Ya hace un tiempo que no nos leemos, ¿Cómo están?

Si, lo se, estoy consiente de mi ausencia y falta de actualización con este fic. Realmente quiero expresar mis sinceras disculpas, pero siento que se leería demasiado vacía cualquier tipo de excusa que ponga cuando yo se de corazón que no hay ninguna que me justifique.

pero por ello quería traer el siguiente capitulo, si a ustedes no les molesta, claro esta.

Itsuko Neesan, lo prometido es deuda (aunque aun te sigo debiendo, no creas que bien lo se; no me he olvidado de lo que te prometí) pero por ahora quisiera que me disculparas por todo el tiempo ausente de mi parte, espero que te guste y ruega a los dioses que espero dentro de poco traer el capitulo 4 y tu regalo de cumple.

Sin mas, disfruten...


La "Perfecta" excepción a la regla
(Tercera Parte)

Las reglas por lo general, existen para estipular una norma o base que en teoría rige a la sociedad en conjunto, sin embargo siempre habrá más de alguna regla que se hizo para romperla y a la vez para más de alguna regla existe también la excepción a la misma, por lo que no es de extrañar que al combinar a alguien que no sigue literalmente las reglas lógicas de la sociedad, quien se rige por su propio sentido común, un código propio de honor y sobre todo, nacido con la increíble cualidad de hacer que las reglas se doblen a su antojo, pues se diría que entonces ha nacido la "perfecta" excepción a la regla.

Y en el caso de Seido, para ellos esa regla fuera de las reglas tiene nombre y apellido…

Es normal, que cuando alguien hace o hizo algo incorrecto se le reprenda o castigue en consecuencia a sus actos, se espera que con dicho castigo aprenda que aquello que hizo estuvo mal y debe evitarse en el futuro para no obtener las mimas consecuencias negativas de un castigo.

Es normal que dicha persona que cumple con su penalización este frustrada y muchas veces enojada por que no ve lo malo en sus acciones, también es normal que dicha persona este arrepentida y reflexiva sobre lo que ha hecho.

Es normal que cuando alguien cumple con un castigo intente evitarlo a toda costa, es normal que ponga mil y una explicaciones para excusar dicha acción, es normal y lógico que dicha persona cumpla con el castigo impuesto de mala gana y a veces de muy mala forma.

Es casi como si todo esto fuera una regla tacita e implícita en cuanto de castigos se trata.

Ahora bien, cuando alguien dijo que en cualquier situación existe una excepción a la regla, definitivamente estaba hablando de esta situación en particular, o mejor dicho, de cierto chico en específico, cierto pitcher frenético, quizás. Y esa persona cuando dijo aquellas sabias palabras, definitivamente estaba citando a Sawamura Eijun en todas y cada una de las palabras de aquella frase.

Por qué definitivamente Sawamura Eijun era la definición exacta de lo que una "Excepción a la regla" o al menos eso era lo que pensaba Takigawa Chris Yuu aquella mañana de sábado, muy temprano en los campos de Seido.

Y es que ¿Dónde se ha visto que un individuo cumpla con un castigo de buen agrado, sonriendo y exudando entusiasmo por cada uno de sus poros?

Solo podía haber una explicación a esta ilógica situación, el chico no sabía que había hecho algo malo y que estaba siendo castigado por ello; realmente para el de seguro ni sabía que todo su entrenamiento de mas era un castigo por lo sucedido la tarde anterior y al contrario pensaba que simplemente estaba probando una nuevo menú de ejercicios hechos para él.

Y Eijun siendo Eijun definitivamente esa lógica era la correcta.

Chris suspiro por enésima vez esa mañana, se preguntaba cuanto faltaba para que ese día agotador terminara; apenas iban a dar las 8 de la mañana y él ya estaba cansado, él ya podía sentir los efectos secundarios causado por el huracán Sawamura Eijun.

Y si a eso le sumaban el hecho de que en cuanto el resto del equipo estuviera en pie más de alguna situación escandalosa que involucrara a su protegido se daría a lugar, le daban un dolor de cabeza de solo pensarlo.

Obviamente el no dejaría que los "Castigos" que el resto del equipo tenia reservados para el chico le perjudicasen de alguna forma, más o menos se había resignado a que tendría que tener un ojo en Eijun lo que resta del día, eso le hizo suspirar una vez más. Quizás en verdad era buena idea desaparecer a Sawamura por lo que resta del fin de semana, ya el lunes las cosas se habrían tranquilizado y sino es así, al menos las clases y la practica serian un gran obstáculo para alguien que quiera llevar a cabo cualquier tipo de castigo.

