Los personajes no me pertenecen. Son de Akira Toriyama, solo los tome prestados
...
-No es justo papá, nada de lo que hiciste es justo, no importa la escusa que me des, no quiero saber nada- Mis lagrimas se habían terminado. Todos expectantes, esperaron pacientemente a que me calmara, en este caso me agoté.
-No creí que terminara así Bulma- mi padre reflejaba más edad de la que tenía- los planes, eran otros.
-no quiero seguir hablando. Quiero ir mañana a hablar con vegeta para informarle que retiraras la denuncia- me puse de pie y caminé hacia la recamara.
-Bulma no puedo hacer eso, ellos te secuestraron, además de que se les acusa de otros cargos-
-padre, no sé cómo le vas a hacer, soborna al juez, haz lo que sea, quiero a vegeta y a los demás en libertad- azoté la puerta. Me pasé el resto de la tarde la pasé pensando lo que mi padre había hecho. ¿Por qué?, ¿qué pretendía? Recordé que no supo nada de mí desde que me encontré con los Saiya en aquel bar. Me supuse que si me estaban vigilando, desde que entre a la Mansión de vegeta, y no me vieron salir durante dos largas semanas, su preocupación aumentó y lo tomaron como un secuestro, y la mejor oportunidad fue cuando me vieron salir con vegeta, Turles y 18 de la mansión.
Oh por dios, Turles y 18… ¿qué habrá pasado con ellos?, espero que estén bien.
Abrazada a la almohada y con la puerta sellada me quedé profundamente dormida.
-Bulma!- Unos fuertes golpes a la puerta, mas el resplandor del sol, entrando por la ventana, me hicieron despertar.- Bulma! Soy Lunch!, tengo que hablar contigo cuanto antes!- se notaba desesperada. Estaba consciente de que ella no tenía nada que ver con el asunto de mi padre. De hecho tenía más responsabilidad Yamcha y el por haber cometido semejante barbaridad.
Abrí la puerta. Entro de un salto, besó mi mejilla dándome un fuerte abraso.
-Bulma!, tienes que vestirte, investigué y a las 11 es la hora de visita. A las 12 será la renovación de la audiencia, debes apresurarte- Su rostro reflejaba emoción y nerviosismo a la vez. Se dirigía a preparar la regadera.
-¿de qué hablas Lunch?, no te entiendo- a pesar de eso elegía algo de ropa que estaba en las maletas. De cierta forma confiaba ciegamente en ella.
-Veras a vegeta, explícale todo, debes decirle que no aplique resistencia y permanezca en silencio, debes convencer a tu padre de que retire la demanda, el debe hablar con su abogado para que presente pruebas falsas de que jamás estuviste con vegeta ¿me explique?- NO!
-pero… mi padre sabe?-
-eso no importa apresúrate, pediré algo de desayunar para el camino-
Giré para ver el reloj. 10:30, tenía tan solo media hora para llegar a tiempo y hablar con vegeta. Tenía que saber que pensaba de todo esto. Estaba ansiosa por verlo. Aunque por lo último que me dijo cuando nos encontraron, la verdad no creo que él tenga ganas de verme.
Me bañé lo más rápido que pude. Me vestí con unos jeans negros, como los que vegeta me acostumbraba, una blusa color blanco, sencilla y unos deportivos Lacoste color rojo que encontré entre lo nuevo. Eran de lo más cómodo. Cepille mi cabello, no hice nada por arreglarlo. Me limite a tomar mis maquillajes, tomé una de las mochilas y eché todo. Corrí hacia el elevador, ahí seguían los guardias.
-No tengo pensado escapar a ningún lado!- una mirada fúrica de mi parte para esos pobres sujetos.
-lo siento señorita, solo hacemos nuestro trabajo- replicó uno de ellos
-debería de demandar yo a mi padre por tenerme secuestrada- No, la verdad no lo haría. Ahora lo que importaba era que tenía que estar lo más pronto posible en el reclusorio donde estaba vegeta.
Lunch me esperaba afuera del hotel. Mi padre estaba con ella, al igual que Yamcha y Krillin. Charlaron un poco. Al percatarse de mi presencia me dirigieron una sonrisa. Lunch guiño un ojo y opté por seguirle el juego.
-Buenos días papá, Yamcha, Krillin-
-Buenos días Bulma- respondieron todos a la vez-
-Bien Bulma, ya saben que nos vamos de compras quedé de vernos con ellos en la corte- Valla que era lista.
