Capítulo 26.
-¿Eres Susana Marlow verdad?
-Eh..si-frunció el ceño pues aquel joven rubio a pesar de ser atractivo no le resultaba familiar
-Veo que no me reconoces, soy Anthony Brown, interprete a Paris en el colegio San Pablo
-Ahora te recuerdo, es un gusto verte nuevamente-dijo con una sonrisa amable pero que no ocultaba su mirada triste
-¿Estas bien? Me pareció que llorabas
-Bueno yo..no es nada. ¿Te puedo ayudar en algo?
-Busco a Terry ¿Sabes donde esta?
-Si-bajo la mirada
-Perdona ¿Dije algo malo? ¿Tienes problemas con el?
-Yo..yo...-no pudo retener más sus lágrimas y cubrió su rostro con ambas manos mientras lloraba
Más tarde...
-Ahora entiendo, verás Susana lo tuyo es solo una ilusión-ambos se encontraban sentados en una banca de un parque cercano, había niños corriendo por doquier pero ellos no prestaban mucha atención a su alrededor-Tu no conoces a Terry realmente, solo te has enammorado de su forma de actuar y de su aspecto físico, eso no es amor
-Te equivocas, he conocido a muchos actores talentosos, a muchas personas que son atractivas,no quiero parecer engreída pero varios me han cortejado, sin embargo con nadie más he tenido esta sensación
-Dime ¿Alguna vez has visto a Terry con Candy?
-Si, en los ensayos
-Aparte de los ensayos
-No, creo que no
-Entonces no podrás entenderlo, cuando están juntos...es algo que no podría describir... al principio no lo veía por mis celos pero ahora cada vez que los recuerdo me pregunto como fui tan tonto para no notarlo, sus miradas, sus formas de comportarse es totalmente distinta a como tu y yo los conocemos, si vieras a Terry con Candy no lo reconocerías, es amor Susana y ni tu ni nadie podrá hacer algo para cambiarlo
-Lo se, he visto su expresión al leer sus cartas o cuando piensa en ella pero yo también siento algo por el,puede que no sea amor o puede que si, no lo se
-Estoy seguro de que encontraras a alguien de quien te enamores verdaderamente y entenderás todo
-Gracias, me ha servido de mucho hablar contigo
-Es un placer-y sin pensarlo mucho beso su mano, aquel gesto tan inesperado los sorprendió a ambos, la joven se ruborizo-Lo siento, no quiero incomodarte
-No...no pasa nada. Te llevare con Terry
-Gracias
En el cuarto de Terry...
Toc toc
-Adelante
-Terry-habló con timidez al recordar su declaración anterior-Te buscan
-¿Humm?¿Quien?
-Soy yo
-Anthony-alzo las cejas con sorpresa
-Los dejaré solos-dijo alejándose
-¿A qué debo tu visita?-intento no sonar grosero o sarcástico, después de todo ya no tenía motivos para sentir antipatía por el rubio aunque estaba casi seguro de que el no pensaba igual, pero ante su sorpresa el oji-azul solo extendió su mano, en una clara invitación a estrechar la suya, aunque dubitativo le devolvió el gesto
-Te felicito-sonrío-Candy te quiere a ti, solo les deseo lo mejor, hazla muy feliz
-Lo haré
-Quiero ofrecerte una disculpa por enviarte la invitación sin haber hablado antes con Candy, me deje llevar por mis celos y mi egoísmo
-Eso ha quedado atrás
-Solo te advierto Grandchester, que si la lastimas no dudaré en apartarla de ti
-Eso no sera necesario-el ambiente se puso tenso y ambos lo notaron
-¿Sabes? Si no hubieramos sido rivales por nuestros sentimientos, creo que podríamos ser amigos
-Si...No, yo nunca sería amigo de un molesto americano-ambos comenzaron a reír
-Eso era todo lo que quería decirte, mucha suerte a ambos
-Gracias, espero puedas encontrar a alguien
-Espero lo mismo-salió de la habitación y se encontró nuevamente con la joven-Susana
-¿Qué sucede?
-Me gustaría invitarte a comer, en agradecimiento por acompañarme
-Yo soy la que quiere agradecerte por tu apoyo
-Acepta mi invitación
-Esta bien
Días después...
