Los personajes no me pertenecen, son de Akira Toriyama. Solo los tomé prestados.
Detestaba ese olor, tanto como su presencia.
-Yamcha no entiendo que haces aquí-
Un completo farsante caminaba tan natural y haciendo señas sencillas a uno que otro sujeto uniformado.
-Es peligroso que estés sola aquí mi amor-
-Maldito bastardo- pensé.
Me tomo de la mano, apretó fuerte y aceleró el paso. Mikami detuvo su paso y obligó a Milk. Solo escuché un alego de la morena, quizá explicando que debía estar a mi lado.
-¿Quién es esa mujer?- pregunté a Yamcha
-eh?- respondió luego de ignorarme por unos minutos. Entramos a un ascensor y nuevamente pregunté
-¿Qué demonios se traen tu y esa mujer?, ¿Mikami?-Solté el agarre -¿por qué arruinas mis planes?- seleccionó el botón hacia el sótano.
-Bulma, no deberías preguntar tantas cosas, si quieres deshacerte de una vez de ese Saiyajin será mejor que cooperes, si yo fuera tu lo haría, luego de que te liberen podrás huir lejos con tu hijo- explico con semblante tranquilo.
-No sé de qué demonios hablas, claro está que tú estás inmiscuido en algo que no me favorece nada Yamcha, y donde sepa que tienes algo que ver con ellos a escondidas de mi padre te lo juro que yo misma me deshago de ti-
Crucé los brazos y descansé sobre las paredes del ascensor. Antes de que se detuviera Yamcha se lanzó sobre mí, juntó mis muñecas y con su mano libre tocaba mi cuerpo de manera agresiva. Debí sentir miedo, pero luego de todo lo que había vivido no podía sentir más que asco y vergüenza por ese traidor.
-será mejor que cooperes Briefs- susurró a mi oído. El ascensor se detuvo, me soltó y se acomodó la corbata.
Las puertas se abrieron. Yamcha no volvió a poner una mano sobre mí. Desde luego supo que yo estaba interesada en cooperar hasta llegar a conocer a ese tal Dr. Gero.
El lugar era frio y obscuro. Había cajas enormes de madera, algunas tenían el nombre de distintas ciudades en el mundo grabadas. Conforme avanzábamos el frio aumentaba, a su vez, una niebla escandalosa y humedad aparecían. Además, una luz que se alcanzaba a ver, pequeña, desde el ascensor, crecía e iluminaba más el espacio.
-Puedo yo sola con esto Yamcha, no te necesito-
-No estoy aquí por ti-
-¿No dijiste que….-
-Cállate!- me interrumpió- deja de creer que todos estamos para ti niñita, ya es hora que entiendas que cada persona en este mundo tiene sus propios intereses, y no estás incluida-
-Maldito bastardo-
Él solo rió. Avanzamos tanto en esa pequeña discusión que no le había dado cuenta de que habíamos llegado al origen de esa luz blanca. Había una especie de casa de campaña transparente y gigante. Dos sujetos resguardaban la entrada. Hicieron una seña, como especie de saludo a Yamcha y entregaron un extraño traje de plástico, como protección. Yo esperaba que entregaran uno para mí, sin embargo no recibí nada.
-Soy lo suficientemente fuerte como para necesitar una cosa de esas- pensé, y avancé.
Desde antes de llegar a ese extraño lugar, deduje que nos dirigíamos a un laboratorio, y efectivamente. El suelo no lograba distinguirlo pues una neblina lo cubría. No se veía maquinaria muy sofisticada, pero tampoco desaparecía la insignia de la empresa de mi padre. Además de la maquinaria, una especie de capsulas gigantes contenían pequeñas células, no distinguía muy bien que eran.
Nos detuvimos frente a otra puerta. Esta vez, Yamcha esperó unos minutos, como si reflexionara algo.