Este chico realmente no media las consecuencias de sus acciones y mucho menos tomaba en cuenta las reacciones que causaba en el resto del equipo. Pero realmente ¿podía esperar que el chico pensara antes de actuar? No, definitivamente no; si algo había aprendido de Eijun en los últimos meses era que no necesariamente el pensamiento lógico se aplicaba con él.

Ahora bien volviendo al tema en cuestión Chris estaba seguro que el que estaba siendo castigado era él, algo muy malo debía haber hecho en su vida pasada para estar penándolo en esta; bueno ok, eso era un pensamiento en extremo dramático, pero es que Eijun tendía a sacar esa parte dormida de él.

Es decir él era alguien que se centraba en un pensamiento racional, lógico y calculado, rara vez dejaba que su frustración, enojo o emoción drástica le abrumara en sus pensamientos, pero con Eijun siendo reclutado en Seido, una nueva faceta que no creía tener o existir en él había nacido, y a veces esa faceta le dificultaba poner en orden sus pensamientos y acciones, a veces quería asegurarse de que el chico estaba bien, que no se sobre-esforzar de más, cuidar de que sus estudios estuvieran en orden y sin dificultades, hasta cierto punto ser un apoyo para el chico… y a veces, justo como en este momento, simplemente quería matarlo con la mirada.

Y realmente había aprendido a odiar esa faceta bipolar que reciénteme había descubierto en él, y la culpa la tenía el chico que en este momento venia corriendo hacia él, con la más brillante sonrisa plasmada en su rostro.

-Chris Senpai! -

¿Cómo en el nombre de Kami podía tener tal energía y entusiasmo a esa hora de la mañana? Él no era tan mayor comparado con Eijun pero estaba seguro de que ni él, ni nadie en el equipo podía tener tal vitalidad juvenil como la tenía Sawamura.

-Sawamura- hablo bajo pero firme una vez el chico se detuvo frente a él.

-hai Senpai-

La voz resuena en sus oídos con más entusiasmo del que debería tener, o al menos, con mas entusiasmo de alguien que acaba de cumplir con un entrenamiento mortal (y son sus propias palabras las que admite en su mente que ese entrenamiento era brutal comparado con el que normalmente le hace cumplir) sin embargo el ya no sabía por qué algo como eso le extrañaba, la verdad ahora pensándolo bien la mitad de las cosas ilógicas que este chico frente a él hacia hace mucho tiempo habían dejado de extrañarle.

Pensamiento aterrador, si lo analiza racionalmente ¿cuándo realmente tu vida común y corriente, tu diario y aburrido fluir cotidiano, había sido suplantado por cosas ilógicas que ya ni te extrañaban por ser tan a menudo que las contemplabas? Aterrador simplemente aterrador.

-¿Chris Senpai? -

La voz cuestionante cerca de él (demasiado cerca, a su criterio) lo saca de su aturdimiento. Simplemente para ser recibido con un par de ojos a un palmo de su rostro, literalmente. ¿Cuándo perdió el derecho a su espacio personal? A claro en el mismo momento en que perdió su cordura.

Realmente este chico iba a ser su muerte un día de estos.

-Sawamura- suspiro o mejor dicho casi bufo- mantén el límite de espacio Sawamura, no a todos les gusta la invasión de su espacio personal – reprendió.

El chico realmente tenía problemas con los límites de espacio y ya había observado que a más de alguno del equipo le crispaba o ponía nervioso esa actitud.

- lo digo por tu bien, Sawamura- tuvo que aclarar al ver como bajaba el nivel de entusiasmo del pitcher en cuestión al creerse regañado y haber ofendido a su respetado senpai.

Cuesta creer a veces, para Chris, cuán grande es el impacto de unas simples palabras tiene sobre Eijun, a veces debía medir con cuidad y pensar más de una vez lo que diría frente a este chico para no causar daños a cualquier nivel. Aunque también cuesta creer que su incredulidad así la devoción del chico por él solo era superada por la sorpresa del impacto que tiene Sawamura Eijun sobre el resto del equipo de Seido.

