Mi propio infierno
-¡¿PERO QUE RAYOS OCURRE AQUÍ?! -
-no te interesa Lucy -respondió el peli-blanco más serio que de costumbre- ¿no tendrás algún espíritu que me preste una pala o que pueda ayudarme a cavar?
-¿y eso a qué viene? -preguntó la rubia incrédula- no me digas que…
-está muerto -respondió Ryuuya entre dientes- ¿feliz? Ya lo dije
-oh… yo…
-no te disculpes… -dijo dándose la vuelta- no fue tu culpa…
-hey ¿que pasa?
-Natsu mejor lo dejamos solo un rato -dijo Lucy arrastrando a su amigo fuera de la enfermería- créeme si tu te pones de malas cuando estás enojado algo me dice que Ryuuya se puede poner el doble de mal.
-o-ok no entiendo J pero bueno -respondió el nombrado.
Ryuuya se la pasó un rato en la enfermería cualquiera estaría desconsolado en lágrimas, pero él no… él ya no podía llorar el día que perdió esa necesidad fue el día que su corazón se detuvo por primera vez la primera vez que deseó con el alma morir o nunca haber existido recordó las palabras de su padre diciéndole que su existencia fue el producto de una desventura con su madre diecisiete años atrás en ese lugar donde creció a la mitad del bosque con su madre ignorando por completo la realidad del exterior sin importancia alguna de la vida en condiciones normales… pero su vida nunca se acercó a lo normal sin duda alguna nunca sería normal y para menos que la muerte acecha a todo el que se relaciona de cualquier manera con él, Raymon es el ejemplo perfecto solo conocía a Ryuuya desde hace siete años y miren donde terminó. Luego de un rato Natsu y Lucy entraron con Kiara quien se había despertado hace unas cuantas horas viendo a Ryuuya en el mismo sitio dónde lo vieron la otra vez parado como estatua en silencio sin la más mínima expresión en su rostro pero no para Kiara, ella sabía bien lo que Ryu sentía.
-Ryu… -dijo- ¿qué te ocurrió?
RYUUTA'S POV
-…Tenía nueve años…
FLASHBACK
Me encontraba en el bosque completamente perdido sin esperanza de salir cuándo noté que me encontraba cerca de las ruinas de mi casa, caminé hasta encontrar las carbonizadas y derruidas paredes y me encontré con un baúl
-tal vez algo ahí dentro me sirva -pensé.
Comencé a rebuscar entre los papeles viejos que sorprendentemente seguían intactos y en una de esas tantas encontré algo muy peculiar, una carta en donde se confirmaba que mi padre se encontraba del otro lado del país eso en ese momento fue la mejor noticia que había tenido en dos años y un mes entero caminando para llegar a ese sitio…
Pasé por muchos sitios preguntando y preguntando hasta que lo encontré; era un edificio gigantesco y muy elegante.
-es aquí -dije llamando a la puerta (ya saben toc toc)
-¿quién eres niño? -preguntó el hombre desconocido para mí- será mejor que te largues si no quieres terminar muerto.
-me llamo Ryuuya Tatsumono -respondí- y vengo a ver a mi padre
-¿Tatsumono? Imposible Kyorum nunca ha tenido hijos
-¿qué yo no qué? -preguntó otro sujeto detrás del grandulón que me abrió la puerta- ¿cómo dices que te llamas? niño
-Ryuuya, Ryuuya Tatsumono señor -respondí- ¿usted es?
-Kyorum Tatsumono, pequeño -dijo el hombre- dime ¿por casualidad tu madre se llama Nya?
-se llamaba -contesté- murió hace dos años en un incendio
-oh, ya veo… bueno eso confirma que eres mi hijo
Al entrar todo era distinto a como se veía por fuera paredes grises con manchas rojas armas punzantes y con filo colgando en el techo mesas destrozadas por todos lados y en lugar de habitaciones habían celdas en una de esas tantas donde me tiraron como a cerdo en matadero
-aquí te quedarás hasta que te necesite -dijo con una sonrisa algo macabra.