-¿Podemos continuar? ¿O estás esperando que otro gorila venga a abrirte?-
-Bulma- hizo una pausa y continuó- ¿Dime algo que jamás perdonarías?-
-¿No es una pregunta tonta para un momento así?-
-Antes de que me respondas, quiero que sepas que me hubiera gustado cumplir tu sueño de niña, me refiero a aquel de casarnos y formar una familia que trabajara para la corporación capsula, es solo que algunas veces por razones externas a nosotros, tenemos que cambiar los planes. Por muchas ganas que tengamos de hacerlo todo de la manera correcta el sistema no nos lo permite y tenemos que adaptarnos a él.-
-¿De qué estás hablando Yamcha?-
-Hablo de que si en mi hubiera estado el evitar todo esto lo hubiera hecho, sin embargo el Saiyajin con el que estás, me refiero al padre de tu hijo es mucho más fuerte y valiente que yo y si logran unirse podrán salir de este lío. Pero debes estar consciente que a lo que se enfrentan es mucho más grande que un par de androides, o todo un ejército. Lo que viene adelante es algo que quizá nunca perdones, pero quiero que seas fuerte y que pienses en el amor de tu padre, en que tienes un bebé que proteger y ahora tienes amigos que se la están jugando por ti, ellos no tienen carta en este juego y sin embargo están preparados para lo que venga-
-Yamcha, no sé de qué demonios estás hablando pero me estás exasperando, yo sé perfectamente de quienes son las personas que harían algo bueno por mí, tan bueno como lo que yo daría por ellos, ahora si me lo permites yo…-
-Bulma- nuevamente interrumpió- físicamente son fáciles de destruir, me refiero al ejercito de Freezer y Cell. Tú sabes más de esto que yo, y encontrarás la manera de deshacerte de todos en un solo golpe. Pero lo que verdaderamente puede destruirte no es precisamente una máquina. Es algo más grande por dos razones. Una de ellas es que no te lo esperas, y la segunda…- hizo una pausa y continuó- no soy nada para decirte. Solo espero que unas toda esa fuerza y valentía que ha formado desde que ese bastardo de Zarbón apareció y la utilices para lo que viene. Has vivido cosas muy fuertes y…
-Ya basta Yamcha!- grité. Esta vez yo lo interrumpí y la puerta se abrió. Un mayor-bot salió y entregó a Yamcha un maletín y agradeció a Yamcha por el servicio. Me dio la indicación de entrar y seguir al robot, me pidió que tuviera cuidado y estuviera atenta a lo que decía. Y que no olvidara lo que acababa de decirme. Me dio el más tierno y cálido abrazo que jamás había recibido de él ni de nadie más. Era un abrazo de despedida. Se dio la media vuelta y me dijo:
-Si mis preferencias sexuales no se inclinaran hacia mis semejantes, mi instinto protector, el de hombre habría evitado todo esto Bulma-
Y confesó lo inimaginable. El amor de mi infancia resulto ser gay, no me sorprendía ni me lastimaba, simplemente me desconcertaba el hecho de que él soportó el vivir en total discreción, sin poder liberarse de tremenda carga y vivir como le apeteciera.
Por otra parte yo no estaba asustada, al contrario, estaba tranquila y con más valor que nunca. Yamcha me había hecho recordar a mi amado padre, lo cual me recordó a mi madre. No odiaba a papá, lo amaba, aunque él fue quien provocó todo esto no dejaba de ser mi procreador, yo llevaba su sangre y no había tenido contacto con él, no podía saber si él estaba haciendo algo por liberarme de todo este hastío que no me permitía vivir como una persona normal, como una madre que pasea por el parque con su hijo o que va de compras al súper para cocinar a su amado.
Luego de que dejé de escuchar los pasos de Yamcha alejarse continué con mi camino. Las puertas se cerraron y entré a una especie de oficina. A diferencia de los laboratorios que acababa de pasar, el lugar era bastante elegante, la luz era tenue. La decoración me parecía algo familiar, pero con solo recordar que maquinaria de mi padre estaba siendo utilizada no podía sorprenderme.
-Bonito discurso de abogadito. Es una lástima que tenga que morir- una risita proveniente de una voz conocida. Una voz masculina y espeluznante.
-Cell….-
-Puedes tomar asiento, el doctor Gero está por llegar, fue a recibir a nuestra inversionista principal.-
No obedecí. Simplemente permanecí de pie, observando cada movimiento del asqueroso androide. No lograba entender como la sociedad había aceptado con tanta naturalidad esta especie de monstros.
-Con que tú eres la princesa del príncipe de los Saiyajin- otra risita. Esta no era nada familiar. Y apareció de entre las partes más obscuras de la habitación otra especie de androide. Este era blanco con una parte de su rostro y cuerpo de color morado. De menor tamaño que Cell y un porte elegante.