Mejor descartar la idea de que el chico se entere, y si lo hace no será por su boca, no a él le gusta seguir respirando gracias, Seido puede ser bastante espeluznante cuando alguien revela algo de sus secretos rutinarios con respecto a cierto Pitcher de primer año.

-Hai Chris senpai.- y allí estaba una vez más el entusiasmo de quien sabe dónde lo saca.

-Sawamura voy a preguntarte algo una sola vez y quiero que pienses detenidamente en la respuesta-

No era una pregunta difícil simplemente era cuestionar al chico sobre lo sucedido al dia anterior, pero de alguna forma se sentía como una intrusión a la vida privada, después de todo, la verdad es que lo que los miembros del equipo hicieran en sus ratos libres, mientras no afectara la practica ni los metiera en problemas, no debería cuestionarse, pero…

Y definitivamente la cara de seriedad, duda e inocencia que reflejaba Sawamura (por Kami que el chico era un libro abierto) no le ayudaba a soltar la pregunta.

Sin embargo ya estaba decidido; por el bienestar mental del resto del equipo de Seido era mil veces mejor cuestionar en privado al chico y hablar con Eijun de la forma que solo él había aprendido, con prueba y error, a hacerlo. Era eso o era que de buenas a primeras el resto del equipo aplicara todo método conocido y desconocido, legal o ilegal para interrogarlo y sacarle la verdad que fácilmente podía llegar a ser malinterpretada… y conociendo a Eijun eso era más que seguro.

-Sawamura ¿Qué hiciste ayer después de la practica?- …

Lunes, finalmente era lunes, rara vez alguien había celebrado tanto la llegada del inicio de la semana, para muchos el día lunes era sinónimo de desesperación y antipatía, y por lo general para él en específico, el lunes solía ser de esta manera, pero es esta ocasión y solo por esta vez, el lunes era bien esperado y muy gratamente recibido.

Eso eran los muy felices y esporádicos pensamientos del "As" en ascenso de Seido, mientras que lo más silenciosamente posible y con una sonrisa en su rostro se escabullía rumbo a la azotea del instituto con el fin de esconderse de ojos curiosos a la hora del almuerzo.

Con su carga preciada entre sus brazos la sonrisa tan brillante y perpetua y un susurrante cantico un tanto incoherente saliendo de sus labios, caminaba despreocupadamente y según él, en modo sigiloso rumbo a su destino.

Realmente el descanso para almorzar de este día era hasta cierto punto, necesario… que va de necesario, obligatorio para su persona en este momento; mientras caminaba apresuradamente, revisando a cada paso que nadie lo notara o lo siguiera, recordó que de no ser por este momento de paz que había logrado encontrar en su día seguramente terminaría muerto para el fin de semana; por Kami sinceramente no sabía que había poseído a sus senpais y el resto del equipo para maltratarlo de esa forma, incluso Chris senpai! Porque si, él no era tonto, despistado e ingenuo muchas veces pero tonto, definitivamente no; sabía que Chris senpai le estaba castigando el sábado por la mañana, y fue peor al final del castigo evitar que Chris senpai le pusiera otro por evadir o mejor dicho contar a medias la verdad de lo que hizo el viernes por la tarde… pero es que así no se podía hacer ninguna sorpresa para sus compañero de equipo.

Mientras pensaba eso un lindo puchero se instalaba en su rostro, y tan enfrascado iba en su pensamiento y ligera molestia contra el equipo de Baseball (que a su parecer eran ellos los que actuaban raro) que ni se dio cuenta que por los gestos infantiles que iba haciendo muchas chicas y también algún buen número de chicos se le quedaban viendo y chillaban como fangirls de lo lindo que se veía el pitcher en su faceta de seriedad enfurruñada, hasta hubo algunos que se atrevieron a tomarle una foto con sus celulares pero él ni cuenta se dio.

