Lamento mucho la demora, bueno la verdad es que siempre lamento las demoras, pero en este caso en especial si que no puedo decir que fue intencional, la verdad que esto llevo todo el mes intentando escribir un capitulo que me agrade, o que al menos vea yo que se apega a mi idea original (descarte mucho dialogo original, por que simplemente no me gustaba ^^)
Me llevo mas tiempo del esperado, y en verdad llevo buen rato batallando con el escrito, pero tampoco me ha ayudado en mucho que tengo proyecto de arte en desarrollo (al menos eso va por buen camino)
En fin, intente dar algo de sentido a este loco relato, y como no estoy trabajando con BETA las disculpas del caso, lo edite yo misma, pero siempre puede ser que falle catastróficamente en eso, es algo con lo que aprendí a vivir. Las renuncias del caso debo remitirlas al capitulo 1, escribir lo mismo cuando ya sabemos lo obvio esta de mas a mi parecer, pero si gustan lo escribiré de nuevo en el próximo capitulo.
Sin mas les dejo para su gusto o disgusto... ustedes decidirán.
Si de normalidad hablamos…
Si los miembros del equipo de Baseball de Seido les preguntaran, cuando exactamente o en qué momento especifico la tranquila vida de un equipo normal (bueno reconozcamos que Seido nunca fue del todo normal, es decir si se la pasan reclutando a gente como Furuya y Sawamura, o Kuromachi y Miyuki definitivamente no hay mucho de normal) que da todo de sí en el Baseball, y como única meta es llevar a Seido al Koushien poniendo todo su esfuerzo, valor y merito en ello, dejo de serlo; con seguridad la respuesta que recibirías, si bien seria variada y en algunos casos confusa, probablemente todas y cada una de ellas tendrían algo en común, o mejor dicho alguien en común… Sawamura Eijun.
Ciertamente que en cuanto el nombre del novato recluta más entusiasta de este año era mencionado, los comentarios, opiniones y pensamientos eran diversos, algunas veces optimistas, algunas veces pesimistas, en otras positivas y menos de lo esperado en los últimos tiempos, negativas.
Y es que hay que reconocer que Sawamura Eijun, es una de aquellas pocas y muy contadas personas a quien no le importaba que frente a él solo estuviera un camino arduo, duro, empedrado y todo cuesta arriba, ya que él lo compensaba con un espíritu brillante e inquebrantable de todo Japón, sin exagerar; y por qué después de todo Sawamura Eijun es alguien a quien una vez tiene un objetivo en mente no descansara hasta verlo cumplido, sin importar cuán difícil o costoso sea para su persona, para él la causa lo amerita… aunque a veces dicha causa no tenga ni el más mínimo sentido común para quienes le rodean.
Y es justo ahora, en este momento, que una muy noble causa (al menos para él) ha nacido en la mente de tan entusiasta novato; por lo cual seguramente no descansara ni a sol ni a sombra, ni de día o de noche o que llueva y truene; para que de corazón, sentirse satisfecho al verla cumplida… para desconcierto y riesgo de la salud mental de muchos de sus compañeros de equipo, lastimosamente.
Ciertamente el ambiente en Seido aquella noche de viernes era un tanto peculiar, el ritual de la hora de la cena, que como siempre servía para juntar a todos los miembros del equipo de Baseball en una misma habitación; en esta ocasión, se podía decir que era un poco diferente, por algún extraño motivo, circunstancia o razón (mentiras todos saben muy bien por qué) las cosas parecían estar un poco fuera de lugar, aun a la simple vista del ojo no entrenado para tan peculiar grupo.
Ahora bien, ciertamente no es que en sí hubiese algo extraño dentro de aquella habitación que perturbase a los chicos allí reunidos, era más bien que la falta de algo, o mejor dicho alguien, lo que mantenía un aura incomoda dentro de los presentes.