-Freezer?-
-Muy lista jovencita- respondió – muero por ver la cara de Vegeta cuando vea lo que hice contigo- burló
-No deberías de hacer planes Freezer, no depende de lo que tu digas si no lo que…-
La burla de Freezer tomo fuerza haciendo a Cell callar. En ese momento un anciano de rostro familiar entró. Hizo una seña a los androides, Cell me tomó de los brazos por la fuerza y me lanzó hacia una silla que Freezer tenía preparada para mí.
-Jovencita lo que estás a punto de ver probablemente te cause grandes impresiones, por tu seguridad no quiero que abandones esa silla. Si intentas hacerlo Cell se encargará de absorberte como lo ha hecho anteriormente.-
Luego de no poder decir nada la puerta nuevamente se abrió. El sonido de un par de tacones acercarse llamaron mi atención. Pero al ver el rostro sobre el cuerpo que portaba ese par de zapatillas, hizo que mi mundo se derrumbara, y entonces todas las palabras que Yamcha me había dado antes de despedirse tomaban sentido….
_Mientras tanto_
Mikami conocía el plan de los androides, tanto como Yamcha. Cuando volvió a ver a Yamcha luego de que llevara a Bulma con Gero, desde lejos hizo una seña, como de despedida y ella lo entendió. Milk desesperada caminaba de un lado a otro sin darse cuenta de la presencia de Yamcha
-No sé por qué te hice caso de abandonar a Bulma- exclamó exasperada la morena
-Debes confiar en mí, si Bulma quiere acabar con todo esto necesita cooperar lo más que pueda. Solo así tendrá de frente a esos androides y- fue interrumpida
-Si Vegeta se entera de lo que hicimos nos matará, a las dos!-
Mikami se sintió algo herida por el comentario de Milk. Sin embargo estaba consciente de que todo era real, ella jamás tendría una oportunidad con vegeta aunque Bulma muriera. Sin embargo estaba dispuesta a hacer un último intento.
Por otra parte, Gokú hacía lo posible por encontrarse con Freezer, para cumplir con lo planeado, sin embargo su rastreador no le daba ubicación ni mucho menos respondía a los llamados telefónicos. Exasperado, decidió buscar a Vegeta, después de todo ese día sería el último en el que Freezer viviera.
Vegeta y Turles por su parte, recorrían de manera cuidadosa todos y cada uno de los rincones visibles de un lugar que según Mikami, estaría Dr. Gero
-Vegeta, algo me dice que estamos en el lugar equivocado- dijo Turles fastidiado luego de dos horas de caminar sin sentido
-Eres un insecto ¿No ves que esa mujer es informante?- respondió un Vegeta inocente, cegado por la sed de venganza
-No me da buena espina vegeta, ¿Qué ganaría ella con todo esto? Además ¿Quién era ese sujeto que estaba con ella? Digo, no es que se vea peligroso pero, sinceramente N18 se ve indefensa a simple vista- explicó Turles
-Hmp- Vegeta tomó su celular y llamó a Gokú- insecto espero que respondas-
-Hola! Soy Gokú- respondía la contestadora, sin embargo un impaciente Saiyajin no se había percatado de eso
-Insecto! ¿Cómo puedo saber si estoy en el lugar correcto?-
-Puedes dejar tu mensaje después de…-
-Aghhh!- cabreado lanzó el móvil al suelo y de una pisada lo destruyó. Pero mientras vegeta hacía su berrinche Turles ya había sido descubierto por algún empleado de la bodega en la que se encontraban y entendió que todo el tiempo que estuvieron merodeando fue más que pérdida, pues el sujeto con el que habló no entendía absolutamente nada de lo que el Saiyajin preguntaba, y sin embargo pensó pedir apoyo a los guardias de seguridad pero se las arregló para que no escandalizara. El problema ahora era encontrar el lugar correcto.
