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Decisiones.
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Capitulo 6
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Un escalofrío recorrió toda su columna vertebral. Sus mejillas adquirieron una tonalidad rojiza intensa y su corazón golpeo contra su pecho. Pero su cuerpo no pudo moverse y su boca quedo entreabierta con una frase perdida. Solo hubo lugar para la sensación fresca de los labios del Uchiha, un cosquilleo nervioso y la falta de su proximidad cuando se alejo.
-Deja de hablar de él.-susurro ahora mirándola.
Sintió el peso que podía llegar a tener esos ojos en ella.
Con los suyos verdes busco una explicación, pero se mantuvo en silencio.
¿Se refería a Naruto?
Tuvo la necesidad de defender a su amigo rubio, pero se sorprendió de que a Sasuke le importara lo que ella hablara de él.
-¿Qué tiene de malo?
Sasuke alzo una ceja expectante.
Ella bajo la cabeza y sus ojos se perdieron debajo de los mechones rosados.
Él sintió su mano temblar en la insistente tentación de volver a sentir su olor y las ganas de besar alguna parte de su cuerpo, eso lo jodía de sobremanera. Porque de pronto con la llegada de esa mujer tenia una invasión de pensamientos contradictorios entre si, porque gracias a Sakura su pared se estaba derrumbando de a poco y eso no podía permitírselo.
-Hn.-no sabía a que se refería con esa pregunta.
-Naruto.-concluyo como si fuera obvio.
Y el pelinegro sintió otra vez como una sensación desagradable le quemaba el estomago, como el enojo se hacia cargo de su mente.
-¿Qué pasa con el dobe?-cuestiono con voz fría.
-No entiendo en que te molesta que hable de él.-sus ojos jade se volvieron a encontrar con los oscuros del Uchiha y sintió lo mismo que cuando eran apenas gennin, volvió a perderse en ellos, se odio, se molesto, quiso llorar por sentirse igual, porque a pesar de todo lo que había echo seguía amándolo, seguía sintiendo ese dolor amargo de saber que nunca podría ser...
Sasuke pareció dudar unos segundos y luego volteo la mirada a un lado como un nene caprichoso.
-¡Tsk! no me molesta.-asevero cruzándose de brazos.
-Entonces ¿Que fue lo de hace un momento?-preguntó ella apretando los puños.
La mirada del joven cambio a una divertida y la pelirrosa vio el brillo juguetón en sus ojos que la miraron de esa forma tan particular, de la manera en la que siempre quedaba a la deriva y atrapada a su merced, casi como si estuviera atrapada en su sharingan.
-¿Qué cosa?-indagó como si no lo recordara.
-Lo de hace un momento...-sus mejillas la traicionaron adquiriendo un tono rosado, mostrándole su vergüenza.-El beso...
-Hn.
Dio un paso mas cerca y Sakura quiso retroceder, pero en cambio lo miro retadora, estaba harta de las manías de Sasuke, harta de su manipulación y la forma en que siempre conseguía esa estúpida reacción en su cuerpo.
Al Uchiha le causo gracia su ceño fruncido y la forma en que inflo sus cachetes enojada. Levanto su brazo y apoyo su mano sobre la cabellera rosada mientras le revolvía algunos mechones.
-Solo estaba jugando.
Sakura juro ver una sonrisa de lado.
-¡Sasuke-temeeee!
Ambos giraron la cabeza. Sakura con sorpresa y Sasuke con molestia para ver a un rubio corriendo hacia ellos arrastrando una pelirroja del brazo que le insultaba sin parar. Al instante el pelinegro se alejo lo más que pudo de la pelirrosa, ella noto esto y entrecerró los ojos con molestia.
-Hn, dobe.-reconoció el Uchiha mirando con superioridad a su amigo que se detuvo junto a él respirando agitado, poso su mirada en su miembro femenino del equipo taka que al notar su atención sobre ella se soltó del agarre del Uzumaki mientras se acomodaba su ropa y sacudía el polvo.
-¿Qué hicieron tanto tiempo solos?-cuestionó con una ceja alzada, inevitablemente un pequeño puchero apareció en su rostro. Su idea principal era estar cerca de Sakura, no dejarla a solas con el bastardo de Sasuke.-¡Me dejaste cargando con fosforito a mi solo!-se quejo.
La pelirrosa ahogo una carcajada, ahora sabia bien porque Naruto era su mejor amigo.
-¡¿Qué dices gato estúpido?!-vociferó ella apuntándolo con un dedo.
-¡¿Gato?! ¿Parezco un gato? ¡Al menos podrías confundirme con un zorro daltónica!-contraataco el joven con rabia e indignación.
