Los personajes no me pertenecen, son de Akira Toriyama Solo los tome prestados
Luego de darme un baño, tomarme algunos analgésicos, mientras llegaba mi pedido que hice para desayunar realice la limpieza al departamento. Evidentemente no soy tan buena, pero cuando la situación lo requiere, el hada madrina que llevo dentro sale al rescate.
Termine alrededor de las 5 de la tarde. Mi día se fue entero en el hogar. Ahora que estaba de nuevo en mi casa nueva dudo mucho que el desastre se repitiera. O al menos eso esperaba. Salí a comprar algo de comer. El dinero se me iba a ir en pura comida, tenía que encontrar algún empleo si no quería morir de hambre y terminar en la calle, o peor aún pidiéndole a papa. Quizá regresaría al bar, o quizá encontrara trabajo para alguna de las empresas competencia de la CC, no. Yo no traicionaría de esa manera a mi papa.
Luego de mi ajetreado día, no me había dado tiempo para pensar en Vegeta, al parecer los analgésicos funcionaron tan bien que borraron su recuerdo. O al menos eso pensé hasta que al solo recordar un poco de lo sucedido la noche anterior, mi cuerpo se estremeció. Al ver mi reflejo en la pantalla del televisor apagado noté algunas marcas en mi cuello. Fue entonces cuando me entristeció la decisión de que se marchara. Tenía mis esperanzas en el, yo creí que él me ayudaría pero me equivoque. Después de todo fui yo la que le dijo que solo sería una noche de sexo, y que lo demás se lo dejaba a su decisión. No quería pensar más en el. Tenía que ser fuerte, no podía sentir nada por el así que decidí colocarme un conjunto deportivo para salir a correr, tal vez eso me ayudaría a despejar mas mi mente. El estar ocupada evitaría que recordara y poco a poco olvidara la noche de sexo desenfrenado que tuve con Vegeta.
Abrí la puerta para salir y lo que menos me esperaba, una punzada a mi corazón hizo que mi mente blanqueara y mi orgullo desvaneciera. Ahora era débil. Ahí estaba el, con una maleta en su mano, su chaqueta de piel y ese cabello erizado tan peculiar y que tanto me había gustado jugar con él.
-¿A dónde crees que vas mujer?- el reloj marcaba las 8:30pm
-Vve..ve…vegeta- mis labios apenas lograron conectar las letras y formular su nombre- creí que no regresarías ¿En donde estuviste todo el día?
-De ahora en adelante no podrás salir del departamento. Yo vendré por las noches, tendremos sexo y durante el día me ausentare- Entro con sus aires autoritarios, tan dominante.
-Vegeta no puedo…yo tengo que conseguir…-
-No te preocupes por eso, yo traeré para que comas. Necesito que me digas ¿Por qué regresaste?, debes tener motivos para estar aquí y no con tu padre y tu madre, dime ¿Qué sabes?- sin más preámbulo la soltó. Mi cerebro no procesaba lo que estaba diciendo. LITERALMENTE quería tenerme en casa ¿solo para él?
-No entiendo el lío que se traen Cell, ese tal Freezer y mi padre-
-¿Qué?- dijo mientras dejaba al descubierto su torso y desnudaba sus pies. Me miro fijamente a los ojos. No pude evitar mi nerviosismo y mucho menos al notar que el también tenía evidencia de la batalla de la noche anterior.
-ahh…ehh…yoo..mi..padre…el…estuvo…Cell..y…luego…ff reezer… dijeron…que tenía…que….buscar…al…Doctor…Gero… y…- poco a poco retomaba mi tono de voz. No pudo esconder su sonroje y se dirigió al baño.
-Ven mujer, desde la ducha no podre escucharte- un tono más dulce, ese hombre era tan complicado. Lo seguí hasta el baño. Me pidió me sentara sobre el retrete (con la tapa abajo) abrió el grifo del agua (caliente), cuando el vapor se hizo presente, su torso de nuevo se humedeció. A velocidad de la luz gire mi rostro hacia abajo mientras le contaba sobre lo ocurrido desde que llegue a casa en la capital del norte, se estaba desnudando nuevamente frente a mí. No pude evitar sentir un revoloteo en mi vientre. Por parte de él una risa ahogada.
-Valla, sí que es un lío. ¿No lo cres?, así que tenemos que encontrar a ese estúpido de Gero para que nos diga de una buena vez qué relación tiene el con el marica de Freezer, la hojalata parlante y el estúpido de tu padre- Bufaba bajo el agua
-Vegeta! No puedes llamarle estúpido a mi padre-
-¿Y por qué no?, tú misma lo haces ¿o me equivoco?-
-Es mi padre vegeta, solo yo puedo decirle así a mi padre-
-Hmm- el silencio se hizo- ¿Por qué no te das un baño? Cuando llegue olías feo-
-¿Qué? Ac aso creerías que olería a rosas después de haberme pasado todo el día limpiando el desorden que dejaste?, fuiste tú quien hizo todo ese desastre-
-Lo que pasa es que te avergüenzas de tu cuerpo ¿o me equivoco?, te sentiste cohibida y ahora cres que soy más atractivo que tu- ¿Qué? El orgulloso vegeta jugando como un adolescente?