-Entonces vámonos- Yamcha me tomó del brazo. Me alejó un poco de los demás.
-¿Qué haces Yamcha?- me dio un fuerte abrazo.
-Bulma no sabes cuánto te extrañé, estás realmente hermosa. Quiero que me prometas que cuando todo esto acabe, aceptaras casarte conmigo- ¿Qué?, no era algo que me preocupara tanto en ese instante. No podía analizar su expresión en ese momento. De hecho debía apresurarme.
-Lo prometo Yam, ahora si me permites…- sus labios se posaron sobre los míos. No me dejó terminar la oración, no pude corresponder el beso. Me solté de su agarre y caminé hacia los demás.
-Bulma!-
-Lo prometo Yamcha- le sonreí y guiñé un ojo. Evitaba una discusión.
Un lujoso Peugeot 208GTi color rojo metálico se detuvo frente a nosotros. El ballet parking le entregó las llaves a Lunch.
-¿Nos vamos Bul?-
-De prisa Lunch-
-Bulma, llevaran escolta, no quiero que les pase nada, estamos en números rojos- Mi padre y sus guarda espaldas
-No tenemos ningún problema Dr. Briefs- Lunch me salvo de una pelea más.
Abordamos. Arrancó el auto, tomado la avenida principal.
-¿cómo vamos a deshacernos de esos sujetos?-
-tenemos tiempo Bulma. Entraremos a cualquier tienda, compraremos ropa, nos cambiaremos y saldremos como dos completas desconocidas. Si es necesario, hay que tomar taxis diferentes para no levantar sospechas.
-Eres muy lista Lunch, no sabía que tenías dotes de escapista- reímos las dos.
Una falda vaquera, una camisa a cuadros rojos con gris, un chaleco con detalles de piel color marrón, un par de botas vaqueras. Una pañoleta color rojo y un sombrero que escondían el azul de mi cabello. Lentes obscuros.
Lunch vestía una falda larga con rombos rosas y café. Una blusa con los mismos detalles. Un sombrero grande y feo y para colmo unas cuantas plumas de color azul que terminaban el colmo de la ridiculez.
-¿Cuál es la risa?- molesta replicaba mientras se colocaba unos lentes iguales a los míos para el camuflaje.
-Nada, te vez linda- intente ponerme seria, pero no podía aguantar más la carcajada. Tomamos nuestra ropa y la colocamos en las bolsas de compra. Salimos de la tienda. Primero yo. Afortunadamente, nuestros súper escolta, devoraban unas cuantas donas que compraron en el local de al lado. No notaron siquiera que alguien saliera de la tienda. Cuando el taxi se alejó, alcancé a ver a Lunch, abordar un taxi. El plan funcionaba, solo que faltaban unos 5 o 10 minutos para que iniciara el horario de visita.
…
Llegamos en taxi separados. Decidimos no cambiarnos de ropa por si acaso se le ocurría a mi padre mandar buscarnos. Entramos a la penitenciaría.
-Buenas tardes señor, dígale al señor Vegeta que tiene visitas- Lunch tenía un acento algo extraño. Parecía una autentica francesa.
-¿Vegeta qué?- Lunch de reojo me miraba, supongo que quería que le dijera el apellido de Vegeta. Obvio no lo sabía
-¿A caso hay otro vegeta detenido?- Lunch al verme seria y algo asustada, de inmediato supo que no tenía ni la menor idea-
-¿Ese Saiyajin?- preguntó el guardia- ese bastardo no puede recibir visitas- Giro su rostro e hizo una seña a los guardias de la entrada.
-¿A no?- El androide 18 me enseño cosas que mi padre o mi madre, ni siquiera mis amigos de la capital. Sobornar. Saque de mi cartera algo de dinero, tal vez unos 5 mil dls.
-¿Y quien dice que lo busca?- sus ojos le brillaron y torció una sonrisa. Guardo el dinero en el bolsillo de su pantalón.
-Su esposa- Me ruborizo. Le guiño un ojo a Lunch, ella solo pone los ojos en blanco.
-Señores lleven a las señoritas a la sala de visitas e infórmenle al Saiyajin que tiene visitas…de su "esposa"- recalca esposa y me dirige una mirada con lívido. Eso me incomoda.
-Barton! Sabes que ese Bastardo no puede recibir visitas- replicó el más joven de los guardias
-¿No conocen otro insulto más que Bastardo?- Preguntó Lunch con desesperación.