Sasuke sintió vergüenza ajena.
Sakura se prometió explicarle mas tarde el significado de esa palabra.
-¡Mírate! ¡Da gracias que te comparo con un gato y no un mono!-le devolvió la pelirroja sacándole la lengua.
-¡Maldita perra! ¡Cuándo sea Hokage voy a prohibirte la entrada a Konoha ttebayo!
-¿Quién quiere estar en tu estúpida aldea?
Naruto se lo pensó un momento.
-El teme va a estar allá.
Los ojos de Karin destellaron con furia.
-¡Ch! no hay forma que valla a ese lugar que no tiene nada para él.
Esas palabras quedaron en el aire y la pelirrosa no pudo evitar agachar la mirada, no con tristeza, sino con indignación.
-Sasuke vendrá.-aseguro el rubio.-Y nadie va a impedirlo, ni siquiera él.-terminó mirando discretamente a Sakura, que levanto la cabeza y cruzo sus ojos con los suyos que le dieron la seguridad que necesitaba. Ella dibujo una débil sonrisa.
-Mmm. ¿Dónde esta Suigetsu y Juugo?-preguntó el Uchiha harto de las promesas de su amigo.
-También esta Sai...-murmuro la pelirrosa con enfado. Él hizo caso omiso de su comentario.
-Lo que sea.
Como un invocado, en la esquina derecha de la calle se podían ver tres figuras de distintas contexturas que caminaban hacia ellos, el sonido de las quejas de Suigetsu se escuchaban cada vez con mas claridad, a los que sus dos acompañantes apenas y le prestaban atención.
-¡Oiii Sai!-grito el rubio agitando la mano con entusiasmo.
-Ya era hora pez inmundo.-sentencio Karin cruzándose de brazos, el peliblanco noto que su humor era aun mas irritante que de costumbre, por lo que decidió pasar de ella.
-¿Qué tienen?-pregunto Sasuke, directo al punto.
-Entramos a una posada donde parece que ellos pasaron la noche, el dueño nos dijo que su nuevo rumbo era la aldea de la lluvia, por lo poco que los escucho hablar.-contesto Juugo amablemente, Sakura notó que el gran hombre parecía tener una admiración especial con el pelinegro.
Sasuke frunció el ceño, sabía que allí había una base donde podrían esconderse. Pero ¿Por qué Madara aun no había echo ningún movimiento contra Konoha? Era sabido que buscaba reunir a todas las bestias, entonces ¿Por qué dejo pasar a Naruto? Aun sabiendo que sus compañeros lograron dañarlo, no veía que le impedía llevarse al inconsciente rubio con ellos.
-¡Tsk! Nunca mas vuelvas a dejarme solo con ellos, ¡son tan aburridos!-refunfuño el espadachín con cansancio.-¿Qué consiguió la zanahoria?
-No conseguí nada porque el zorro idiota me saco del bar antes de tiempo. Casi lograba que hable.
-Eso es mentira.-respondió Naruto mirándola furioso.-Estabas en un estado demasiado deplorable para ser de ayuda.-contraataco.
-Ella suele provocar vergüenza ajena a menudo-coincidió Suigetsu recibiendo un golpe en la cabeza de la enojada mujer.
Sakura se sintió fuera de lugar, por no decir incomoda, era una mezcla de deja vu con nostalgia que le llenaba el pecho, era el recuerdo del equipo siete, era su infancia, los lazos que quería recuperar y que a veces sentía perdidos.
Naruto por otro lado, parecía adaptarse bien a cualquier entorno y persona, sintió alegría. Él tenia ese don especial de cambiar a la gente, de ser apreciado por todo el que lo conociera, él era capaz de meterse en el corazón de la gente mas rápido que cualquiera.
-¿Y tu Sakura-chan? Ese idiota estaba muy cerca tuyo...-aseveró con mirada desconfiada.
-Uh...bueno, si. Kaito me dijo que pudo notar que tenían una herida, al menos uno de ellos.
-¿Kaito?-preguntó Naruto con el ceño fruncido, ¿Qué necesidad de saber su nombre?
-Asi se presento.-contestó ella con un encogimiento de hombros.
-¡Era un maldito pervertido que quería aprovecharse de ti Sakura-chan! ¡Además, tenias una pollera muy corta, se te veía toda la bomb-
Suigetsu vio con asombro y diversión como el puño de la "delicada" pelirrosa impactaba salvajemente en la mejilla del joven que callo al piso con un ruido seco.
-¡Naruto!-Grito con rabia y las mejillas rojas de vergüenza.-¡Cierra tu maldita boca!