Tampoco es que los presentes actuaran de una forma exageradamente extraña, o totalmente fuera de su carácter habitual, más bien era que sus actitudes y comportamiento habitual se veía falto de la esencia natural, las acciones en si parecían más bien rígidas, tensas o actuadas; pero quizás el hecho más notable dentro de aquella hora de la cena, es que a pesar de intentar mantener un ritmo habitual en el ambiente, con platicas comunes y corrientes, el tintineo de los palillos golpeando suavemente la cerámica al recoger un bocado de comida, o el toque suave de los vasos al ser colocados sobre las mesas, cosas típicas, comunes y corrientes que ha oído experto resonaban anormalmente, era que más de algún miembro del equipo presente, y a veces más de uno a la misma vez volvían su mirada con suspicacia, curiosidad y hasta cierto punto frustración en dos direcciones que normalmente nadie toma en consideración en un día normal; la puerta de aquella habitación, o el reloj colocado estratégicamente en la pared contraria a la puerta.
Los miembros de primer año eran los que más abiertamente tiraban su mirada a dichos objetos con más frecuencia de la necesaria, los miembros del segundo año, hasta ahora comían tranquilamente inmersos en su platicas cotidianas, pero a veces de reojo miraban en las direcciones dichas y de vez en cuando más de alguno desviaba su mirar a la mesa del primer año; como quien busca que aquello que faltaba apareciera mágicamente en el lugar designado. Y los de tercer año, simplemente se apresuraban a terminar sus comidas para distraerse de la tensión palpable creada al esquivar el tema en cuestión.
Pero quizás los miembros que hasta el momento, aunque intentaran ocultarlo, demostraban más cambios en su rutina diaria y hechos cotidianos eran los que pertenecían al equipo titular de Baseball, aquellos que había logrado escalar hasta lo más alto entre sus compañeros y llevaban con orgullo el uniforme de Seido en cada partido.
Si, ellos eran los de miradas nerviosas, murmullos incomprensibles acciones bruscas y pensamientos enojados y confusos que totalmente dedicaban a la persona faltante; si ellos que hasta ahora, los miembros restantes intentaban sin mucho éxito evitar por kilómetros de distancia de ser posible.
-Así que, realmente Sawamura kun, se saltó la cena - hablo tan normalmente como siempre lo hacia el mayor de los Kominato con su siempre peculiar sonrisa.
Bueno, hay que admitir que también existen excepciones dentro de las excepciones, ya que claramente a Kominato Ryosuke no parecía afectarle en mucho la falta del chico de primer año; pero parecía divertirle de lo lindo las reacciones de sus camaradas cuando mencionaba lo obvio.
Y claro ante aquella declaración, el volumen de algunos balbuceos guturalmente inentendibles aumentaban en la habitación.
-¡¿Dónde demonios esta?!- y esta pregunta hecha por Jun senpai, aquella que muchos se estaban haciendo pero que pocos se animaban a querer expresar a viva voz, fue más que suficiente para desatar la bomba de exclamaciones y frustraciones que más temprano había iniciado con aquella llamada poco acertada del chico de primer año.
-jajaja, a ese chico siempre le gusta causar problemas- si bien Miyuki estaba hablando tan normal como siempre, la risa que salió de su boca se escuchaba bastante tensa.- me pregunto ¿qué sería bueno como castigo?- y a pesar de que sonreía, la frase se escuchaba tan seria que algunos de primer año se compadecieron por su compañero de equipo.
-…pero ya verá Sawamura, en cuanto pase por esa puerta, definitivamente le daré un escarmiento del cual nunca se va a olvidar, y lo dejaremos durmiendo afuera, ¿verdad Masuko san?- si esos eran los comentarios de Kuramochi a esas horas de la noche
El capitán, Tanba san, Miyauchi san e incluso Chris senpai, se mantenía a distancia de emitir sus propios comentarios a pesar de que en algunos casos coincidían con los balbuceos poco coherentes o afirmaciones ya dichas de sus compañeros más expresivos.
Y había que admitir que Haruichi y Furuya también se habían reservado sus comentarios en esta ocasión, sin embargo no significa que no estuviesen un tanto de acuerdo con lo que sus senpai estaban hablando, realmente para Haruichi era más cuestión de intriga y preocupación por su amigo que enojo, aun así si los senpais creían que merecía un castigo por hacerlos preocupar (por que sí ninguno de ellos engañaba a Haruichi, todos y cada uno de ellos estaba preocupado por Eijun) entonces él no podría hacer nada para ayudar a su querido amigo.