-Vegeta que edad tienes?
-30- dijo mientras paseaba sus manos sobre sus musculosos brazos, involuntariamente mordí mi labio. Oh no! Otra vez no!... bueno si…
-ah ya veo, no tuviste infancia y por eso quieres jugar?- mi comentario pareció molestarle. Se detuvo en seco (o más bien completamente bañado en jabón, abrió la cortina de la regadera y de un tirón ya estaba yo bajo el agua, me abrazaba bruscamente y me miraba fijamente a los ojos, con el ceño fruncido.
-No sabes que tuve y que no tuve, no sabes nada, no puedes decir nada- podía ver un rayo de tristeza en sus ojos. Estaba muy enojado, y ahora que recordaba tenía que analizar lo que había dicho la noche anterior, al parecer los fantasmas de su pasado aún rodeaban en sus pasillos mentales.
-Lo siento vegeta- susurre
-¿Lo sientes?- me puso de espaldas, estirando mis brazos los puso contra la pared. El agua caliente mojaba mi cuerpo. Me quemaba, tal y como lo hacía el tequila la noche anterior. Con solo colocar su mano en mi vientre logro hacer que me inclinara con su cuerpo pegado al mío. - ¿Lo lamentas?, te castigaré Bulma, pagaras por burlarte de mí- Tomo el jabón de barra y comenzó a pasearlo por mi cuerpo sobre la licra deportiva. Mmmm no pude evitar estremecerme. Una vez que cubrió mi ahora mojada ropa por la espuma del jabón, me desnudo lenta y suavemente dejándome únicamente con la pequeña braga color rojo. Una vez que llenó mi cuerpo de espuma azotó mi glúteo derecho. Mis pechos se erizaron, al igual que el resto de mi cuerpo. Otro y otro, - ¿cogí duro Bulma?, ¿te guste?, ¿anoche?- asentí con la cabeza, otro azote, otro y otro más.- con eso será suficiente- mi libido estaba al cien.
Me dolía, me ardía tanto y más cuando sentí como mi braga se enterraba en mi intimidad incrementando mi excitación y mi deseo por besarle. La rompió, y con los restos ato mis manos al grifo. Comenzó a dar pequeños y cortos besos sobre mi espina dorsal. Sentí sus grandes y varoniles manos en mi intimidad, jugando con su otra mano en mi espalda baja. Mmm, deslizo un dedo dentro de mí.
-Estas muy húmeda Bulma ¿ya estabas preparada?, o más bien yo diría que tengo razón al decir que te excitas con solo verme-
-Ohm vegeta!- no pude decir más. Mi mente seguía bloqueada. De nuevo tocaba el cielo, casi a punto de explotar, sentí como saco sus 3 dedos de mi interior para sustituirlo por su masculinidad. Me dolió un poco menos que la noche anterior, solo se escuchaban nuestros jadeos, el agua golpeando nuestros cuerpos, y nuestros cuerpos uno contra otro. El silencio era majestuoso, del Olimpo. Mi dios griego detrás de mí, el que jamás creí que me atrajera tanto, el que creí perdido, del que no me enamoraría, el que no contemplaba en mis planes de vida, llevándome al cielo.
El orgasmo de él seguido del mío. La desesperación por no poder tocarle me estresaba, pero aumentaba mi curiosidad por ¿Qué seguiría después de esto?. Salió de mí. Desató mis manos y me giro para quedar frente a mí. Me miro fijamente a los ojos y repitió esas palabras, aquellas que alguna vez me dijo, las que jamás había escuchado y provenientes de el solían ser tan tiernas
-Prometo besar cada lunar que hace lugar en tu cuerpo, perder la cuenta y comenzar de nuevo- la misma voz ronca, pero ahora más sincero. Un apasionado beso, un lujurioso enfrentamiento salvaje de lenguas. Me tomo por las piernas y me subió a su cintura. Pude tocar ese cabello negro crespo. Ahora derrotado bajo el agua, así como su orgullo. Esa era la debilidad de su cabello. Así como tal vez si lo era yo para él, como ahora era él para mí.
Cerró el grifo del agua y nos dirigimos a la habitación. Y ahí estábamos de nuevo. En esa batalla corporal a piel desnuda uno sobre el otro. Entrepernados, tras mi espalda entre sus piernas, entre las mías, arañazos, mordidas, pellizcos, jadeos, succiones, lengüetazos, azotes con la mano. Un manjar de placer.
02:30am la luna asomaba por la ventana descubriendo (modestia aparte) un par de cuerpos perfectos en la mejor danza entonada de la historia. Una fusión de tristezas y sentimientos creando la mejor melodía jamás tocada.