Por su parte Sawamura seguía recordando y murmurando lo loco que estaban actuando sus senpais desde el viernes por la noche, y que él en verdad ni culpa tenia de ello, solo quería hacerles un lindo detalle antes del viernes de esa semana, ya que para él era un día especial (sonrió ante ese pensamientos y fue cuando más gritos de chicas se oyeron a su paso) y ellos lo complican todo…

Y es que para empezar el recuento, fue más o menos asi:

Desde las 4:30 am del sábado hasta la 1:00 del domingo le hicieron una y mil tretas, realmente sus senpais parecían haberse ensañado contra él: Kuramochi senpai lo levanto temprano para ayudarlo a "entrenar" sus llaves de lucha, luego Chris senpai, le anuncio poco antes del desayuno un nuevo régimen de entrenamientos (que a él le parecía brutal pero si Chris senpai decía que estaba bien; quien era el para quejarse) luego el "Bakayuki" decidió que era su momento de aparecer y lo hostigo hasta colmarle la paciencia, como resultado termino dándole 50 vueltas al campo porque el capitán lo vio justo antes de hacer uso de sus lanzamientos justo en la cabeza del cátcher. Termino mucho después del almuerzo y aunque había decidido saltárselo de todas maneras, la suerte no estaba de su lado, está de más decir que para no hacer el cuento largo, su fin de semana fue un infierno, parecía que cada miembro del club de baseball tenía algo en contra de él.

-Moo, realmente no entiendo esta situación, realmente no recuerdo haber hecho algo malo para que se desquiten- pensó en un susurro, más para sí que para alguien más, mientras caminaba rumbo a la azotea.

-deben estar muy estresados- comento pensativo- aunque, que yo recuerde, no tenemos ningún partido importante cercano… debería preguntarle a Chir senpai? O mejor aún debería decirles en la cafetería que den té para acompañar la cena, eso es relajante- rio para sí para seguir despreocupadamente su camino. Claro pero como Eijun Sawamura no tiene suerte últimamente…

Una desapercibida y bien disimulada sombra acechaba al pobre lanzador sin que este se diera, cuenta, le había visto salir casi a escondidas del aula de clases y como no tenía nada mejor que hacer en ese momento decidió seguirlo; tal vez para poder matar un poco su aburrimiento, "pobre presa despistada". Y este sería un momento justo para hacerle saber de su presencia, de no ser por…

-Eijun kun- esa voz que le quito el impulso y la oportunidad perfecta. Disgustado ese par de ojos re-dirigieron su mirada al intruso, llevándose más que una sorpresa; quizás realmente era su día de suerte.

El aludido inmediatamente respondió al llamado, con un muy efusivo saludo de su parte, que provoco la caída de la mayor parte del material que llevaba entre sus manos.

-Eijun kun, pero ¿Qué haces?- entre divertida y curiosa aquella voz recién llegada pregunto. Mientras ayudaba al chico a levantar el desorden ocasionado.

-Hana Sens-… pero con una mirada de advertencia la joven le corrigió antes de que terminara esa frase, por lo que Eijun decidió cambiar a medio camino la palabra- quiero decir; Buenas Tardes Hana Senpai- rio con nerviosismo, mientras la aludida respondía con una suave sonrisa.

-eso está mejor Eijun kun, es vergonzoso que me llames asi, aquí en el instituto.-respondió mientras levantaba una madeja de hilo y la acomodaba junto con el resto de trozos de tela y bobinas de listones de colores entre sus manos y las devolvía al pobre chico.

-Gracias-

-supongo que ¿ibas rumbo a la azotea?- cuestiono.

-Hai-

Ante esta respuesta tan efusiva, para una simple afirmación la joven no pudo más que reír por lo bajo, su imaginación volvía a jugarle una mala pasada, una vez más las orejas y la cola de gato habían regresado y sumada a la imagen que en este momento Eijun presentaba con la punta de la lengua de fuera, concentrado, mientras intentaba equilibrar de nuevo su preciada carga, pues está de más decir que se veía muy mono.

-venga deja que te ayude, entonces Eijun kun- hablo- tengo la sensación que necesitaras toda la ayuda posible para terminar con éxito tu proyecto-

Dijo mientras llevaba una mano a su cabeza y revolvía despreocupadamente el cabello del chico; seguidamente tomo algunos cuantos retazos hilo y aguja para caminar rumbo a la azotea.

-además no puedo dejar a mi lindo Kouhai solo cuando me necesita- esto último lo dijo mientras le guiñaba el ojo y acentuaba una leve risa que formo un tierno sonrojo al aludido, quien no estaba acostumbrado a ser tratado "Tan" amablemente por sus senpais.

Asi pues, Eijun, un poco confuso solo pudo observar a la chica que caminaba ya a la mitad de las escaleras del tercer piso, Hana Sensei definitivamente era extraña no dejaba de decirle lindo Kouhai cada que podía, él no era lindo, él era el futuro As del equipo de Baseball. No era para nada lindo ¿verdad?