Sin embargo los pensamientos de Haruichi termino su cadena de pensamiento cuando escucho a su hermano finalmente dar su opinión, y que al parecer por la sonrisa que traía en su cara, podría significar un poco más de problemas para los presentes y más aún, quizás, para Eijun.
-saa, es muy lindo ver como se preocupan por Sawamura kun- fue el acertado comentario del mayor de los Kominato mientras observaba a sus compañeros de equipo, claro incluyendo a su hermano.
-¿Quién está preocupado por él?- resonó un grito casi unánime de todos los presentes
- es solo un Idiota como siempre- la declaración de Kuramochi senpai fue bastante contundente
-solo a él se le ocurre salir sin tener el mínimo de conocimiento de la ciudad, si le pasa algo será totalmente su culpa- y he aquí a Jun senpai dando su sincera opinión.
-heee, ¿realmente es así?- y esa exclamación medio en broma, medio divertida y medio sarcástica, llamo la atención de los presentes mientras comentaban sus pensamientos con respecto a la imprudentes acciones del pitcher faltante.
-¿Nii san?-
-no es nada- sonrió el mayor de los Kominato- solo estaba recordando las noticias de la mañana- hablo y el resto del equipo guardo silencio para prestar atención.
- ya saben, esa noticia donde decían que últimamente los robos y secuestros habían aumentado en el centro de Tokyo-
Hablo despreocupadamente, como quien no quiere la cosa, mientras apoyaba en una mano su barbilla.
- esa que hacía referencia especial a los delitos dirigidos a los turistas y personas ajenas a la capital- comento despreocupadamente.
-y con eso de que los secuestros están centrados en jóvenes de 15 años, ingenuos, atolondrados y despistados pues… uno realmente debería preocuparse por Sawamura kun- agrego.
Y tras un breve silencio continuo
- Oh! pero supongo que Sawamura kun realmente tendría que ser muy obvio en sus acciones para denotar que es de Nagano o en si tener muy, pero muy mala suerte para que le pasara algo- concluyo con eso último, sin embargo su trabajo ya estaba hecho.
Si bien a lo largo de unos 5 minutos ni un ruido se escuchó, era cuestión de tiempo para que los susurros provenientes de las mesas más alejadas llegaran a oídos del resto de los presentes.
-oi, ¿y si realmente le paso algo a Sawamura?-
Fue el murmullo proveniente de una de las mesas más alejadas, aunque nadie pudo decir quién expreso la pregunta.
-realmente lo que dice Ryosuke senpai puede ser cierto, Nuestro tutor de la clase nos advirtió que tuviéramos cuidado ya que los secuestros se centraban en jóvenes de 15 a 17 años para llevarlos al extranjero, quien sabe para qué, pero seguramente no es nada bueno-
El miembro de segundo año que expreso este comentario se encogió con una mueca desagradable al pensar los posibles escenarios y razones del por qué los secuestros.
-oye, oye eso no se oye nada bien.- concordó otro chico de segundo en la misma mesa.
-solo imagina, si te secuestran podrías terminar como mercancía en el mercado negro o podrían quitarte los órganos para venderlos allí también-
Y de esta forma la imaginación y los comentarios empezaron a perder control, entre el barullo creciente, ya hasta quienes realmente daban por perdido a Sawamura, y se preguntaban cuanto tiempo tenían que dejar pasar para dar el reporte a la policía.
Finalmente, el capitán del equipo había tenido suficiente, esto se estaba saliendo de control y no quería que pasara a mayores, y aunque en el exterior no lo mostrara los sentimiento arremolinados en su interior no se tranquilizaban con todas esas incoherencias dichas, aunque admitía lo sorprendido que estaba al ver por sí mismo el efecto que Sawamura Eijun ejercía sobre todo el equipo, no solo en el diamante del campo, sino fuera del mismo; eso era algo que tomaría en cuenta para el futuro.
