Decisiones
Descargo de responsabilidad: No soy dueño de Naruto
Capitulo 2
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Al principio distinguió una sola persona, pero al acercarse vio los cabellos rubios y rosados de sus antiguos colegas. El cuerpo de Sakura estaba envuelto en los brazos del poseedor del jinchuriki, que la abrazaba como si no hubiese un mañana, a ella parecía no importarle la cercanía.
Pero Naruto fue el primero en notarlo, aparto ligeramente la cabeza a un lado y sus ojos se entrecerraron al encontrarse con los suyos, duros y mas fríos que de costumbre. Se incorporo sin soltar la cintura de la pelirrosa, levantándola con él y con delicadeza la sitúo detrás de él tapándola casi por completo.
-¿Que estas?
-Sasuke-la corto el rubio, dirigiendo su atención al pelinegro.
Sakura no pudo evitar dejar traslucir su tristeza, ¿Es que esos dos siempre se enfrentarían? ¿Hasta cuando podían aguantar sin matarse? Peor aun, ¿Cuando ella seria de ayuda? Apretó fuertemente sus puños y se mordió el labio, tanto trabajo, tanto entrenamiento y superación…simplemente no era justo.
-Hmp…tenemos que hablar- señalo el Uchiha-Naruto dio unos pasos cautelosamente en su dirección y se detuvo a unos metros. Sakura suspiro sonoramente y se coloco justo al lado del rubio, mandándole una mordaz mirada acompañada de una mueca ¿Tanta necesidad de ser el macho alfa? Sasuke arqueo una ceja.
-¿Qué haces Sakura-chan?-pregunto Naruto tratando de mantenerse tranquilo. No iba a permitir que la pelirrosa se metiera en su pelea con el pelinegro. Él había jurado llevarlo a su aldea y hasta no cumplir con su promesa no pararía de intentar. Pero sobre todo, no permitiría que Sasuke la lastimara una vez más. Sabia de sobremanera que ella era una mujer fuerte, decidida y capaz de lo que sea que se proponga, ya que lo demostró infinidad de veces en sus entrenamientos con la Hokage. Pero alrededor del Uchiha, perdía esas cualidades y solo quedaba la frágil Sakura de doce años.
Sai apareció al otro lado del rubio, la pelirrosa lo miro sorprendida, pero la enterneció, el chico nunca mostraba nada por eso mismo tenia tantas dificultadas para hacer amigos, pero confiaba en que su amistad era profundamente valiosa.
-Tranquilo pene-pequeño, la fea y yo te ayudaremos-aseguro con una sonrisa no tan falsa.
El Uchiha reprimió una carcajada seca, ese reemplazo había copiado hasta su rivalidad con el jinchuriki. Eso, o el estupido de Naruto era insoportable para cualquiera. En otras circunstancias hubiese elogiado el sobrenombre ¿pene pequeño? Por dios, solo con ver la cara del rubio lo hacia regocijarse internamente. Sakura "la fea" no se quedaba atrás, sus puños se apretaron a ambos lados de su cadera al tiempo que noto una variación en su chakra.
-Sai-baka! Te voy a meter un rasengan por el culo ¡dattebayo!-y con su escandaloso grito se abalanzo hacia el pelinegro que solo se limito a esquivar golpes.
Sakura rodó los ojos comenzando a cargar chakra en sus puños, pero Sasuke, que no se consideraba un ser paciente fue el primero en reaccionar, casi imperceptible ante sus ojos, desenvaino a Kusanagi y dirigió su filo hacia el moreno y el rubio.
Sakura cayó en cuenta del filo de su katana. Amenazador y peligroso "casi tanto como su mirada" pensó con amargura.
-Es suficiente-amenazo con la voz fuerte y segura, Sakura tembló inconscientemente ante el tono. ¿Cómo era posible que después de tanto tiempo consiguiera hacerla reaccionar de esa forma? Sus dientes se apretaron en frustración y se reprimió mentalmente.
Este Sasuke no es su compañero de equipo y punto.
Naruto enseguida reacciono y con un kunai listo en la mano adopto una postura defensiva, no sin darle una sonrisa juguetona al Uchiha. Sai volvió a su mascara fría de siempre y desenrollo su pergamino comenzando a garabatear sus bestias.
-No es necesario sai-baka, Sasuke siempre fue un culo malhumorado.-lo detuvo el rubio con un gesto de manos. La pelirrosa mentiría si dijera que no estaba nerviosa, diablos, claro que lo estaba. Esa situación paso por su cabeza en mil oportunidades y de muchas maneras distintas, pero al final nunca la imagino de esa forma y no sabia si era bueno o malo. Se obligo a relajar los hombros y no notarse tan tensa, lo ultimo que quería era que Sasuke lo notara.
