Junio:

Sigo encerrado en prisión y se que más o menos estamos a 10 de Junio, un maldito mes llevo ya. Suspiro. Miro a mis compañeros que están jugando a las cartas, me dicen de unirme, pero paso, prefiero estar en una esquina pensando en que estará pasando a mis amigos y a mi familia.

Un guardia abre la puerta de la celda y me llama, todos proyectan sus miradas en mí yo sin saber que hacer, me levanto y camino detrás del guardia, me deja en una habitación donde hay una mesa y dos sillas. Espero allí sentado a saber para qué.

Cuando mi paciencia se agota veo a Sherlock, más guapo de lo normal y después de una visual rápida, miro al suelo, no quiero que me vea en mi estado, me niego a que esté allí. Me pellizco para ver si es un sueño que esté allí, pero los pellizcos me duelen, así que no es un sueño y suspiro resentido.

— Hola John, se que te preguntarás que hago aquí. Seré breve, ya que no tengo mucho tiempo – aquellas palabras hacen que le mire a sus preciosos ojos – estoy aquí porque soy tu abogado y quiero ayudarte a salir de aquí cuanto antes. Estamos buscando al que te ha metido en esto, tu mejor amigo nos está ayudando con todo lo que recuerda del hombre para poder arrestarlo pronto y que vuelvas a Londres. Si te preguntas porqué ayudo yo, porque es mi deber como abogado ayudar a los amigos y porque te debo esto como favor por haberte engañado.

— Gracias por lo que estás haciendo, pero podías haberte ahorrado la última parte, porque duele recordar como me engañaste – digo y esbozo una tímida sonrisa, cuando voy a decirle algo más, uno de los guardias le dice a Sherlock que se acabó el tiempo, que ya no puede seguir hablando conmigo y yo me hundo – te quiero – susurro antes de irme.

Regreso a la celda donde mis compañeros me preguntan que ha pasado y les cuento. Se alucinan por la actitud de Sherlock y le llaman de todo. Eso hace que me relaje un poco y no piense tanto en él, aunque en el fondo si pienso en él, le sigo queriendo y lo se, porque mientras esperaba unos segundos a que me llevaran de regreso a la celda susurré te quiero. Estaba más guapo que de costumbre y no tuve ni tiempo para preguntarle si seguía con el tal Greg, una pena, porque así no se si cuando consiga regresar a Londres tenga o no oportunidad de intentarlo de nuevo con él.

Pasan los días y yo sigo entre esas paredes raras de la que se supone que es una celda, durmiendo en un sitio pequeño del suelo, tapado son una manta que ni me tapa del todo. Aunque no duermo toda la noche, ya que me desvelo y me quedo pensando en las cosas que han pasado desde que conozco a Sherlock.

Necesito salir de allí y si no lo hago, empezaré a explotar. Lo único que he conseguido allí dentro es fumar, es algo que hizo que mis nervios se calmaran algo, mis compañeros conseguían tabaco de manera fácil, pero no se como, nunca lo pregunté.

Hasta aquí Junio, este es el capítulo que más me ha costado escribir. Espero sus reviews tanto positivas como constructivas.

Facebook: Fairy Cosplay