04:30 am. Su cuerpo entre mis piernas. Su cabeza sobre mi vientre. Su cabello entre mis dedos y mis piernas a su merced. Sus deslizando pequeñas figuras en forma de" s" subían y bajaban en mi muslo derecho. Nuestra respiración recuperando el ritmo. Y ya en esa tranquilidad, me atreví a preguntar
-Vegeta no me interesa lo que alguna vez pensaste indebido sobre mí, tampoco si te molesta que alguien más me vea en atuendos provocativos ni nada de eso de lo que dijiste anoche, ¿Cuáles eran tus planes de vida?, ¿Qué me dices de lo de tu madre?, ¿Qué es lo que tanto te acompleja?- me avergoncé tanto de haber preguntado, pero no había marcha atrás.
-Hmm- fue su respuesta
-Hay!- me mordió donde su boca alcanzó mi entrepierna.
-Quería estudiar, quería convertirme en el científico más cotizado Bulma, quería ser grande, nunca me intereso el poder, solo quería crear y vender, pero el estúpido de mi padre se empeño en que yo debía de hacerme cargo de su maldita mafia. En lo que respecta a mi madre, era obvio, siempre lo supe. Nunca se separo de mi, la sangre llama Bulma, yo no entiendo cómo te tragaste el cuento de que tu madre estaba muerta, ¿a caso no eres su hija?- tire de su cabello- aghhh mujer!- me arrastro y me dejó a la altura de su rostro- ayúdame Bulma, ayúdame a deshacerme de ese maldito de Freezer para que deje libre a mi padre y pueda vivir lo que me queda de vida. No me interesa hacerle bien o mal a nadie, solo quiero largarme de este maldito mundo, Sudamérica o Centroamérica, Europa tal vez, alguna ciudad perdida donde pueda vivir mi soledad- nos miramos fijamente
-Te lo prometo vegeta, pero no quiero que me dejes sola. Pero si como desde que llegaste lo dijiste, no saldría yo de aquí y solo vendrías por las noches, tendríamos sexo y a la mañana te irires yo no puedo ayudarte, necesito arrancar el problema de raíz. Yo no puedo hacerlo sola y tampoco desde aquí- reflexiono un poco. Me beso esta vez un poco más suave.
-Ya pensaré en algo- susurró- pero ahora quiero follarte, aún tenemos un par de horas antes de que salga el sol, te vendrás unas dos o cuatro veces más, jamás creí encontrar el lado humorístico de vegeta.
Y sucedió. De nuevo jadeo invadieron la habitación. No estaba segura si era la relación que quería, sin embargo no importaba en el momento. Disfrutaba tener sexo con ese hombre, ahora su soledad me cautivaba cada vez más. Ahora estaba segura de que disfrutaba su compañía, y estaba aún más segura de que poco a poco le conocería más y que algún día lograría liberarle de ese peso que le estorbaba para cumplir sus sueños. No quería ser tan dramática, y tampoco hacerme de ilusiones. Supuse que sería difícil despertar y no encontrarlo desnudo sobre mi cama, en la plenitud del sueño.
Y así fue.
Pasaron dos meses. Todos los días eran tal cual vegeta lo había planeado. Yo encerrada en casa, la fabulosa Bulma Briefs, atada a un departamento donde comenzaba a asfixiarse. Vegeta llegaba a las 08:30 con los alimentos del día siguiente y el hambre atroz por mi cuerpo. Las noches dejaron de ser para dormir, ahora eran para el sexo. Conforme los días y nuestros íntimos y cada vez más salvajes encuentros avanzaban lográbamos charlar entre los descansos. Pequeñas anécdotas de una que otra cicatriz en su cuerpo que llamaba mi atención. Al parecer era un niño inquieto. Me hablo un poco sobre su versión de la historia con Milk, me di cuenta de que el no tuvo intenciones de hacerle daño, si no que su padre le había prácticamente obligado por ordenes de Freezer. Luego de la suculenta charla de nuevo al sexo. En otras ocasiones se daba charla-pela-sexo-pelea-sexo-charla. Así fue, increíble pero cierto. Dos largos meses de la misma rutina. Hasta que algo curioso pero obvio cuando no hay protección ante el acto, la consecuencia no perdona.
03:30am tomando cerveza, montada sobre él en el sofá de la sala. El televisor encendido, canal de música, noches de rock, de los 80's para ser exacta acompañado de unas cuantas latas de cerveza regadas por el suelo y unos cuantos cigarrillos no precisamente hechos de tabaco. Yo vestida únicamente con su perfumada chaqueta de piel color negro y mi largo y azulado cabello hecho un desastre. El con sus jeans color negro. Ninguna expresión por parte de ninguno, solo nos mirábamos. Teníamos una semana discutiendo por todo. Que si por que llegaba mas noche, las marcas en sus mejillas de labiales que obviamente no eran míos, no teníamos ninguna relación, pero si yo estaba en casa, como ama de casa, que únicamente está para su hombre, cuando menos el debía respetarme. Sin embargo, cada que nos cansábamos de pelear, las reconciliaciones postergaban su partida.
Metí las manos en las bolsas de la chaqueta. Un móvil.
