo.
-no debes correr así por los pasillos-
-¿Gokú?-
-¿Qué?- mostro un gesto de desconcierto- no mi nombre no es Gokú mi nombre es Turles, debiste confundirte-
-lo siento yo, amm- era idéntico a mi amigo Gokú. Luego me encargaría de averiguar algo más sobre el.
-¿en dónde se encuentra mi amiga #18?-
-¿Quién es….- justo en eso la puerta a la que yo entraría. De ella salía #18. No se veía molesta, eso me tranquilizó. Y tras ella un hombre muy parecido a vegeta, solo que algunas arrugas evidenciaban su avanzada edad.
-¿te encuentras bien?- pregunte preocupada y le abrasé.
-Bulma no hagas eso!, no es necesario, estoy bien. Nos quedaremos con ellos.-
-¿Qué? #18 tenemos que hablar, a solas-
-eso no será necesario. Lo que sea que ustedes dos hagan, jamás lo harán solas- hablo el padre de vegeta.
-¿ahora resulta que no tendremos privacidad?- enderecé mi espalda, separe un poco mis piernas y mis manos sobre mi cintura.
-es que no tenemos otra opción- me sorprendía la actitud tan sumisa ante ellos.
-hemos llegado a un acuerdo- el padre de vegeta hacía señas de que entráramos en la sala de nuevo.
-yo acabo de hacer uno con su hijo-
-hmhmhmhm- tenía la misma risa de su hijo. Eran increíblemente iguales, tanto como Gokú y ese sujeto llamado Turles.- ¿a sí? ¨¿Y en qué consiste?-
-lo escucho a usted primero-
-tu fuiste la que interrumpió niñita-
-pero no pienso hablar hasta no escucharlo a usted- había un escritorio. El se sentó detrás de el y #18 y yo en la contraparte. Nos veíamos fijamente a los ojos. En completo silencio.
-una alianza- fue #18 la que habló
-de eso hable con vegeta- mire a #18- si no puedes con el enemigo, únetele-
-y es por eso que no podemos dejarlas solas. No nos arriesgaremos a que nos traicionen al igual que ese montón de chatarra- habló el hombre.
-ya le dije que no!, lo único que queremos es liberarnos de esa basura!- #18 se alteró
-¿que es lo que piensan hacer?- pregunte para calmar la situación
-¿Qué es lo que piensan hacer tú y vegeta?- el también se calmó y se recargó sobre el respaldo de su grande silla
-solo hablamos de una alianza, pero no quedamos en nada, aún-
-bien, pues nuestro plan es que tú te adentres en los laboratorios de Cell, y hagas lo necesario para que estén bajo nuestro mando-
-eso es muy estúpido-
-entonces tú serás quien idee el plan-
-Bulma no puede entrar sola. No es buena con las armas- en ese momento, cuando #18 intentaba hacer algo por qué yo no actuara sola, vegeta jr. entró a la oficina.
-ella sabe perfectamente como matar. No precisamente con una pistola. Es más agresiva-
-eso no viene al caso- intente defenderme
-si viene al caso porque TU MATASTE A RADITZ-
-ya basta vegeta. Sabes perfectamente que no era más que un insecto, nos hicieron un favor!-
-y tu viejo te dije que te quería lejos de Bulma-
-y tu mocoso arrogante mejor guarda silencio. Esto no es asunto tuyo!-
-fui yo quien las trajo aquí, así que es asunto mio-
-nenas nenas las dos son bonitas- intente tranquilizarlos, lo que logre fue una mirada de desconcierto y claro llamar su atención.
-quiero a ese sujeto muerto papá-
-pediremos apoyo a Freezer-
-FREZEER! ESE MALDITO LAGARTO MUTANTE! LO QUIERO LEJOS!-
-tiene más hombres y armamento-
-PUES SI QUIERES CASATE CON EL! PERO LO QUIERO LEJOS!-
Ahora era una discusión padre e hijo. Lo que empezaba a divertirme pero tenía que mostrar seriedad.
-Zarbón y Dodoria se encargarán de escoltar a Bulma a los laboratorios-
-NO!- el solo escuchar esos dos nombres mi piel se Erizaba- yo no quiero a esos hombres ni un centímetro cerca de mi-
-¿y que si yo digo que si no lo haces no saldrás de aquí?-
-¿y que si yo digo que prefiero pasar el resto de mi vida aquí, o encontrar la forma de morir, para que luego sean ustedes asesinados por unos simples androides- gire mi cabeza hacia #18 y tome su mano más cercana- sin ofender-
-está bien está bien- respondió comprensiva.
-yo iré con ella- dijo vegeta jr
-yo también- apoyó #18
-no quiero que Freezer sepa de esto papá-
Vegeta (padre) se mantuvo en silencio. Giró su silla hasta darnos la espalda.