-Ese maldito Kakaroto!-
-Vegeta Kakaroto no es el problema, yo diría que maldita la zorra que nos envió aquí-
-Ya te dije que Mikami es solo una…- intentó justificarla, por alguna razón
-Vegeta estamos en el lugar equivocado, esto es una bodega de electrodomésticos descompuestos, esa mujer nos traiciono!-
-Y Kakaroto no responde, esos dos son unos traidores- en ese momento el móvil de Turles anunciaba llamada entrante
-Diga- respondió
-Freezer está desaparecido, nadie lo ha visto en todo el día y en el rastreador no aparece, intenté comunicarme con Milk pero el pequeño amigo de Bulma dice que salieron, parece ser que con la mujer que los envió a esa bodega- Gokú hablaba un tanto agitado mientras recorría las calles en una sencilla motocicleta que había robado de algún local de comida rápida.
Luego de escuchar esto ambos Saiyajin salieron despavoridos sin rumbo alguno, aún con Gokú en llamada.
Acordaron verse en un punto medio para ambos mientras intentaban hacer contacto con N18, quien el rastreador de Gokú ni las llamadas de Turles respondía. Cuando los tres Saiyajin se encontraron…
-Aghhh maldito Kakaroto ¿cómo puedo confiar en un inútil como tú?- vegeta estaba dispuesto a golpear al gemelo de su amigo. Sin embargo Turles lo detuvo
-Vegeta no te desvíes, no fue él quien nos envió al lugar equivocado, lo importante es encontrar a Bulma y a Milk antes de que ellas den con Gero-
-Esa mujer obstinada terca y testaruda- sin buscar solución alguna el mayor renegaba
-Será mejor que pensemos en algo antes de que algo malo suceda- intentó controlar la situación Gokú
-Insecto ¿recuerdas algún lugar al cual hayas asistido con ese asqueroso afeminado de Freezer?- preguntó vegeta intentando "calmarse"
-A decir verdad, había pensado en eso desde el momento en el que no lo detectaba en mi rastreador- explicó Gokú
-¿Cómo funciona?- habló Turles- ¿puede ayudarnos a buscar a Bulma y a tu mujer?-
-Solo funciona con androides y humandroides- respondió
-No me interesa ese objeto insecto piensa!- Vegeta no podía esperar un minuto más
-Hay un lugar, pero esta retirado de aquí, lo mejor sería asegurarnos que ese es el lugar correcto porque perderíamos tiempo en llegar y además si no están ahí podríamos alejarnos más de ellas-
-No me importa insecto, perdemos más tiempo esperando de que la solución venga del cielo, cuando encuentre a esa mujer la asesinare!-
Imponente Turles robó un par de motocicletas a unos adolecentes que pasaban por ahí
-Será mejor que vayamos en esto, es más práctico- hizo una pausa mientras montaba- y por cierto vegeta, no te entiendo ¿quieres asesinarla pero antes la justificabas?-
-Hmp, no hablo de Mikami insecto- montó la suya- hablo de Bulma- y arrancó siguiendo a Gokú y Turles.
En el camino luego de recorrer media ciudad, en la carretera principal que los llevaría al lugar que Gokú había pensado, en un semáforo peatonal junto a los Saiyajin se detuvo un carro que de inmediato reconoció vegeta. Pero antes de que se acercara a amenazar al sujeto Daniel Ogro bajó la ventana del copiloto y grito:
-A las afueras de la ciudad siguiendo el camino de la serpiente, es una especie de complejo industrial, van por el camino correcto, intenten llegar caminando o incluso si pueden asaltar un camión que entrará cargado de armamento un par de kilómetros antes nadie notará su presencia. Procuren mantener la calma, Bulma debe estar ahora con Freezer y Cell y con…- y antes de que el joven pudiera continuar una especie de bomba destrozó en pedazos el automóvil dejándolo hecho cenizas y lanzando a los Saiyajin hasta el otro lado de la calle. No era un lugar muy transitado, sin embargo decidieron cambiar su modo de transporte puesto que lo que acababa de suceder indicaba que los androides de lo que estaba sucediendo.
Por la misma razón de el poco transito, caminaron… caminaron… y caminaron. Alarmados por qué un moderno y silencioso helicóptero había descendido unos 50mts de donde ellos estaban. Preparados para atacar, observaron una rubia sonriente y conocida
-No puedo creer que sean tan idiotas!- gritó 18- no pueden dejar de depender de una mujer para hacer las cosas bien idiotas-
Por otra parte, Milk no sabía lo que Mikami tenía preparado para ella. Luego de recibir una llamada, que por cierto la morena no logró escuchar nada, ya que la pelirroja se retiró para hablar en privado, se dirigieron dos o tres pisos arriba de donde habían dejado a Bulma. Entraron a varios cuartos vacios, uno que otro con cajas parecidas a las que llegaban y salían de abajo. En un descuido y luego de entrar y salir de varios lugares, Milk cayó desmayada a causa de un fuerte golpe en la cabeza cortesía de Mikami.
