Capítulo 20
Esa misma noche…
Nadie diría que la mujer reflejada en el espejo se dedique a perseguir asesinos y meterlos entre rejas. Ahora parece más bien una mujer de negocios, con una enorme casa, un lujoso coche y un marido perfecto.
Kate se termina de retocar en el espejo del ascensor antes de que el timbre le avise de que ya ha llegado a la última planta. De nuevo, los nervios acechan en su interior, provocándole ganas de vomitar o salir corriendo. Toca la puerta con los nudillos.
-¡Guau!- Es lo único que exclama el dueño del loft.- ¿piensas dejarme aquí?- Rick ladea la cabeza para volver a la tierra.- perdón, bienvenida. Otra vez.
- ¿Estamos solos?- Pregunta ella al no escuchar a Martha, tan sólo una dulce melodía acompaña a la pareja.- Mi madre tenía cena con unos amigos.
- Acabo de abrir una botella de vino, ¿quieres una copa?
- Sí, por favor.- pero Castle le guarda el abrigo en el ropero que hay justo al lado de la entrada, como todo un caballero. Beckett vuelve a recordar al joven de la universidad; sólo que ahora está más bueno y es más guapo.
- Huele realmente bien, ¿qué has preparado?
- Es una receta familiar, no puedo decirte que contiene pero sé que te gustará. Bueno Kate, todavía queda un poco para la cena, ¿de qué quieres hablar?
- Mejor nos esperamos al postre.- Rick asiente con una sonrisa que derrite por completo a la acompañante, la cual lleva unos pitillos y una camisa escotada además de transparente.
La imaginación de Kate vuelve a traicionarla cuando observa cómo el escritor se desenvuelve en la cocina, no le importaría verle en calzoncillos una mañana después de haber hecho el amor y probar un desayuno suyo.
-¿Kate? ¿Va todo bien?- Los colores se suben a sus mejillas al ver que se ha quedado mirando el paquete del escritor.- Sí, lo siento, estaba…pensando en el caso.
- Sabemos que fue el ex novio, los chicos irán mañana tras él. Relájate y disfruta de la noche.
Para ella, el concepto disfrutar también requiere otras cosas pero es necesario que aclaren las cosas primero.
-"Bon apetite, Madame"
- ¿También hablas francés? ¿Por qué no me sorprende?
- Estuve de gira, ¿recuerdas? Algo tengo que aprender para no quedarme sin palabras.- la iluminación de unas cuantas velas es suficiente para la pareja. Ambos se sienten relajados pero la tensión continúa.
- Venga Kate, tienes que decirme ya por qué estamos así. Es por el tema de la novela, ¿verdad?
- Ya te he dicho que es mejor esperar al postre.- pero el gesto de Rick le indica que no puede aguantar más.- ¡Está bien! ¡Sí, es por la novela!
- Ya discutimos sobre eso, no va salir el caso de tu madre.
- No es sólo por el tema de mi madre Rick, ¿te has parado a pensar en que me voy a convertir en un personaje público?
- ¿Qué tiene eso de malo?- La sorpresa de Castle se hace más que evidente en su rostro.- Soy detective de homicidios Rick, algo que valoro es la intimidad y me la vas a arrebatar.
- Vaya…no…no lo había pensado, de verdad.- éste agacha la cabeza avergonzado.
- Rick, mírame.- Kate le levanta la cabeza con los dedos.- puedes publicar la novela, pero prométeme que la prensa no pisará la comisaría ni me perseguirá por la calle.
- Eso es difícil pero por ti, lo que sea. ¿Algo más?- Kate medita durante unos segundos, todavía existe un tema pero no es ella quién tiene que dar el primer paso.
- Sí, la cena está realmente exquisita. Tienes buena mano para la cocina.
- Bueno…ya sabes que mi madre se dejaba la vida para conseguir dinero, me distraía en la cocina y ahora es algo que me encanta.
- ¿Hay algo que no se te de bien?
- No soy perfecto Kate, tú deberías de saberlo. Venga dime algo malo sobre mí.
- Quizás más adelante, tan sólo puedo decirte que te gusta hacer las cosas sin consultar; sabes perfectamente a que me refiero.
- Te pido perdón, pero es que tenía tantas ganas…Saber que voy a estar contigo todos los días después de dos años sin vernos; admite que estás ilusionada.
- Vaya…no soy nadie sin ti.- responde ella con ironía.
- ¡Lo sabía!- Kate pone los ojos en blanco.- No eres más creído porque no puedes.
- Admítelo Kate, te estás divirtiendo. Aunque sea a mi costa.- la inspectora no se había sentido así de bien desde que cenó con él tras el reencuentro.
- Es posible que me lo esté pasando bien, pero no te emociones. Sólo es una cena de amigos.
- Claro, claro.- Rick saca un bol repleto de fresas con nata.- podemos compartirlo, si quieres.