Mi padre era un hombre alto de tez clara rubio y además de ojos verdes; los ojos verde jade fue lo único que heredé de él de resto ni sé a quién me parezco o podría parecerme. Pasé días en la celda recibiendo escasos cuidados solo un plato de sobras al día con agua de cañería y cuando observaba a mi alrededor todos lo que estaban allí le seguían el juego comían y bebían con placer como si fuera un manjar de reyes y un día
-buenas noticias -escuche decir a un hombre a mis espaldas- oye Ryuuya ¿me estás escuchando?
-¿a qué vienes? -pregunté.
-tu padre ha encontrado un encargo para ti -me respondió
El hombre me sacó de la celda y me encaminó a una habitación dónde había una lista de los gremios oscuros y cuatro de ellos resaltados en rojo
-los que están en rojo son los que tu padre financia -dijo el sujeto
Los cuarto remarcados eran: Oración seis, Tártaros, Raven Tail y Grimoire Heart (no recuerdo bien si esos son los de la alianza) ninguno de ellos daba buena pinta
-te tengo un trabajo Ryuuya -dijo mi padre sentado cómodamente en una silla aparente a un trono.
El encargo era simple tenía que atracar a los financieros de la familia Heartfilia llevarlos de rehén a Tártaros y cobrar el rescate en 200.000 jewels. Todo iba bien hasta la parte del rescate; llegaron unos sujetos de Blue Pegasus que me cayeron por sorpresa y me dejaron fuera de combate. Cuando regresé esperaba poder explicar las cosas pero mi padre ya había sacado sus propias conclusiones… me arrojó a una habitación cerrada sin luces o ventana y me arrancó la camisa diciendo una y otra vez "eres un maldito inútil" mientras tomaba su látigo y mandaba a dos de sus hombres a amarrarme los brazos a una tubería allí quedando de espaldas a la puerta… mi padre no esperó empezó a azotarme con su látigo hasta casi arrancarme la piel, así pasó una hora tropezaba y me volvía a poner de pie, si ese era su juego yo no caería en él. Luego de un rato me volvieron a arrojar a la misma celda con la camisa en un costado y mi espalda sangrando miré a mi alrededor y todos los que estaban allí le temían a mi padre en ese momento lo entendí, ese maldito los tenía como animales entrenados para obedecer.
Allí pasé un año antes de conocer a Raymon él si entendía y me ayudaba en todo lo que se pudiera y así poco a poco se fue formando una rebelión y desde allí los que entraban en la habitación no salían y los que salían ya no eran los mismos y luego de cuatro años…
-Ryuuya te tengo un pequeño encargo -dijo Kyorum en el mismo sitio de siempre
Esta vez tenía que secuestrar a la hija menor de una familia adinerada nunca me dijeron su nombre o apellido pero tenía que llevarla a Phantom Lord y de allí a Oración seis. La calle por la que pasaría el carruaje estaba plagado de espías y subordinados de Kyorum que me avisarían el momento exacto para saltar al carruaje desde el techo dónde me encontraba. Cuándo me dieron la señal salté y al conductor lo tiré contra un puesto de frutas tomé las riendas del los caballos y cambié la calle para dirigirme a Phantom Lord ahora solo tenía que pedir el rescate de 5.000.000 jewels y listo. Pero hubo un inconveniente…
-¿por qué lloras? -pregunté.
-mi padre me odia -me respondió
-¿en serio? -le contesté restándole importancia- ¿te quiere muerta?
-me usa como máquina de billetes -dijo la chica sin poder dejar de llorar- ¿es eso justo?
-y que lo digas yo soy huérfano -le respondí
Me detuve al lado de una tienda y compré unos cuantos dulces para que dejara de llorar me era difícil concentrarme así por suerte eso funcionó dejó de llorar y continué con el camino. Se hizo de noche y el frío estaba empezando a pegar así que no había de otra sino montar un campamento.
