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Decisiones
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Capitulo 4
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Naruto bufó indignado y volteó a mirar al espadachín que se sumergía desesperado en las aguas termales, al perecer necesitaba cada cortos periodos de tiempo una gran cantidad de agua y que mas decir de que parecía un pez. Joder. Su sola presencia era irritante. ¿Cómo carajos Sasuke aguantaba a ese sucio pervertido?
A la izquierda del peliblanco estaba ese tipo llamado Juugo que reposaba calmadamente con la espalda recta apoyada al borde de las aguas. Lo observo detenidamente por unos instantes y al final concluyo en que no tenia ningún motivo para desagradarle. Es mas, parecía un buda de pacifico.
También recordó a la tipa pelirroja. En esos momentos debía estar al lado en la parte femenina junto a su amiga. Recordando los sucesos anteriores en los pocos momentos en que le presto atención le fueron suficiente para caerle mal. Demasiado escandalosa, de una manera que le ponía los pelos de punta. Su voz le daba dolor de cabeza.
Menudo equipo.
Finalmente Sasuke a su lado mantenía los ojos cerrados cruzado de brazos, sus mechones negros goteaban pegándose a su rostro. Sin siquiera molestarse en interactuar.
El teme siempre seria un teme.
Sai, se mantenía al lado suyo porque el Uchiha no lo aguantaría tan cerca y ya que era su compañero y amigo no le quedaba de otra. Su cara normalmente pálida, ahora tenia un leve tinte rojo en las mejillas producto del vapor. Esta no era la idea que tenia de las aguas termales, aunque había golpeado ya a Suigetsu por su atrevimiento con Sakura, reconocía que el mismo había esperado que las aguas sean mixtas. Entonces podría acercarse aunque sea un poco a ella y protegerla de los ojos del idiota de dientes afilados.
-¡Tsk! ¡Debería estar con Sakura-chan ahora mismo!-se lamento haciendo una mueca de disgusto.
-La fea de seguro se enfadara y volverá a golpearte. ¿Recuerdas la ultima vez?-ante el comentario del ANBU Sasuke abrió un ojo para espiar. El rubio no contesto pero al instante un rubor se apodero de sus mejillas a lo que el Uchiha enarco una ceja con intriga. ¿Qué diablos hacían ellos dos en una situación así? ¿Exactamente que había visto? Y ¿Por qué mierda le importaba?
Solo era su antigua compañera de equipo, repitió en su cabeza, se trataba de la niña débil y llorona que dejo atrás junto al rubio para superarse. Nunca se destaco demasiado, gracias a Naruto o él mismo que siempre atacaban en conjunto o solo para competir, ellos dos deseaban y necesitaban el entrenamiento, el poder.
Ella simplemente se conformo con el papel secundario.
Pero quizás aun guardaba ese instinto de protección hacia ella. Aunque nunca lo diría, por supuesto.
Desde que se cruzaron en su camino, surgió una amalgama de emociones que creía olvidadas.
Furia, ese idiota de Naruto podía fastidiarlo solo con unas palabras, cosa que nadie ha logrado en los tres años que se marcho de Konoha. Pero mas allá de eso, se dio cuenta que su equipo significaba mas de lo que creía para él. Porque su cuerpo y mente respondían sin consentimiento a las interacciones del rubio y la pelirrosa. Perdía el control de la situación y no le gustaba en lo absoluto.
Soledad, esa amarga sensación que lo reseguía desde chico volvía de forma esporádica ahora que veía como su antiguo equipo interactuaba y se preguntaba como se habrían dado las cosas si su clan no hubiera sido asesinado, si su vida no girara en torno a la venganza. Se fue y consiguió poder, se dedico día y noche a entrenar superando cada vez más sus limites, obligándose a seguir de pie. Lo consiguió y formo un equipo, un equipo habilidoso que lo ayudaría con sus objetivos, pero después de eso no quedaba nada.
No los unía ningún lazo.
Calidez. Era inexplicable como con el paso de cada hora su estomago se contraía con el agradable calor que había olvidado. Primero lo atribuyo a la paz del fin de su largo camino de muertes que finalizaba en Madara. Pero enseguida lo negó. Era completamente distinto a la ansiedad y rabia que sentía en su lugar al pensar en el Uchiha mayor. Era una calidez casi…familiar. Y eso lo asusto. ¿Cómo es que esas personas de las que se alejo por años eran capaces de producirle eso?
E irremediablemente surgió la esperanza, por más que quisiera ocultarlo. ¿Qué tal si todavía podía construir un futuro? Si su vida no se basaba en muertes y perdidas, si mas allá de toda la locura y la desolación que sufrió le esperaba un futuro un poco mejor. Él todavía consideraba a Konoha su hogar, siempre lo seria, aunque las personas de mas alta jerarquía de su villa le desagraden. Era el lugar donde una vez tuvo una familia, donde fue feliz.
Se mordió la mejilla desde el interior de su boca alejando sus pensamientos molestos y se esforzó por mantener la fina pared que lo separaba de los lazos con los demás no hay distracciones Sasuke, solo el fin de Madara.
