Los personajes no me pertenecen, son de Akira Toriyama solo los tome prestados.
ADVERTENCIA! Alto contenido lemon, tan esperado si, pero al final es lemon y explicito. Espero lo disfruten
CONTINUACION DE LA NARRACION DE VEGETA!
Al día siguiente limpie los restos. Rocié algo de ese polvo que había utilizado Bulma para borrar su rastro cuando asesino a Raditz.
Bajé y pedí unos tragos, encendí el cigarrillo y ahora tenía que pensar en dónde dormiría.
-Dónde está la mujer más hermosa de la capital del sur!- Un anciano, unos 60 años halagaba a la puta de la barra, ahora dueña del billar.
-Oh! Pero si es usted Mioga! Que milagro que viene por estos rumbos ¿Qué lo trae por aquí? Le sirvo algún trago?
-No querida solo vengo de entrada por salida, solamente quería preguntarte por esa jovencita… como se llamaba…Bra…-
-Bulma?- interrumpió la puta
-Claro esa misma Bulma, ¿qué ha pasado con ella?- la mujer me vio de reojo y le hice señas de que continuara, entendió de inmediato que quería averiguar que quería el anciano
-Pues, vera, ella… ¿Por qué pregunta por ella?-
-es que dejo algunos meses de renta pagados por delante y no la he visto por ahí-
-Salió de viaje, seré yo quien cuidara su departamento- Tuve que interrumpir antes de que la puta le dijera que Bulma se había ido para siempre. Tenía que aprovechar esos meses pagados con anticipación para vivir. Por lo pronto ese problema estaba resuelto
-Y quién eres tú? Eres, hermano de su novio… este muchacho… ¿Cómo se llama… Gokù?-
-Si si es hermano de Gokù, no hay mejor postor que Son Vegeta para cuidar de las cosas de Bulma- la puta sabía lo que hacía, después de todo me debía un favor.
Seguí al hombre hasta el departamento. Me dio algunas estúpidas instrucciones. No le puse mucha atención ya que llevaba más de una botella. Entre a la recamara. Aún estaba ese maldito olor de la mujer.
Ahí estaban sus cosas, todo volteado al revés. Era un desastre, parecía como si hubiesen saqueado la habitación. Ahora que lo recuerdo fui yo quien husmeó en la habitación.
Un conjunto de ropa interior color rojo en el suelo. A su lado una blusa que al parecer estaba sucia, quiero decir, ella la había usado por última vez antes de todo este rollo. Conservaba ese embriagante y excitante olor de mujer. Ese olor que solo ella desprendía. Y esas sensaciones regresaban, solo cuando estaba ebrio volvían esos sentimientos de deseo hacia ella. Y con todas esas prendas de tela que en el momento valían oro para mí, me abrace a ellas e imaginé cada encuentro que tenía con ella.
Flashback
Tenía que doparla para eliminar la tentación. Si ella no estaba consiente yo no sentiría el placer de tenerla sobre mí, gimiendo y exigiendo placer. Si no estaba en sus cinco sentidos no recordaría quien es el hombre que la hizo mujer. Yo podía perder el control en cualquier momento y la situación se me iría de las manos y terminaría violándola, pero no, tenía que ser paciente y hacer que ella me deseara tanto como yo a ella. El ejercicio en el sótano la dejó agotada. Comprendía totalmente que no hubiese siquiera querido darse un baño real. Ese blusón tan corto, sus largas y delicadas piernas. Sus susurros de lamento, el animal dentro de mí anhelaba salir de mi, pero no.
Tuve que inyectarle. Cuando emprendió ese placentero vuelo hacia nunca jamás (temporal) se recostó sobre mi hombro. La divina tentación en su espléndido resplandor. Quize tocarla pero me contuve. La recosté en el suelo, no sé cómo es que cuando desperté estaba recostado sobre sus piernas entreabiertas. Olía muy bien y ese olor fue el que me traslado a los sueños húmedos de adolescente. La quise devorar en ese instante, pero note que había despertado. Antes de que supiera que yo estaba consciente de que ella había despertado tome los restos de la jeringa y demás y abandone la habitación.