-¿Qué es esto vegeta?- reclame
-Un móvil ¿eres estúpida?- me hirvió la sangre. Hacia tanto que no me llamaba así, esta vez no me excitaba, al contrario. Me enfurecía.
-Se que es un móvil ¿Por qué tienes un móvil? Esa es la pregunta, se supone que solo somos tú y yo, tienes que explicarme ahora mismo porque tú si tienes uno! Ya no me importa si te molesta que salga o no mañana mismo me largo a conseguir un empleo y salir de este maldito encierro vegeta!- intente levantarme pero me tomo de la cintura y me estrelló contra su torso desnudo.
-Mujer tu no vas a ningún lugar-
-Deja de llamarme mujer, vegeta no somos nada! No puedes dominarme de esa manera-
-ya es demasiado tarde mujer, tú misma firmaste el contrato la noche en la ducha ¿ya lo olvidaste?-
-No vegeta! Ya no quiero esto, no veo ningún avance, tengo deseos de ver a mi madre, no estoy dispuesta a abandonarle, cuando menos a ella nadie puede impedirme verle! Además tenemos otro objetivo Gero ¿ya lo olvidaste?, estoy cansada de que para ti solo sea cuerpo y esos malditos vicios a los que me has inducido-
-¿No somos nada?, ¿No hay ningún avance?, maldita perra de mierda!- me lanzo hacia un lado del sofá. Tomo su camiseta camino hacia la puerta, tomo su billetera y salió. Me levante, me dirigía a la puerta cuando de nuevo se abrió. Mi corazón latía tan fuerte que podía escucharlo. No creí que la reconciliación se daría tan pronto, se acerco a paso firme y largo hacia mí y me apretó fuertemente un pecho mientras que con la otra mano mi glúteo. Un beso de despedida y me soltó. –Mi chaqueta y mi Móvil- no pude evitar enfadarme. Como ese hombre lograba encenderme y apagarme en un instante. Me la quite y se la lancé a la cara. Ahora estaba totalmente desnuda frente a un hombre con el que compartí dos meses mi cama, mis noches y ahora echaba a manotazos de mi casa. De pronto una serie de mareos hicieron que me desvaneciera.
-Mujer….- un vegeta alterado
Abrí mis ojos, una luz blanca incandescente ocasionó una jaqueca terrible ¿dónde estaba y que había pasado?.
-Señorita Briefs! Que gusto ha despertado!- una amable enfermera respondió a mi pregunta mentalmente formulada. Estaba en el hospital, pero…
-¿Qué estoy haciendo aquí?- intente levantarme. -¿dónde está vegeta?-
-No te preocupes nena, ya no debes preocuparte, ese vago violador drogadicto no volverá a hacerte daño- un gesto compasivo por parte de ella
-¿Qué?, no! Quiero ver a vegeta ahora! Háblale!-
-Tranquila cuando la ambulancia llegó al edificio de inmediato se notificó a la policía sobre la situación, no creo que sea conveniente que sea yo quien te informe la situación tan penosa en la que te encontrabas Bulma. Afortunadamente los Briefs y tu abogado que por cierto es muy guapo…-
-¿Qué? DE QUE ESTAS HABLANDO!- grite.- No puede ser posible que hayan hecho eso sin mi consentimiento ¿Qué clase de hospital es este! Quiero ver a vegeta no a mi familia y lo quiero ver ahora!-
Justo en ese momento entraba a la habitación un sujeto de estatura corta con largas y canosas barbas y una brillante cabeza. Llevaba una libreta, una pulcra y larga bata color blanco y del cuello colgado un elegante estetoscopio, no pude pasar desapercibido el azul de sus ojos y esa peculiar sonrisa que presumía sus falsos y perfectos blanquecidos dientes.
-Querida sobrina! ¿cómo has estado? Es una lástima que tantos años y te encuentre en esta situación. Pero no te preocupes he informado al descuidado de mi hermano que ya te hemos encontrado ¿Qué coincidencia no? Que te encuentre en la capital del Sur! Pero es tan triste que preferiría mitigar ese impacto que tuviste con una buena noticia, Tu madre quiere verte, tu padre no quiso venir al parecer tenía algunos pendientes con la CC- Un hermano de mi padre, que recuerdo la última vez que lo vi tenía escasos 6 años en un cumpleaños al que asistía el como único familiar. Después de eso jamás le vi. Cuando crecí me di cuenta por algunas entrevistas a importantes revistas de negocios, tenía cierta envidia por el éxito de la CC y que su clínica no alcanzaba.
Mi corazón se estremeció al escuchar la chillante voz de mi madre. Era como cuando me dejaba en el jardín de niños, jamás tuvo problemas conmigo porque siempre me apasionaron los estudios, aún así no dejaba de ser una niña y me emocionaba cada que la veía afuera del jardín para recibirme siempre con un nuevo animalito al que luego brindábamos ayuda. Recuerdo como le llenaba de mis aventuras y ella atenta me escuchaba.