-Pe-Pero, Sakura-chan, no hacia falta que me golpees tan fuerte.-lloraba el rubio sobandose la cara donde aparecía una notable hinchazón.
-Al menos es considerada, no golpea nunca tu casi inexistente pene.
El rubio ardía de rabia mientras fulminaba al ANBU con la mirada, esos jodidos chistecitos que le daban ganas de meterle un dedo en el culo, tal como lo había hecho Kakashi-sensei cuando eran chicos.
-No creo que ella quiera tocar eso cuando me tiene a mi disponible.-añade Suigetsu guiñándole un ojo a la mujer que apretaba los puños. ¿Cuan fastidiosos podían llegar a ser?
El pelinegro se había cruzado de brazos apoyándose contra una pared, sus pensamientos estaban lejos de ser interrumpidos por sus escandalosos acompañantes. Una presión le recorría todo el cuerpo y la soledad parecía rondarle nuevamente, sus viejos fantasmas estaban a punto de ser destruidos y no podía estar más ansioso.
El hombre de cabello largo apretó los puños con fuerza, su objetivo aun no se completaba. Estaba tan cerca de conseguirlo, de tener el poder para acabar con todos, con todos los infelices que una vez le dieron la espalda y lo traicionaron.
Toda la gente de Konoha
Todo ese miserable lugar iba a arder en llamas.
De entre la oscuridad de la cueva, Madara pudo distinguir la silueta de Obito que hallaba sentado en un rincon con la mirada perdida.
Una puntada en su costado derecho le hizo dar un alarido de dolor, con molestia levanto su remera para observar la herida que no desaparecía cerca de sus costillas, las garras seguían marcadas al rojo vivo en su carne. No era una herida normal, claro que lo sabia, el chakra el Kyuuby tenia un poder especial y sus ataques tardaban notablemente mas en sanar que cualquier otro, eso sumado a su escasez de chakra lo debilito considerablemente.
Todo por culpa de esa niña, Obito cerró los ojos con frustración, su ataque iba dirigido al rubio, sin embargo, el filo de su espada entro en el cuerpo de la mujer de pelo rosa que lo acompañaba desencadenando la furia del rubio. Estaba claro que su conexión con ella era para tener en cuenta. Ella quiso protegerlo y él a ella.
El jinchuriky del kyuuby desprendió una ola de chakra inmensa y su cuerpo entero se rodeo de un liquido rojo, al instante supo que era mejor mantener la distancia pero la rapidez con la que su oponente se movió fue considerable, ya sea por la furia o la adrenalina.
Se sintió sucio, ahora él había matado a una mujer que solo intentaba proteger a su compañero. Sus divagaciones fueron suficientes para que las garras del zorro rasgaran su costado. El dolor intenso lo abrumo y Madara se metió por primera vez para transportarlos lejos del lugar.
Gracias a eso no pudieron lograr capturar al zorro de nueve colas, no tenia el poder suficiente para sellarlo.
Así que junto a Madara tuvieron que pasar la noche en una posada y luego seguir su camino hacia la aldea de la lluvia, él era conciente de que estaban siendo rastreados, pero necesitaba ganar tiempo, cuando volvieran a verse seria el final para ese chico, y debía estar preparado.
-Oi, ¿Cuánto mas vas a tardar?-le pregunto el castaño con ansiedad.
-Solo un poco mas.-aseguró Madara reposando su espalda contra la pared de roca tras él mientras cerraba sus parpados.
-Esto es un asco-afirmo quitándose su mascara para revelar su pelo castaño y su rinnegan.
Estaba harto de todo, arto de Madara y sus órdenes. Queria conseguir el maldito culo del jinchuriki y terminar de una vez por todas con el plan. Pero más que nada en el mundo quería volver a ella...
Se incorporo de a poco de su posición y con pasos lentos se dirigió a la salida de la cueva, apoyo una mano en la rugosa pared para apoyar parte de su peso y miro hacia delante en la espesura del bosque, una suave brisa corría agitando sus cabellos y tomo un respiro profundo dejando que el suave aroma inunde sus sentidos.
En su mente solo imagino la sonrisa de Rin.
Sus cabellos castaños, esos enormes ojos llenos de amor, llenos de vida, el apoyo incondicional que le daba, la forma en que mantuvo su equipo unido, ella fue el eslabón más importante, los hizo funcionar.
Kakashi Rin y Obito fueron un excelente equipo, pero fue el mismo día en que se separaron para siempre.
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¡Lo lamento mucho por la tardanza! Y por el corto capitulo, pero pensé que era mejor subir esto antes que nada... el próximo será mas largo. ¡Gracias por leer!
