La pieza final.
-Hija- una voz masculina, desgastada y temblorosa. Con un poco de esperanza y a la vez vergüenza.
No respondí. Me levanté a recibirlo. El guardia abrió la celda y entró. No logré formular palabra alguna. Esperaba que siguiera hablando pero solo se paro frente a mí. Un cálido abrazo que esperaba desde hacía tanto tiempo. Rompí en llanto.
-Llora hijita, llora todo lo que puedas.- él acarició mi espalda. Y una vez más la escena en la que nos consolábamos por la partida de mamá.
-Lo siento papá- en un susurro entrecortado, al escucharme se aferró más al abrazo.
-No fue tu culpa hija, tu madre nunca fue feliz con lo que tuvo- dijo en modo de consuelo, aunque había dolor en sus palabras.- tu madre fue muy inteligente, utilizó de manera inadecuada aquella frase que todo villano utiliza como última opción.
-Divide y vencerás- dijimos en una sola voz-
- ¿Que tan seguros están de que fue ella papá?-
-¿Te refieres al accidente?- preguntó para luego separarse de mí. Me tomo de la mano y me llevó a la cama individual en la que había intentado dormir- yo mismo me presenté a identificar el cuerpo. Traje algunas pertenencias de tu madre ya que con tanto saqueo en el sistema no quisieron arriesgarse a que modificara el ADN registrado. Compararon su PH con lo que rescataron de sus artículos personales- acarició mi cabello.- hija no sé si pueda recuperar tu confianza-
Incluso antes de que yo lo pensara él ya lo había intuido. Era lógico que no podía confiar en nadie, sin embargo yo sería una buena persona, que se abriría a segundas oportunidades, claro no tan fácil.
-Papá me alegra que estés aquí. Lamento mucho todo, sé que todos tenemos una parte de responsabilidad, yo también te di la espalda, nunca debí haberme ido de casa...-
-pero si no lo hubieras hecho no tendrías a Trunks- una tierna sonrisa, una muy sincera.
-Por esa misma razón decidí dejar morir en paz a mamá. Si ella no hubiera hecho todo esto yo jamás habría conocido a vegeta y mucho menos a mi bebe-
-Por lo que dices y por lo poco que logré saber de las atrocidades que hizo tu madre no creo que tu felicidad la deje descansar en paz-
-Si te refieres a que quería verme sufrir, lamento no poder darle ese gusto. Si ella nunca quiso serlo fue problema de ella, cada quien debe hacerse responsable de su sufrimiento. Hacernos expectativas de las demás personas es condenarnos al fracaso, si ella hubiera aceptado su realidad…-
-No continúes hija, lo importante ahora es que luches por rescatar un poco de lo que te queda. Sé que este viejo ya no puede hacer mucho por ti, has demostrado ser lo suficientemente fuerte y valiente para arreglártelas sola. Sé que si te ofrezco mi ayuda para salir de aquí…-
-No la aceptaré- terminé su frase.
-Aún así, te confirmo que pase lo que pase, sé que saldrás libre, y cuando ese momento llegue, si tu lo deseas, y por el amor a la ciencia podrás retomar tu lugar como única heredera de la CC. Si los inversionistas deciden retirarse por el escándalo no me importará perderlos, sé que cuentas con el coraje suficiente para hacerlo todo bien- se puso de pie.
-Por el amor a la ciencia tomaré mi lugar papá-
-Si hay algo más en lo que pueda ayudarte yo…-
-Tomaré mi lugar siempre y cuando Vegeta esté conmigo. Si él no está a mi lado entonces la corporación tendrá que buscar una nueva heredera- repliqué con firmeza.
Él caminó hacia la salida. No se giró para verme, solamente se despidió con un sencillo "hasta luego".
-¡Guardia!- al ver que la figura de mi padre se alejaba hice algo que debí haber hecho desde la salida del primer juicio. -Necesito noticias sobre Vegeta-
Antes del que el guardia respondiera mí ahora abogado apareció.
-Nada que tu príncipe no pueda manejar- bufó
-Quiero verlo ahora- exigí
-No estás en condiciones de exigir nada. Los Saiyajin únicamente tienen derecho a una llamada, o una visita y él ya habló-
-¿Te refieres a que ya eligió?... ¿Vienes por mi?...- mi intuición me decía que no era yo pero nada perdía con intentar.
-Me refiero a que dejes de preguntar por él y confórmate con saber que está bien- un halo de tristeza rodeó mi corazón.