-Mi querida niña! ¿pero cómo es que te has dejado ese cabello! Te vez muy fea en esa cama… por cierto ese muchacho el que te trajo al hospital… Venancio.. vegal…-
-Vegeta mama…- agradecí tanto no heredar ese despiste de mi madre
-ah sí claro vegeta!, pobre muchacho es muy atractivo y los policías pensaban que te habían hecho daño, ¿es el muchacho con el que estuviste de vacaciones mientras yo estaba en Sudamérica verdad?-
-Si mama! ¿Qué paso con él?, ¿ dónde esta?-
-Ya salió libre, dijo que nos esperaría en el departamento pero está custodiado necesitan tu declaración para dejarle libre, ya pagué la fianza querida, ah por cierto me alegra mucho que vaya a ser abuela! Apuesto que será un guapo muchacho y lo llamaremos Trunks!- sin prestar mucha atención a lo último que dijo me levante de un golpe. Tenía que saber que me había pasado.
-Mi ropa, quiero mi ropa ¿Dónde está mi ropa no pienso salir con esta ridícula bata!- buscaba con desesperación mientras me retiraba el suero
-Vamos Bulma! Que no escuchaste a tu madre?, ya te hicimos los estudios, estas embarazada ¿no sabes lo mucho que me alegra que la única hija de mi hermano, sin casarse y violada este embarazada ¿sabes lo que significa eso?, la reputación de tu padre se ha desmoronado, tú la derrumbaste Bulmita, o mejor dicho zorrita-
-Un momento! No tienes por qué hablarle así a mi Bulma, no tienes ningún derecho de dirigirte de esa manera! Ella ya no tiene nada que ver con la CC por que ahora su futuro esposo y padre de su ahora hijo ahora mi nieto es un famoso cantante de Rock! Y si no quieres problemas con su abogado Yamcha y perder tu cedula profesional será mejor que te calles!- hasta a mi me sorprendió la actitud de mi madre. No abandono su tono dulce, pero sus palabras, para como es ella, eran las de una fiera madre, mi madre.
-Mama quiero mi ropa, no tiene caso que discutas con él, necesito ir con vegeta-
-Pero si llegaste desnuda Bulma, solo te cubría esa chaqueta de piel que esta sobre la silla y una vulgar toalla de baño. El bastardo fue detenido por que parecía haberte violado pero parece ser que tanto te gusto que ahora quieres correr y treparte nuevamente sobre él, que romántico- una bofetada marco mi mano en su mejilla.
-Que jodidos te importa si voy a treparme en el o en otro o en tres o cuatro o los que sean. Es mi vida y no tienes ningún derecho a juzgarme, menos tu que no eres más que la sombra de mi padre, no eres más que el fracasado que no tuvo de otra más que levantar su empresa bajo las finanzas de mi padre, que por cierto, hace algunos años realice un informe para revisar los deudores a la empresa y ¿qué cres? Tienes tu vida en deuda con mi padre, así que si no quieres terminar limpiando los jardines… o no, sería muy honorable para ti, mejor si no quieres terminar desempleado será mejor que te guardes tus putos comentarios insecto!- escuche una risita de mi madre. Tome la chaqueta de vegeta y salí tomando a mi madre del brazo. Si note la presencia de Yamcha afuera de la habitación pero decidí no atenderle. Tenía que ir de inmediato con vegeta y quería pasar aunque fueran unas horas con mi madre.
Salimos del hospital
-Hija pero que bien e viste, que bueno que le dijiste eso a ese maleducado hombre nunca me cayó nada bien, ¿no quieres ir a comprar algunos pastelillos?-
-Madre no es el momento ¿traes efectivo? Quiero tomar un taxi- por la posición del sol deduje que eran alrededor de las 09:00 o 10:00 am. Vegeta no estaría en el departamento aunque estuviese bajo custodia, según yo él tenía un empleo, o ¿Qué mas podría hacer si no trabajando mientras se salía todo el tiempo que el sol alumbraba la capital del oeste?
-Claro hija, iuujuu!. Ella misma lo detuvo. Una voz familiar me hizo retroceder a la fuerza.
-tenemos que hablar Bulma! Te extraño pequeña- Hipócrita!
-Yamcha! Qué demonios estás haciendo ¿suéltame!- forcejé. El no hizo ningún intento por detenerme. Aborde el taxi seguido de mi madre y no hice por verle.
Cuando llegamos al departamento el edificio estaba rodeado de policías, al parecer vegeta si estaba ahí. Tome a mi madre de la mano y subí lo más rápido que pude al departamento.
-Señorita no puede subir, tenemos una orden de restricción!-
-Retiro la demanda ¿Qué tengo que hacer?-
-Necesita que su abogado Yam…-
-Yo lo llamaré- mi madre interrumpió. Nunca se había visto tan eficiente en una situación tan complicada. De una sola llamada ordenó a Yamcha que se encargara de liberar a vegeta, fue más fácil de lo que pensé.
Cuando entre no pude evitar el sentirme aliviada de ver a vegeta de pie frente a la puerta dentro del departamento, y tampoco evite el mareo. Me desvanecí de nuevo, pero esta vez no me desmayé. Los fuertes brazos de vegeta rodearon mis piernas y cintura y me llevó hacia adentro del departamento en completo silencio y dejándome suavemente caer sobre el sofá que por la madrugada se había convertido en arena de lucha, seguido de mi madre que conservaba el mutismo.
