"La supervivencia debe ser nuestro único fin."
1
El majestuoso tren partió de la estación dejando miles de vidas atrás, mientras se alejaba, Antha Onassis seguía la fila de niños de primero que se adentraba en el bosque rumbo al Lago Negro. Tonks se había despedido de ellos y se había marchado en un carruaje que, según veía Antha, era tirado por un caballo horrible. Luka le sujetaba la mano temblorosa y la arrastraba un poco mas rápido de lo que quería ir.
"Cuanto tiempo tenemos que quedarnos aquí, Luka." Pregunto tímidamente pero su novio solo le respondió alzando los hombros. Siguieron caminando mientras caía la noche sobre el bosque. "Luka debes contarme todo, lo harás." Demando mientras él la miraba con...lastima. "Luka no tengo una varita, ¿como supone que haga magia?", "Luka y como aprenderé todo eso... ". Pero no le contestaba. Hizo preguntas hasta que se cansó y se limito a caminar a su lado, con la mirada en el piso, intentando no caerse.
Antha no sabia como sentirse; había sido bombardeada con mucha información, que aunque llenaba algunos vacíos de su vida no era suficiente para no sentirse preocupada. ¿Para que la habían traído?, ¿Por que su Helena había decidido alejarla de ese mundo?. Cuando alzo la vista se maravillo con el paisaje, ante ellos, el Lago Negro se extendía como un espejo. Los chicos comenzaron a subir, de a cuatro, a las pequeñas canoas; se ubicaron con Hagrid y una niña que se veía demasiado pequeña para tener 11.
Hagrid no les dirigió la palabra en todo el trayecto; navegaron cogidos de la mano admirando el gran castillo que aumentaba de tamaño mientras se aceraban. Comenzó a llover cuando desembarcaban, entraron corriendo al castillo y esperaron con los demás niños en un hall al lado de unas escaleras. Hagrid desapareció cuando una imponente mujer, que se presento como la profesora McGonagall, jefa de la casa Gryffindor, apareció.
Ella los guió a través de el castillo hasta las puerta de algo llamado el Gran Comedor.
Mientras esperaban el momento propicio para entrar, Antha se percato de que la profesora los miraba expectante; Luka la observo con curiosidad, "Es una de ellas", le dijo en tono bajo, despacio y casi con devoción. MacGonagall, siendo una persona que muy pocas veces se impresionaba, abrio los ojos como si hubiese visto a la mismísima muerte. "si, ¿verdad?" le respondió con cautela, se acerco y le tendió una mano a Antha, "El placer es todo mio señorita."
En ese momento, Antha se sintió muchísimo mas extraña de lo que ya se sentía. Las puertas del comedor se abrieron y revelaron un espacio amplio, donde había largas mesas abarrotadas de niños en capas que hacían caso omiso al montón de pupilos que entraban.
2
Voldemort se rascaba la cabeza con sus afiladas uñas mientras miraba preocupado el pedazo de pergamino que tenia en la empolvada mesa. Sus mortifagos alistaban el campamento fuera de aquella mansión. Esa mansión.
Había dado ordenes de que nadie entrara, sin embargo, Bellatrix lo siguió cuando consiguieron abrir la puerta. Encontraron una misteriosa habitación al final de un oscuro corredor y aunque parecía ser un estudio, no tenia ni un solo libro. Él no necesitaba libros, tenia todo lo que necesitaba, o eso creía. Pero no debería ser tan sencillo. Bellatrix toco la puerta con tanta fuerza que el estudio se lleno de polvo, traía a rastras el cuerpo de un humano delgado. Voldemort lo levito hasta la silla y retiro parcialmente el encantamiento que lo inmovilizaba. El hombre intento soltarse pero fue prácticamente imposible. Miro con rabia al Señor Tenebroso y cerro los ojos.
"Necesitamos su cooperación señor Dumbledore, sera mejor que lo haga." Pero el hombre escupió a los zapatos de Voldemort y aunque no quería dañarlo, tanto, porque sabia que le seria mas útil si lo mantenía con vida y salud, lo hechizó con un crucio hasta que el hombre este se desmalló.
Aberforth Dumbledore, era el hermano menor de Albus Dumbledore, diferían mucho en muchas cosas, menos físicamente, tenia fama de no ser una persona inteligente pero había formado parte de la antigua Orden del Fenix por lo que tenia información valiosa que quizá nadie vivo tuviese ya. El señor oscuro se preguntaba si tal vez, a pesar de su mala relación, su hermano habría confiado tanto en el como para revelarle todo.
Antes de que despertara vertieron Veritaserum en una copa con agua y en otra un poco de Filtro de los Muertos. Voldemort se sentó frente al hombre y espero a que abriera los ojos. Aberforth ni siquiera lo miro, en cambio, poso sus ojos sobre las copas que estaban en el escritorio.
"Merlín, querido Aberforth, que sabes de esta casa, porque sabes perfectamente donde estamos, ¿verdad?."