-¿Puedo saber quién es?-
Él negó con la cabeza.
-Bulma necesito que dejes a un lado el asunto de Vegeta. La única manera en la que podrás verlo será luego de que te den tu libertad, en un par de días.-
-te refieres a que comprobaron que todo lo que hice fue porque estaba bajo las ordenes de Cell?- -Me refiero a que te liberaremos pero no podrás salir de Namekuseí hasta que esos androides estén desactivados-
-De acuerdo, entonces podré asistir a las audiencias de los Saiyajin?-
-En efecto-
-A propósito de monos- me coloqué con las manos en la cintura e inclinada hacia el rostro de Piccolo- ¿Qué demonios pasa con Gokú?- Piccolo palideció, pareciera como si estuviese evitando ese tema.
-Será mejor que él te lo explique. En un par de horas le pediré que venga personalmente y te aclare todo, solo quiero que me aclares una cosa-
-cambias los papeles ah?-
-¿A qué te referías en el juicio con "delitos mayores"?... ¿no estarás hablando que asesinaste a alguien?-
Mi mente dijo dos,
-Por supuesto que no- mi boca lo negó. No sabía que tanto podría soportar esa mentira.
-deberás decirme todo Bulma, incluso si cometiste algo, que encontraré la manera de demostrar que estabas bajo las ordenes de Cell, y todo en contra de tu voluntad…. Al menos eso espero-
No respondí nada. Dejé mi mirada fija para ocultar la realidad. Había visto muchas películas en las que los mentirosos se delatan cuando dirigen su mirada hacia cualquier punto. Piccolo quedó conforme con mi silencio y se retiró.
Al menos ya sabía que él estaba bien. Ahora esperar a ese cabezota y que me explicara todo lo que sabía.
Me recosté nuevamente, estaba muy cansada pero no podía conciliar el sueño. Sería mi segunda noche sin dormir.
-Bulma- una voz conocida, esa que estaba esperando desde que salió Piccolo de la celda.
-A ti te quería ver ¿Qué demonios te pasa?- de un movimiento llegué a la entrada, coloqué mis manos en mi cintura.
El por su parte hizo una seña al guardia y éste se retiró. Al cerciorarse de que estábamos solos, se colocó a escasos centímetros de mí, esbozó una sonrisa ladina, una que ya había visto en él. Cerró la reja, me tomó de la cintura y plantó un beso en la boca al principio forzado. Una parte de mí quería abofetearlo, pero la otra no podía abandonar el beso. Él fue quien lo finalizó.
-toma asiento Bulma- un Gokú autoritario, con un aura de misterio. Estaba realmente interesada en lo que me iba a decir y algo aturdida por el beso que ni siquiera respingué. Solamente obedecí y lo observé con atención.
-Bien, pues mi madre, luego de huir conmigo y abandonar a Turles y a mi padre tuvo un accidente. Fuimos auxiliados por los Namekianos, nos sacaron del auto y nos llevaron de incognito a la base sudamericana. Tuvieron que someterla a una operación de la cual no sobrevivió y ellos me criaron. Cuando cumplí los 16 años le pedí a Piccolo que le dejara elegir mi camino, a decir verdad me apasionan las artes marciales. Ellos mismos me financiaron el gimnasio ¿lo recuerdas?-
-Entonces era mentira lo de tu abuelo Gohan- el entristeció.
-No- hizo una pausa, paseó su mano sobre su cabeza queriendo encontrar la manera de hablar. La encontró- bueno, en parte. Verás, el viejo Gohan era mi maestro cuando era niño. El fue mi primer maestro, lo llamé abuelo luego él decidió abandonar la base para irse a vivir cerca de la montaña paoz, donde conoció a Roshi. Cuando decidí tomar mi camino, él fue quien me acogió y terminó de entrenarme, junto al maestro Roshi-
-Ahora entiendo, ¿cómo fue que terminaste en todo esto si ya no estabas con los namekianos?-
-Piccolo me pidió que realizara una misión especial. Al parecer él sabía que todo esto me llevaría a encontrarme con mi padre, sospecho que mi madre le habló de la situación antes de morir-
-¿Y ya viste y hablaste con tu padre?-
-Lo he visto Bulma. Mañana será un solo juicio para los Saiyajin se lo llevarán a una prisión diferente, a todos. Deberán pagar por lo que hicieron, ellos si fue a conciencia sin amenaza-
Suspiré.