Flashback2
Tuve que ser débil. Quería seguir discutiendo con ella, pero no me quedo de otra más que gritarle con mi lengua lo mucho que la odiaba. Detestaba ese olor, su cabello tan suave, ese par de ojos. Entre más se acoplaba a mis besos más le deseaba. Fue cuando me di cuenta que como alguna vez lo note mi presencia la excitaba, tanto como ella a mí, el solo unir su cuerpo aún vestido con el mío percibía esos olores exquisitos que emanaban de su parte más intima, las vibraciones de su garganta gimiendo de placer… y aún no hacíamos nada…
No… no vegeta!- pensé para sí mismo. Al ver de nuevo ese par de azulados ojos me di cuenta que ya había un sentimiento de por medio. Pero tuve miedo que solo me hiciera ilusiones, no podía hacer mi orgullo a un lado.
-Te deseaba, pero ahora te odio Bulma- intentaba controlarme, me costaba mucho trabajo. De un movimiento involuntario le volví a besar. Me cansó. Estaba agitado, toda mi energía la había absorbido en ese beso. Maldita mujer, era pura brujería.
Final Flashback
Creí que esa había sido la única oportunidad, pero no. Cuando estuvimos en el laboratorio de esa manada de chatarras oxidadas. Quería devorarla. No podía morir sin haberla hecho mujer, mi mujer, mi Bulma.
Pero todo se derrumbó cuando llegaron esos estúpidos oportunistas. Me odio tanto por haberle hecho creer que me traiciono. Pero debía alejarla de mí. Definitivamente ya no teníamos esperanzas.
Sin embargo no podía evidenciar mi debilidad, tenía que ser tan duro con ella, para que me olvidara. Fue por eso que decidí exigirle dinero.
Escuche ruidos provenientes del recibidor del departamento. ¿Quién demonios aparte de mi tenía acceso a ese departamento?... ¿Quién podría tener interés en entrar ahí?... un momento… ese olor….
-Final POV- (o sea que regresaremos a Bulma)
Sin fondos más que lo que mis amigos me habían prestado… o bien donado, llegue a comprar algo de comer a una pequeña fonda a las afueras del edificio de mi departamento. El pesado día me dejó fatigada. Necesitaba comer, darme un baño y echarme a dormir, pero caía en la cuenta de que no me vendría nada mal alguna copa o uno de esos "remedios milagrosos" como bauticé a las porquerías que me daba vegeta durante mi estancia en su mansión.
Lejos de mi padre pensaba en lo bien que lo pasaba momentos antes de que nos rescataran a mí y a vegeta de los escombros.
-Demonios- me maldije a mí misma. Después de todo lo sufrido ¿seguía pensando en vegeta?. Mientras subía las escaleras percibía su olor. Ese que desprendía su cuerpo varonil. Ese que desprende cada persona y tiene algo especial que le hace recordarle. El de vegeta era especial, embriagante. Cada que me acercaba más a mi departamento se hacía más fuerte. ¿A caso será que él está aquí?, no. No lo creo. Ya estaba pensando demasiadas tonterías.
Busque las llaves, pero recordé que yo misma se las había dado a vegeta para que viniera a recoger las cosas que necesitaba. Si, fue por eso que huele a él, aunque pareciera tanto tiempo desde aquello. Al menos conservaba mi ropa.
El tiempo que pase con 18 aprendí muchas cosas. En un momento creí que eran malas, pero ahora me eran de utilidad. Tome un pasador de mi cabello. Lo abrí y le introduje a la rendija de la puerta. Unos cuantos movimientos y la puerta se abrió.
No podía creer que su olor permaneciera. Cerré la puerta de nuevo. Encendí la luz y me di cuenta de que aún era mi departamento porque mis pertenencias y las de 18 estaban por todos lados. No tengo idea de quien hizo esto, pero ya no tenía miedo. Luego de comer recogí un poco el desastre en la cocina, dejaría lo demás para el día siguiente. Eran las 11:30 de la noche. Me dirigí a mi habitación, encendí la luz y lo que menos me esperaba. El estaba ahí, acostado en mi cama. Con la misma ropa de la última vez que le vi la noche anterior en el bar. Y entonces comprendí por que olía tanto a él.
-Bbbbulma?- dijo en tartamudeo. No pude evitar sonrojarme al ver que tenía bajo su cuerpo mi ropa interior. Mi pequeña braga color rojo en su mano. Al parecer el estaba…
-¿Qué se supone que estás haciendo aquí vegeta?- no me alarme, el no me haría daño. Ya había tenido muchas oportunidades, y con el espectáculo recién presenciado dudaba mucho de que algo malo me sucediera.
