Rick sonríe a cada fan, a cada seguidora que se acerca a él, algunas se conforman con un autógrafo; otras con una foto que enmarcarán y colgarán en su pared además de en las redes sociales.

-Hola, ¿cómo te llamas? ¡Qué nombre tan bonito!- Esa frase se repite, lleva usándola dos años, durante casi todos los días. La cola parece no tener fin pero las chicas poco a poco van desapareciendo.

- ¿Nombre?- Kate.- Castle alza la cabeza de golpe, sus ojos se cruzan con los de ella, ese color verde mezclado con un tono avellana.- Fírmalo a nombre de Kate.

- ¿Qué estás haciendo aquí?- Pregunta él con el semblante serio, la sonrisa de Beckett se desvanece como las olas en la orilla.- ¿Perdona? He venido a que me firmes el libro, ¿a qué viene ese tono?

Gina se asoma en ese momento para ver si la firma ha terminado, casi se tropieza con los tacones al ver a la joven hablando con el escritor.

-Lo siento pero la firma ha finalizado, Richard, tenemos que irnos.- éste se gira para hablar con su agente.- ¿Irnos? ¿A dónde?

- Tienes una cita con el alcalde, he movido algunos hilos para que puedas hacerte su amigo, es una oportunidad que no puedes rechazar.- Rick siente los ojos de Kate en su espalda, está molesto porque no ha recibido ninguna llamada pero le ha echado tanto de menos…sería un estúpido si ahora se vuelve a alejar.

- El alcalde puede esperar, Gina. Quiero irme a tomar un café con Katherine. Me da igual si estás de acuerdo o no.- la rubia hace ademán de protestar pero cierra la boca ante la expresión del chico.- Ok, te llamaré mañana.- y se marcha sin despedirse de Beckett.

- ¿De verdad quieres tomar un café conmigo?- Kate no se ha movido del sitio, lleva el libro de Derrick Storm en sus brazos, como si lo protegiese.

- Vamos Kate, llevamos dos años sin vernos, ¿no me has extrañado? ¿Ni siquiera un poquito?

- Eres un idiota. ¿Por qué me has hablado con ese tono?- pero Castle no contesta a la pregunta, ambos salen de la librería para ir a la cafetería más cercana, desgraciadamente la firma ha terminado tarde y todo está cerrado.

- Tendremos que dejarlo para otro día…- comenta Kate con tristeza, nada más salir de la comisaría se dirigió a la librería sólo para verle; el libro es sólo una excusa.

- De eso nada, he dicho que te invito a un café y no voy a rendirme. ¿Quieres venir a mi casa? No nos pilla muy lejos y tengo el coche aquí mismo.- Kate observa un mercedes plateado de último modelo.- ¡Joder! ¡Es tuyo!

- Si, lo compré con las ganancias del segundo libro de Derrick Storm. Y no sólo el coche, vamos a mi casa anda. Está apretando.- Castle abre la puerta del copiloto para que entre Kate; ésta se queda perpleja al ver el auto por dentro, todo recubierto de cuero, GPS, reproductor de música de última generación…

- Dime la verdad Rick.- éste aprieta un botón y el coche arranca de forma automática.- ¿cuánto pagaste por este coche?

- Está bien, no me lo compré…me lo regalaron.

- ¡¿En serio?! ¡¿Tan famoso eres?!- Castle le mira de reojo.- La pregunta me ofende Señorita Beckett, vas en un coche con un afamado escritor de éxito, ¿no quieres tuitearlo?

- Ya te gustaría, esperaré un poco.

Kate observa a través de la ventanilla el tráfico y las personas que buscan un lugar para refugiarse del agua. Castle coge un mando y pulsa un botón, una puerta metálica se abre delante de ellos; mete el coche con maestría.

- ¡Ya hemos llegado!

- ¿Vives en un garaje?

- Muy graciosa.- Rick saluda al portero estrechándole la mano, ambos suben al ascensor.- este edificio…parece caro.

- Lo es, no preguntes su precio, te caerías de culo.- Kate asiente con una sonrisa, una sensación de calidez le invade por dentro; vuelven a ser ellos aunque hay preguntas pendientes.

- ¡Madre! ¡Ya estoy aquí!- Exclama el escritor cuando entra al ático del edificio, un dúplex totalmente moderno, salón comedor y una cocina abierta; a la derecha una puerta, y dos enormes estanterías llena de libros.

- ¡Richard! ¡Dios mío!- Martha baja por las escaleras rápidamente, abraza a su hijo con efusividad, su cara cambia al reparar en la compañía.- ¿Katherine? ¿De verdad eres tú?

