Los personajes no me pertenecen, son de Akira Toriyama solo los tome prestados.
Lemon
Mansión Saiyajin 7:30 pm. Suburban color negro, blindada y vidrios polarizados. Bastante lujosa. Dos hombres, dos mujeres. Preparados para lo que creerían sería la batalla final de algo que no había comenzado. A lo lejos podía ver una madre preocupada por su hijo y a la vez con la mirada más amenazante que había visto en mi vida. Vestimos lo más cómodo que encontramos. Sería un trabajo difícil y teníamos que estar preparados para todo. Creíamos saber a que nos enfrentábamos. Pero no fue así.
El sol comenzaba a ocultarse y fue alrededor de hora y media que partimos de la mansión de los saiyajin para llegar a lo que era el cuartel de la RR.
No podía dejar de pensar en lo que sucedería si nos llegaran a descubrir. El solo imaginarme el rostro de mi padre cuando sepa en lo que me había convertido. O aún peor, que viera como morí. Tenía que cumplir mi objetivo. No me quedaba de otra más que confiar en Turles y Vegeta.
Nos detuvimos frente al edificio del parlamento. Estaba completamente solo. Era demasiado extraño que ni siquiera un vigilante. Nada de luces prendidas. Ni un automóvil. Nada.
-Todo perfectamente como lo planeamos- Turles fue el primero en abrir la puerta. El era copiloto de vegeta.
-insecto, no sabemos lo que vamos a hacer- no me había mirado para nada. Esa frase. "no sabemos lo que vamos a hacer" me puso nerviosa. Tenía un mal presentimiento de esto.
-tenemos que regresar- dije nerviosa
-¿Qué? Bulma, ya hablamos sobre esto, no puedes…-
-tenemos que regresar, si mi intuición no me engaña, algo no está bien 18- interrumpí a la rubia
-androide, tu iras con Turles, yo con la cobarde de Bulma-
-¿Qué plan tienes vegeta?- no entendía a ese hombre. Primero me odiaba y ahora quería ir conmigo?
-tengo que vigilarte de cerca mujer, no puedo permitir que me entregues a esos pedazos de chatarra- ironico. Tenía que vigilarme de cerca pero no me había dirigido la mirada en todo el día.
-Pero que obstinado eres- irritante, simplemente irritante
-Tenemos que guardar la calma si queremos que todo salga bien Bulma- Turles retomó la conversación
-será mejor que nos apresuremos antes de que las bombas exploten, debemos evitar que las personas mueran- 18 también abrió la puerta.
-Me vale mierda lo que les pase a esos insectos-
-vegeta, nosotros les cubriremos, tu y Bulma deben bajar al laboratorio de Bulma para desde ahí desconectar a los androides, principalmente a Cell- 18 ignoro el comentario de vegeta
-18 no tengo idea de cómo entrar al sistema de Cell-
-revisa los archivos del doctor Güero. Sabrás la contraseña Bulma, yo se que lo encontrarás. Primero tienes que des configurar a Cell y después al resto de los androides-
-pero eso no evitara que las bombas exploten 18-
-pues entonces reconfigúralos para que las encuentren y se las lleven lejos, o quizá para que alerten a las personas de ahí-
-Tengo un mal presentimiento 18, hay algo que no me cuadra, es demasiada coincidencia-
-solo son tus nervios estúpida, ahora baja y camina!- no me di cuenta cuando bajó vegeta de la camioneta. Abrió la puerta y me jaloneó del brazo. Además de la tarjeta de memoria en la que había guardado los archivos de Cell, estaba completamente armada. Y vegeta ni se diga.
Apresuramos el paso. No estaba todo completamente cerrado, y eso me ponía más nerviosa. Vegeta entro delante de mi.
-no quiero que hagas ningún ruido mujer, por nada del mundo vallas a gritar, si llegas a ver algo quiero que le des descarga eléctrica, tienes que ser rápida y silenciosa entendiste?-
-looo… .. intentaré-
Turles se dispuso a inspeccionar el estacionamiento y la parte trasera del edificio. 18 se quedó en la entrada. Vegeta y yo bajamos. No había nada de ruido. Excepto por los latidos de mi corazón.
-debemos caminar hacia el cuarto de control, ahí deben estar las cámaras de seguridad- susurre. El solo asintió y me puso al frente. Cuando llegamos, el cuarto estaba tan vacio como lo que llevábamos recorrido. Y al ver a través de los monitores que no había absolutamente nadie. Logramos correr igual de silencioso. Lo que era antes mi laboratorio estaba cerrado. Rogaba por que aún tuviera acceso con mi huella digital, y así fue. Pero a pesar de que todo iba como lo habíamos planeado, tenía un mal presentimiento.