-No hace falta que te diga qué pasará con….-
-Lo sé, ya me lo dijo Piccolo- Derrotada me recosté de lado. Cerré mis ojos y sentí mis pulmones queriendo salir por la boca.
Él se acercó e hincó.
-Si hay algo que pueda hacer para que te sientas mejor-
-Si hay algo que pudiera hacer para evitarlo Gokú- rompí en llanto. Él colocó su frente sobre mi cabeza, beso mi frente y pasó su mano desde mi hombro descendiendo sobre la cintura hasta la cadera y regresó con la misma velocidad, lenta y suave hacia arriba.
-Ya hiciste lo que te correspondía Bulma. Soportaste todo ese dolor, luchaste como una guerrera, eres una mujer muy fuerte y tu recompensa será una larga vida al lado de Trunks. No sé si perdones a tu padre o recuperes la confianza, pero sé que Trunks te dará todo ese oxigeno que te falta.-
-Y lo dices tú que eres padre- sonreí, me incliné un poco abrazándolo del cuello.
-Y lo digo yo que aunque no ame a Milk, me dio la oportunidad de una familia, de darle a Gohan los momentos que yo no tuve con mi padre, además de reconfortar un poco las heridas de ella. Solamente quien sufre sabe como consolar y eso es lo que hacemos juntos- me sorprendió su declaración. Se aferró más a nuestro abrazo y nuevamente me besó. En ese beso, mi amigo, ese hombre que me hizo suya e hice mío, al que yo amaba como un hermano y que sin embargo estaba dispuesta a compartir cama me confesaba sus verdaderos sentimientos hacia mí. El amor era correspondido, pero de manera diferente.
-A que te refieres con que no amas a Milk?- aproveché ese momento que nos dimos para respirar.
-Yo te amo Bulma, estoy consciente de tu amor por vegeta, eso puedo sentirlo y me alegra porque él te corresponde, a su manera pero lo hace- me miró fijamente a los ojos y continuó- yo te amo pero sé que tu amor hacia mí es mas fraternal y por eso no pienso obligarte ni comprometerte a nada. Te podría decir que estoy feliz de que seas ese dulce que probé y que jamás volveré a tener, porque la vida nos coloca con su cada cual, y tengo lo que necesitaba. Una linda mujer que me necesita, y no lo sé si su amor sea real hacia mí, pero es una buena persona y ama a mi hijo.
-Milk te ama Gokú, y no sé qué decirte, la verdad es que esto me sorprende mucho, es algo que no me esperaba- sonreí- gracias por todo y no quiero salir de aquí sabiendo que jamás te volveré a ver-
-Ten por seguro que llegaremos a viejos, juntos Bulma-un nuevo beso, este sería el último para pactar esa amistad. Yo estaba prohibida como mujer, y él como un hombre maduro lo entendía. No era tanto porque yo amara a Vegeta si no por que respetaba a Milk y amaba a Gohan.
Se puso de pie nuevamente. Extendió su mano en señal de que lo imitara. Nuevamente me abrazó y nos dimos la mano.
-Seguro encontrarás una manera inteligente y correcta de salir de aquí Bulma. Solamente tienes que poner las cartas sobre la mesa y reflexionar en todo lo que hiciste para que las cosas salieran bien, ellos alguna pieza tuvieron que descuidar y esa será la pieza que te permita tu libertad, y tal vez algo más-
-Espero que todo salga bien Gokú, gracias por venir y aclararlo todo. Por lo que entiendo eres un Nameku-Saiyajin- ambos reímos divertidos- espero encontrar algo como dices- guardé silencio.
Solo acarició mi mejilla y salió. Al cerrar la reja nuevamente apareció el oficia
-Muy a tiempo Gokú-
Gokú solo hizo una seña de despedida con el rostro al oficial y desapareció.
-¡Oye tu!- me dirigí al oficial- ¿Ya no tendré más visitas por hoy?-
-Me temo que no Bulma-
Me senté sobre la cama nuevamente. Tenía que procesar bien todo lo que me había dicho Gokú, al parecer más que venir a darme un discurso sobre el amor muy aparte de el por qué estaba metido , él vino a darme una pista y yo debía encontrarla.
Supongo que estuve pensando más de dos horas, con los ojos cerrados y reviviendo cada escena a detalle. Una de esas escenas tenía la respuesta.