-Hn.
El poseedor del sharingan guardo su katana sin despegar los ojos del rubio. Naruto entendió de inmediato lo que quería decirle "necesito hablar a solas perdedor" claro que nunca lo diría, ya que un Uchiha nunca, bajo ninguna circunstancia necesita ayuda de nadie.
Dio un paso en su dirección, mas adelante había un río donde podrían "hablar" si es que se le podía llamar así a sus típicas charlas donde quedaban drenados totalmente de chakra, llenos de moretones y con un final nunca muy esperanzador. Con un suspiro decidió que mas tarde se encargaría de ver la forma en que Sasuke cambie de opinión, como siempre.
Pero una calida mano lo tomo de la muñeca.
-No van a ir. Esta vez no vas a estar solo.-los ojos jade brillaban con una fuerza y determinación que le dio una extraña sensación en el pecho, además podía sentir que tenia miedo. ¿De que lastime a Sasuke? Era lógico, lo amo desde pequeña incondicionalmente. Él lo sabía. Se sintió de repente tan triste, siempre iba a estar esa pared en sus sentimientos que nunca podría atravesar, pero forzó una sonrisa, como siempre, para aliviar su malestar.
El la protegería siempre. Lo demás no importaba.
-Sakura-chan, el teme y yo tenemos que hablar de Madara, quizás juntando nuestra información podamos encontrar una manera de derrotarlo.-le explico con una sonrisa paciente, como si fuera una niña, porque siempre seria su Sakura-chan.
Antes que Sakura pudiera protestar el Uchiha comenzó a caminar hacia el río que había visto en el camino.
-Déjala, puede ser de ayuda.-ordeno el pelinegro sin molestarse en girar. Naruto frunció el ceño y Sakura le dio una media sonrisa de suficiencia. Estaba sorprendida, claro que si, ¿Sasuke la consideraba útil? Nunca lo imagino. Naruto se rasco la cabeza con ese gesto nervioso tan usual y finalmente asintió a la pelirrosa con una sonrisa de las suyas, que hicieron que la kunoichi le correspondiera inevitablemente. Los dos comenzaron a caminar unos pasos detrás del pelinegro y cuando Sai hizo un ademan de seguirlos Sasuke se detuvo.
-Tu no.
Sai frunció el ceño pero se resigno y se quedo contra un árbol de brazos cruzados. Al parecer no le agradaba al otro miembro del equipo, mucho menos le tendría la confianza suficiente.
Sasuke se detuvo a la orilla del río cuando estuvo lo suficientemente alejado y se dio vuelta sentándose con una rodilla levantada apoyando su brazo en ella en una pose despreocupada, Naruto imitó el gesto y se cruzo de piernas y brazos, Sakura simplemente junto sus rodillas en su pecho, abrazándolas.
Todo era tan surrealista, ellos tres sentados como si quedara algo del equipo que fueron, como si no hubiese pasado nada. Hubiese dado cualquier cosa por cambiar su pasado y ser como los demás, por no haber sufrido tantas perdidas y dolor.
-Bien Sasuke ¿Que quieres saber?-comenzó el rubio asumiendo una face seria, este tema era de vital importancia tanto para él como para proteger a sus compañeros y a la aldea. Razón suficiente para hablar con seriedad.
-¿Quiénes estuvieron involucrados en la batalla?-preguntó sin rodeos.
-Madara y un akatsuki. No recuerdo su nombre.-dijo el rubio.
-Tobi, el que tiene la mascara naranja.-concluyó Sakura.
Sasuke la miro por primera vez, y la pelirrosa se sintió bajo el análisis de sus ojos, obviamente no ayudo en nada a su incomodidad, se removió nerviosa y decidió concentrarse en la corriente del río con la esperanza de que alguien hablara de nuevo.
Naruto tosió un poco, haciendo que los ojos del pelinegro volvieran a él y Sakura se relajara por el momento.
-¿Jutsus?
-Durante toda la batalla se limito a observar. Ni siquiera uso su kekkei genkai.-admitió el rubio con el ceño fruncido.-Tobi fue el que peleo con nosotros. Es capaz de invocar animales que y utiliza una armadura de metal que es muy resistente a los jutsus.-dijo cruzado de brazos con los ojos cerrados, repasando en su mente la pelea.- Fue capaz de absorber el chakra de mis ataques. Además, es muy rápido, desaparece y aparece en cuestión de segundos.