-vegeta, tenemos que salir de aquí, hay algo que no me cuadra, está saliendo todo exactamente como lo planeamos-
-ya estamos aquí, anda muévete- solo me veía de reojo.
Encendí la computadora. Accedí a los archivos de Cell, y ahí mismo a los del Doctor Güero.
-apresúrate mujer- vegeta de pie a mi lado. Viendo el monitor
-no hay nada vegeta, todo está vacio-
-¿de qué hablas?, estamos aquí por nada?-
De pronto una explosión se escucho dentro de los laboratorios. Como todo sistema de seguridad, la puerta de mi laboratorio se cerró de manera automática dejándonos a vegeta y a mi atrapados.
-vegeta, te dije que algo estaba mal!-
-ghhhhhhhh que demonios está pasando aquí!- estaba molesto intentando abrir la puerta. Un disparo. No funciono. Era metal duro y rebotó golpeando la pantalla del monitor.
-Idiota-
-tenemos que salir de aquí Bulma-
-te dije que algo estaba mal vegeta y tu no…- otra explosión. Caí en desesperación. Me senté en el suelo abrazando mis piernas. Los fuertes ruidos hacían que mi corazón se acelerara más. Cada vez se escuchaban más cerca. Un temblor hizo que los aparatos cayeran uno a uno al suelo. El monitor roto me hubiese golpeado de no ser porque vegeta se lanzó sobre mi y logró empujarme quedando los dos recostados sobre el suelo.
-bajo la mesa, ocúltate bajo la mesa- el tomo su móvil y yo me coloque bajo la mesa.- mierda, no funciona- de un solo golpe al suelo lo rompió
-vegeta que está pasando- tenía miedo, se me cortaba la respiración. Me dolía la cabeza, era la misma sensación de cuando pasó lo de Zarbón.
-no tengo puta idea Bulma deja de llorar!- estaba exasperado. Su mirada mostraba confusión.
Y de nuevo el silencio dominó. Aproximadamente 20 minutos pasaron cuando las explosiones dejaron de sonar.
-espera aquí no te muevas Bulma- de nuevo me veía a los ojos. Eran sentimientos encontrados. Tenía miedo, pero la mirada de vegeta me decía que todo saldría bien. Se dirigió a la puerta e intentó abrirla. Cuando por fin lo logró un tremendo ruido se escucho, un montón de arena escombro golpeó a vegeta haciéndolo caer al suelo.
-oh por dios vegeta estás bien!- corrí en su ayuda. El solo se limitó a ver lo que le había golpeado. Estábamos atrapados por el escombro. No teníamos la menor idea de lo que estaba pasando. Ahora solo nos quedaba esperar a que llegara el rescate, si es que se daban cuenta de que estábamos ahí. Rogaba a kamisama por que Turles y 18 se encontraran a salvo. Y ahora solo éramos el silencio, vegeta y yo.
-yo sabía que esto estaba mal vegeta-
-ya basta mujer no tiene caso que sigas lamentándote- se puso de pie. Se alejó de mi y se sentó recargando su espalda sobre la pared. Yo le seguí.
De nuevo el silencio llegó. ¿de esta forma tan estúpida iba a morir?¨, no. Esto no podía estar pasando. Era un mal sueño del cual pronto despertaría y estaría lista para irme a trabajar con papá. Pero cuando vegeta recostó su cabeza sobre mis piernas, me di cuenta de que todo era cierto.
-no te pude proteger Bulma- cerraba sus ojos. Mis manos, no sabía dónde ponerlas. El único lugar que encontré fue en el suelo, a mis costados.
-hay algo que no vemos vegeta, y no sé que es, no fue tu culpa-
De nuevo abrió sus ojos, y se acomodó en la posición inicial. Su expresión era de derrota. Estaba decepcionado. Pero no me reclamaba nada.
-pregunta lo que quieras-
-¿Qué?- vegeta me estaba ofreciendo respuestas?
-¿sorda?- no perdía esa actitud tan desesperante. Pero algo me decía que el estaba completamente dispuesto a hablar.
-¿por qué yo?-
-no lo sé-
-vegeta eso no es una respuesta, tu dijiste que responderías-
-por que tu padre es millonario- bien, el no hablaba y tendría que utilizar otra técnica menos directa.