-Una disculpa por la incompetencia del oficial señorita. Las órdenes las doy yo Flaiyn , recuerda que estoy a cargo y el aprehendido tiene derecho a visitas conyugales-
-Pues entonces debe ser ingresada a sala de visitas conyugales, mas no a la sala de visitas- el oficial de más edad obedeció al oficial Burton- Lo llevaré a visitas conyugales-
-¿Quién es la esposa?- preguntó el oficial Flaiyn.
-Soy…yo- Kami, me sentía tan estúpida denominándome así.
-Bien, solo puede entrar usted… después de todo… es la esposa- Su mirada se obscureció. No me inspiraba mucha confianza. Hubiese preferido ir con el mayor. Dirigí una mirada de auxilio a Lunch
-Todo estará bien, tranquila- Aunque mostraba mueca de tranquilidad, yo estaba segura de que también estaba nerviosa.
-Andando!- a lo lejos, a la entrada de un pasillo, el oficial me hacía señas de que me apresurara.
El olor era exasperante. Se sentía un ambiente de pesadez. Estaba en la sala de visitas conyugales. No sabía exactamente a que se refería con eso de "conyugal", pero si era la única forma de hablar con vegeta, la tomaría.
Llegamos a una sala donde las celdas estaban completamente cerradas. Afuera de cada puerta había pequeñas ventanas, también de hierro. Solo una luz de neón parpadeante color rojo iluminaba el pasillo. Eran alrededor de 6 puertas de cada lado. El rechinido de la puerta del fondo, a la izquierda llamó mi atención.
-No dejas de ser una puta de mierda!- Un hombre le gritaba a una mujer que salía de la habitación, tropezando con sus propios pies.
-Y tu no dejas de ser un maldito disfuncional y asqueroso viejo inservible!- ella parecía tenerlo controlado. Cuando se acercó hacia donde el oficial y yo nos habíamos detenido, la tercera puerta a la derecha, logrè notar que llevaba una minifalda con estampado de leopardo que solo le cubría el trasero y mostraba unas esqueléticas piernas, algo maltratadas, con cicatrices. Una blusa color negro con un escote bastante pronunciado y que mostraba la mayor parte de su espalda y su ombligo. Los tacones los llevaba en las manos y su cabello rizado, rojo y corto en completo desorden
-Niñita vale más que te hagas lesbiana, los hombres cada vez son más cabrones no saben lo que nosotras queremos- Tenía un notorio aliento a alcohol y cigarro.
Solo asentí con la cabeza y miré al oficial.
-Largo de aquí!, ¿a caso no sabes quién es la señorita?- y ahora esto…el oficial descubrió mi identidad
-Me vale mierda quien sea, no deja de ser mujer y evito que caiga en brazos de bastardos como tú!- ella le escupió, el oficial le propicio un fuerte golpe a la cara que le tiro al suelo, intente ayudarla pero él me detuvo
-Es la esposa de la pesadilla de todas las malditas rameras como tú! Ahora largo!- A arrastras llegó a la pared contraria de donde estábamos y como pudo se levanto. Se tambaleaba. Sentí compasión por ella, seguro había sufrido bastante. Por otro lado se tragó el cuento de que yo era esposa de vegeta.
-¿por qué pesadilla de todas las…?- pregunté con temor a la respuesta. El oficial me miró fijamente con la llave al candado
-Por que se las cogen y si no les sirve para venderlas, las matan, me sorprende que salieras viva Bulma Briefs – puse mis ojos en blanco. Baje la mirada con temor, si sabía quién soy- espero que vengas preparada, si no quieres terminar siendo madre de un hijo de estos bastardos, o en el mejor de los casos, enferma- Creí que sería un poco más amable pero me equivoqué.
Entré en la celda. Cerró por fuera. El cuarto estaba completamente obscuro. De pronto una luz roja iluminó. Se abría otra puerta, en contraparte a donde había entrado yo.
-Carajo, que te apures príncipe, yo que tu dejaba de renegar y le seguía el juego a tu bomboncito, ahora que si no la quieres, estoy dispuesto a hachármela yo hmhmh- dos hombres entraban. A uno lo reconocí por que era el oficial que fue por vegeta, y por lo tanto, el más bajito y con el cabello alborotado era vegeta.
-Ya te dije que no tengo ninguna espo….- Puso los ojos en blanco, frunció el ceño, un poco más de lo normal, y su constante pose de varazos cruzados pies juntos y ese porte de elegancia. Me parecía realmente sexy verlo vestido con ese overol color azul cielo y esas botas blancas
-Vegeta- fue lo único que logré formular
-Sabía que no te ibas a resistir princesita, que lastima, les quedan solo 35 minutos, más vale que los sepan aprovechar, ahora que si te quedas con ganas muñeca, no lo dudes en…-
-LARGO!- vegeta lo dejó atónito. Una risita macabra y salió el oficial, cerrando por fuera.
