Capítulo 21: Sentimientos y malentendidos

Dos figuras corrían desde el garage hasta la villa Grandchester, a pesar de que la distancia era corta, terminaron completamente empapados

-Ten-le extendió una toalla y una bata-secate y ponte esto

-Tu también debes secarte Terry-el joven abandonó la habitación y volvió completamente seco, Candy por su parte se puso la bata, era rosa y muy larga, cuando Terry la miro no pudo evitar quedar embelesado por su figura

-Te queda bien-logró decir por fin

-Es muy bonita ¿De quien es?

-La dejo ella para ti

-¿Ella?

-En agradecimiento a Tarzán pecoso

-¿Hablas de tu madre?

-Si

-Ela es una mujer muy buena-dijo con una sonrisa.

Terry encendió la chimenea y se sentó en el sofa, la rubia se sentó a su lado, en silencio; ambos veían el fuego con expresión pensativa

-¿Quieres bailar Candy?-se levantó y extendió su mano hacia ella, en una clara invitación

-Terry...-no sabía porque pero no podía negarse, tomó su mano y se levantó. No había música, no vestían elegantemente y no era una pista de baile, pero eso no importaba, habían creado su propia música y sus propios pasos. No podían apartar la mirada de los ojos de otro, parecía que todo había desaparecido y solo existian ellos en ese momento. Sus corazones latían en perfecta sincronía como si por fin reconocieran que eran uno solo. Terry sabía que nunca sentiría nada igual por nadie, pero ella aun no conocía sus sentimientos y era momento de que lo hicera. Su cuerpo se oponía a apartarse de aquel momento tan perfecto, con toda su fuerza de voluntad, logro apartar su mirada unos segundos de la de ella y se preparó para decir todo lo que sentía desde aquel día en el barco.

Fue en aquel momento, en el que Terry aparto su mirada que ella salio de su ensoñación, había ocasiones en las que pensaba que sus sentimientos por ese chico rebelde eran solo una terrible confusión, pensaba que en cualquier momento se daría cuenta que su amor por Anthony era mayor y más importante...Nunca había estado tan equivocada. Por fin se había dado cuenta de sus verdaderos sentimientos y eso la asustaba aun más que no conocerlos.

-Candy debo decirte algo antes de que te comprometas con el rubio.-dijo por fin y comenzó a pensar en las mejores palabras, era algo gracioso que aunque amara el teatro y pudiera expresarse tan fácilmente en el, no pudiera decirle lo que sentía a aquella chica pecosa-No tuve la oportunidad de crecer lleno de amor como tu, mi padre renuncio a la única mujer que amo y me alejo de ella para casarse con una señora que me odia y a quien odio, demostró que prefería encajar en la sociedad en que creció aunque no pudiera ser feliz que vivir sencillamente con mi madre,sin embargo yo no, yo estoy en contra de esta sociedad, solo quiero ser yo mismo. Como las peleas entre nosotros eran frecuentes, mi padre decidió mandarme a un colegio tras otro pero en ninguno dure mas de un año, excepto aquí, lo cual sigue sorprendiéndome pero al parecer el dinero es poderoso. Cuando regrese de ver a mi madre y tras sufrir su desprecio, había decidido renunciar a cualquier sentimiento que me hiciera sufrir, entre ellos el amor; pero en el barco conocí a una pecosa que lo cambio todo-un sonrojo se apoderó de las mejillas de Candy pero no aparto su mirada-Me sorprendió que asistieras al mismo colegio y me di cuenta que no eres como las demás chicas ricas, eres aventurera, atrevida, optimista, bondadosa y no te importan mucho las reglas de sociedad, pero...descubrí que en tu corazón ya había alguien más-una sombra invadió su rostro-Me sentí tan molesto pero preferí no intervenir, quiero que seas feliz...aunque no sea conmigo. Con todo esto Candy, quiero que sepas que yo te amo, y dudo que esos sentimientos cambien a pesar de lo que tu me respondas. Quiero saber si tu sientes algo por mi, si es así lucharé para hacerte feliz sin importas los obstáculos; pero, si me dices que no sientes nada cuando te miro a los ojos, que no sientes este cosquilleo cuando tomo tu mano-al decir esto entrelazo sus dedos con los de ella haciendo que una corriente electrica pasara a traves de ese contacto- Y si me dices que no sentiste nada con ese beso, te prometo alejarme de ti definitivamente