-bien, ¿qué sentías por Milk?-
-esa maldita sirvienta te dijo algo?, fue el pendejo de mi padre verdad?- estaba sorprendido, pero asustado a la vez
-fue Milk quien me lo dijo, ella me contó todo Vegeta- de igual forma nadie sabría sobre eso ya que dudaba de que nos encontraran a tiempo, antes de que el oxigeno se agotara
-¿conoces a Milk?-
-yo soy quien hace las preguntas vegeta, no te desvies-
-hmm- se cruzó de brazos y giró su rostro al lado contrario de donde estaba yo- no sentía nada, nunca lo hize-
-ella me conto sobre todo Vegeta, fuiste tú quien le quito su inocencia. El único que la había tocado desde siempre y por iniciativa tuya, ¿o me lo vas a negar?-
-¿Qué?- agachó la mirada-aghhhh no sentía nada por ella, nunca he sentido nada por ella, todas las veces que estuve con ella, no se si te lo diría, pero solo teníamos sexo y nada más, ni siquiera teníamos una conversación, lo único que escuchábamos uno del otro no eran más que los inevitables jadeos de placer, y si sentía algo por ella solo eran la necesidad de que me diera un hijo-
-eres un maldito bastardo e insensible vegeta-
-si eso fuera no la hubiese dejado con vida- punto a su favor
-¿Por qué dicen que estás obsesionado conmigo?-
-hmhmhm no estoy obsesionado contigo Bulma-
-no te creo vegeta, y no tiene caso que mientas si fuiste tu quien empezó todo esto-
El guardo silencio. Decidi cambiar la pregunta. Tal vez más delante me respondería.
-¿por qué enviaste a Raditz y compañía a matarme?- esa pregunta le irritaba cada vez que se la hacía
-¡POR QUE NO DEJAS DE DECIR ESTUPIDECES! ¡YO JAMÁS TE MATARIAA!- se giró y apretó mis hombros fuertemente quedando frente a frente.
-entonces quien lo hizo? – apreté mis dientes para que notara que me molestaba su actitud
-maldita sea! Ese maldito bastardo de Freezer!, yo no tenía ni la menor idea de que eso había pasado-
-fue desde entonces cuando decidi alejarme de mi padre vegeta. El salió herido, estaba segura de que irían a por mi y no permitiría que mi padre perdiera la vida al igual que mi madre, no pensaba de nuevo sufrir-
-¿y piensas que yo lo hice porque el estúpido de Raditz estuvo involucrado verdad?-
-algunos meses antes, nos encontramos en algún bar de la capital del sur, tuve una discusión con Raditz y después contigo vegeta, estoy segura de que desde entonces me seguías los pasos, fue por eso que siempre te culpe a ti-
-pues que estúpida eres Bulma, cuanto tenga a Freezer frente a mi lo destruiré, violo el acuerdo que teníamos-
-¿Cuál era ese acuerdo?-
-nadie te tocaría-
-¿y no estás obsesionado conmigo?, la verdad no entiendo vegeta, si yo ni siquiera te había hecho en mi mundo, no puedes sentir algo por alguien que no conoces-
-Ya basta mujer!-
-no vegeta, tu tienes que hablar ahora, ¿Qué demonios estabas pensando cuando le hiciste eso a Milk? ¿por qué le dijiste a tu padre que yo era mejor que ella cuando ni siquiera te hacia en mi mundo?, tu amabas a Milk, es mentira que no sentías nada por ella..-
-YO NO SENTÍA NADA POR ESA MOCOSA!, NI SIQUIERA LASTIMA, TODAS LAS VECES QUE LA BESABA Y PENETRABA LO HACÍA PENSANDO EN TI NUNCA FUE ELLA GIMIENDO ABAJO O ENCIMA DE MI, SIEMPRE FUISTE TU….- oh por dios, vegeta estaba siendo sincero. Sus gritos sonaban verdaderos y eso me preocupaba. ¿Fantaseaba con alguien que no conocía del todo?. Se alejó de mí para ocultar el sonrojo.
-vegeta, tuviste tantas oportunidades de hacer de mi lo que quisieras, claro sin mi aprobación, y jamás lo hiciste, ¿por qué?- el estaba en silencio. Me daba la espalda. Tenía sus dos manos recargadas sobre la mesa.
-dije que te quería gimiendo debajo de mí, no gritando. Y si era gritando era de placer Bulma. Si lo hacía por la fuerza no lo disfrutaría igual- cabizbajo se escuchaba nervioso. Pero estaba siendo sincero, aunque no me veía a la cara.