Y ahí estaba yo. Encerrada entre esas 4 paredes con vegeta, bajo esa tenue luz roja. No tenía miedo. De hecho, desde que vi a vegeta deje de sentir inseguridad. ¿Por qué?
-Bien, a lo que viniste zorra asquerosa, quieres terminar con lo que dejamos pendiente, pues bien - se acercó y de manera brusca me lanzó a un pequeño catre. Se postró sobre mí y me besó de manera brusca.
-Vegeta!, no por favor, lo estas malinterpretando yo no vengo a…-
-Maldita traidora mentirosa!- eso si ya no. Yo no soy una mentirosa. Le propicie una cachetada que lo dejo sin aliento, y claro, mi pequeña mano marcada en su precioso rostro. ¿Pero que estoy pensando, ese hombre intenta violarme además de insultarme y veo lo guapo que se ve bajo esa luz roja?... ¡oh por Kami! De nuevo lo hago….
Se sentó sobre el catre, recargó sus brazos sobre sus piernas y entrelazó sus largos dedos. Imité si posición, pero con mis piernas mas unidas. ¡Ya saben!, algo más femenino.
-Vegeta, yo no te traicione, mi padre a mi sí. Te pido disculpas, yo no sabía que mi padre tenía otros planes-
-No me interesa nada de lo que digas, quiero que me consigas la libertad para largarme de una buena vez de aquí!-
-Estoy segura de que con tal de recuperarme es capaz de hacer lo que yo pida Vegeta, tú y tu padre y el resto de tus amigos saldrán libres-
-Aghhh! Pero que estúpida eres! Con la poca información que tienes no puedo confiar en ti!-
-Vegeta yo hable con mi padre y mi abogado la mañana de…- me interrumpió
-Maldita sea! Pues diles que te digan todo! El único que corrió con la suerte de estar encerrado soy yo!-
-¿Qué? , ¿y tu padre?-
-ahgggg! Mujer ¿estás sorda?-
-Vegeta ya basta!- mi paciencia se estaba terminando. Suficiente tenía con que mi padre hiciera planes sin mí, como para soportar los insultos de vegeta.
-Mi padre no se ha molestado ni siquiera en preguntar por mí-
-pues entonces no te queda de otra más que confiar en mí, si no quieres saber nada de mí lo entiendo. Tenlo por seguro de que no me veras, te daré efectivo para que te vayas lejos y no regreses Vegeta. Pero por favor deja de insultarme. Yo no soy ninguna maldita ramera, ni traidora y mucho menos todas las cosas que se te ocurran-
Solo bajo más su rostro. Yo de lo alterada que estaba no me di cuenta en qué momento estaba de pie frente a él, con mis manos a la cintura. Baje los hombros, me arrodille frente a él, y tome su mentón.
-Vegeta lamento mucho todo esto, no comprendo por qué los demás no están presos, pero tenlo por seguro de que saldrás de aquí. Esto tiene que ser obra de mi padre, haré lo posible por arreglarme con el Juez si es que el no hace nada, nunca debí haber aceptado tu oferta de seguirte después de lo de Raditz y por el asunto de Cell, intentaré investigar más, sospecho que mi padre tiene algo que ver-
-¿Qué?- su expresión cambió.
-Mi papá mencionó algo de un trato con Cell, mi madre no está muerta y yo parece ser que solo era conejillo de indias, vegeta mira no entiendo muy bien todo esto, si quieres cuando salgas de aquí lo hablaremos con más tranquilidad, y una vez que sepas todo podrás hacer lo que quieras-
No dijo nada. Solo se puso de pie y comenzó a dar vueltas por toda la celda. Yo me senté sobre el catre, un poco más relajada después de haberle dicho que no tenía mucho que ver. En cierta parte me preocupaba lo que pensara de mí.
De nuevo el sonido de la puerta. El tiempo se había terminado.
-Entonces…si estaré libre hoy…te veo en la Roca hoy en la noche y te quiero sola, nada de amigos ni escoltas Bulma-
-Tienes mi palabra vegeta-
Salí de la celda. Las miradas de los oficiales hacia mi eran asquerosas. Me causo una profunda decepción todo lo que estaba pasando. Siempre había tenido a los oficiales de policía como "héroes". Pero veo que solo son una bola de abusones charlatanes… pero qué más da. A estas alturas de mi vida no me sorprendería por cualquier cosa.