-Pues la verdad que la compadezco, yo en su lugar preferiría sumergirme en el agua con la esperanza de perder el conocimiento antes que Karin empiece con su brote psicótico de celos.-le comento Suigetsu a Naruto que coincidía con un exagerado asentimiento de cabeza en concordancia. Al parecer ya quedo atrás su pequeña pelea.
-¿Celos de que?-pregunto el rubio.
-De Sasuke obviamente, cualquier persona del sexo femenino que se le acerque y obtenga la mas minima atención de él, pasa a ser el blanco del mal humor y lo inhumanamente insoportable que se pone.-el peliblanco se encogió de hombros con expresión cansada.
-¡Pues si intenta hacerle algo a Sakura-chan se las vera conmigo ttebayo!-aseguro Naruto con decisión.-¿Verdad Sai-baka?-el pelinegro asintió con una media sonrisa.
-Estoy seguro que Sakura no va a necesitarnos.-aseguro Sai.
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Sakura no podía negar que le agradaban las aguas termales, mas allá de la insinuación de Suigetsu. Estaba segura de que su amigo iba a poner un ojo especial en él por ella, como siempre para cuidarla. Una sonrisa sincera surcó sus labios. Su cuerpo se relajo de inmediato en la agradable temperatura del agua, para su fortuna, el lugar estaba vacío, y a unos metros sobre unas sillas estaban descansando unas batas.
Lastima la compañía…
-Ni te creas que no me di cuenta de cómo miras a mi sasuke-kun.-la pelirroja apunto acusadora a la otra mujer que apretaba los puños debajo del agua conteniendo toda su furia.-¡Estoy segura que planeas algo, y déjame decirte que no voy a dejarte!
Paciencia…
-¡Sasuke-kun nunca se fijaría en una perra de pelo rosado como tu! A él le gustan mas las mujeres maduras, ¡No las niñitas tontas!
Calma…
-Tu no lo conoces! Me pidió por favor que lo acompañe, a ti solo te desecho como una basura.
Respira…
-¿Porque no te conformas con el rubio idiota que te acompaña? Se ve de lejos que le gustas, además, es un poco guapo, no tanto como mi sasuke-kun por supuesto. ¿Por qué necesitas que todos te presten atención?
¡¿Qué dijiste zorra?!
-¡Callate! ¡No me interesa Sasuke! ¡No hace falta que hagas tanto maldito escándalo por esto!-se levanto de un salto del agua con mirada furiosa, sin importarle su desnudez.-¡Pero no te atrevas a volver a hablar así de Naruto! ¡Él es mil veces mejor que tu! Y es irritante, lo se, ¡Pero no de la forma que tu lo eres! ¡Prefiero mil veces a ese idiota que a ti! La única que puede hablarle de esa forma soy yo ¿entendiste? Compartimos cosas que nunca nadie va a poder superar, ¡Así que cierra la maldita boca antes de hablar de él!
Sus mejillas estaban sonrojadas y sentía demasiado calor como para permanecer más en ese lugar. Miro una última vez a Karin, que tenia los ojos abiertos con asombro, y la boca ligeramente abierta. Pero al menos no estaba dejando salir ninguna estupidez más. Salio del agua, tomo su bata blanca sobre la silla y luego de ajustarla en su cintura salió a toda prisa del lugar.
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Suigetsu se tapo la boca para intentar ocultar sus carcajadas. Y miro al rubio que tenía la expresión más graciosa que había visto en años. Sus grandes ojos azules brillaban con fuerza, su boca balbuceaba palabras in entendibles de las que solo podía descifrar dattebayo y Sakura-chan y se había levantado haciendo movimientos ansiosos mientras se envolvía de manera apresurada una toalla alrededor de su cintura.
Las paredes de este lugar eran realmente finas.
-Te dije que Karin reaccionaria así.-comento el peliblanco mirando con atención como el rubio se apresuraba a secarse un poco.
-¡Es una loca ttebayo!-concedió Naruto, pero una enorme sonrisa se dejaba ver en su cara.-¡Bueno, voy a pedir mas batas!-anuncio alegre, caminando hacia la salida.
-Hay toallas de sobra.-comento Suigetsu enarcando una ceja mientras lo miraba divertido por su nerviosismo.
-¿Eh? ¡Ah! ¡Si, si! Entonces voy… ¡voy al baño teme!-se disculpo con una excusa que a los oídos se Sasuke sonó patética.
-No sabia que la señorita Sakura y Naruto-san fueran algo.-comento Juugo mirando por donde había salido el joven apresurado. Sasuke apretó los puños con fuerza y sin decir palabra se levanto para salir del lugar.
-Parece que alguien esta enojado- comento Suigetsu a Juugo. El gran hombre se preocupo, el pelinegro estaba actuando muy extraño desde que su antiguo equipo rondaba a su alrededor. No podía decir si era un cambio bueno o malo.
Pero algo estaba cambiando.
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Sakura caminaba apresurada hacia su habitación, los comentarios fuera de lugar de la mujer pelirroja lograron desencajarla. Por Sasuke, por Naruto. ¿Qué derecho tenia ella de hablar como si conociera la situación?