-Tu mujer, deberías de estar con el estúpido de tu padre- se sentó en la orilla de la cama.
Solté la bolsa y me acerque a él. Me coloque de frente. Esa noche sin pensar en las consecuencias opté por tomar la decisión que lo cambiaria todo. Esa noche me entregaría a èl porque era lo que yo necesitaba. Desde aquel beso, que nos hundió en el infierno a ambos no podía dejar de temblar cada que le veía. Necesitaba que recorriera mi cuerpo y esta noche sería la ocasión. Me deshice de mi blusa y los jeans. Los zapatos los había dejado a la entrada del departamento. Y ahí estaba frente a él. En ropa interior y con el deseo a flor de piel.
-¿Qué cres que estás haciendo? A caso eres estúpida?- frunció el ceño- ahora eres una estúpida ofrecida?-
-Vegeta ambos somos adultos. Sé que tú deseas tanto esto como yo. Será solo simple sexo entre dos desconocidos, he pasado por tantas cosas estos últimos años y ahora lo que necesito es olvidarlo. Lo único que me puede satisfacer en este momento es que alguien haga algo por mí, y sé que desde aquella noche no has dejado de pensar en mí. Sé que tu lo deseas vegeta-
-Hm- se quedo solo observando. Me tomo de la cintura y me lanzó hacia la cama. Se puso de pie y camino hacia la puerta. Creí que de nuevo había fracasado. Me sentía una estúpida por haberme comportado así.
-Vegeta no puedes dejarme otra vez….- susurre avergonzada. Pero todo cambio cuando vi como tomaba su tequila y apagaba la luz de la habitación para regresar hacia donde yo estaba. Coloco la botella en la mesita de dormir. Quito todo lo que estorbaba de la cama dejándome solamente a mí y las almohadas. Se quitó la chaqueta, todo excepto sus jeans que únicamente desabotono y su cinturón quedo flojo. Era tan sexy ver cómo le caían a las caderas. Estaba muy bien formado, su torso tan varonil. Luego se acercó a mí y me quito las bragas y con dificultad y con el aliento nervioso el sostén. Tomo la botella. Se hincó sobre la cama y roció la botella entera sobre mi cuerpo. El líquido se sentía caliente. El olor era demasiado fuerte. Lavó una de sus manos con el tequila que caía en cascada a mi cuerpo e introdujo su pulgar en mi boca. Mi garganta se quemaba pero me gustaba. Yo misma tome el resto de su mano, lamí y succione cada uno de sus dedos. Mi pasión se encendía y su piel se erizaba.
Se inclinó hacia mi vientre. Succiono de mi ombligo el liquido embriagante no tanto como su olor y con su lengua hizo un recorrido subiendo entre mis pechos, por mi cuello , luego mi mentón hasta llegar a mi boca. Nos hundimos de nuevo en ese apasionado beso tan entregado como la primera vez. Ahora no estábamos discutiendo, yo diría que ajustando cuentas. Estaba segura de que ya no había marcha atrás.
El tomo el control de la situación.
-Tendré que castigarte Bulma, por todo lo que he perdido por tu maldita culpa- su voz ronca. Mmm no sabía que podía excitarme tanto sentir las vibraciones de su nuez en mi hombro las ondas de sonido detrás de mi oreja. Tomo mis muñecas y en un movimiento lento y sensual las estiro hacia mi nuca. Tomo algo y amarro mis manos.
-¿te gusta?, es lo que olía mientras pensaba en todas las veces que fuiste tan prohibida para mi Bulma.
-si yo te dijera lo prohibida que ahora estoy para ti, diría que realmente soy motivo de pecado- por alguna razón me gustaba a lo que jugábamos. Estábamos tan sedientos uno del otro, como dos adultos que juegan a follar. La pequeña Bulma que quería entregarse a un hombre honesto, trabajador, un ejemplo de vida y totalmente varonil y protector ya no existía. Ahora era una mujer deseosa de ese dios griego que ahora le abría las piernas. Todo lo ocurrido con Zarbòn y Dodoria, la separación de su madre, tanto la primera como la segunda, la conmoción por la vida de Milk y lunch, la decepción de su amigo y quien pensó alguna vez como futuro esposo y lo peor, la traición de su padre estaban siendo sepultadas con cada mordida de vegeta.