Susana Marlow estaba confundida, algo no muy raro desde que había vuelto a ver a cierto americano, hasta hace unos días podría haber jurado que amaba a Terry Grandchester, su compañero de actuación, pero un sin fin de emociones agradables se apoderaban de ella cada vez que estaba con Anthony Brow, ambos habían salido en varias ocasiones ya que los negocios que Anthony comenzaba a emprender, se encontraban cerca del teatro y de la compañía Stratford. El rubio era un joven amable, caballeroso y con una forma muy positiva de ver la vida a pesar de las dificultades por las que había pasado en su niñez y adolescencia, sus conversaciones eran agradables y tranquilas aunque no por eso faltaban las risas ocasionales. Con el joven ingles era diferente, no tenía oportunidad de conocerlo, lo único de lo que estaba segura sobre el era su talento al actuar pero nada más, siempre que pensaba en el se sentía triste al saber que no le correspondía, comenzaba a comprender que el joven americano tenía razón, eso no podía ser amor, todo lo que sentía por Terry era solo una ilusión, un amor platónico...solo había algo que aún no entendía ¿Qué era lo que sentía por Anthony? ¿El estaría tan confundido como ella?
-¡Susana! ¿En que mundo estas?-exclamó el director-Debemos comenzar a ensayar la escena del baile
-Si, lo siento-comenzaron los ensayos, Romeo veía a Julieta por primera vez y ambos se enamoran perdidamente, cuando Romeo estaba por acercarse a Julieta, unos extraños ruidos provenientes del techo advirtieron a la joven-¡Terry! ¡Cuidado!-grito al ver como las luces estaban por aplastar al joven y se apresuró en empujarlo, las luces cayeron encima de ella, el último pensamiento del que fue consiente fue la dulce expresión de Anthony la última vez que lo vio
Mientras tanto...
-Esto no esta bien-un nervioso rubio caminaba apresuradamente hacia el teatro Stratford con un ramo de rosas rojas, no sabía si era correcto confesarle sus sentimientos a Susana cuando no tenían mucho tiempo de conocerse, además no estaba seguro de si ella le correspondería o seguiría enamorada de Terry. Pero...quería decírselo, aquella chica lo hacia sentirse feliz con su característica amabilidad y dulzura, le costaba admitirlo pero sentía algo más fuerte que lo que había sentido por la pecosa, ambas eran muy diferentes y especiales para el, pero si le dieran a escoger una persona con la que compartir todo, diría sin lugar a dudas el nombre de la joven actriz-Debo hacerlo-se dijo así mismo y llego al teatro, grande fue su sorpresa al ver una ambulancia y a todos los actores con expresiones preocupadas, para nada fingidas
-¡Susana! ¡Susana!-una mujer lloraba desconsoladamente mientras subía a la ambulancia la cual se alejo rápidamente, Anthony tiro el ramo de rosas y pregunto al actor más cercano:
-¿Qué ha pasado? ¿Susana esta bien?
-Oh eres tu-el actor lo reconoció pues varias veces el joven iba por Susana después de los ensayos-Lo siento mucho-dijo con pesar-Susana a tenido un accidente
-¿Qué? ¿En que hospital esta?
-Creo que en el San José-y sin perder más tiempo, el rubio se apresuro en ir al hospital
Horas después...
-Familiares de la señorita Susana Marlow-medio teatro rodeo al doctor
-¿Cómo esta mi hija?
-La señorita recibió un golpe muy fuerte en la columna y sus piernas, hemos hecho todo lo posible pero no puedo garantizarles que ella volverá a caminar-la señora Marlow comenzó a llorar sin consuelo
-¿Puedo verla?-preguntó Terry
-De momento no es posible, yo les avisaré en cuanto este en condiciones de recibir visitas. Compermiso
-¡USTED! ¡Todo es su culpa!-gritaba la mujer señalando a Terry-Pero de una vez le digo que si Susana no vuelve a caminar, tendrá que casarse con ella
Por su tarde, ajena a todo lo sucedido Candy comenzaba a prepararse para sus exámenes con la ilusión de ver pronto a su querido Terry