-¿Por qué demonios saliste del hospital si no estabas del todo recuperada?!- su ceño fruncido, gritando, su vena en la frente alterada mientras acercaba una charola de comida rápida y algunas frutas- anda come algo! Por eso te desmayas!-
-Vegeta deja de gritarme! Si como bien!, lo que sucede aquí es que tu maldito y obstinado carácter son imposibles IM-PO-SI-BLES lo entiendes?, es por tu maldita culpa que me encuentro en esta situación!- no dije más y me dispuse a devorar la comida. Estaba muy hambrienta si, comía como algún extraño extraterrestre con forma humana apasionado por la comida… algo así como Gokù cuando le conocí pero no me avergonzaba, era mucha más grande mi hambre.
-Pero muchachos que cosas dicen! Bulma no se desmaya por que no haya comido, lo que pasa es que las defensas disminuyen con el embarazo y como no estaba enterada y no comía lo suficiente para el feto y para ella sus nutrientes no daban abasto- rio mi madre mientras tomaba su celular y pedía pastelillos a domicilio de un pequeño directorio que encontró en la mesita junto a la puerta, justo donde horas antes había desmayado.
Y es verdad. No había dado importancia a las palabras del estúpido hermano de mi padre y de mi madre cuando me dieron la noticia. El rostro de vegeta se mostraba confuso, estaba atónito y pálido. Si ceño no estaba fruncido como regularmente lo hacía, parecía como si un balde de agua fría cayese sobre él.
Sí, yo entendía su reacción. Los planes ahora debían cambiar un poco, me había desviado por completo del propósito real de mi rebeldía ante mi padre. Esto complicaría todo pero no estaba dispuesta a abortar. No importaba lo que vegeta dijera o pensara.
-Te irás con tu madre!- el rompió el silencio. Al parecer el ya tenía un plan, abandonarme.
-No vegeta!- enderecé mi debilitado cuerpo- no después de todo lo que ha pasado, no puedo regresar a la CC, no puedo volver a la capital del norte, no sin antes haberme desecho de esos malditos que arruinaron mi vida! Empezando por encontrar a ese tal Gero- comencé a derramar lágrimas. Era una serie de emociones que revoloteaban en mi pecho. Sería madre de un niño cuyo padre es aquel que jamás me imagine que por alguna extraña causa me había enamorado en tan poco tiempo; por otra parte el me quería lejos de su vida. ¿Por qué vegeta?
-No puedo cuidarte así Bulma, esto es más complicado de lo que te imaginas, no quiero que el niño vea lo que yo viví cuando era chico. No quiero que lo alejes de ti quiero que te hagas cargo yo no le hare falta- también le afectaba, lo note en esa mirada oscura que por orgullo intentaba ocultar unas cuantas lagrimas.
-Es que acaso eres estúpido! Podemos huir, ya no hemos hecho nada por buscar a esos insectos- aparte de que estaba preñada por el ahora hablaba como el ¿Cuántas cosas más habré adoptado del?-
-Bulma por favor- se acercó a mí, se sentó sobre la mesita de centro y me tomo de las manos- no soy bueno para ti, ahora ya no eres para mí. Tengo pensado terminar con el maldito plan, claro que he buscado pistas para encontrar a ese insecto pero él no está aquí, está en la capital del oeste
-Vegeta yo…- solo le mire a los ojos, no quería preguntar absolutamente nada. No quería cuestionarle, solamente confiaría en el – no pienso sepárame de ti. Tendré a mi hijo en la capital del norte, lo dejare con mi madre y regresare contigo, no pienso dejarte solo en esto, después de todo el problema es más conmigo que contigo. Solo serán nueve meses-
Mi vida estaba dando un giro de 180 grados y el dominante vegeta presentaba su lado débil.
-Hm!- lo tome como un sí
-Lamento que todo se dé tan acelerado. Quiero que sepas que estos dos meses, aunque me hayas prohibido la libertad de salir me demostraste un mundo que no conocía vegeta. No es que este muy de acuerdo con los vicios, haré lo posible por que no hayan afectado a nuestro hijo, pero me enseñaste que es contigo con quien quiero estar. Me demostraste que no necesito nada más que tu compañía para poder ser feliz. Se que no eres muy dado a mostrar tus sentimientos, pero se que soy correspondida. Se que bajo esa cascara fría de hombre insensible existe un hombre que ama y no me importa lo que tenga que hacer para que en un futuro estemos juntos, en las condiciones que sean, pero juntos-
El solo se puso de pie en su clásica pose de postura perfecta y brazos cruzados. Ahora si frunció el ceño.
-¿No sería bueno que tu madre fuera con tu abogadito?- una sonrisa retorcida estremeció mi cuerpo
-Oh! Lo siento, estoy de mas aquí, hija llamaré a Yamcha para que traiga el auto, te esperare abajo a tu padre le va a dar mucho gusto que regreses a casa!-
Ella salió a brincos del departamento.