- Por mí vale.- ambos comienzan a comer, las fresas vienen acompañadas de una botella de champán.
- ¿Estás loco? Mañana tenemos que trabajar.
- Pueden encargarse los chicos, disfruta, te lo mereces.- Castle coge una fresa y lentamente la lleva hasta los labios de la inspectora, la cual abre la boca para morder la fresa con nata.
Tras comer un buen bol de fresas…
-Buff, estoy hinchada. Creo que he perdido un botón de los pantalones.
-Exagerada, vamos a sentarnos en el sofá.
- Gracias por la oferta pero es tarde, debería de irme.- Castle quiere hacerle caso a su madre y dejar que sea Kate la que realice el primer movimiento, por lo que queda prohibido retenerla e insistir.
-De nuevo, ha sido un placer cenar con usted, Señorita Beckett.- Ésta dirige sus ojos hacia los labios carnosos y húmedos del escritor.- Sí, ha sido una noche maravillosa.
Rick abre la puerta para despedirse de Kate, pero antes de que la puerta se cierre, Beckett coloca el pie para evitar que Castle le deje en el pasillo.
-¡¿A quién quiero engañar?! ¡Te necesito!- La inspectora abre la puerta y ante la mirada curiosa de él, le toma la cara y le besa suavemente. Sus bocas se mantienen unidas mientras Kate le lleva hasta la habitación de Rick.
Kate acaricia el rostro de Rick, vuelve a besar a éste mientras se desabrocha los botones con maestría. Castle le imita y pronto se deshacen de sus camisas.
Él le lleva hasta la orilla de la cama y con dulzura la tumba, no sin antes deshaciéndose del sostén que agarran con fuerza los preciosos pechos de la inspectora. Sonríe ante la imagen que tiene delante, ha soñado con este momento desde que volvió a encontrarse con ella.
Los labios de Rick se posan en el cuello de Kate, va bajando lentamente hasta detenerse en los pezones erguidos de ella, la cual no puede evitar soltar un gemido ante los pequeños mordiscos que Castle le proporciona. Su cuerpo se estremece y responde ante el cúmulo de besos y caricias que recibe.
Los pantalones también comienzan a ser un estorbo, Rick sigue bajando su cabeza hasta llegar a la altura del ombligo, sus dedos actúan con rapidez y se libran también de los pitillos dejando a Kate con tan sólo un fino tanga de color rojo.
-Bonito tanga.- comenta Castle con una sonrisa pícara.- gracias.- responde ella entre gemidos.
Ambos cuerpos se funden en uno, brazos y piernas entrelazados, con tan sólo la iluminación de las velas. Kate agarra la cintura de Rick con sus largas piernas, sus manos se aferran a la espalda no puede evitar arañarle al sentir el frío dedo de Castle justo en su clítoris.
Su excitación aumenta por momentos, la temperatura ha debido de subir. Beckett ya puede notar la gran erección de Rick, recuerdos de su primera vez, en la fiesta de graduación…dos años después, vuelven a ser ellos mismos.
A la mañana siguiente…
Kate se despierta ante los primeros rayos de sol, la erección de Rick le presiona en su vientre desnudo. Él sigue durmiendo pero la invasión le comienza a despertar del letargo y agradecido sueño.
Beckett comienza a besar poco a poco su mandíbula, sube por su oreja y mordisquea su lóbulo pausadamente para despertarlo. Un suspiro le hace fijar la vista en su cara relajada.
-¡Buenos días! ¿Qué tal has dormido?- Rick la atrae hacia él para besarla, enreda sus manos en su cabello revuelto, sigue preciosa a pesar de todo.- He dormido de maravilla, no podía tener una compañía más adecuada. No recordaba lo que era.
- ¿Te ha gustado?
- Me ha encantado.
- A mí también.- Kate está tumbada encima de él cubierta por la fina sábana, sus pechos están en el abdomen de él.- ¿Y ahora qué? ¿Esto es que hemos vuelto?
- Eso parece, pero no quiero que te vayas de la lengua. Al menos no por el momento.
- Lo que usted diga, inspectora.
- ¡Richard, necesito hablar contigo!
- ¡Ay Dios, mi madre!- Castle se levanta con agilidad, se pone unos pantalones de chándal y sale de la habitación antes de que su madre siquiera toque el picaporte.- ¡Buenos días madre! ¿Qué ocurre?
- Gina quiere verte, dice que te ha llamado pero tenías el móvil apagado.
- Gracias por informarme, le llamaré en cuanto me vista. ¿Algo más?- El tono nervioso e impaciente le delata pero Martha decide hacer la vista gorda.- Nada más, me voy a desayunar con los del teatro.
- ¡Que te diviertas!- Rick se sorprende al ver la habitación vacía.- ¿Kate?- Ésta sale del baño.- Por los pelos…la próxima vez lo haremos en mi casa.
