¡Holaaaaa Mundoooo! Bien, antes de nada

PERRRDOOOOOOONNNNNN!

En serio, no tengo excusa. En principio cuando comencé esta cuenta estaba hasta arriba con tareas y pues, me dejé llevar... me tomé un descanso y cuando quise volver a escribir, sentí que había perdido "el toque", no se, no me salía nada de nada. Así que pensé en dejarlo todo así.

Pero la verdad, cuando vi que aún el mes pasado recibía reviews hermosos de gente que amo y aparentemente tuvo más fe en mi que yo misma XD pues, decidí que si ya comencé, debo terminar. Jajajajaja había olvidado lo bien que se siente escribir estas cosas :D

Le dedico el capítulo a todos aquellos que se han detenido a dejar un review, pero especialmente a Pau-Neko y a BIT9 que me hablaron recientemente. ESTOY VIVA y esto sigue y sigue XD

Espero que sea de su completo agrado y como siempre, agradeceré sus opiniones, saludos o lo que sea :)


Gruñidos, suspiros y gemidos ahogados saturaron los oídos de Eren, también un variado repertorio de groserías, mientras esperaba con nula paciencia fuera del laboratorio de Hanji a que ésta terminara con Levi. Mentiría si dijera que no sentía celos, esos sonidos invitaban a su mente a imaginar cochinadas indecorosas fuera de contexto donde, lamentablemente el protagonista no era él mismo con su sargento. Todo era aun peor de saber, que la puerta no estaba cerrada y tan solo bastaba con un leve empujón para ingresar a la estancia.

Sintió su cara arder y apretó la mandíbula, de solo pensar en la posibilidad de alguien más en la vida del sargento. Su irritabilidad no hacía más que crecer, alimentada por ese espantoso período de abstinencia al que estaba siendo sometido, como desquite por su atrevimiento en el comedor, hace ya más de un mes.

-¡Eren ya puedes pasar! - Salió Hanji de repente azotando la puerta y más feliz que nunca, estaba sudada y ligeramente sonrojada. Para empeorar las cosas. La mujer pudo notar el humor de perros en el castaño que lentamente ingresaba a la habitación, pero decidió no comentar nada.

Eren no estaba preparado para lo que vio, no lo podría creer.

Levi descansaba sentado en un sillón cerca del escritorio de la castaña, recostado con un brazo cubriendo su rostro, la respiración errática, agitada. De ratos resoplaba evidenciando su incomodidad. Con la otra mano sostenía una compresa de lo que seguramente era agua fría contra su pierna vendada.

Durante el entrenamiento se lastimó la pierna derecha rescatando al "rubio afeminado" (como Levi solía llamar a Armin), de una caída indudablemente mortal, así que cuando consultaron a Hanji, le solicitó a Eren que abandonara la habitación para examinar al moreno en privado, en gran parte, porque sabía que a Levi le incomodaría horrores tener a Eren ahí (en un momento de "debilidad). Por su parte Hanji se divirtió muchísimo con las reacciones del sargento durante el tratamiento que se encargó ella de extender lo más posible, por eso estaba como si acabara de correr un maratón, después de forcejear y discutir con Levi por la mínima cosa, en especial por la inyección en los glúteos, casi tuvo que golpearlo para hacerlo acceder. Su semblante no tuvo precio al final.

-Por las noches dale una infusión de estas hierbas en vez del té normal. -Hanji le extendió a Eren una lista.-Es importante para calmar el dolor. -Continuó hablando con una seriedad rara en ella. -Debe reposar 2 semanas, nada de entrenamiento y…

-¿Cómo está? - Eren le interrumpió, lucía preocupado, tal vez más de lo necesario, por lo que Hanji relajó su semblante.

-¡Nah! Hierba mala nunca mu…

-Estoy aquí.- Levi le dejó saber que estaba escuchando todo, a pesar de que su voz era un susurro débil varios tonos por debajo de lo normal.