-si el se llega a enterar, serás tú quien dé la cara-
-¿y quién demonios es Freezer para no enterarse?, ¿a caso ustedes tan imponentes le temen a ese hombre?-
-no es cualquier hombre- de nuevo se giró para verme- no es cualquier hombre Bulma, haremos lo posible por no hacer tanto ruido para que no llegue a oídos de Freezer. No sabemos si es de sus aliados..-
-Cell no tiene aliados- interrumpió #18- el trabaja solo-
-pero como anteriormente dije no es muy listo-
-¿de qué hablas mujer?-
-ya te dije como escapamos vegeta, y no creo que #18 se lo haya omitido a tu padre. Las armas que elaboré para los androides no eran tan complicadas de hacer, ni siquiera los ajustes. Cualquier mortal lo podría hacer-
-la mente maestra de todo esto era el Dr. Guero pero Cell lo eliminó. No quiso recibir órdenes- agregó #18
-tenemos que adentrarnos a los laboratorios, para poder desactivar el sistema del resto de los androides- yo estaba segura de que lo mejor era desactivarlos por completo. No permitiría que los Saiyajin tuvieran de su lado a los androides. Aún no eliminaba de mi cabeza la idea de que al terminar con Cell, lo haría con ellos, para luego hacerlo con Freezer
-será mejor que esperemos unos días, tal vez unas semanas Mujer, Cell debe estar buscándolas- vegeta no paraba de dar vueltas por toda la oficina.
-no olvides que los androides no pueden vernos-
-bien entonces esperaremos a que ese pedazo de chatarra baje la guardia y atacaremos- vegeta jr me tomo del brazo
-pero que haces idiota suéltame!-
-te quiero lejos de esta oficina!, lejos de mi padre! Y lejos de todo hombre! No saldrás de tu habitación para nada!- me jaloneaba hacia la puerta de salida
-suéltala!- #18 intentó defenderme
-será mejor que lo dejes- dijo el más grande
-no la dejaré sola ya te lo dije!- replicó ella
-el no le hará nada, no tienes de que preocuparte, además- me observó con una mirada lujuriosa de arriba abajo- será mejor que ella obedezca, no creo que quiera satisfacer el hambre de alguno de mis hombres, o la mía- luego de esto soltó una risa irónica
-maldito anciano! Si te atreves a tocarla morirás!- vegeta gritaba mientras me sacaba de la oficina de su padre.
No entendía por qué reaccionaba así conmigo. ¿Tanta era su obsesión?, pero ¿Por qué si había tenido oportunidad de hacerme algo no lo hizo?.
-Dos semanas mujer. Serán solo dos semanas.- me llevaba de regreso a la habitación
-necesito ir a mi departamento por mis cosas-
-no las necesitas-
-necesito mi ordenador, tengo unos archivos que son importantes y nos pueden ser útiles-
-enviaré a alguien por ellos-
-¿Por qué lo haces?- llegamos a la habitación.
-¿dónde vives?-
-me proteges más de lo que deberías ¿Por qué?-
-no traeré nada si no me dices-
-no diré nada si no respondes por qué me proteges-
-pues entonces adiós- estaba a punto de salir. Al parecer se negaba a responderme.
-al sur de la capital- se detuvo- edificio Kaiyu piso 3 puerta 23, las llaves deben estar dentro de mi bolsa en el automóvil-
-hmhmhmhmhm así es mejor, flojita y cooperando- se giro para cerrar la puerta mientras me dedicaba una sonrisa retorcida.
Ese hombre era demasiado extraño. Yo no tenía ni la menor idea de cuáles eran sus planes. Y en verdad temía por lo que fuera a suceder después de terminar con Cell.
A decir verdad yo estaba segura de que terminaría con Cell ya que no era un sujeto muy listo. Era cuestión de encontrar el punto débil y para poder hacerlo debía deshacerme del resto de los androides.
Ya que no podía hacer nada para entretenerme decidí sentarme junto a la ventana para observar los jardines de la mansión. Extrañaba tanto a mi padre. Tenía tantas ganas de verlo. Y a mamá. Tenía tantas cosas en que pensar. Me preguntaba había pasado con Milk y Gokú.
-un momento!- pensé en voz alta. Ahora entendía todo. Recordé lo que Milk me había contado. El hombre que había sido enviado matar, era un sujeto llamado Bardok quien tenía un hijo llamado Turles, el cual es idéntico a Gokú. Gokú me había contado que había sido adoptado por un anciano, pero jamás hablo de haber buscado a sus padres. Rochi insistía mucho en que Gokú y Milk se conocieran, tal vez el anciano vio cuando el bebe de Milk fue retirado de su vientre y pudo ver a Bardok. Cuando Rochi conoce a Gokú se da cuenta de que este es igualito a aquel hombre, además de ser adoptivo y es así como la última vez que Gokú fue a la montaña Paoz, conoció a Milk, ella le hablo de su historia y…- oh por dios!-
-te encuentras bien Bulma?- la única persona permitida para entrar a mi habitación, además de vegeta.