-Pues entonces serás mi santo pecado Bulma, eres mi diosa, tantas veces quize tenerte suplicando como ahora lo haces, no sabes la infinidad de veces que tuve que contenerme por no ir a secuestrarte y violarte…-
-shhh- le interrumpí- quiero que lo hagas ahora. Viólame como siempre lo quisiste. Yo quiero que así sea. Quiero que ahora desquites todo lo que te aflige en mi cuerpo como lo hare yo con el tuyo. Es solo sexo, mañana si quieres irte lo comprenderé. Si quieres quedarte con el departamento y quieres que sea yo la que se marche también lo entenderé, pero ahora no quiero que digas nada, quiero que me domines. Quiero ser una simple perra, por esta noche no quiero ser la majestuosa Bulma Briefs a quien le vieron la cara.
-Solo serás mi perra Bulma-
Sus besos eran dolorosos, eran tan duros y la sensación era dulce. No me había dado cuenta de que el sentimiento estaba ahí. Por parte de los dos, por mucho que yo dijera que solo era sexo eso jamás se daría. Era sentimiento de odio por lo vivido y agradecimiento a Kami por la batalla que se daba. Solo me deje dominar por él el resto de la noche. Era una sumisa ante sus caricias. Su lengua recorría cada parte de mi cuerpo. Sus dedos jugaban tortuosamente en mi ombligo mientras descendían por mi vientre hasta llegar a la parte más íntima de mí.
Primero un dedo, luego el otro y otro más. Me hizo explotar dos o tres veces. Realmente era bueno.
-Vvv..eggeet…aa- apenas podía hablar- deejjaa ddde jjugggarr- mis sensores no me respondía. Movimientos involuntarios, arqueos de espalda. Saco sus juguetones dedos de mi ser.
-¿No me digas que ya te cansaste?- dijo con un tono juguetón. Esa sonrisa retorcida y ese ceño fruncido pero con mueca de diversión. – esto apenas comienza perra- introdujo sus dedos en mi boca para probar de mis propios jugos. Me estaba divirtiendo mucho. Ni yo me reconocía. Me tomo de la cintura y me levanto un poco para amarrar mis manos hacia uno de los pilares de la cama. Ahora tenía menos oportunidad de moverme, aunque con el acto de magia que acababa de hacer en mí me sentía tan deseosa de tocarle. Pero el no me lo permitía, y la tortura continuaba.
Otro prolongado beso, juego de lenguas y mordiscos, mas por parte de él que por mí. Se daba el lujo de presionar. Jugaba con sus dedos a lo largo de mis piernas, recorriendo suave y ligero con la yema de sus dedos. Al contrario de su boca sus manos era tiernas. Cuando sus manos llegaron a mi cintura descendió de nuevo recorriendo el camino desde mi boca para detenerse en uno de mis pechos. Lamía, succionaba y marisqueaba mientras con su mano el otro masajeaba, pellizcaba y apretujaba. Me sentía una diosa y a la vez una perra. No creí que alguna vez me entregara así a alguien.
No era virgen claro, la violación de Zarbòn no contaba pero "mi primera vez" fue con Gokù. Esta vez si podía comparar , definitivamente vegeta era juguetón. Pero no podía pensar en eso ya que sentí como nuestros cuerpos se separaban y el abría un poco mas mis piernas.
Abrí mis ojos y lo vi como me observaba. Estábamos bañados en sudor. El ambiente era más húmedo y caloroso que un sauna. Nuestras respiraciones eran agitadas. Su pecho y el mío solo se movían de afuera hacia dentro. Juraría que su corazón quería saltar. Una sonrisa coqueta por parte mía, y la suya retorcida y traviesa.
-¿estas lista mujer?- mujer… ese calificativo que antes me entristecía ahora me elevaban con los dioses del Olimpo. Mujer…. Salir de su boca siempre fue sensual y excitante, pero no quería reconocerlo por qué me sentía como lo que ahora era. Una mujer de la calle, ofrecida pecadora. Pero que más daba. El mismo lo había dicho. Yo era su santo pecado. Y creo que él era el mío.
-Desde la primera vez que me monte sobre ti en tu casa ¿lo recuerdas?-
-Creo que lo olvide mientras mordía tus pechos- una risa nerviosa que el de inmediato calló con un beso.