-Su gastrocnemio derecho se desg..-Hizo una pausa por la cara de desconcierto del joven.- Es un músculo en su pierna, se desgarró, es una lesión algo común, no es grave y se pondrá como nuevo en unas semanas.- Sonrió.- Debería relajarse, le haría bien y mejoraría más pronto.-

Levi retiró su brazo del rostro, se enderezó lentamente y la asesinó con la mirada, abrió la boca a punto de soltar un comentario despectivo hacia ella pero un recluta le interrumpió.

-¡Mayor, el comandante le solicita en su oficina!- el soldado entró extrañado de ver el cerrojo de la puerta destrozado. Hanji asintió y le despachó.

-Ya regreso chicos, Terminaré el tratamiento entonces. -Sin decir nada más se retiró de la habitación cuya cerradura Levi rompió previamente de un empujón al entrar.

Una vez solos, Eren se percató de la, según su mente cochina, indecente situación en la que estaba, podría sentarse a esperar por Hanji tranquilamente, o bien podría aprovechar la gloriosa oportunidad de aniquilar su tormentosa abstinencia de la que sufría, o al menos intentarlo.

Observó el par de camillas con sus respectivas cortinas y otros utencilios de medicina esparcidos por la habitación.

"Es como un hospital." Sonrió.

Luego sus ojos se posaron sobre el cuerpo del moreno, justo cuando resopló incómodo y acarició con delicadeza la zona afectada de su pierna"Y Eren deseó que acariciara su miembro con esa dedicación", en todo el rato no se había atrevido a hablarle, ni siquiera mirarle. Y es que cómo diablos lo haría si estaba tan "caliente". Su mente se concentró en la puta medicina que esa desquiciada le inyectó…

"Un líquido blanco…blanco….abundante…y espeso….como…..como….."

…Era la abstinencia que le comenzaba a cobrar, por supuesto que si.

-Señor, ¿Necesita más agua? - Eren se atrevió a romper el incómodo silencio señalando el recipiente que utilizaba el sargento para remojar la compresa. No importa cuántas veces se hayan acostado, aun no podía tutearlo sin sentir que le faltaba el respeto.

-La rubia limpiará los establos sola por un mes.- Declaró ignorando la pregunta del castaño y refiriéndose a Armin, se cobraría la humillación de alguna forma. -Se distrae demasiado fácil cuando la yegua está cerca.- continuó, refiriéndose esta vez a Jean.

-Señor, ambos son chicos.- Aclaró al borde de la risa.

-Parecen nenas enamoradas. - Sin darse cuenta ya estaban conversando.

Hastiado del olor a químicos, el sillón endemoniadamente incómodo y su "calentura" por Eren, Levi intentó ponerse de pie para acercarse a la ventana a refrescarse, solo que no contó con que el dolor en su pierna fuera tan agudo y se vio obligado a sostenerse del escritorio frente a él para no caer. Eren rápidamente se plantó frente a Levi por si acaso fuera necesario socorrerlo, manteniendo cierta distancia para evitar incomodarlo, pero igual conteniendo todo ese deseo impuro que no hacía más que crecer.

-Cu….- Lo sostuvo del brazo y el indecente gemido que escuchó como respuesta le dejó helado.- Cuidado..- Suspiró -¿Acaso tiene fiebre? Está muy caliente.

Y cómo diablos no pensarlo, si estaba todo rojo y respirando como si acabara de correr un maratón.

"Quítate". Quería decir Levi, sin embargo su instinto se le adelantó.

-Tú me pones así…-Replicó Levi en un susurro.

-¿..?- Eren se quedó de piedra. Sin dudas su bello sargento estaba poseído.

"¿Qué diablos estás haciendo Levi?- Se sostuvo del cuello de la camisa de Eren y tiró de ella.

-Tengo calor, Eren.- Susurró en su oído, pegándose más al cuerpo estático del castaño.

"Debería empujarlo"

Eren no se pudo contener más y lo besó.

"Al diablo con la pierna, quiero sentirlo, profundamente."