-no me asusta nada de lo que dices vegeta. De hecho- guarde silencio y me puse de pie, me acerque hacia el y me senté sobre la mesa a un lado de él.- de hecho me hace pensar, que puedo confiar en ti-
-¿Qué? – me miró a los ojos. Era la primera vez que no me gritaba.
-conoces a tu madre vegeta?-
-No menciones a esa maldita ramera-
-ella no es ninguna ramera, te preguntare una vez mas ¿conoces a tu madre?-
-la sirviente que me crio me dijo que era el producto de una borrachera de mi padre. Me dio a entender que yo era un maldito bastardo, es por eso que jamás quise acostarme con ninguna ramera. No traería un mocoso a vivir en las mismas condiciones que yo- ese hombre era tan extraño
-esa mujer es tu madre vegeta, todos estos años ella estuvo a tu lado-
-no me vengas con esas tonterías Bulma, no sabes nada de mí-
-no son tonterías vegeta, ella me lo dijo todo. Pero si tú no quieres creerme, pregúntaselo cuando la veas-
-hmhmhmh que ingenua eres Bulma ¿no te has dado cuenta de que moriremos aquí adentro?-
Guarde silencio. No había pensado en eso.
-¿por qué me dopaban vegeta?-
-ya no quiero seguir con esto Bulma, no puedes burlarte de mí-
No sabía qué hacer.
-de igual forma iras al infierno vegeta- nunca había notado lo atractivo que se veía cuando estaba enojado. El estaba dolido por el comentario que había hecho. Por lo de su madre claro, a nadie nos gusta que se metan con nuestra madre.
-en lugar de estar criticándome, deberías agradecerme que tu padre, tu madre y tu hubiesen vivido tanto tiempo juntos-
-¿de qué hablas?-
-según lo que mi padre me a hablado sobre Freezer, el siempre ha querido joder la empresa de tu padre, pero gracias a mi, nunca lo han hecho-
-nunca?, nunca hasta que Zarbón me conoció vegeta. Por culpa de ellos mi madre está muerta y yo en todo este lio, no tengo nada que agradecerte-
-¿qué sabes de Zarbón?- opps! Había tocado el tema equivocado con el hombre equivocado y ahora tenía que hacer algo para distraerle.
-nada vegeta, solo que, amm, pues…- tenía que pensar algo rápido- es solo que en una de las conversaciones con Milk, Zarbón salió a la plática-
De un jalón se quito la camiseta que llevaba. Jamás lo había visto así. Por un momento temí de lo que pensara hacer.
-Ves todas estas cicatrices ¿verdad?- tenía un muy buen cuerpo. Estaba un poco brilloso por el sudor, acompañado de su rostro tan varonil le hacía ver tan sexy, - pues cada uno es por los golpes que le ponía a Zarbón cuando solo mencionaba algo sobre ti Bulma- pero qué demonios estaba pensando?, ese sujeto era un delincuente y me pareció sexy?
-no entiendo porque te comportabas así vegeta, no es mi culpa que vivieras con la estúpida idea de que algún día obtendrías algo de mí por mi voluntad-
-Pues ahora que lo dices, y no tienes la menor intención de agradecerme, y todavía estamos a punto de morir no pienso desaprovechar esta última oportunidad-
Agarró fuertemente mi brazo y me acercó hacia él. Hice un poco de esfuerzo para soltarme de su agarre pero no logre nada. Beso de una manera brusca mis labios. Eran secos, totalmente diferentes a la noche anterior.. le di una bofetada y me soltó dejándome caer al suelo.
Reflexione sobre lo que había dicho. Tenía razón. Estábamos a punto de morir. Mire fijamente a vegeta que se recargaba de nuevo sobre la mesa. Pero esta vez con sus glúteos sobre ella. Se veía tan sexy con su respiración agitada y sus músculos tensos. El sudor le corría por el cuerpo. Sentí una inmensa necesidad de besarle y me abalancé sobre él. La mesa no logro sostener nuestro peso y se volteó haciéndonos caer a vegeta y a mi al suelo. Yo estaba ahorcajada sobre él. Vegeta tenía sus manos sobre mis glúteos. Nuestras lenguas danzaban húmedas, una en la boca del otro. Nos separamos para recuperar la respiración. Aproveche para deshacerme de mi blusa y el sostén, liberando mis senos.