La cabeza y el corazón de Candy eran un mar de sensaciones,era como si delante de ella hubieran estado dos caminos a elegir, por un lado estaba Anthony, su primer amor (sin tener en cuenta al Príncipe de la Colina), aquel que le había demostrado un cariño y confianza incondicionales aun sin importar las trampas que Eliza y Neil le habían puesto, quien había roto reglas a las que estaba acostumbrado solo por ella, lo quería demasiado pero aquel solo era un inocente cariño de niños. ¿Cómo lastimar a esa persona tan especial para ell? Era demasiado difícil, sin embargo, su felicidad estaba en el otro camino, al lado de ese joven revoltoso, capaz de defenderla como fuera y contra quien fuera, con aquella mirada tan profunda que la hacía temblar y borraba cualquier otro pensamiento, quien siempre la molestaba y aun así ella se divertía, y sobre todo, quien había vencido su característico orgullo para decirle todo lo que sentía aun sabiendo que ella lo podía rechazar; por fin entendía todo, a pesar de tener dos caminos, y estar debatida entre ellos, inconscientemente sus pasos la guiaban a su única y verdadera elección; quería decirle que sus sentimientos eran totalmente correspondidos pero...

-Terry yo...debo hablar con Anthony

-Eso significa que...-dijo sorprendido y ella asintió con una timida sonrisa, bajo la cabeza al no poder sostener esa mirada, tan llena de sentimientos.

-Ha parado de llover, debo irme-Terry solo asintió, estaba tan emocionado que no se dio cuenta de la situación hasta que Candy miro fijamente la bata y dijo:-¿Crees que ya este seca mi ropa?

-Mandaré a que te la traigan-se dispuso a salir de la habitación pero sin previo aviso se giró y la beso. Candy sabía que no debía corresponder a aquel beso, al menos no aún pero su cuerpo no lo sabía, ese contacto que podría ser insignificante para muchos, solo les confirmaba e intensificaba los sentimientos que minutos antes habían compartido en el baile, con mucha fuerza de voluntad, Terry se apartó y sonrió burlón-Por cierto Tarzán pecoso, no te vallas por los arboles que están resbalosos y te podrías caer-rió cuando ella cambió su expresión a una de disgusto y salió de la habitación

-¡Mocoso atrevido!-gritó molesta pero cuando el cerró la puerta, ella sonrio con ternura

Días despues...

Toc Toc

-Terius, tienes correo

-¿Humm?-le molestaba que lo interrumpieran cuando pensaba en cierta rubia pecosa, por un momento pensó en no abrir pero rara vez recibía una carta-"¿Será de Candy?" Adelante hermana

-Aquí tienes-el joven tomó la carta y se dispuso a leerla en cuanto la hermana salió, su rostro se ensombreció poco a poco

Terry Graham Grandchester:

La familia Andrew se complace en invitarlo a la fiesta de compromiso de Candy White Andrew y Anthony Brower el próximo quinto domingo, la reunión se llevará a cabo en la casa de nuestra familia en Londres. Esperando contar con su participación y sin más por el momento, se dirige a usted:

La Señora Elroy

Sus manos temblaban de rabia, golpeo una pared que estaba a su alcance ¿Qué significaba eso? ¿Acaso todo había sido un sueño o una broma? Queria ir a su habitación y exigirle una explicación, pero desistió de la idea ¿Qué sentido tenía? ¿No había dicho que lo más importante para el era su felicidad aunque no fuera con el? Sin embargo, no podría soportar verla con otro, no después de haber creído que ella lo había elegido a el, con estos pensamientos en mente, comenzo a empacar sus cosas

Mientras tanto...