-si si claro- ella entró con una charola con fruta.- al parecer me quieren poner en engorda jajaja- reí para intentar alegrarle la tarde a la mujer
-hacía mucho que no veía al joven vegeta tan…- guardo silencio y bajó su mirada
-¿tan que?-
-entusiasmado-
-ese sujeto tan gruñon?-
-no es tan malo cuando lo conoces-
-no es la primera mujer que se expresa así de vegeta-
-Milk?-
-cómo lo supo?-
-es la única mujer con la que vegeta ha tratado. Fue como si se enamorara de ella pero a la vez no-
-alguien más sabe sobre el paradero de ella?-
-no- fue satisfactorio escuchar eso- ¿ella está bien?-
-excelente-
-encontró a kakaroto?- ella lo sabía
-según mis cálculos sí-
-oh por dios, eso está bien. Aunque de no haberlo hecho no habría tanto problema-
-¿Por qué?-
-porque estás tú aquí-
-¿y eso qué?, yo no pienso embarazarme y menos de ese arrogante, ni si quiera he pensado en acostarme con el- me alteré un poco
-nunca digas algo de lo que no estas segura que no harás-
-de que habla- me molestaba su obstinada actitud
-tenemos tanto en común Bulma, por ahora no es bueno que hablemos más. Cualquier cosa que necesites, solo llámame. Y por tu bien no hagas nada estúpido por favor.-
Salió de la habitación. Y no me quedó de otra más que seguir indagando en mis pensamientos. Tenía que pensar bien todo. La actitud de vegeta me sacaba de mis casillas. La actitud de esa mujer. La actitud de #18.
Empezaba a necesitar un poco de lo que #18 me había dado a fumar, antes de lo de Raditz. Poco a poco el sueño me fue venciendo. Y me quedé completamente dormida.
-Mucho gusto señorita Briefs. Es un placer conocerte-
-El placer es mío Zarbón, espero que no te moleste que te llame así, tu puedes decirme Bulma-
-te gustaría dar un paseo por la asociación, nunca te vi cerca de ella cuando la construían-
-que edad tienes Bulma-
-17, espero que no te moleste conversar con una niña-
-yo tengo 27, me siento un anciano a tu lado bulmita-
-claro que no, eso ni al caso he-
-algún día aceptarías salir conmigo?-
-cuando cumpla la mayoría de edad, tal vez en dos años-
…
-ZARBÓN DEJALA! TENEMOS QUE SALIR DE AQUÍ!- la
- maldita seas perra tu vas conmigo-
-NO YA DEJALA-
Sentía mucho calor. La pesadilla me despertó. Intentaba controlar mi respiración.
-¿qué pasó con Zarbón y Dodoria?- a mi lado estaba vegeta.
-que haces aquí, y acostado en mi cama-
-es mi cama, solo te la preste-
Respiraba muy agitada.
-ahí tienes tu ordenador y algo de ropa. Ahora responde lo que te pregunte-
-eso no es asunto tuyo- estaba a punto de levantarme cuando el me tomo de la muñeca.
-necesito que pruebes esto- sacó un cigarrillo. No lo pensé y se lo arrebaté.
-enciendelo-
-no creí que accedieras tan pronto-
-lo necesito- Sacó un encendedor del bolsillo de su chaqueta color negro de piel. Se colocó un cigarrillo a su boca y lo encendió. Luego de que yo me puse el mío, hizo lo mismo.
Y ahí estábamos los dos. Yo jamás me imaginé que esa sería la primera vez que estaría compartiendo cama con él. El humo pasaba hacia mis pulmones. Sentía como mi respiración se controlaba. Era un momento de paz y tranquilidad que tanto anhelaba. No quise mirarlo para nada. Estábamos en completo silencio. Solo el y yo. Tenía planeado que en cuanto el llegara tomaría mi ordenador y empezaría a trabajar lo más pronto posible. Pero no quise arruinar el momento; mi momento. Era solo mi momento. Y no lo iba a desperdiciar.
El rompió el silencio
-prometo… besar… cada lunar… que hace lugar en tu cuerpo… perder la cuenta… y comenzar de nuevo- su voz ronca, susurrando cerca de mí. En ese momento no pensé en su obsesión hacia mí. Gire mi cabeza y nos quedamos fijamente viendo. Nuestras miradas penetraban una a la otra. De un impulso me gire y me monté sobre él.
...
Mil disculpas por no haber actualizado hasta hoy jeje. Bien pues aquí están estos dos tortolos. Vienen muchas cosas, espero que lo estén disfrutando, si tienen dudas no lo piensen y adelante jejeje.
Souhatier: cuando seas famosa ammm, fotografa si eso que padre! Maldito chocolate acaba con el bolsillo de cualquiera jajaja en fin saludos nena :*
Espero sus review! =)