-Oficial necesito ver a alguien- grité desesperada. Éste, se encontraba jugando con un cubo de rubio- rápido necesito hacer una llamada.
-No está permitido señorita Bulma, ya se lo había dicho ¿se encuentra bien?-
-Exijo hablar con alguien, de lo contrario no respiraré-crucé mis piernas y en berrinche me senté sobre el piso. Tomé aire y aguanté la respiración. El hombre solamente se quedó viendo, sentía que mis pulmones reventarían pero debía aguantar un poco más. Cuando éste salió de su trance de incredulidad…
-Está bien señorita, se va a desmayar ahora mismo llamo a quien usted pida-
De manera relajada para que no notara mi desesperación le di el nombre. Tuve que esperar un par de horas y éste se presentó.
-Te habías tardado pequeño enano- el oficial abría la celda
-Cinco minutos- dijo exigente
-Serán solo tres, si nos dejas a solas- buena negociante después de todo
-de acuerdo- el oficial abandonó la celda, sabía que si alguien se daba cuenta de la visita su puesto estaba en riesgo porque estaría saltándose las normas internas.
-Bulma pero que pasa, tuve que dejar a Trunks con Milk ¿te encuentras bien?-
-Krillin encontré la manera de deslindar de responsabilidades a Vegeta y el resto de los Saiyajin-
-Bulma por que no solo buscas salvarte tú, deja que ese delincuente pague…-
-No Krillin, no lo entiendes, Lunch ama al padre de Vegeta, ella no espera verlo preso, Bardock es padre de Gokú y además beneficiaría a Turles y a 18 y a papá-
-Y a Yamcha y la pelirroja supongo- interrumpió cansado
-De esos me encargo yo, lo importante es que nos aseguremos de atrapar a esos androides, y yo tengo la manera-
-¿A qué te refieres?- preguntó sorprendido.
-Necesito que vayas a la mansión de los Saiyajin, supongo que está en investigación así que tienes que ser precavido- bajé la voz, el se mostró un poco asustado- no debes preocuparte por nada. En la planta alta, a mano izquierda si te colocas al frente de la puerta principal, en la última puerta a la derecha encontrarás mi habitación durante mi estadía en la mansión, deberás buscar una carpeta, tal vez está bajo el colchón o bajo la cama. Debajo de esta hay una laptop, debes sacarla de ahí-
-¿Quieres que entre a la casa de esos monos y robe?- dijo asustado- oye Bulma por qué mejor no le explicas a Piccolo…-
-No quiero explicarle nada, quiero que nadie se entere de esto amigo, tendrás una buena recompensa cuando salga de aquí y recupere la CC-
-Si es que tu plan funciona Bulma- respondió vencido.
-¿Y qué pretendes que haga con todo eso Bulma?-
-Quiero que traigas a los androides aquí-
-Oye espera yo no sé cómo…-
-Se terminó el tiempo, cambiaré de turno y el otro oficial está por llegar, ya no puedo consentirla más señorita-
-No se preocupe oficial, él ya se iba- cerré un ojo para cerrar el complot.
-Bb..ul-
-Que tengas suerte amigo- sonreí. Él estaba evidentemente nervioso, le oficial me miró desconfiado
-¿No puedo tener privacidad con mi amante?-
-Pero solo fueron tres…- respondió enrojecido
-No es tu asunto, él está pequeño y no da para más, pero está a la altura- cerré un ojo- espero que nadie, menos Vegeta se entere de esto o nos matará a los tres ¿entendido?- el oficial asintió espantado. Afortunadamente Krillin no había escuchado nada, me habría dado mucha vergüenza.
La luz de la luna llegó y la cena también. El nuevo oficial estaba en la misma silla sin apartar su visa de mí. Mi nuevo plan me había hecho recuperar la confianza y el apetito. No dudaba de Krillin. Su estatura y relación con el cuerpo Namekuseí le abrirían el paso para ingresar sin problema alguno o si tuviese que entrar por alguna rendija.
-¿Tengo monos en la cara?- disimule mi felicidad con un poco de mal humor
-A mi no me convences Briefs- esbozó una sonrisa bajando su rostro y cerrando los ojos.
-No se trata de convencerte a ti idiota, es al Juez, no olvides tu lugar- extrañaba discutir como niña malcriada. La original Bulma Briefs estaba regresando.