-Una menos- resopló la pelirroja. La ató de pies y manos, tapó su boca con un pedazo de blusa de la propia Milk y la dejó abandonada y bajo llave en un cuarto que quizá ni ella misma recordaría.- hablaba demasiado- resopló mientras acomodaba su vestido y peinaba sus cabellos para de nuevo bajar las escaleras.
Al llegar a la planta baja, nuevamente hizo una llamada- ese Daniel Ogro es un inútil-
-Será mejor que deje que alguien de nuestros androides la lleve al aeropuerto señorita, su servicios han dejado de ser requeridos, aquí tiene su pago- la pelirroja recibió un maletín parecido al que Yamcha llevaba.
-OH por kamisama! Esto es más de lo que acordamos- dijo sorprendida
-Decidimos aumentarle por que ha traído más de lo que necesitábamos, y no estábamos enterados de que realmente era parte importante para la operación- explico el mayor-bot.
Subió a un lujoso automóvil conducido por un atractivo humandroides y se dirigió al aeropuerto.
-18 ¿de verdad piensas que si entramos por los ductos de aire no seremos descubiertos?- preguntó un curioso Gokú
-Estoy segura, el metal de los ductos interferirá con el rastreador de los androides- aseguró la rubia
-por lo tanto tampoco servirá el de Kakaroto- resolvió vegeta
-Es la desventaja, pero no lo necesitamos. Es una lástima que ese sujeto muriera, no era más que un mensajero, estoy segura de que fue esa reportera de quinta- 18 fue calmada por un tierno beso de Turles. Admirado de la belleza, inteligencia y fortaleza de la rubia cada vez más convencido de que era lo mejor para él. Y dispuesto a intervenir lo mayor posible por liberarla de esos androides, dispuesto a dar su vida con tal propósito de brindarle la libertad de caminar por las calles sin temor a ser absorbida por Cell o eliminada por Freezer.
Mientras tanto en el pequeño departamento que compartían Bulma y los demás, un Krillin atado de manos, estresado por no poder controlar al pequeño Gohan y Trunks, intentaba alcanzar el teléfono y pedir ayuda. Un portazo se escuchó en algún lugar de la casa, seguido de incontables oficiales armados, y tras de ellos, mientras se buscaba proteger a los niños un conocido agente entró a la habitación.
-Identifícate! Quiero un reporte de todo lo que hay en la casa, lleven a los niños, deben ser atendidos por un médico- el agente Piccolo imponente clavaba la mirada en el calvo, quien después de ver que se trataba de agentes de la policía y de ver que los niños estarían en buenas manos, se permitió desmayar.
-Regresando a Bulma
No podía entender lo que estaba sucediendo. Quería que fuera una broma… no ella… no tú….
Fin
Fin del capítulo no se esponjen. Pues iniciando el año y actualizando. La verdad he querido actualizar desde hace mucho pero no he podido no tanto por la escuela, si no porque desde agosto pasado entré en una crisis emocional
"ME ENAMORE"
Y pues sufrí y llore y me puse a ejercitarme y a leer libros y a emborracharme y llorar y me olvide de mi tesoro "santo pecado". No puedo prometer actualizar pronto, pues mi adorada inspiración se vio turbada por ese bello sentimiento que luego se convirtió en dolor, aunque bueno la mayoría del tiempo fue dolor… perdón que les hable de esto, creo que todas hemos pasado por algo así y nos gusta hacerla de ped…o y desahogarnos. Jeje
Bien pues espero que les guste el capi a causa de mi enfermedad amorosa tendré que acortar la historia creo que el próximo será el casi final
Gracias por la espera y sus lindos comentarios
Les envío un cálido abrazo mis mejores deseos para todas este año que inicia y pues aplicando la de Kun Fu Panda
"El pasado ya no existe, el futuro es incierto, lo que hay es el presente y con eso tenemos para disfrutar"
Las quiero y espero recuperarme de esta etapa
Besos y abrazos