Luego sentí como su miembro jugaba en mi intimidad. De arriba hacia abajo. Ya no podía soportar más. Un movimiento brusco en un intento por conseguir más contacto pero el tirón en mis brazos amarrados me recordó que no podía tocarle. Me miro a los ojos y de nuevo sonrió.
-Esta va por olvidarme de todas las estupideces que pensaba hacerte mientras salías del colegio- me penetro. No sé si era por el tiempo que llevaba de abstinencia o porque realmente estaba muy bien dotado pero me dolió mucho. No pude evitar gritar. Me dolía pero quería más. Me beso para calmar el dolor.
-Esta va por todas las malditas revistas en las que salías con esos diminutos atuendos mostrándote ante los demás- mi sentido auditivo y de atención no procesaba bien sus palabras. Por un momento no me intereso de lo que hablaba así que solo me deje llevar.
-Esta va por el estúpido de mi padre, por haber cambiado mis planes de vida- mmm quisiera que sus motivos jamás se terminaran
-Esta va por el maldito de Freezer, por obligarnos a trabajar para el- mmm otra más- esta va por haber cometido la estupidez de lastimar a Milk, esa muchacha no tenía nada que ver, tan solo era una niña- sus embestidas amortiguaban sus palabras. No me molesto por primera vez que mencionara el asunto. Después de todo yo con cada caricia desde el principio y cada empuje estaba dejando una parte de mi pasado.
-Esta va por haberte permitido calumniar tu limpia alma ensuciándote con la sangre del estúpido de Raditz- esta fue más agresiva
-Esta por no haberte hecho mía en el laboratorio- no había salido pero movió su cadera en círculos, lo que hizo que me estremeciera más. Al no poder mover mis manos mi espalda por si sola se arqueaba. Los estiramientos de mis brazos me dolían.
-Esta por haberte hecho sentir culpable, por haberte tratado de esa manera, soy un estúpido Bulma- se dejo caer sobre mí. Al percatarse de que me estaba lastimando desató mis manos.
Bruscamente salió de nuevo para dar el último penetre, fue tan doloroso pero llego al punto. Me aferre a su espalda y estaba llegando al clímax.
-Ahh vegeta… mmmm- grite. Quise besarle para agradecerle. Sabía que era la primera de tantas pues la noche era larga y ambos estábamos sedientos.
-Esta fue…ppor… mi madre, por haber permitido que mi padre se comportara como una bestia frente ante ella, por haberme portado como un bastardo y haberle maltratado tanto tiempo. Ella no merece ser mi madre Bulma, no ella, no después de todo lo que hizo para que yo estuviera bien- esa confesión estaba fuera de lugar. La voz de él dominante dios griego imponente sexual se escuchaba quebradizo.
Tome su rostro. Con mis manos. Me di cuenta de que estaba llorando. No le dije nada, solo le bese de la manera más tierna y apasionante que emergía de mí. Se quedo recostado como un pequeño niño en los brazos de su madre. Su cabeza en mi pecho, la mitad de su cuerpo sobre la mitad del mío. Nuestras piernas entrelazadas. Mis enrojecidas manos jugando con su alborotada cabellera.
Luego de que controlo sus lamentos, de haber descansado un poco, de habernos empapado de ese silencio liberador, ahora era mi turno de tomar las riendas. El estaba débil y yo llena de energía. Ahora era yo la que curaría esas heridas, cuando menos esa noche.
Me coloque ahorcajadas sobre él. Estaba dormitando. Se veía angelical, su rostro no estaba ni feliz ni molesto, tampoco triste. Solo estaba tranquilo. No quería despertarlo pero mi deseo por sentirlo dentro de mí era más fuerte. Bese su frente y descendí poco a poco, mordiendo a cada oportunidad que se presentaba. Cuando mis labios naufragaban en sus caderas, logre notar que había despertado. Separo sus piernas, entendió lo que ahora yo quería hacer. Devolverle el favor. Tome su miembro y me dispuse a jugar con él. Definitivamente grande, largo y abultado. Lo estaba disfrutando. Sabía bien, y lo que mejor me sabía eran sus expresiones de satisfacción y la rapidez con la que se endurecía al mínimo contacto. Mis uñas un poco largas pellizcaban su sensible masculinidad, dejando pequeñas marcas y enrojecimientos. Sentí sus manos en mi cabeza, y de nuevo tomo el control de la situación. Era algo en lo que no era experta. De hecho había olvidado si con Gokù lo había hecho o no. Lo que estaba pasando con vegeta era como los obsequios que recibía de papa en cada cumpleaños cuando era pequeña. Apasionante, tan turbador como toda primera vez.