El orgullo y la vergüenza del sargento parecían haberse tirado de lo alto de la muralla, porque le estaba correspondiendo con un ardor que él mismo no reconocía.

Sosteniendo a Levi, el chico se sentó en el sofá donde antes el moreno reposaba, colocándolo sobre sus piernas y cuidando que la posición en la que estaba no perjudique su pierna lastimada.

En su lista de deberes, Levi agregaría con máxima prioridad el asesinato de Hanji, es obvio que alguna maldita droga le había puesto a la medicina. Esa es la única explicación lógica como para que se comporte como una gata en celo, a plena luz del día.

-¡Aaagh!- Eren apretó sus muslos y le empujó contra su erección. En un arranque salvaje mordió su cuello con fuerza.

-Usted me vuelve loco.- Besó su clavícula mientras desabotonaba el pantalón del sargento. Con sus manos exploraba su espalda con pasión desmedida por dentro de la camisa, arañando suavemente cuando se frotaban sus vientres. -Quiero sentirlo… ¡Aquí y ahora mismo!.- Gruñó.

Levi arañó la espalda de Eren también y tiraba de su camisa, sentía que las manos del menor quemaban placenteramente su piel, pero no perdería la poca cordura que le quedaba, o al menos no tan fácil.- Eren Mmm…la puerta.-Tiró del pelo del castaño para verlo a los ojos.-¡La puerta está rota maldición!.-

Eren como respuesta entrelazó los dedos de ambas manos con su pareja, sonrió complacido de ver una escena tan tierna. El sargento estaba abochornado, inconscientemente se restregaba sobre él suavemente, sus ojos dilatados, ese bello carmín en su rostro junto a la acelerada respiración que claramente delataba su gran excitación, su disposición a dejarse poseer, si hasta podía imaginar esa pequeña entradita suya contraerse y dilatarse en espera de su dueño. Aunque igual se hace el difícil, ambos saben de sobra que les excita el juego.

-Entonces lo haré rápido, señor.- Eren mordió su clavícula y bajó la camisa del mayor hasta los codos.

Levi no podía creer la forma en que Eren pasó de ser un crío que hiperventilaba solo por mostrar su cuerpo, a esta bestia lasciva que lo satisfacía tanto y de la que nunca se cansaría. Su mente se nubló y cerró los ojos cuando Eren lo besó, esa boca que tanto extrañaba. Sintió las manos hábiles del castaño sostenerlo de los muslos y pasarse a sus glúteos. Besó sus labios nuevamente, siendo brusco, justo como le gustaba al sargento, asegurándose de que éste cerrara los ojos en el arrebato, se sacó su propia camisa y con ella vendó los ojos de Levi. A él le gustaba dejarle la camisa puesta al moreno, le excitaba demasiado verlo con la camisa mal puesta y siendo sacudido por sus fuertes embistes.

-¿Acaso quieres que me lesione para siempre?- Sonrió.

-….-Eren selló esos labios con otro beso apasionado. -Sólo déjese hacer.- Mordió su oreja.-Esta vez me encargaré de TODO.

Levi soltó un gemido de sorpresa cuando el castaño lo depositó sobre el escritorio de Hanji para rápidamente quitarle los pantalones con todo e igual de rápido se volvió a sentar como estaban. Bien, cubrir sus ojos lo ha hecho más sensible de la cuenta o es la asquerosa medicina de Hanji que lo tiene con tremenda calentura.

Gimió, no, gritó cuando sintió un espeso líquido colarse entre sus nalgas y acto seguido las manos de Eren masajeando la zona. -¿Qué demonios… es eso? Ah- Instintivamente se abrazó al cuello de Eren sabiendo lo que seguía y ansioso de que fuera rápido. La verdad es que ese líquido aceitoso se lo encontró Eren por ahí, olía bien, así que lo usó.

"De solo pensar en Hanji entrando por esa puerta…"

Levi agradece a los dioses estar en penumbras ahora, si algún pobre diablo entrara, al menos no vería su cara.