Nadie podría entender jamás la relación del equipo siete.
Finalmente estaban juntos de nuevo, no en la forma en que siempre soñó. Pero juntos al fin, Naruto estaba feliz y ella también. Naruto… todavía no estaba segura de cual de todas las palabras que le dijo Karin fue la que logro detonarla. Pero podía asegurar que fue donde se metió con su rubio amigo.
Ella iba a defenderlo siempre, así como él hizo con ella todos estos años, uno era el sostén del otro. No sabia como calificarlo, Naruto era su mejor amigo, pero a veces pensaba que la palabra amigo era demasiado…pequeña.
Naruto era todo.
Era todo lo que ella necesitaba. Podía cumplir cualquier papel que quiera. La protegía de cualquiera, la ponía delante de todos, incluso de su propia persona. La hacia reír, enfadar, preocupar, llorar, pera volver a reír con sus estupideces.
Entonces ¿Qué sentía?
Sasuke estaba cerca nuevamente y eso le producía sentimientos nuevos, seguía sintiendo algo por el pelinegro, pero no lo describiría como amor, su estomago seguía apretándose cuando lo veía, seguía preocupándose por él hasta el punto de dar su vida si hacia falta, quería que su vida sea mejor y acompañarlo en lo que necesite, lo seguía queriendo sin dudar.
Pero lo mismo le pasaba con Naruto.
¿Era acaso posible que le gusten dos personas?
-¡Sakura-chan!-la pelirrosa volteo la cabeza para ver a Naruto corriendo hacia ella con solo una toalla envuelta alrededor, inmediatamente sus mejillas se calentaron. Maldición. Estaba en el pasillo donde estaban las habitaciones de todos, pero se volteo hacia él.
-Na-Naruto.-¿Desde cuando hablaba como Hinata? Joder. ¡Era solo su amigo! El se paro en frente de ella sonriendo con las manos detrás de la cabeza en esa pose tan característica. Lo hacia cuando estaba nervioso por algo.- ¿Qué sucede?
-Bueno...nada. Solo quería verte.-dijo apenado. No iba a contarle que escucho como lo defendió, sabia de antemano que ella lo negaría o le daría una excusa y un buen golpe. La conocía demasiado. Ella afirmo sus manos sobre el nudo de la bata, y ahí se puso a pensar que debajo de eso seguramente no llevaba nada, el calor de repente aumento.
-¡Oh! Como están los demás? ¿Cuándo nos vamos?-pregunto intentando alejar su vista del amplio pecho del rubio, que aun se veía húmedo, sus brazos no eran extremadamente musculosos, pero lo suficiente para hacerlo ver fuerte, su mandíbula recta y varonil. Sus enormes ojos azules brillaban como siempre y su cabello rubio caía en punta sobre su rostro, se había convertido en un joven apuesto. Claro que lo noto, desde que volvió de su entrenamiento con Jiraiya luego de casi tres años sin verse.
-Sasuke-teme me dijo que mañana por la mañana. Pasaremos la noche aquí.-contesto mirando la forma en que ella inconscientemente se mordió el labio, sus mejillas estaban encendidas de una forma muy tierna.- ¿Tienes fiebre? Estas muy roja.-dijo con malicia, de acuerdo, ese no era el tipo de comportamiento que tenia en general con ella. Pero haberla escuchado defenderlo de esa forma y tenerla ahora en frente con solo una bata hizo que cambie un poco el juego.
Sakura iba a responderle, pero una mano en su frente la callo, el rubio estaba comprobando su temperatura, se quedo quieta, viendo de cerca su rostro, admirando las marcas en sus mejillas, sintiendo el calor de su cuerpo cerca del suyo, y su boca ligeramente entreabierta a unos centímetros de la suya. Era alto, lo sabia, pero de cerca era aun mas intimidante su cuerpo, que la cubría por completo, sintiéndose pequeña.
Su mano hizo un lento recorrido hasta su mejilla, y pudo jurar que estaban mas calientes si era eso posible, su corazón latía con fuerza contra su pecho ¿Qué estaba haciendo? Su mano era tan calida, tan reconfortante que simplemente lo dejo, miro sus ojos y la estaban mirando embelesado, con una mirada que nunca le dio, sintiendo que sus rodillas flaqueaban apoyo su mano en su pecho para sostenerse. Error. Una corriente corrió por todo su cuerpo.
Un fuerte golpe resonó.
Sasuke había cerrado la puerta de su habitación tras ellos.
Naruto se aparto como si quemara, evitando mirarla.
-No tienes fiebre.
Y antes de que sea capaz de hablar desapareció por el pasillo sin voltearse a verla.
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Buenas! Para responder a sus preguntas, aun no estoy segura si va a ser sasusaku o narusaku. Me gustan las dos parejas. Supongo que lo que más les guste a ustedes. Si bien en este hay interacción narusaku, habrá un poco de las dos parejas.
Suigetsu es un idiota, pero me cae bien, creo que le aporta un poco de diversión a la historia.
¡Gracias por leer!
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