Por fin después de dos días logré comer. La cena me había caído muy bien, tenía mucho sueño pero no dormiría por pensar en cómo sería ver a esos androides frente al juez declarándose culpables de todo y deslindando a todos de toda responsabilidad.
A primera hora del día siguiente Piccolo entró a la celda por mí. Yo había logrado descansar un par de horas.
-Bulma podrás asistir al juicio de los Saiyajin-
-¿Qué?- la primera buena noticia. Vería a mi amado Vegeta.
-La falta de baño te atrofió los oídos-
-Muy gracioso Piccolo ¿me llevarás a las regaderas?-
-No, te dije que directamente al juicio-
"De igual forma vegeta me ha visto peor" pensé.
Salí con una sonrisa triunfante. Vería los rostros de esos Saiyajin cuando los androides, sobretodo Freezer se declarara culpable liberándolos de todo. El padre de Vegeta tendría que agradecérmelo y pedirme disculpas, así como su madre.
Al entrar a la sala, mi sorpresa fue que entré en el lugar de espectadores, estaban un grupo de jovencitas, entre ellas Milk, Lunch y Mikami.
Piccolo me indicó mi lugar y se sentó a mi lado. De pronto y por la misma puerta que había entrado yo el día anterior, escoltados por una cantidad exagerada de oficiales armados entraron por cada Saiyajin 2. Bardock, Napa, Mi Vegeta y finalmente Vegeta padre. Tal vez era por el orden de inocencia.
El juicio comenzó. Yo no lograba prestar atención. El ver a vegeta nuevamente con ese overol azul, encadenado e indefenso con ese semblante sumiso y arrogante encendían mi cuerpo de una manera impresionante. Sentía mis mejillas arder y es que lo único que quería era aventar todo y lanzarme a sus brazos para consolar el dolor de esa bala que el estúpido y cobarde de Yamcha le disparó. Quería que corriera a cualquier celda conmigo, me despojara de todo y me recordara que era suyo y que él era mío. Pero no podía, porque nos habíamos portado mal y era hora de afrontarlo.
El por su parte no me miraba. No sé si él sabía si yo estaba o no. El juez solo hablaba, uno que otro Saiyajin, pero vegeta nada. Cuando llegó el momento de hablar sobre su situación se limitó a escuchar.
Se hablaba de que Bardock solamente enviaba pedidos a Freezer bajo las ordenes de éste y el señor Vegeta. Además de que uno que otro tiroteo entre pandillas claro. Napa, el fiel sirviente de Vegeta padre afirmó haber participado en todo al igual que el señor. Solamente esperaba que sus declaraciones aceptándose culpables no fueran problema para mi plan.
En ese momento, Nill entró agitado a la sala.
-Señoría-
-¿Qué pasa Nill?- preguntó un poco alterado, precisamente por la reacción del oficial, quien se acercó y en secreto explicaba algo.
-Bien, tuvimos un inconveniente, se renovará la sesión unas horas más tarde de ser posible, por lo pronto pediré que se tomen las declaraciones de las jovencitas por separado. Se hará un consenso y se explicarán los delitos por los que se les acusa así como su sentencia-
El golpe de la justicia, desconcierto por parte de las jovencitas así como de los oficiales y sobretodo de los Saiyajin.
-Aghhh estoy arto ¿quiere decirme a donde jodidos me va a mandar de una buena vez?- por fin mi Saiyajin demostró su presencia.
-Vegeta no comas ansias, debes mantener la calma al igual que el resto- el juez salió apresurado y detrás de él los Saiyajin con el escuadrón de oficiales.
A mí me regresaron a mi celda.
-Piccolo tienes que decirme qué está pasando- en un momento temí por Krillin. Si algo le pasaba no me lo perdonaría, él estaba seguro y yo lo envié al peligro.
-Bulma por la tarde tendrás tu libertad, como te dije no saldrás de aquí. Se comprobó que tu habías sido solo una víctima de todos empezando por tu madre. Pero debes esperar a que sea oficial, al igual que Mikami. Yamcha tendrá un par de años por intento de homicidio, aunque se acordó que actuó en defensa.- ese sería el veredicto y Piccolo ya me lo estaba dando.
Horas más tarde Krillin llegó.
-Bulma- hablaba agitado. El oficial que se encontraba sobre mi cuidado, con un ligero sonrojo abrió la celda. No se tenía permitido que ingresara nadie con ningún objeto, pero luego de lo que había escuchado anoche solo accedió y desapareció dejándonos solos.