-Pero tuviste que utilizar al kyuby.-asevero el joven Uchiha. Naruto apretó sus puños con fuerza
Sasuke estaba muy molesto, Madara era más poderoso de lo que creía, sabia que no podía subestimarlo, pero nunca imagino tanto poder. Maldición, incluso con taka no aseguraba su victoria, su acompañante había dejado a Naruto, contando con el poder del kyubi fuera de batalla y era seguro que él era incluso mas poderoso. Apretó la mandíbula con fuerza, tenia que ser mas fuerte a toda costa.
La pelirrosa aparto la vista, todavía se sentía culpable, el rubio tuvo que usar el kyuby por su culpa, como siempre intento protegerla y cuando un ataque de Tobi la atravesó Naruto se transformo con una explosión de chakra inmenso que la hacia respirar pesadamente.
Sus pensamientos fueron cortados cuando Sasuke se levanto y comenzó a alejarse.
-¡¿Donde vas teme?!-vocifero Naruto corriendo hacia él.
-A matar a Madara. Ya no me pueden decir nada más.
Sakura apretó los puños. Siempre igual. Uso y desecho. Uso y desecho. Maldito desgraciado…
-Nunca vas a poder tu solo.
Sasuke se dio vuelta con una ceja alzada, ¿acaso la molestia había insinuado que era débil? ¿Ella? Tsk!
-Seguro que tu harías la diferencia.-escupió mordazmente. Ella no contesto, se limito a mirarlo enfurecida.
-Sasuke. No le hables así!-Naruto se puso frente a la mujer inmediatamente-Sakura-chan tiene razón, es mas fuerte de lo que crees, solo vas a terminar muerto si vas así sin mas.
-Eso no es de su incumbencia.-el Uchiha estaba cada vez mas cabreado, esas muestras de protección entre ambos lograban descolocarlo.
-¡Si que lo es!¡ Eres nuestro amigo teme!
-Yo no tengo amigos, ya te lo dije.
-No es solo por ti Sasuke, Konoha esta en peligro.-la voz de Sakura fue casi tan fría como la del dueño del sharingan.
-Ya no me importa Konoha.-declaró.
Aunque no lo demostrara le sorprendió la actitud de la kunochi, sin duda se personalidad había cambiado, aunque no dejaba de ser molesta. En cambio Naruto era el mismo idiota de siempre.
-Lo se. Pero no hay que ser un genio para entender que esto nos lleva a todos al mismo punto y el mismo objetivo. Es obvio que tenemos mas posibilidades uniendo fuerzas que separándonos-contraataco con las manos en las caderas con enfado.
Sasuke ahogo un gruñido furioso y en un instante la pelirrosa sintió su espalda golpear contra el tronco de un árbol y el pelinegro apareció a escasos centímetros de su cara.
-Nunca me vuelvas a hablar así Sakura…-amenazo estrellando una mano al lado de su cabeza contra la madera. Sakura parpadeo confundida conteniendo el aire y se perdió en la profundidad de sus ojos negros, ¿Como podía ser su mirada tan potente?, pero ella no perdió de vista la sonrisa de lado que le dedico, casi con malicia ¿como podía ejercer tanto poder? Pronto se dio cuenta de la cercanía de su cuerpo y la respiración irregular del Uchiha. Pero su cuerpo no reacciono.
Un kunai los separo. Sasuke se vio obligado a retroceder y miro arrogante a Naruto que lo insultaba a los gritos mientras lo apuntaba con rabia.
-Teemeeee, vuelve a acercarte a Sakura-chan y te pateo el culo!
Sakura respiro profundamente un poco mas tranquila intentando regularizar sus latidos.
-¡Maldito idiota!-se quejo la pelirrosa bufando exasperada. Sasuke la escucho y le dio un tic en el ojo. Se supone que ambos debían respetarlo. Y estaban lejos de eso, hasta la molestia lo insultaba y eso era mucho decir. Aunque le intrigaba la osadía de la chica, mas que enfado era diversión. Se reprimió mentalmente, en quince minutos consiguieron sacarlo de sus casillas.
"Como cuando éramos un equipo" pensó.
-¡Hn!
-¡Bien! sabes lo que va a pasar ¿verdad teme?-indagó Naruto pasando un brazo sobre sus hombros con una sonrisa gigante mientras tomaba a Sakura de la mano sumándola al forzoso abrazo.- ¡Somos de nuevo un equipo tebbayo!
Sakura observó la expresión de Sasuke, abrió varias veces la boca con la intención de protestar, frunció el ceño, miles de emociones destellaron en sus ojos y finalmente volvió a su pose indiferente.
-Cállate usuratonkachi…
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Perdón por la tardanza y ¡Gracias por leer! Me encanta esta pareja pero a veces cuesta encontrar la inspiración… espero que les guste.