La punta de su miembro en mi garganta. Escuche su grito. Había llegado al clímax. Aún con un poco de sus fluidos y mi trasero rosando con su aún erecto miembro, me monte sobre él para besarle y probara de él como lo había hecho yo con sus atléticos largos y veloces dedos. Presiono mis glúteos sobre él, me levanto de nuevo y entro en mí. Esta vez fue menos doloroso. Luego de que de nuevo me amoldaba a la pose la cabalgata por el sendero del placer y el olvido emprendió.
El resto de la noche no fue nada diferente. Cada vez era más hábil y fluido el acto. Cada vez más prolongado.
En el último grito que ambos pegamos calló de nuevo sobre mi pecho. Se acostó de lado me acerco de un solo movimiento, subió mi perna enredándola en su cintura y ocultando su rostro bajo mi cuello. De inmediato se quedó dormido. Por mi parte no quedaba de otra más que imitarle.
Esa noche no hubo más pesadillas. Tal vez había llegado a la madures. Había compartido cama, le había ofrecido mi sagrado templo a un hombre 6 años mas vivido que yo. Sin embargo sentía que comenzaba una nueva vida. Ahora mis planes serían más concretos, esta vez el motivo solo era descansar para luego esperar lo que siguiera.
A la mañana siguiente mi cuerpo me dolía. Además del dolor, el reflejo en el espejo de los rayos del sol me hizo despertar.
11:30am, di un pequeño vistazo a donde mis ojos alcanzaban aún acostada. Sentí como mis mejillas se sonrojaban de solo pensar la olimpiada de gimnasia sexual que se había celebrado durante la noche. Me senté y gire mi cabeza. El no estaba, se había ido. Ni su ropa ni él. Solo su olor, las manchas de sus fluidos en las sabanas y las marcas en mi cuerpo además de la jaqueca por el alcohol y el dolor muscular por las acrobacias. Sentí un poco de tristeza, pero era un acuerdo. Solo sexo y nada más.
-u-
Perdón por la tardanza, 5to semestre de ingeniería me consume a más no poder, el trabajo ni se diga, y para colmo los libros tampoco me dejan y por eso abandone dos semanas el fic. Ahora leo un libro que se llama la infiel, habla del terrorismo musulmán, esta bueno se los recomiendo… sirve que se ponen alertas (sobre todo mujeres)….
Bien pues aquí esta el capi que me costó dos horas y media hacerlo, pero ahí esta el tan anhelado momento. Después de 19 capítulos estos dos muchachones se entregaron. Fue tan rápido como mis pobrecitos lastimados dedos trabajaron. Creo que será el lemon mas explicito que jamás vuelva a escribir jaja ok no sé si les gusto. Era su primera vez… nah creo que si habrá más, a ver cómo reacciona el publico. Por el momento no quiero escribir mas sobre cómo piensa vegeta porque me bloqueo, es un mono difícil y valla que mono xD. Saben que estoy abierta a sugerencias.
MaiVegeta: que bien que tengas cuenta! Por si te animas a escribir alguno, así comencé yo, solo lo hice para comentar y veme aquí después de 19 capítulos y ya estoy pensando en dos fic para cuando termine este. Gokù es el ser más misterioso de todo esto pero no daré mas pistas Saludos.
Souhatier: Hola baby hermosa! Espero te haya gustado el capitulo, se que eres peque para estas cosas pero estas advertida desde hace unos capítulos y sé que tienes la madurez mental para leer estas cosas nena. La verdad si es todo un enredo pero al final tiene sentido el asunto de Cell y Freezer y Güero, tú no te compliques y disfruta la lectura. Te envió un abrazo y un beso y obviamente espero tu comentario saludos
SaiyaLiina: es justo que odies al Dr. Briefs, también lo odie por eso. No doy más adelantos sigue leyendo jeje, cuando me lo pidan hare otra intervención de los pensamientos de vegeta aunque es difícil pensar como hombre y peor como ese terco Saiyajin… ok ok :D espero tu review! Saludos
Espero sus reviews! Pero sobre todo que les haya gustado! saludos