-Suficiente- hablo por primera vez en toda la noche- tranquilícense, compórtense como seres racionales que son; a Sawamura nadie lo ha secuestrado.
-ciertamente- apoyo Chris senpai, quien también aportaba por primera vez su opinión luego de escuchar todo el caos a su alrededor- Sawamura se encuentra perfectamente bien, no hay razón para entrar en pánico- acoto.
-pero senpais- alguien se atrevió a contradecir a los mayores- deben comprender, Sawamura siendo Sawamura no está de más preocuparnos, conociéndolo se deja engañar fácilmente por cualquiera, seria presa fácil para los criminales, especialmente para los pervertidos.-
Y oficialmente de nuevo, el equipo guardo silencio, aquí acababa de salir a la luz una preocupación real, que últimamente ninguno de ellos quería sacar a relucir, a pesar de que la mayor parte del equipo, incluidos el equipo técnico, había descubierto semanas atrás. ¿Cómo lo descubrieron? o ¿cómo no se habían dado cuenta antes? Aún era algo que tenían que descifrar, pero el hecho era que "ese tema" estaba allí y no tenía rastros de querer desaparecer por más que quisieran ignorarlo.
Y todo había comenzado gracias a cierto comentario descuidado pero con mucha intención hecho de parte de un miembro de un equipo invitado, que la verdad ninguno de ellos recordaba ya el por qué habían jugado un amistoso con ellos; tampoco recordaban a pie de letra exactamente lo que había dicho, pero lo que si recordaban era lo que había dado a entender, al joven pitcher que despreocupadamente había tomado el comentario con doble sentido como una inocente invitación.
"Eijun kun, realmente eres alguien interesante; alguien a quien definitivamente no le quitaría los ojos de encima ni por un instante"
Y esa frase, esa sencilla frase que ocultaba más entre líneas de lo que quería decir a simple vista, había abierto cierta puerta que probablemente muchos de ellos habrían preferido ignorar y mantenerla cerrada bajo llave y todos los candados y cadenas posibles.
Y ahora viéndolo de una manera completamente diferente, podían decir que tenía sentido el que de repente muchos equipos con los que habían jugado, habían despertado su interés por el pitcher entusiasta, y para disgusto de algunos en específico, no era necesariamente por su peculiar forma de jugar Baseball, porque esas cámaras de video y fotográficas dirigidas exclusivamente para Eijun durante los partidos (aun cuando estaba animando desde la banca) o en las practicas no estaban capturando específicamente su forma de jugar, en más de alguna ocasión habían tenido que tomar medidas para evitar que las cosas pasaran a mayores.
Eijun realmente era alguien difícil de seguirle el ritmo cuando de correr alrededor del campo se trataba, había demostrado que el entrenamiento peculiar daba sus frutos, gracias a Kami que Furuya, Haruichi y Kanemaru voluntaria y silenciosamente se habían ofrecido a hacerle compañía al pitcher, aunque en más de alguna vez Tanba, Chris y hasta el mismo capitán se habían unido con tal de desalentar a los fotógrafos y camarógrafos que obviamente de cazatalentos, reporteros o aficionados no tenían mucho; Ryosuke, Jun, Miyuki y Kuramochi junto a Masuko se habían dado un festín espantándolos.
Pero volviendo al tema, y ya que el silencio aun persistía era bastante obvio que esas escenas y unas que otras más, como cuando descubrieron que en su mismo instituto las fotografías de Eijun e cualquier faceta eran fáciles de encontrar en las manos de estudiantes tanto femeninos como masculinos, eso definitivamente había perturbado y aunque no lo admitan enojado a más de alguno; rodaban por aquellas mentes, alguien tenía que romper el silencio.
Y que mejor manera de hacerlo que dejar a sus acciones hablar por ellos, fue impresiónate para el ojo curioso ver a casi la mitad del equipo levantarse de sus asientos casi en sincronía perfecta, dejemos de lado el hecho de que también resonó en sincronía un "gracias por la comida" unánime mientras se escuchaba a decenas palillos estrellarse contra la superficie de la mesa.