-Y bien, entonces esta será la despedida?-
-No te pongas sentimental Bulma- me tomo por la cintura y con su mano libre desamarraba la bata del hospital que no me había quitado.
Su lengua envenenando mi garganta, sus grandes y ardientes manos recorriendo mi figura. Mis uñas aferrándose a su espalda, nuestras miradas perdidas entre nuestros cuerpos mojados por el sudor ahora mezclado con la saliva emergente de nuestras bocas. De nuevo esas mordidas, relamidas, dulces besos recorriendo cada rincón uno del otro. Nuestras manos entrelazadas. Mi cuerpo perdido entre sus brazos en algún lugar entre la cama y su cuerpo. Jadeante y bien coordinada una danza, una que solo él y yo sabíamos bailar.
-Espero no sea la última vez que me hagas el amor vegeta- se detuvo en seco. Como si estuviese pensando algo.
-Te dije que yo no hago el amor Bulma, yo cojo- y ahí estaba de nuevo ese insensible vegeta.
-Ya deja de decir tonterías que nuestro hijo no es más que derroche de amor, la prueba más grande de que hay algo más que sexo vegeta, ahora si no te molesta y como quieras llamarle tenemos que aprovechar el tiempo antes de que mi madre regrese y me tenga que … a! Vegeta! No seas agresivo- me lastimo uno de mis pechos al morder con brusquedad dejándome nuevamente con la piel erizada.
-Gritas mucho mujer!- y así pasamos el resto de la tarde.
Tuve que obligarle a que me confesara que hacía todas esas horas cuando se iba y me dejaba.
Al parecer encontró un empleo como de "mensajero" para uno de los miembros del parlamento. La información que manejaba solía ser muy confidencial y era por eso que evitaba que alguien más me viera con él, para si algo llegaba a pasar no se fueran sobre mí para chantajearle. No le fue difícil deshacerse del luego de enterarse que Gero estaba en la capital del oeste. También descubrió que Cell había cambiado su residencia a la capital del norte y había logrado posicionarse como socio de la CC, cosa que mi madre no se atrevió a decirme, tenía que sacarle mucha información cuando tuviese oportunidad.
Las manchas de labial, aunque me costara trabajo creerlo y me hirviera la sangre de solo pensarlo y de nuevo fuera motivo de pelea y una buena cogida de reconciliación se debían a la secretaria Maron que por alguna razón no quiso describirme, según el solo fueron unos cuantos encuentros que no pasaron de un "fingido" y "superficial" beso.
No quiso decirme de los planes que ya había plasmado en su mente puesto que debía ajustarlos de nuevo ya que cambiaríamos de residencia. De ahí antes de levantarnos de la cama, después del último suspiro de liberación de fluidos por parte de ambos el acuerdo fue que luego de los nueve meses se comunicaría conmigo y cuando tuviera edad para encargar a mi futuro bebe niña o niño lo que fuese a mi madre regresaría con él para actuar juntos y regresar por nuestro hijo o hija y alejarnos de todo lo que alguna vez nos lastimo. Sellamos el pacto de la mejor manera, fue el beso más tierno que jamás habíamos compartido. Era una promesa sobre un juramento.
En el camino de regreso a la capital del norte mi mente no dejaba de dar vueltas. El silencio total de la Lincoln color blanco de lujo no tensó la situación. Yamcha solo observaba el retrovisor de vez en cuando. Detrás de nosotros otras cuatro camionetas y por delante un cuarteto mas. Estábamos bien respaldados… o más bien mi madre… aunque no quisiera pensar que la seguridad fuera más para el traidor de Yamcha. Solo pensaba en Vegeta. Desde que le conocí había sentido cierta atracción hacia él, pero no me había dado cuenta. Siempre me llamó la atención su masculina y dominante figura, pero nunca le vi con otros ojos y justo ahora llevaba en mi vientre un hijo de él. La emoción de ser madre y el nerviosismo recorrían a una velocidad impresionante en mi cuerpo que me antojaba abrazarme a mí misma, no había pensado en eso. Ya no sería más aquella jovencita rebelde con sed de venganza. Ahora sería una madre que lucharía por el padre de su hijo que lamentaba no haber conocido antes. El había logrado borrar el sombrío recuerdo del siniestro con Zarbòn y Dodoria, que siendo los principales de todo ese lío ahora no me preocupaban en lo más mínimo. Po otra parte también sentía un halo tristeza por que no vería a vegeta luego de haber compartido intensas noches y charlas durante 61 noches, extrañaría sus besos, sus manos, su olor, esa voz ronca narrando alguna aventura extraña a él, sus peleas con Turles, las anécdotas que vivió con su madre, sin que ella supiera que el sabía que era su madre. Todo, todo lo iba a extrañar. Por él había descubierto el amor, probablemente no era la manera adecuada, no era precisamente el príncipe educado con un enorme castillo y modales con una familia legalmente reconocida que siempre soñé, el que vendría a pedir mi manos para esposarme y luego vivir juntos. Pero era un hombre que sabía amar, pese a su actitud tan reprimida y arrogante, tal cual como yo. Era un hombre fuerte, orgulloso digno de amar, no era como cualquiera que se lanzaba a tirar rosas para conquistar un corazón que luego sería estafado cuando descubriera tras de mí la gran fortuna que superaría mi belleza .
