"Dog goes woof
Cat goes meow
Bird goes tweet
and mouse goes squeek ..."

-¿Diga?

-¡Sakura!

-¿Qué pasa Linda? ¿Por qué estás tan agitada?

-¡Es por tu hermana!

-¿Por Naomi? ¿Qué ha liado ahora?

-¡Le han pegado una paliza! ¡Está en el hospital!

-¿C-Cómo? ¿Qué clase de paliza le han pegado como para acabar en el hospital? D-Dime que es una broma.

-¡No lo es! ¡Está en el hospital central! ¡Ven ahora mismo!

-S-Sí.

Sakura salió corriendo disparada de la casa. El hospital estaba a unos 20 minutos andando, pero para ella serían 10. Cuando llegó al hospital preguntó por la habitación de Naomi Furukawa y subió corriendo. Al abrir la puerta de la habitación se encontró con su hermana, dormida en una cama blanca y llena de moratones y vendas. También estaban allí Linda, Near, Mello, Matt, Elle y Beyond. Sakura se acercó a su hermana y le acarició los cabellos.

-Nao...- miró a Linda- ¿alguien vio la paliza?

-Sí- contestó la chica- yo lo vi todo. Siento no haber hecho nada.

-No tiene caso disculparse, si hubieras actuado estarías peor que ella... Pero dime, ¿cómo fue?

-Bueno, había un montón de yonkis...- empezó Linda- Naomi iba tranquila, pero los yonkis la rodearon y empezaron a pegarle, así sin más. Ella intentó defenderse, pero sacaron las navajas. También vi... A una chica.

-¿A una chica?

-Sí, pelirroja. Tenía un ojo verde y otro azul, creo que va a nuestro instituto.

-K-Katherine... ¿Acaso ella?

-Estaba implicada- dijo Linda- antes de que Naomi perdiera la consciencia, se acercó a ella y le dijo "Nunca debiste dejarme" y le pegó una patada.

-Hija de puta... ¡La voy a matar!

-S-Sakura... P-Para...

-Nao...

Naomi había despertado. Le costaba hablar.

-Naomi, siento no haber actuado. Perdóname.

-N-No pasa nada... L-Linda...

-Nao, voy a matar a esa zorra por lo que te ha hecho.

-Saku... No le hag...

La puerta del cuarto se abrió, y tras ella apareció, ni más ni menos, que Katherine.

-¡Naomi! Me he enterado de todo. ¡Qué horror! Te prometo que estaré a tu lado todo el rato hasta que te recuperes- dijo la pelirroja intentando tomar una de las manos de la peliverde.

-No me toques.

-¿Qué pasa Naomi? Si soy yo, Kath, tu mejor amiga.

-Tú lo que eres es una zorra con problemas mentales- dijo cortante Naomi- ¿creías que una paliza tan insignificante como esa me haría perder la memoria?

-¿Pero qué dices? Estás atontada por la anestesia.

-¡Qué cierres la puta boca! ¡Nadie quiere oír tus mentiras! ¡Eres despreciable!

La cara de Katherine era un poema, su plan no había resultado. La pelirroja salió de la habitación.

Al día siguiente, en el hospital...

-Naomi...

-Hola chicos.

Entraron en la habitación Near, Matt y Mello.

-¿Cómo te encuentras?- preguntó Near.

-Bien, el médico dice que la semana que viene podré salir.

-Oye, ¿no te podemos curar usando magia demoníaca? Un demonio de Devil May Cry lo hacía.

-También podemos volarte los sesos Matt.

-...- el pelirrojo miró al rubio- malhumorado.

-Idiota.

-Capullo.

-Infantil.

-Estúpido.

-Plas...

La puerta se abrió, y tras ella apareció Daniel, quien se molestó mucho al ver a Near.

-Hola Naomi. Me he enterado de lo que te pasó.

-Lárgate.

-Pero Naomi... Yo te quiero.

-Púdrete. Muérete.

-¡Naomi!

-Ha dicho que te largues- dijo Near.

-Cierra la puta boca, enano de mierda.

-Oye tú- dijo Mello- aquí, el único que puede insultar a la pelusa soy yo. Así que ya estás marchando.

Daniel iba a pegarle un puñetazo a Mello, pero este sacó la pistola y le apuntó a la cabeza.

-Lárgate o muere, tú decides.

Daniel salió corriendo como alma que lleva el diablo. Naomi se estaba hartando de las jodidas visitas.

A la semana siguiente, en casa de Sakura y Naomi...

Toc, toc

-¡Voy!- dijo Sakura abriendo la puerta- ¡Near! ¿Qué haces aquí?

-Em... Bueno, tengo que hacer un trabajo con Naomi. Me dijo que viniera hoy aquí.

-Oh... Claro, claro, pasa.

-Vaya... Menuda casa...

-Todos dicen lo mismo, jeje- dijo la rubia- pero la verdad es que sería más feliz si nuestros padres estuvieran en casa. Aunque fuera más pequeña.

-¿En qué trabajan?

-Si te digo la verdad, no lo sé. Viajan mucho por el extranjero, pero cuando vienen nunca nos dicen que han hecho, solo nos colman de regalos. Francia, España, México, Argentina, la India, China, Korea, Alemania... Hay algunos que ni siquiera conocía.

-Vaya... Oye Sakura.

-¿Sí?

-¿Por qué Naomi y tú sois tan distintas siendo gemelas?

-Bueno, digamos que Nao es siempre ella misma, mientras que yo cambio con las modas. Cambio para que la gente me acepte, sin importar lo que tenga que hacer. Visto como dicen, me pongo el pelo como dicen, me tiño como dicen, hago lo que dicen...

-¿Todo eso para encajar?

-Ajá. Sé que es triste, pero es porque me da miedo quedarme sola. No me gusta que la gente me insulte.

-Yo creo que ahora mismo hay muchas razones para que te insulten. Es decir, mientes. No eres tú.

-Supongo que sí...

Near y Sakura entraron en la habitación de Naomi, pero estaba dormida.

-¿La despierto?- preguntó la rubia.

-No, que duerma. le hará bien.

Los chicos iban a salir del cuarto, pero una voz los detuvo.

-Ne... Ar...- dijo Naomi, aún dormida.

El joven albino se sonrojó al oírlo, estaba soñando con él. Que feliz estaba, no sabía por qué, pero nunca antes se había sentido tan feliz.