La castaña caminaba desaganada hasta el edificio más al norte de su lugar de trabajo, aburrida de la vida por no poder seguir inventando con ese par, a la vez segura de que Erwin la llamaba para algo aburrido.

-Insípido.-

Paró en seco.

Colocó sus manos en la cabeza queriendo sacarse los cabellos de un tirón.

¡Debía ser estúpida!

-"Le he puesto a Levi "aquello" en vez de "lo otro"!- Y con "aquello" se refería a cierto estimulante que cierta persona le encargó. Y que ella acababa de tirarla por el traste usándola en la persona más frígida de la humanidad.

"Al diablo Erwin ¡Tengo que ver esto!"

Salió disparada de vuelta a su "laboratorio".


Levi no terminó de mortificarse bien cuando fue repentinamente invadido por el gran atributo de Eren de una sola estocada. Ambos gimieron, aunque Levi más bien gritó más fuerte de lo usual.

"¿Qué diablos?!" Algo raro estaba pasando pero el sargento se sentía mucho más sensible de lo normal, tener el pene de Eren dentro se le hacía tan placentero que dolía.

-Imagine Mmm….-Se movió ligeramente haciendo gemir a Levi- …imagine que Hanji o el comandante entran por esa puerta ahora mismo.- Comenzó a moverse con fuerza.

Levi se sentía desfallecer, como prometió, Eren se encargaba de todo y se sentía jodidamente bien, de vez en cuando le soltaba dulces gemidos al oído de Eren o palabras sucias de lo bien que se sentía.


Jamás había corrido tan rápido en su vida ¡Necesitaba llegar a ese condenado cuarto en seguida!

-¡Señorita Hanji!- escuchó a alguien llamar pero poco caso le hizo.

-¡No puedo!-

-¡Es urgente!- Respondieron con prisa, de un momento a otro vio a Petra plantarse frente a ella con cara de pocos amigos.

"NOOOOOOOO."


No conforme con la posición, Eren deseaba llegar más profundo. Así que tras besar los labios de Levi nuevamente, levantó todo su cuerpo agarrando firmemente sus muslos hasta marcarlos. Tan rápido como se puso de pie empotró el pequeño cuerpo de su superior en un enorme envase cilíndrico de cristal que quedaba cerca. Había un líquido muy extraño dentro, pero a quién le importa eso ahora.

Levi se sostuvo del cuello de Eren y enredó sus piernas alrededor de sus caderas. Gimió incómodo cuando la parte descubierta de su espalda tocó el frío cristal. Eren nunca le quitó la camisa, así que aún le colgaba de los brazos. Pronto el frío del cristal fue reemplazado por un fuego consumidor que arrebataba toda su cordura.

-¡S…sigue…ahí! Más. ¡Más profundo!- El sargento se sentía al borde del orgasmo, en esta posición su miembro era acariciado por el abdomen de Eren mientras se movía y ciertamente el chico ahora llegaba mucho más profundo, tocando su punto fuertemente con cada estocada. Si había un paraíso, ellos estaban en él.

-Shhhh….escuché a alguien ¡Ah!- Continuó con las embestidas rápidas y certeras. Eren gimió de puro placer cuando sintió a Levi apretarlo con más fuerza y contraer su interior mientras llegaba a un potente orgasmo, el mayor gimió el nombre de Eren repetidas veces y echó su cabeza hacia atrás antes de relajar cuanto pudo su cuerpo, pero Eren aún no terminaba.

-A usted….Ah….le gusta esto….mire cómo se vino de pensar que vendría alguien a vernos, pervertido.- Siguió embistiendo con más fuerza y mordió su cuello conteniendo su propio orgasmo lo más posible.

-¡Mocoso…degenerado! ¡Ah! - Jamás admitiría que comenzaba a disfrutar de estos encuentros tan excéntricos. A pesar de temblar y balancearse con los movimientos del chico, se quitó la camisa enredada en sus ojos, amaba ver el rostro de Eren llegar al orgasmo.