-¿por qué nos detuvimos? -me preguntó
-es de noche hay que descansar -respondí- consideralo un lujo teniendo en cuenta que soy tu secuestrador
-no lo pareces -dijo tranquilamente- eres muy lindo para ser un secuestrador
Eso había dicho, "lindo" era la primera vez que alguien me decía así porque le daba la gana encendí una fogata y me recosté en la grama estaba apunto de quedarme dormido pero siempre hay algo que me saca de ese mundo
-¿estás despierto? -escuché
-ahora si -respondí
-¿por dónde queda Fairy tail?
-¿por qué me preguntas algo así? -le pregunté sin abrir los ojos.
-verás siempre he querido unirme a ese gremio -me contestó
-lo dices con mucha alegría -le dije- considerando que solo puedo ver tu sonrisa tras esa cortina.
-si… -dijo.
-está a quinientas millas al oeste de el cañón más adelante -le contesté- una persona normal tardaría años en recorrer esa distancia
-oh… -dijo ella desanimada- nunca llegaré ¿verdad?
-¿quién dice? -le contesté- si tienes un sueño siguelo sin importar lo que otros te digan.
-¿cuál es tu sueño? -me preguntó
Esa pregunta me dejó helado nunca lo había pensado, había pasado tanto tiempo en esa podrida celda que jamás pensé en lo que deseaba una vida tal vez, una familia, un hogar
-no lo sé -le respondí- existir me parece mucho pedir.
-lo dices como si fueras a morir -me contestó- bueno que descanse
-igualmente
Al día siguiente me levanté temprano y me aseguré de que la chica no se hubiera marchado a mitad de la noche y luego tomé las riendas para proseguir el camino la chica seguía dormida y las cosas estaban muy tranquilas en ese momento… una gran ventaja y me tomé el tiempo para pensar y cuándo me decidí cambié el curso, no me sentía preparado para eso pero por lo menos sabía que era lo correcto
-¡oye despierta bella durmiente! -grité golpeando el cristal detrás de mí- ¡que despiertes!
-ya entendí -dijo aún adormilada- ¿qué pasa?
-no es lo que pasa sino lo que va a pasar -le dije- ¿confías en mí? -le pregunté
-¡¿qué?!
-no te puedo asegurar que vivas si no confías -le respondí- pregunto de nuevo ¡¿confías en mí?!
-eh… yo… confío en ti
-¡entonces salta! ¡Confía en mí! ¡SALTA! -le grité viendo que quedaba poco.
Le chica saltó en menos de dos minutos y apresuré el paso para luego soltar las riendas y caer al cañón esperando morir en el impacto cuándo el carruaje me cayó encima esperaba morir pero en vano… desperté ensangrentado de pies a cabeza apenas recordaba lo que ocurrió a la chica lo que había pasado antes de que el carruaje se estampara contra mí "ojalá fuera tan fácil morir" pensé caminando a lo largo del cañón hasta que encontré una saliente y subí por ella rato después encontré un pueblo dónde pude descansar y comer un poco de manera más decente que en la celda.
-…nadie sabe la gente cree que murió… -escuché decir a lo lejos-…pobresita solo tenía once años.
-disculpa ¿de quién hablan? -pregunté
-la hija menor de los Heartfilia fue secuestrada hace un mes y medio y nadie sabe de su paradero desde que encontraron el carruaje donde iba completamente destrozado en el cañón no muy lejos de aquí -me respondieron las señoras (típico: no sabes en dónde estás y vienen las viejas chismosas a ubicarte en el mapa)
-¿mes y medio? ¿Qué día es hoy?
FIN DE FLASHBACK
-cuándo me respondieron me dí cuenta de que en efecto había pasado mes y medio tirado en el cañón, desde entonces mi padre me ha buscado y yo vivo huyendo de mi pasado -terminé- luego de eso todo el que deja el edificio a mitad de los encargos… termina igual o peor que Raymon
FIN RYUUYA'S POV
Ryuuya caminó lentamente hasta llegar al bosque dónde se tiró en el cesped revisando su propia historia buscando en dónde se equivocó pero lejos de conseguirlo se quedó dormido
