Este capítulo va dedicado a una persona increíble, nos conocemos desde hace poco pero ya compartimos ideas y opiniones sobre las historias; además de tener el mismo gusto por Castle. Gracias por todo A todos/as mis lectores/as, gracias por los votos y comentarios.
Capítulo 15
Kate no sabe si es por el vino ingerido o por las anécdotas que cuenta el escritor pero no puede dejar de reír. Ya han terminado el plato y ahora están esperando el postre.
-¿De verdad qué hiciste eso?- Rick vuelve a imitar su expresión de hace un año cuando se encontró a una fan en su habitación-¡debió de flipar muchísimo!
-Ya te digo, quería quitarme la toalla para verme en pelotas, los de seguridad se la llevaron en cuanto escucharon mis gritos.- Tommy regresa con un plato repleto de fresas, a los pocos segundos trae una fuente con chocolate recién hecho.
-He pedido esto para compartir- Beckett es consciente de que las fresas son afrodisíacas pero esta noche no van a acabar en la cama… ¿Verdad?
-Empieza tú-la mano de ella agarra una fresa y la moja en el chocolate, cierra los ojos para saborearlo; una explosión de sensaciones va invadiendo su cuerpo, entre ellos el deseo.
-¿Te estás riendo?-Rick no ha podido evitarlo- Nunca había visto a nadie tomar fresas con tanta pasión, me gusta- el deseo aumenta por momentos. De repente, Castle coge la silla y la acerca a ella.
-¿Qué…qué haces?- Éste acorta las distancias, pasa su lengua por la comisura de los labios de la chica provocando un escalofrío- tenías un poco de chocolate y te lo he quitado.
-Podías habérmelo dicho, o haberlo quitado de otra forma- Rick niega con la cabeza- no hubiese sido divertido, además…- los labios de él rozan la oreja de ella- sé que te ha gustado, no lo niegues.
-¿Ahora también eres adivino? Me has pillado por sorpresa, no te lo creas tanto- ahora es el turno de Castle, coge una fresa y la moja en el dulce y cremoso chocolate- a tu salud, inspectora.
-¡Oh, cállate!- Responde ella sonrojada por el momento, lleva sus dedos dónde Rick le ha pasado la lengua. Ha sido intenso a la vez que sexy, sobre todo porque varias personas se han quedado mirando.
Tan sólo queda una fresa y algo de chocolate, ninguno aparta la mirada, el deseo y la pasión se puede palpar y ellos lo saben.
-Kate, acércate- ésta, sin saber por qué, obedece. Rick le mete la fresa en la boca, después saborea sus dedos. Beckett no puede más, si no sale de allí pronto desnudará a Castle delante de todo el mundo.
-Richard, ¿podemos irnos?- El sofoco que está sintiendo es demasiado, su acompañante deja el dinero en la mesa y se marchan rápidamente.
-Bueno, y ahora, ¿dónde vamos?- Ambos, dentro del coche, no han dicho nada desde que han salido del restaurante- si quieres nos tomamos la última, pero sólo una.
-¡Me parece una gran idea! ¡Conozco el sitio perfecto!- Rick arranca y sale disparado por la gran ciudad, siguen en el mismo barrio aunque se han alejado bastante del lujoso restaurante.
-¡Ya hemos llegado!
-¿El Old'sHaunt? Nunca había visto este bar, y eso que he pasado mil veces por aquí- Castle aparca con maestría, abre la puerta del copiloto para que salga su amiga.
-Hacen unos cócteles buenísimos. Vamos a entrar- la pareja entra cogida de la mano, varios clientes saludan al escritor- ¡Hombre Castle! ¡Llevaba tiempo sin verte por aquí!
-He estado de gira David, ¿mi mesa está libre?- Un hombre de unos treinta y pocos años, corpulento, rubio y con una gran sonrisa asiente- ¡Veo que has traído compañía! ¡Nunca dejas de sorprenderme!
-Es Katherine Beckett, una mujer muy especial, ya sabes lo que quiero, pero esta vez que sean dos- el camarero sonríe de forma pícara- enseguida os lo traigo.
Rick lleva a Beckett a una mesa algo alejada de las demás, cuenta con su propio altavoz, una cortina roja y un gran sofá.
-Richard quiero que seas sincero conmigo, ¿has traído a más mujeres aquí?- Éste se quita la chaqueta y la deja sobre el sofá- Pues claro que he traído, espera, ¿mi madre cuenta?
-Eres idiota- pero, para Kate, es un gran alivio escuchar eso; le gusta el ambiente que se respira en el local- es agradable este sitio.
-Lo descubrí por casualidad y ahora soy cliente Vip, como podrás comprobar.
David regresa con dos copas llenas de un líquido rojo, las coloca sobre dos posavasos.
-Espero que le guste Señorita, hecho con todo el cariño del mundo- el camarero desaparece por la cortina. Kate observa la copa, el aroma le gusta.
-¿Qué es esto?
-David lo llama "Vainilla Honey Martini", está muy bueno. Sé que te gusta la vainilla así que te lo he dedicado. Pruébalo y dime qué tal- Beckett le da un buen sorbo, se relame los labios.
-¡Está delicioso!
-Sabía que te gustaría. Oye Kate, muchas gracias por haber aceptado mi invitación; quiero ser sincero contigo. No dejé de pensar en ti ni un solo día.
-Entonces, ¿por qué no me llamaste? ¿Tan ocupado estabas?
-Ya sabes por qué, tenía miedo; sabes de sobra que yo soy un cobarde, me conociste en la universidad.
-Claro que lo sé, nos acostamos Rick, ¿no significó nada para ti?- Éste agacha la cabeza avergonzado, jamás podrá olvidarse de aquella noche.
-Me echaste de tu vida Kate- éste suelta un gran suspiro- no quiero seguir discutiendo, ahora estamos bien, ¿no?
-Supongo, estuvimos dos años sin vernos, va a ser duro recuperar todo ese tiempo.
-Esperaré lo que haga falta- los instintos de Kate se apoderan de su cuerpo, ésta se lanza a los brazos de él y le besa con pasión. Busca su lengua y la saborea, ambos se enzarzan en una lucha. Se detienen para recuperar el oxígeno.
-¿Quieres que nos vayamos?
-Llévame a mi casa-es lo único que consigue responder Kate. Rick vuelve a coger el coche, tardan unos diez minutos en llegar al apartamento de ella. Le acompaña hasta la puerta.
-Ha sido una gran noche, me lo he pasado muy bien- Beckett se apoya contra la pared, sin darse cuenta se ha arrinconado ella sola. Observa los fuertes brazos de él, esa camisa le queda genial.
-Me alegra oír eso, ¿no…no me invitas a entrar?- Es lo que más desea pero tienen que ir despacio- Tenemos que ir despacio Rick, por favor.
-De acuerdo, respeto tu decisión. Buenas noches-Castle le besa muy cerca de los labios- Buenas noches.
Rick se da la vuelta pero antes de mover el pie, Beckett le coge del brazo; lo atrae hacia ella y le proporciona un buen beso que dura uno segundos.
-La próxima vez invito yo, nos vemos- y la joven desaparece por la puerta de su apartamento.