-¿vienes?- la pregunta le trajo nuevamente a la realidad, y en un rápido movimiento alcanzo a la chica.

-aprovechemos el almuerzo para avanzar en lo que podamos Eijun kun- la faceta de Sensei estricta ya estaba de vuelta en el rostro de la miko- puedo ver por aquí algunos errores que deben ser corregidos- hablo mientras observaba con ojo crítico, una parte del "Proyecto" de Sawamura.

Y Eijun por su parte solo podía asentir de forma insegura las indicaciones dadas.

-y mientras estamos con eso- hablo la Miko- puedes decirme como fue tu fin de semana; he escuchado ciertas conversaciones de mis compañeros de clases que están en tu club que me han dejado intrigada.- (y un poco preocupada, el chico había logrado ganarse un poco de su simpatía, era como el hermanito torpe, ingenuo y tierno que siempre quiso pero que nunca tuvo, aunque en su imaginación más lo veía como un gatito, pero eso no tenía por qué saberlo él)

Y basto eso nada más para que Eijun se sintiera en confianza y comenzara su rápida, desordenada y muy sentimental diatriba.

-Hana Senpai- lloriqueo como siempre lo hacía- mis senpais y compañeros son muy malos, deberías ver lo que me hicieron el sábado ya no se diga el domingo…

Y así la conversación fue disminuyendo en el sonido, mientras la pareja caminaba rumbo a su destino, dejando atrás a cierta figura que curiosa se había mantenido entre las sombras asechando a su objetivo; realmente su paciencia había rendido frutos, en efecto que asustar un poco a Sawamura hubiese sido grato para quitar su aburrimiento un poco,; pero definitivamente, por lo que vio y oyó, bueno este juego podría quitarle lo monótono del día a día durante toda la semana, claro si sabía cómo jugar con la información obtenida.

Podría casi asegurar, mientras su sonrisa un tanto perversa y un tanto divertida se formaba; que esta semana sería una muy interesante, era totalmente seguro que más de algún miembro del equipo podría terminar con severas complicaciones en su salud mental, pero bueno no es que ellos fueran del todo coherentes y normales, realmente ellos no encajaban en el significado de normal (se incluía) pero en lo que sí estaba de acuerdo es que existían excepciones a la regla, y acababa de ver a la descripción grafica de este término caminar felizmente rumbo a la azotea.

Asi pues, bien podía arriesgarse un poco más y simplemente adelantar un poco el efecto que definitivamente Sawamura Eijun desatara en un futuro cercano en cierto equipo de Baseball, él simplemente le daría un ligero empujoncito para acelerar las cosas y de esta manera hacer más entretenido el diario vivir de Seido (al menos el suyo si sería mucho más entretenido)

Definitivamente el disfrutaría mucho de la cena de esta noche… pero por ahora iría a visitar a su hermanito, nunca está de más ser en extremo cuidadosos con los hermanitos menores, después de todo con lo adorable que era Haruichi y la bola de pervertidos que hay en este instituto (no, él no era ignorante con ciertas cosas que tarde o temprano sus demás compañeros terminaría enterándose) era mejor proteger la integridad de su pequeño hermanito.

Y con la siempre descriptiva sonrisa y planes ya maquinando en su mente, Kominato Ryuousuke hizo su camino en dirección a las aulas de los primeros años.

La práctica del día había sido por demás decir agotadora, aunque le daba un poco de consuelo que había sido igual de extenuante para todo el club de Baseball y no solo para él como en los días pasados.

Pero gracias a Kami, finalmente ese día había concluido y lo mejor, había logrado avanzar mucho en su "Proyecto secreto" con la ayuda de Hana Senpai. En resumen, había sido un buen día, no podía quejarse mucho si la verdad había sido provechoso.

Y ahora finalmente la cena, si seguía con su racha de buena suerte podría terminar pronto el menú de hoy y continuar trabajando en su sorpresa hasta que llegue la hora de dormir.

Si, justo eso iba a hacer, comía, se despedía de sus senpais y rápidamente corría a continuar trabajando, si sus cálculos no fallaban le tocaría trasnochar un poco en los días próximos pero terminaría justo un día antes de la fecha, así podía entregar a sus senpais y compañeros su tan secreto proyecto manual.