La rubia suspiró mientras entraba a su habitación del colegio; debido a los preparativos para el regreso, las hermanas no los habían dejado salir y por lo tanto no había podido hablar con Anthony ni ver a Terry. Incluso Annie y Paty habían intentado ayudarla para que pudieran encontrarse pero les fue imposible

Toc Toc

-Adelante

-¡Candy!-dijeron al únisono sus amigas mientras mostraban lo que parecía una invitación

-¿Qué pasa?

-Nos ha llegado la invitación a tu fiesta de compromiso

-¿Qué? ¿Tan pronto?

-Aquí dice que será el próximo quinto domingo

-Dejame ver-leyo la invitación de Paty con sorpresa ¿Porqué Anthony no la había consultado?

-Tengo que hablar con Terry ¿Y si le ha llegado tambien una invitación?-sacó la cuerda de debajo de su cama y se preparó para saltar

-¡No hagas eso Candy! ¡Las hermanas podrían verte!

-No puedo esperar ni un minuto más, las veré luego-saltó hacia la habitación de los chicos y al llegar notó la ventana abierta y las luces apagadas-¿Terry? ¿Anthony?-con la tenue luz de la luna pudo observar en un escritorio, dos cartas, una era la invitación a su compromiso y otra estaba dirigida a ella, con un mal presentimiento, tomó la carta

Candy:

Me he enterado de tu compromiso, entiendo que no soy a quien elegiste, y solo quiero que seas feliz.

Perdona si me voy de este modo, pero no es fácil.

He decidido ir a America para seguir mi sueño de actuar.

Quizás el destino provoque que nos encontremos de nuevo, y si eso pasa, espero poder contemplar con una sonrisa tu mano tomando la de Anthony.

Gracias por todo.

Tuyo siempre

Terry

-¿Candy?-preguntó un joven rubio entrando en la habitación y encendiendo las luces, ella estaba de espaldas, pero pudo saber por el temblor de sus hombros y el sonido de sus sollozos, que ella estaba llorando-¿Estas bien? ¡Candy!

-¡No puede irse! ¡No puede! ¡No puede!-sacudía freneticamente su cabeza, las lagrimas corrían incesantes por sus ojos-¿Porque dejó una carta tan breve? ¡Terry!-sin dar más explicación, soltó la carta y salió lo antes posible

-¡Candy!-tomó la carta del suelo y la leyó, así como también la invitación de su compromiso, rápidamente pudo entender la verdad, decidió no seguirla, ella ya había elegido..

En el puerto...

Corría con todas sus fuerzas, y aún así, sabía que no podría impedir que abordara el barco, así que subió unas escaleras, el barco se alejaba cada vez más, no alcanzaría a verlo.

-¡Terry!-gritó con todas sus fuerzas mientras comenzaba a llorar-¿Porque te vas así? ¿Porque no dejaste que te explicara? Te quiero Terry, te quiero demasiado.

Dentro del barco, un joven contemplaba el mar con notable nostalgia.

-"Recuerdo el día en que te conocí pecosa, nunca podré olvidarlo, espero que seas feliz"-pensó con una sonrisa, en ese momento escuchó que alguien gritaba su nombre, por un momento pensó que se trataba de ella pero desistió de la idea rápidamente-"debió ser mi imaginación, después de todo fue en un barco donde la conocí"

Con el corazón afligido, Candy ve el barco alejarse, hasta desaparecer ¿Porque siempre que creía alcanzar la felicidad, sucedía algo?

nota: hola a todos, quiero agradecerles por sus comentarios

como veran, candy por fin pudo elegir PERO como soy mala no los dejaré estar juntos aún

sobre anthony...me gustaría conocer sus opiniones sobre con quien puedo emparejarlo

p.d: no me se el nombre de la tía abuela asi que le puse señora :p