-Bulma no pude hacer nada, en el momento que estaba por escapar con la carpeta y la computadora Freezer y Cell arribaron y hubo tiroteos entre oficiales y androides. Esta vez eran ellos trabajando juntos, sin Saiyajin ¿puedes creerlo?- una punzada en el pecho me hizo sentir un poco mal por mi amigo
-Lo lamento Krillin yo…- pensaba disculparme
-Bulma no te preocupes, alcancé a sacar lo que me pediste, y una parte de los nameku que se encontraban de vigía a quinientos metros lograron auxiliarme, yo solo les expliqué que me encontraba dibujando, afortunadamente llevaba una carpeta para dibujo, para disimular lo que me habías pedido- extendió sus manos entregándome todo- aquí está Bulma, lo logré- el calvo soltó una carcajada como si se liberara de algo.
-Oh por kami!- lo abracé y reí con él. Al separarme noté su sonrojo.
-Bulma no entiendo que quieres que haga y por eso decidí traerla, yo no soy muy bueno con la tecnología-
-Debes llevártelo e intentarlo pero ya que por la tarde darán la sentencia de Vegeta y los demás. El veredicto de mi juicio ya está dado, al parecer daremos servicio social solamente por unos años pero eso es insignificante, y lo demás ya te enterarás-
-Bulma no sé hacerlo yo…- habló tembloroso.
-Yo podría ayudarlos- una voz masculina muy familiar
-¡Papá!- me sorprendió, esperaba que no hubiese escuchado nada
-Venía por ti hija pero parece ser que necesitas ayuda de afuera- sonrió.
-Papá no es lo que piensas, estas cosas son de Krillin- no me sentía que debía confiar.
-Hija déjame reparar un poco del daño que hizo tu mamá-
Krillin me miró. Su mirada me expresaba que él no podía hacerlo, se sentía inseguro e incapaz de hacerlo en unas cuantas horas, además ya lo había expuesto lo suficiente y mi única alternativa era el Dr. Briefs.
-Papá quiero que sepas que si algo sale mal, es decir si me traicionas….-
-Si algo no sale como lo planeaste dirás que yo lo hice, fue mi idea y de nadie más. Ya no me importará si no tengo mi libertad, porque estaría sin ti hija-
Un silencio de un par de minutos.
-Necesito que accedas a un software que viene dentro de unos pequeños chips pegados a unas hojas dentro de estas carpetas. Mi computadora tiene los complementos para que puedas modificar a los androides por medio de esos chips- expliqué
-¿De dónde tomaste esto hija?-
-Cuando reconfiguré a 18 para que Cell no la siguiera, y a la vez que diseñé el armamento para el nuevo ejército de androides me encargué de violar el sistema de Cell, ¿sabes? Él no es muy listo-
-Pero tú sí hija, creo que ya lo entiendo y no te preocupes. Si esos androides están construidos con las técnicas del Dr. Maki Gero no será complicado para mí-
-Papá confío en ti y lo necesito ya-
Él asintió y se retiró. Krillin conversó un poco conmigo sobre Trunks y se fue.
De nuevo estaba sola con ese oficial.
-Señorita Bulma….- él rompió el silencio.
-Uh?-
-Conozco mucha gente que la odia allá afuera- dijo apenado
-Ya lo creo- respondí despreocupada.
-Pero conozco mucha más gente que desea que salga libre, porque esperan que continúe el legado de la señora Bunny- Ese comentario me hizo pensar en las acciones de mi madre.
Nadie allá afuera se enteraría de lo sucedido, es cierto que probablemente debía dar una conferencia de prensa, pero eso no significaba que debía denigrar el nombre de mamá. Después de todo y como lo expresaba el oficial, ella había sido la principal promotora de el desarrollo humanitario en la capital del sur, este y oeste. Ella había ayudado escuelas de bajos recursos, había fundado estancias para animales callejeros así como para indigentes. El ver una persona durmiendo en la calle era motivo de trabajo para ella.
-Los trabajos de mi madre serán inmortalizados, ella ayudó mucho y estoy dispuesta a encontrar a alguien con la misma nobleza- dije nostálgica. Mamá rendiría cuentas a Dios y en la tierra sería alabada.
-Se lo agradezco, yo también fui huérfano, y su madre me ayudó a formarme- sonrió agradecido.
Ahora solo me quedaba esperar y esperar.
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Gracias por leer, Vianka gracias por el rw