-maldita sea Sawamura, como te encuentre definitivamente te aplicare la llave de lucha más dolorosa que tenga en mi repertorio-
Bramaba Kuramochi mientras se encaminaba rumbo a la salida del comedor, con un único objetivo en mente; claro seguido de cerca por unos cuantos miembros más, el aura que irradiaba de Jun senpai tampoco era para tomarse a la ligera, y Miyuki definitivamente daba más miedo en ese momento que cuando estabas en el extremo receptor de su sarcástica actitud.
Oh si, ellos traerían de vuelta a "Su Idiota Pitcher" a donde pertenecía, ya después lo castigarían como era debido, pero por ahora el único objetivo era encontrar al despistado chico, si cualquier pervertido de quinta se le había ocurrido pensar que Seido lo sedería tan fácilmente, sin hacer nada al respecto estaba muy equivocado, ellos lo habían encontrado, ellos habían pulido sus habilidades en el campo de juego y ellos definitivamente tenían más derechos sobre él que cualquiera; hasta su antiguo equipo tendría que batallar duramente si querían parte de su atención, Seido celaba con ojo de águila aquello que consideraban que era suyo y definitivamente el irremediable entusiasta, energético a veces torpe e ingenuo de Eijun Sawamura entraba en esa categoría.
Claro, justo ese era el sencillo plan en sus mentes, pero olvidaron tomar en cuanta algo, y es que con Sawamura Eijun no hay nada dicho ni escrito aun, el chico tenía una asombrosa cualidad para sorprenderlos en el momento menos esperado… como justo ahora…
Kuramochi quien iba a la delantera, a punto estaba de abrir la puerta cuando está justo en sus narices fue abierta de par en par, rebelando así a cierto Pitcher desaparecido con una sonrisa brillante adornando su cara que despreocupadamente saludo a todo pulmón a los supuestamente allí reunidos.
-Chris Senpai!- Grito- estoy de vuelta!-
Y Eijun siendo Eijun que en entre sus muchas cualidades de las que carecía estaba la lectura del ambiente que le rodeaba, ignoro olímpicamente a los que, congelados, se agrupaban frente a la puerta por la que había entrado, caminando entusiasmadamente hasta donde Chris senpai, junto con el capitán y Ryosuke san continuaban sentados viendo de lejos la acción.
-Chris senpai- llamo nuevamente- no sabes por lo que he pasado- inicio su típica diatriba sin siquiera intentar reducir la velocidad en sus palabras.- … entonces esta señora casi me tira del paso peatonal solo por alcanzar a su perro que se había soltado, ¿senpai? ¿Me estas escuchando?- pregunto preocupado cuando no recibió ninguna muestra de atención por parte del manager.
-Sawamura- realmente este chico lograba cansarlo sin siquiera proponérselo
-hai Chris senpai!- entusiasmo por delante.
-ve a ducharte y luego a tu dormitorio directamente, empezaremos a entrenar a las 6: 00 am.
-pero… senpai- y Eijun que no comprendía de donde había venido esa orden tan ecuánime por parte de su admirado senpai, como siempre protestaba.
-No peros, Sawamura, a ducharte y a dormir- repitió esta vez más directo que antes.
-hai, senpai- un desanimado pitcher que no quería desobedecer a Chris encamino sus pesados y desilusionados pasos devuelta por la puerta por la cual había entrado hace unos instantes.
-y yo que quería mostrarle a senpai lo que había aprendido…- susurro desanimado.
Pero Sawamura siendo Sawamura la desilusión no le duraba mucho, o realmente casi nada cuando se trataba de él. Por lo que mientras caminaba hacia las duchas (ignorando de paso al resto del equipo) su entusiasmo regreso casi de golpe, al pensar un poco mejor la situación.
-aunque pensándolo mejor ¿y si no les digo nada? Así puedo darles una sorpresa- se animo a sí mismo- eso suena mucho mejor que mostrárselos ahora, cuando ya estén completos y listos sería mejor-
Sonrió para sí, al llegar a un acuerdo con su persona. Claro todo eso mientras caminaba a cumplir con las órdenes de su senpai.