Me encontré con Lunch justo donde la había dejado. Lo que no estaba igual, era la compañía.
-Bulma! ¿Pero qué te cres que has hecho?-
-¡Déjame Yamcha, no tienes ningún derecho de reclamarme nada. Espero que ya hayan hecho algo por sacar a vegeta de aquí.
-Shh! Debes bajar la voz ¿Qué no ves que podrían pensar mal?. Ven hay que salir de aquí- me abrazó por la espalda. Aceleré un poco el paso mara que no me tocara. Estaba muy decepcionada de Yamcha, el era mi mejor amigo y había actuado a favor de mi padre.
…
A las afueras de la comandancia…
-¡Bulma no debiste hacer eso nos tenías preocupados!-
-Yamcha, no quiero que me reclames nada, no tienes ningún derecho ya te lo dije!-
-Claro que si! Me preocupo por ti, es mi deber después de todo tu padre me ha dado permiso de casarnos-
-¿Qué?- Oh por Kami, una noticia más y moriré
-Oh! Bulma no pensaba decírtelo de esta manera, creì que cuando te lo dije esta mañana te caería menos de sorpresa, sé que es poco romántico y como tú lo esperabas pero…- y aquí va la segunda cachetada del día.
-No quiero que vuelvas a pensar eso JAMAS! ¿Me oíste?- el solo guardó silencio. ¿Qué le hacía pensar que yo accedería a eso después de todo lo que me habían hecho?
-Por favor… Bulma… Perdóname- lo dejé hablando.
Caminé. Sé que él me seguía, y tras de él Lunch, y al otro lado de la calle los escoltas enviados por mi padre claro.
El Juzgado se encontraba a solo un par de cuadras de la comisaría Cuando llegué no fue sorpresa ver a mi padre hablando con un par de policías. Entre ellos Nill.
-Hija, pero que alegría verte- mi padre se abalanzó hacia mí para abrazarme pero lo esquive.
-Nunca me lo vas a perdonar cariño?- Lo repudiaba, pero algo en su mirada pedía a gritos un poco de comprensión. Mi furia era más fuerte y no podía interpretar bien su mirada.
-Bulma, tu padre me dijo lo que tenías pensado hacer… pero… ¿estás segura?-
-Si Nill. No tienen de que culpar a vegeta. No hay pruebas y estoy segura de que el no ha hecho nada. Nunca me toco-
-Pero si salió con altos niveles de dopaje Bulma. Hay miles de motivos por que culparle-
-Nill, tu continúa con el Juicio. Veremos qué es lo que dicta el Juez al final- Fulmine con la mirada a mi padre, el solo agachó su rostro. Era increíble lo que había envejecido durante esas cuantas horas que llevaba de verlo después de todo ese tiempo.
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Al entrar a la sala, estaban todos los de la última vez. Vegeta con su sensual sonrisa retorcida, pero aún sin mirarme. ¿Por qué no me veía?, e incluso cuando estuve con él, no fue capaz de sostener la mirada. Solo cerraba los ojos. ¿Por qué?.
El juicio todo corrió como cualquier otro. Esta vez estuve un poco más atenta. Obviamente el teatro como de película. Un poco de drama por parte de testigos falsos y al final el veredicto. Vegeta es inocente.
Es lamentable el poder que puede tener el dinero. Nunca creí que lo utilizaría de esa forma. Yo estoy consciente de que Vegeta era culpable de muchas cosas, si definitivamente. Pero no quería que quedara molesto conmigo, además de que teníamos un trato, y lo que ahora restaba era reunirme con él, para aclarar el asunto. Después me encargaría de averiguar todo lo que refería a Cell con la CC.
…
En el camino al hotel, en una Suburban de lujo, obviamente de mi padre, escoltada por una docena de policías, el silencio dominó.
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…
Y bien, he aquí el capitulo 17. Intentaré subir aunque sea por semana J Omití algunas cosas como el juicio, porque me aburren, a veces. Espero les haya agradado si tienen alguna pregunta comenten porfa, y si no pues igual comenten J me gusta sus opiniones, muchas gracias por estar al pendiente
Souhatier: Hasta el próximo capítulo, creo más extenso explicaré bien el motivo de la demanda y otras cosas más J
ChicaDB: me agrada que lo ames :D, dará un par de giros más jeje va para largo
No dejen de comentar! Saludos