Quize borrar esos pensamientos de mi cabeza. Cuando llegamos a la entrada de la capital del norte le pedí a mama que no me llevara a la CC. Prometió no decir nada a mi padre, le cambiaria la conversación con tantos ducales y postres, o con alguna frase distractora que normalmente utilizaba para evadir conversaciones. Yamcha por su parte no sabía los motivos por los cuales yo estaba de regreso y preferimos no hablar para que no sospechara.
El tiempo pasaba tal cual lo había planeado. La única visita que recibía era de mi madre, de hecho pasaba todo el día conmigo, encerrada de nuevo en otro departamento. Si Cell o Freezer se enteraban de que no estaba buscando a Gero probablemente matarían a mi padre o peor aún a mi madre. Mi vientre cada vez se expandía más. No sabía si sería niña o niño, solo lo deje a la maravilla de las sorpresas. El médico que me revisaba era un buen amigo de mi madre que mi padre no conocía y le pedí no me revelara el secreto. Me alimentaba muy bien, realizaba uno que otro ejercicio para cuidar la cintura y que ayudara al buen desarrollo del bebe. El médico conocía que había ingerido en ocasiones fármacos y uno que otro narcótico que podría resultar nocivo para mí bebe, sin embargo su profesionalismo estaba plasmado sobre una placa que evidenciara su excelente trabajo y encontró la forma de drenar mi sangre y evitar alguna malformación.
Pasados los seis meses de embarazo el doctor me sugirió realizar un ultrasonido para conocer el estado físico del bebe, cuidando perfectamente que no se conociera el sexo del bebe.
Mama se empeñaba en que sería un varón, y que si así lo fuera se llamaría Trunks. No se porque pero me gustaba el nombre, pensaba llamarle vegeta si era niño y Bulma si era niña, pero mi madre se aferro a la idea así que decidí mejor esperar para poder tenerlo en mis brazos y así asignarle un nombre. Los resultados eran perfectos, tenía en perfectas condiciones su pequeño y delicado cuerpecito que en mi vientre parecía ser un enorme e inquieto bulto de carne y hueso con alma que probablemente lucharía artes marciales o sería una inquieta bailarina.
Mi cara llena de paño, mi cabello maltratado , mi piel reseca pero un brillo jamás visto en mis ojos. Pronto tendría a mi bebe en mis brazos y los labios de vegeta sobre los míos.
El timbre de la puerta de nuevo sonó, mi madre aún estaba conmigo así que nos asusto un poco que alguien llamara a la puerta.
-Hola! Diga ¿Quién es?, ¿Qué se le ofrece?-Mi madre con dulce tono pregunto
Nadie respondió. Mi madre confiada abrió la puerta y mi corazón comenzó a latir muy fuerte por la emoción…..
-u-u-
¿Quién llegaría?
Bien, un capitulo algo apresurado (por como transcurren las cosas) medio payaso pero en fin, ahí está. Trataré de avanzar lo más rápido que pueda porque tengo muchos fic en mente :D y muchos libros que leer, y tengo la escuela además de que el próximo año creo no podre escribir ya que empieza mi vida profesional (o al menos eso espero) bueno el punto es que me daré prisa. En verdad se me dificulta ser tan explícita como al principio porque tengo demasiadas presiones, cuando lo empecé estaba de vacaciones no creí que lo fuera alargar tanto, ya tengo pensado el final sin embargo le faltan muchos capítulos aùn. Espero que si les haya gustado y si no pues díganme para preparar ropa para después de los tomatazos u.u
Bien los reviews:
Souhatier: De hecho es Ingeniería en desarrollo territorial :D, no tengo que estudiar nada de mecánica, pero si es complicado, Gohan es lo de menos, veras yo se lo que te digo ten paciencia en el fic GXM lo sabrás todo, si no es que en un par de capi más :D saludos hermosa espero te haya gustado el capitulo, intente ser lo más explícita posible si no entiendes algo puedes preguntar con confianza saludos hermosa *.*
SaiyaLiina: me has hecho llorar, que bueno que te gusto lo que escribí pensando en lo que pensaría vegeta :D chance y me anime en un par de capítulos más a incluirlo en uno que otro párrafo, si a mí también me gusta mas romántico pero no se como que desde el principio quize darle ese toque grotesco a la historia saludos espero te haya gustado
JaspheReal: ¿respondí tu pregunta con el capitulo? Espero que si y te haya gustado saludos
PUEDEN DECIR SI NO LES GUSTO ALGO PODRÌA CAMBIARSELO no me convenció mucho la redacción siento que todo pasó demasiado rápido, bueno estoy abierta a sugerencias
saludos