Hanji corría de nuevo, como nunca. Solo dos pasillos más y llegaba. Si hasta podía escuchar imposibles sonidos indecentes salir de la boca de Levi.

Solo su mente cochina, claro está. Porque eso no es posible ¿Verdad?


-Lo amo.- Eren besó los labios de Levi una vez más, aún dentro de él pero sereno después de haber eyaculado.

-Yo…yo .- Resopló y miró hacia otro lado.-Yo también te amo, Eren.-Susurró apenas audible. Justo como el chico prometió, su pierna descansó en todo momento, si hasta se olvidó del dolor.


Hanji podía ver la puerta de su cuarto y esto le dio fuerzas para correr todavía más rápido. Estaba cerrada, pero nada que un empujón no arreglara.

Así que colocó una mano delante mientras corría como gacela.

Hasta que sucedió.

Hanji esperaba muchas cosas, un Levi lesionado y más caliente que una hoguera no podría ir muy lejos, así que de montarse una escena, sería cerca.

Tal vez vería al hombre más fuerte de la humanidad dándose placer a sí mismo y morirse de vergüenza de saberse descubierto.

O incluso Eren siendo obligado a darle placer y entonces ambos morirían internamente al ser descubiertos.

"¡Cielos! ¡Erwin pagaría por enterarse de la primicia!"

Derribó la puerta, haciendo que se estrelle con la pared del frente y entró de golpe a la habitación oscura. Lo que vio allí la dejó….

DECEPCIONADA.

Y es que cómo no estarlo si encontró a Levi casi en el mismo lugar que lo dejó, solo que estaba sentado en el otro sillón de la habitación, con la camisa un poco desaliñada, eso sí. Pero solo estaba quejándose del calor infernal y del desorden, nada fuera de lo común. En cuanto a Eren, el chico solo estaba parado cerca del sargento como quien hace guardia, típico. Lo único que no estaba en su lugar era la compresa que antes Levi usó para colocarla sobre su torcedura, que estaba tirada en el olvido en un rincón que ni ella misma sabía que existía.

-Escandalosa- farfulló Levi.-¿Ahora piensas que el castillo es tuyo?- ¿Es que acaso Levi era eunuco?! Esa maldita droga debería tenerlo rogando por sexo, no convertirlo en vieja amargada y menopáusica.

-Hola señorita Hanji, terminó rápi….- Antes de que Eren terminara de hablar el sillón cerca de Levi se desplomó y vieron como el cristal del fondo se quebró. Hanji estaba sin palabras, con la mente en blanco del último shock, inmóvil.

-Oh lo siento Mayor, había cucarachas aquí.-Miró a Levi de reojo.- Parece que fui muy brusco.

"No puede ser."


Y bien, esperando que hayan disfrutado, me despido por ahora ¡Un abrazo!

Noticias:

-Me gustaría comunicarme con Rirenfujoshi, para responder un bellísimo review, pero como no tenía cuenta no he podido D: pero si de casualidad estás leyendo, pues me alegraría muchísimo, un besote y te tengo buenas noticias y haré un aparte para ti en mi próxima actualización.

-Todo el que quiera puede seguir sugiriendo lugares en sus reviews para hacer el lemon del capitulo siguiente.

-No anunciaré el próximo lugar, en verdad porque todavía no me decido. Pero este fic no tiene un fin específico, mientras sigan pidiendo lugares, por mi llegamos a los 30 capítulos.

-Para organizarme mejor y no quedar TAN MAL jejejejeje, haré una historia a la vez, terminaré por ahora "No soy una sirena", luego "Contrato equivocado" y de ahí lo que aparezca. Este fic lo actualizaré esporádicamente junto con los demás (es un poco más fácil porque no hay una "trama" muy específica ni nada), a parte de una que otra petición que reciba. Intentaré actualizar semanal o al menos cada dos semanas.

-Lo siento por los que no gustan de "No soy una sirena", pero ya le llegará el turno a los otros fics XD