-me esforzare para tenerlos listos antes de lo pensado- y la sonrisa en su rostro no podía ser mayor que la que lucía su rostro en ese momento. Sonrisa que a pesar de ser inocente y entusiasta en su máxima expresión, había que admitir que probablemente no auguraba nada bueno o mejor dicho nada cuerdo para los días venideros.
Ahora bien, si por lo menos alguien del equipo de Baseball hubiese estado prestando más atención a su siempre impredecible pitcher en lugar de estar contribuyendo al caos que quedo atrás, en el salón comedor tras la salida de Sawamura Eijun, entonces y tal vez solo entonces podrían haber tenido una premisa de lo que esa entusiasta mente estaba maquinando justo en ese momento.
Aunque quizás habría sido mejor que escucharan a Sawamura antes mandarlo a dormir, como habían hecho, aunque del todo castigo no era, Chris podía ser estricto, pero realmente en ese momento no estaba pensando en castigar ni desquitarse con Sawamura su frustración, al contrario, el enviarlo fuera del comedor en ese momento fue con toda la mejor intención, por que el estaba convencido de que Sawamura no la contaba si le permitía permanecer un segundo más frente a un grupo de chicos que solo tenían en mente una sola cosa: hacer sufrir a Sawamura.
Y él siendo quien era, no podía dejar que nada malo le pasara a Eijun, ciertamente el chico podía sacar de quicio a cualquiera con bastante facilidad, al igual de fácil que podía engatusar a una mayor cantidad de personas con su inquebrantable espíritu y su inagotable fuente de optimismo y entusiasmo, pero por el momento para el bienestar del pitcher (y del resto del equipo, incluyéndose aunque no lo admitiera) era mejor dejar enfriar un poco las cosas, ya mañana tendría fuerzas para enfrentar a Sawamura… además él quería ser el primero en amonestar al del primer año por desaparecer de esa forma tan descuidada.
Pero bueno, una gran mente dijo una vez: "Con los seres humanos no existe plan perfecto" y definitivamente Sawamura Eijun encajaba perfectamente en esta suposición… porque con él definitivamente nunca nada sale como se ha planeado.
Porque en sí, definitivamente, las cosas estaban lejos de terminar… la verdad apenas acababan de comenzar…
Ok, momento de las confesiones, o mejor dicho la confesión por que solo es una ahora que lo pienso bien:
Se "suponía" (y he aquí la palabra clave es "Suponía") que este fic en sí era una serie de Oneshot de diversas situaciones dentro y fuera del campo de Baseball, que sucedían completamente en el entorno de Seido y en especifico de Eijun Sawamura; pero al igual que como lo mencione en este capitulo, tristemente nada sale según lo planificado, en algún momento este Oneshot se convirtió en Twoshot y ahora para colmo será ThreeShot (eso si logro la conclusión en el próximo capitulo) pero si todo sale bien entonces podre retomar mi idea original, aunque quizás ya no sean Oneshots sino mas bien una serie de historias cortas. Viendo Eyeshield 21 de nuevo y leyendo algunos mangas por allí de los cuales soy un poco aficionada, me he inspirado así que bien podrían esperar unas dos o tres historias mas.
Agradezco sinceramente todos sus comentarios e interés en esta loca idea mía, me dispongo en breve a responder personalmente cada uno de los comentarios, por lo que nuevamente tienen mi gratitud por su paciencia y favoritismo por la historia, como la vez anterior comentarios siempre serán bienvenidos y criticas constructivas siempre serán apreciadas y mas de alguna tomada en cuenta.
y como ultimo punto antes de despedirme, vamos a dejar una preguntita por aquí, quien sea el primero en responder bien dicha pregunta, como premio escribiré ya sea un Oneshot o una historia corta en honor a su pareja favorita de DnA, completamente dedicado al ganador; esto para compensar la larga espera por este capitulo, no se preocupen es sencilla.
¿a que gran mente (que es externo a DnA) he citado en este capitulo?
fácil ¿no? bueno sin mas me despido, nuevamente gracias y espero que nos leamos muy pronto