Aura optimista, determinación radiante y ojos decididos era lo que en ese momento Eijun Sawamura demostraba en el momento en que travesó las puertas del comedor común del equipo de Baseball, solo para que casi de inmediato un ligero temblor por la columna vertebral le hiciera dudar momentáneamente que tan inteligente de su parte sería realmente cenar esta noche en compañía del equipo.

La razón: la temible, espectral y abrumante aura asesina que le golpeo de lleno en el momento en que abrió las puertas; por un momento la imagen mental de que acaba de entrar a la antesala del infierno llena de demonios, monstruos y animas en pena dispuestas a una masacre sobre una pobre víctima le vino a la mente, lo más perturbador de ese pensamiento es que por alguna extraña razón sabía que él era la pobre victima dispuesta a ser sacrificada.

Y por una vez en la vida Sawamura Eijun pudo sentir en carne propia lo que era tener un instinto de supervivencia con adrenalina al máximo, y por un momento le pareció oír a alguien le gritaba ¡CORRE! Y le tomo un momento más darse cuenta que era su propia voz en su cabeza la que le gritaba aquella palabra.

Y es que ver a sus senpais de esta forma podría dejar en shock y temblando de miedo a cualquiera, Kuramochi senpai se veía dispuesto a asesinar a alguien con los palillos de la cena, Jun senpai rumeaba malhumorado cerca de donde estaba el capitán, Chris senpai parecía más fatigado y hastiado que molesto (debía conseguirle en un futuro próximo un té relajante, no podría ser bueno que su admirado senpai se estresara de mas) incluso Masuko san y Tanba senpai se veian un tanto molestos.

Pero quien si le dio miedo y hasta escalofrió le dio al ver a Miyuki, quien parecía bastante normal, comiendo tranquilamente su comida, pero que solo con ver el vidrio opaco de sus gafas y esa falsa pasividad no prometía nada bueno.

Kanemaru y algunos de primero y segundo parecían disimular un poco mejor su malestar, pero de que había una nube de denso malestar sobre ellos también, pues la había y Haruichi era el único allí que con una sonrisa sincera y un poco dudosa le daba la bienvenida.

Bueno él y su hermano, aunque este último le sonreía, es sonrisa no se veía del todo sincera y tranquilizadora, no sabía porque pero lo último que le daba esa sonrisa era seguridad.

-Saa, Buenas noches Eijun kun- saludo aun con la sonrisa en su kara el mayor de los Kominato…

Eran momentos como estos en los que Sawamura Eijun dudaba de la cordura del equipo de Seido. ¿Pero que más podía hacer? ¿Y por qué la señal de peligro en su cabeza no se apagaba?

Confundido, Sawamura Eijun hizo lo único que podía hacer en ese momento…

…Ignorar su instinto y entrar con una sonrisa al matadero.

-Buenas noches Senpai-

Después de todo Eijun Sawamura es y será por siempre una "Perfecta excepción a la regla"

Lástima que eso no aseguraba su supervivencia de un equipo de Baseball un "poco" enfurecido (y posesivo pero él ni cuenta se daba) y mucho menos de la siempre misteriosa sonrisa Kominato Ryousuke, ¿verdad?


Tenia pensado realmente que este arco terminara en tres capítulos, pero se me hizo demasiado largo por lo que mejor le corte aquí, espero poder terminar en el siguiente capitulo, pero sino es así; sabrán perdonarme ¿verdad?

En fin, deseo disculparme por mi ausencia, he tenido problemas con esta historia como no tienen idea, en especial de que no he tenido tiempo para ver la serie o leer el manga que son lo que me inspiran (como te extraño Eijun kun, Chris senpai T.T) pero de igual forma estoy decidida a continuar con esta trama, me lleve el tiempo que me lleve.

Quería sacar este capitulo para el cumpleaños de Eijun kun, pero no pude hacerlo y termine casi con casi 4 meses de atraso (Perdón!) y también quería publicar la historia paralela a esta un OneShot basado en cierta frase del capitulo dos de este fic; pero no pude y eso que iba a ser un regalo de cumpleaños prometido y que aun debo.

Por lo cual sin mas por el momento y con mis reiteradas disculpas, me retiro, lo bueno es que es para seguir escribiendo esta trama, mis mas sincero agradecimiento a quienes aun leen y disfrutan de esta historia, sugerencias o comentarios siempre y cuando sean constructivos son bien recibidos.