- La auténtica Katherine Beckett.- las mujeres también se abrazan.- ¡Me alegra volver a verte! ¡Estás preciosa! ¿Cómo vas en la 12th?- Es entonces cuando Martha recuerda que su hijo no sabe nada del nuevo trabajo de la joven.

- Ups, lo siento, se me ha escapado.

- ¿Escapado el qué, madre?- Castle es consciente del trabajo de Kate pero quiere tomarle el pelo un rato.- Nada querido, ¿dónde has dejado a Gina?

- Se marchó en cuanto terminó la firma, pero no cambies de tema. ¿Me he perdido algo?- Martha y Beckett intercambian miradas, ambas de terror y culpabilidad.- Yo tengo una clase ahora, os dejo solos. Tenéis mucho de qué hablar.

Martha desaparece por la puerta dejando a los amigos en el loft, tan sólo se escucha el repiqueteo del agua contra los enormes ventanales.

-¿Quieres tomar algo? Creo que ya es tarde para un café.- Rick camina hacia la cocina.- tengo vino, cerveza, refrescos…

- Una cerveza por favor.- Rick saca dos botes de cerveza de la nevera, se sienten el cómodo y caro sofá.- bueno, ¿qué es eso de la 12th? ¿Tu lugar de trabajo?

- Pues la verdad es que sí pero…-las manos de Kate tiemblan, su cuerpo le traiciona por los nervios y el miedo; Rick le agarra una mano para tranquilizarla.- ¿Pero…?

- Pero no es el trabajo qué tú piensas, verás, cuando mi madre murió…- reprime las lágrimas con todas sus fuerzas, suspira antes de continuar hablando.- las cosas cambiaron.

- ¿En qué sentido?- Pregunta él dando un gran trago a la cerveza.- A mi padre le salió un trabajo fuera de la ciudad y ahora casi nunca le veo, sé que mi madre murió asesinada así que…el año pasado decidí ir a la Academia de Policía.

- ¡¿En serio?!- Pero su expresión de engaño le delata.- tú ya lo sabías, ¿no es cierto?

- Me enteré leyendo un artículo en el periódico, veo que te va bien.- pero éste recibe un fuerte golpe por parte de ella.- ¡¿A qué ha venido eso?!

- ¡Sabías que soy inspectora! ¿Por qué me has hecho pasar por esto?

- Una pequeña venganza, han pasado dos años Kate, dos años, y no he recibido nada. Ninguna llamada, mensaje o correo.

Ésta no puede, no quiere creerse lo que acaba de escuchar, ¿qué no ha recibido nada? ¡¿Está de coña?! Beckett se levanta del sofá, deja la cerveza en la mesita del salón; se avecina una tormenta.

-Richard, entiendo que te enfadases conmigo después de cómo te traté, estaba dolida y aterrada por todo lo sucedido. Entiendo que puedas insultarme de cualquier forma pero lo que acabas de decir, no tienes motivos.

- ¿Enfadarme? Me tiraste de un tu vida como un vulgar perro callejero, cuando sólo intentaba ayudarte, me gustabas Kate.- ésta se estremece al escuchar el verbo en pasado, pueden pasar muchas cosas en dos años y los sentimientos cambian.

- Te pido perdón por todo lo que te dije.- ambos permanecen en silencio pero sin apartar la mirada, una simple lámpara les ilumina los rostros.- Ahora me toca a mí. Si tanto te gustaba, ¿por qué no viniste al entierro de mi madre? Sé que hice mal en gritarte pero…te necesitaba Richard.

Castle no puede revelarle qué sí que fue, se enfadaría todavía más porque le escuchó y no quiso volverse, demasiado dolor.

-Mi avión salía ese día, no podía hacer nada, y ahora volvamos a lo de antes, ¿por qué no tengo motivos?- Kate analiza la cara del escritor, parece que dice la verdad.- No tienes motivos para echarme en cara el no recibir nada cuando está claro que te llamé, envié mensajes y correos.

- ¿Cómo?

- Esto ha sido un error, no tenía que haber venido.- Beckett busca su abrigo con la cartera, las llaves, el móvil, la placa y la pistola. Castle corre tras ella.- ¡Kate espera!

- ¿Qué?- Pregunta ella con tono cortante.- Necesito saber qué es lo que pasa entre nosotros, explícamelo.

- Esto no tiene explicación Rick, fue el pasado, tú tienes tu futuro y yo el mío, punto.- y la joven se marcha con las lágrimas en los ojos, realmente pensaba que lo suyo se arreglaría pero está claro que no es así.