Febrero:
Segundo mes del año. A ver que me depara. Es corto. Espero que Sherlock haga algo por San Valentín, si no le mato. No, es coña. Nunca podría matarle, no soy esa clase de hombre.
Sherlock me dice una vez que quedamos en mi casa para comer que no podrá pasar San Valentín conmigo, tiene que pasar unas semanas en la sede de Nueva York del bufete de abogados y me pongo triste.
Se levanta, toca la mejilla, me sonríe y me besa.
— No estés triste - me dice - ya sabes que te compensaré. Tenlo por seguro.
— Vale - le devuelvo el beso y sonrió mientras termino de comer.
Terminamos de comer, llamo a los chicos y les comentó que pasa. Cuando me dicen que ira Greg Lestrade a trabajar con él a la sede de Nueva York esas semanas, me pongo de nuevo celoso. Que no me está gustado ese tal Greg Lestrade y eso que no le conozco.
Propósitos para no pasar un día de San Valentín en casa solo, triste y borracho:
1 Ir a cenar con los chicos y con mi mejor amiga.
2 Irnos de fiesta hasta las tantas a bares y locales para solteros. Aunque no lo estoy, este San Valentín si lo estoy.
Buenos propósitos para el día 14. Vamos a calmarnos.
Llamo a los chicos, les digo que he reservado en un sitio para solteros para el día de San Valentín y les apetece.
Siento un nudo en la garganta, pero cuando Sherlock me llama y me dice que cuando regrese me dará la sorpresa, el nudo en la garganta se me pasa.
Paso San Valentín con los chicos y disfrutamos de un día de solterones treintañeros. Sherlock ni me ha llamado, ni mensajeado ni mandando una postal. Solo tengo una de mi ex - jefe, Jim Moriarty y no me gusta eso.
Unos días después de San Valentín, recibo una carta con una nota que pone:
Usa ese billete para ir a esquiar. Te espero allí.
No pone de quien es, pero lo intuyo. Con lo que me preparo y voy.
En el aeropuerto de destino, le veo y sonrió. Nos besamos y vamos al hotel.
Cuando estoy con los esquís, me encuentro a Greg Lestrade.
— John, encantado de que estés aquí - me dice y yo me pongo celoso porque este se acerca mucho a Sherlock - me alegro que le invitaras.
— Gracias a ti por la recomendación - responde "mi novio" - me alegra que estemos todos aquí.
Sin saber muy bien que pasa, me muevo y sin querer me engancho con el telesilla y voy colgando por él hasta que me caigo en la nieve y Greg una vez que ha bajado la pista me mira y se ríe un poco en silencio, como si fuera gracioso.
Me quito los esquís, me levanto y voy hacia la cafetería. Sherlock me sigue.
— ¿Estás bien? - me pregunta, como si me importa que pregunte.
— Mira, ve con tus compañeros y sobre todo con Greg Lestrade - le respondo enfadado - a mi déjame en paz y tranquilo tomando algo. No estoy para mimos y cariños.
Después de ese momento estuvo todo lo que quedaba de mes sin hablarme y eso me fastidio.
Bueno, este mes me he peleado mucho con Sherlock y eso no me gusta nada. Todo me sale mal. No he adelgazado ni 100 gramos, al contrario, he engordado un kilo. Parezco una bola rodante.
Espero que el segundo capítulo de esta segunda parte os guste. Tanto como si os gusta como si no, dejarme alguna review.