El solo paseaba su lujuriosa mirada sobre mí. Acaricio mi abdomen y me lanzó hacia el frente. Yo había caído de espaldas, me había golpeado fuertemente con una de las piedras del escombro. Se me cortó un poco la respiración, pero cuando miré a vegeta deshacerse de sus pantalones dejando únicamente su bóxer color negro. Mordí mi labio inferior. Se acercó a mí. Se agachó un poco y tomo mis piernas, me arrebató los converse de un solo golpe. Me lastimó un poco, pero me gustaba. Después los calcetines, para dejar mis pies completamente desnudos. Sin soltarme se llevo el pulgar de mi pie derecho a su boca y lo mordió, mi piel se erizó . Yo me imaginé que lo que seguía era mi pantalón, así que cooperé un poco y lo desabroché. Al verme dejo caer mis pies, y chocaron con el suelo. De nuevo me golpeaba. Pero me gustaba. De hecho me hacía sentir más ganas de estar con el. Se montó sobre mí. Puso sus manos en mis caderas y poco a poco subió, pasando por mi abdomen, luego por mi cintura, subió mis pechos, que de un solo roce ya se habían endurecido, pasó por mis axilas y recorrió también mis brazos. Cuando logro llegar a mis muñecas las apretó fuertemente, y comenzó a oler mi cabello. Después mi cuello pasaba su nariz, en el mismo recorrido de sus manos pero ahora hacia abajo. Adentro la punta de su nariz en mi ombligo, hizo que me arqueara un poco, lo que logro que nuestra unión fuera más cerca. Dio un mordisco justo arriba de mi pantalón, pero a mi piel. Era tan perfecto. Me dolía pero me gustaba. Sus manos habían abandonado mis ya adoloridas muñecas por su agarre. Ahora estaban sobre mis senos dando pequeños masajes.
Aún con mi pantalón puesto, posó su nariz en mi entrepierna y noto la humedad en mi. Tomo con sus dos manos mi pantalón y lo bajo poco a poco. Mis bragas bajaron solo un poco, y cuando me quitó el pantalón, las tomó con sus dientes y las jaloneó, sus ojos estaban entrecerrados. Parecía gustarle el olor de lo que emanaba de mi.
Quería más. Quería que jugara conmigo. Quería complacerle. No sentía más que la necesidad sexual de una joven de 24 años que había permanecido en celibato desde su llegada a la capital del oeste. No me importaba quien era el. Ahora podía comparar. Esto era más que con Gokú.
Subió de nuevo sobre mi. Abracé su cadera con mis piernas, y nos hundimos en un nuevo beso. Era más intenso que la noche anterior. Sentía culpa, pero esa culpa me hacía desearle más y más. Sus manos bajaban de nuevo, y sentí como uno de sus dedos ya estaba en mi entrepierna. Su otra mano jugaba con mi seno y su boca ya estaba sobre el otro. Uno pellizcaba y el otro lo mordía. Era un dolor placentero.
-ohh vv..veg…eettaa hhh-
-que quieres mujer- por dios, el podía mantener su voz como si nada pasara, pero su aliento me decía que sentía lo mismo que yo
Tomé su cabello despeinado con mis manos y jaloné lo más fuerte que pude. Logré que girara y me monté sobre el. Ahora era yo quien mantenía el control. Pero el trato no le había gustado salvaje me lanzó al suelo. Se puso de pie y antes de que volviera al suelo me puse de rodillas frente a el. Dejando mi rostro frente a su pronunciada excitación. Recorrí mi uña de abajo hacia arriba. Y con mis manos le quité el bóxer. Cuando quiso de nuevo posarse sobre mí, me puse de pie, rodé su cuello con el bóxer y comencé a apretar como si le fuese a ahorcar. El entendía el juego.
…...
Bien pues luego de varios días, no había agarrado mi compu para nada, no eh tenido mucho tiempo libre, pero creo que ya estaré actualizando más seguido, ahora entiendo lo que dice Aioro, eso de los contratiempos, bien pues, no salió muy largo, aun iba para mas pero prefiero dejarles en suspenso, ah y por cierto otra de las razónese por las cuales no actualizaba es que una maestra de mi escuela me recomendó el libro de cincuenta sombras de grey, luego les doy la crítica, tengo que estudiar para un examen, esto es como un despeje
Souhatier , emmm el durazno es como afrodisiaco, algunas personas, bueno no se que edad tengas, pero cuando yo tenía 12 años, tenía una amiga que según ella nos enseño a besar con un durazno porque es la fruta que se parece mas a los labios de cualquier persona, pero esta loca, lo que ella tenía razón es que es afrodisiaco, aparte de que tenía que traer algo para no fumar. J algo asi espero que me haya explicado bien. Besitos :*