3
El Gran Comedor estaba abarrotado de gente. Todos se saludaban como si no se hubiesen visto en años. Todos hablaban con un poco de temor. Y es que estaban totalmente aterrados por lo que vendría, pero ninguno sabia a ciencia cierta que tan horrible, doloroso y complicado seria.
Alice estaba sentada entre su marido y su primo, mirando a la nada. Theo abrazaba su mano con la suya, "¿No se suponía que este año no debían recibir niños nuevos?" pregunto a nadie cuando se abrieron las puertas del comedor, "Yo soy nueva, tendría que estar con ellos." respondió Alice mientras hacia el gesto de ponerse de pie, pero su marido la jalo de nuevo, "tu ya perteneces a Slytherin, querida.", dijo su primo.
Draco Malfoy miraba con curiosidad la mesa de Gryffindor. La comadreja y Hermione Granger estaban casi en opuestos extremos de la mesa. Uno tenia un parásito llamado Lavender Brown al lado y la otra estaba acompañada por Nathaniel Druetto, al que Draco había conocido en un viaje a Bulgaria y había vuelto a ver en tercer año, cuando vino acompañando a la otra conquista de la sangresucia, Viktor Krum. Miraba atentamente las acciones de Druetto cuando una extraña chica se le atravesó, estaba al final de la fila de niños de primer año que iban a ser seleccionados, era casi tan pelirroja como un weasel, blanca y alta, pero estaba jalando posesivamente a otro muchacho, casi de su edad. La fila avanzo hasta las escalinatas donde ya estaba el taburete con el sombrero. Antha estaba nerviosa. Fueron pasando los niños, hasta que la profesora McGonagall dijo su nombre. Luka le pego un pequeño empujón y solo en ese momento se dio cuenta del silencio que reinaba en el lugar. Todos la miraban. Subio los escalones y se sentó en la banca, no tenia el uniforme. Un escalofrió recorrió su espalda cuando la profesora le puso el sombrero, solo cerro los ojos. Pero el sombrero no hablo. No dijo nada.
La mayoría de alumnos miraba con extrañeza al sombrero, pero sabían que probablemente estaría hablando mentalmente con la niña. La cuestion era que Antha no escuchaba nada. Esperaron durante unos minutos hasta que el sombrero pronuncio "Gryffindor!" y la respectiva mesa aplaudió. Luka se sentó en el taburete luego de Antha, pero el sombrero no alcanzo a tocarle realmente la cabeza cuando proclamó lo mismo. Ella ingresaba a 6to y el a 7mo.
Los dos se sentaron al comienzo de la mesa, no hablaron con nadie y nadie les hablo. Luka miraba con aprensión a Antha y trataba de tranquilizarla apretándole la mano. En Slytherin hablaban jovialmente sobre lo que harían ahora que seria navidad, Alice miraba a la chica nueva y Theo la miraba a ella; misteriosamente, Hermione Granger no se había dado cuenta de la presencia de las otras dos, ni de nadie mas, a decir verdad, estaba intencionalmente distraída. Hasta que Dumbledore se levanto, alzo la voz y todos callaron.
"Quisiera recibirlos con tanta alegría como la que se merecen, pero no puedo ocultar mi preocupación, ya que ante los hechos actuales, este, sera un año un tanto complicado". Los susurros no se hicieron esperar y estallaron progresivamente. El director hizo callar a los alumnos y prosiguió.
'Ahora, como todo el mundo en esta habitación sabe, Lord Voldemort y sus seguidores andan sueltos de nuevo y están ganando fuerza.' El silencio se volvió más tenso mientras Dumbledore hablaba. Harry dirigió su mirada hacia Malfoy. Malfoy no estaba mirando a Dumbledore sino haciendo levitar su tenedor con su varita, como si las palabras del director no fueran merecedoras de su atención. 'No puedo poner suficiente énfasis en lo peligroso de la actual situación ni en cuánto cuidado hemos de tener cada uno de nosotros aquí, en Hogwarts, para asegurarnos de permanecer a salvo.
Las fortificaciones mágicas del castillo han sido reforzadas durante el verano, estamos protegidos de formas nuevas y más poderosas, pero debemos guardarnos escrupulosamente de la falta de cuidado por parte de cualquier estudiante o miembro del personal. Os urjo, por tanto, a acatar cualquier medida de seguridad que vuestros profesores pudieran imponeros, por muy molesta que os parezca, particularmente, en lo relativo a no estar fuera a deshora. Os imploro que, en caso de que notarais cualquier cosa extraña o sospechosa dentro o fuera del castillo, lo notifiquéis de manera inmediata a algún profesor. Confío en que os comportéis con la mayor consideración hacia vuestra seguridad y la de vuestros compañeros.[1] Dumbledore dio media vuelta y se sentó con un aspecto mas demacrado del que tenia cuando había comenzado a hablar.
La comida, como siempre, broto de los platos y el alumnado tuvo exactamente una hora para comer, se dirigieron a sus respectivas salas comunes, se acostaron, pero extrañamente, el sin sabor del discurso de bienvenida no dejo que nadie, salvo los pequeños, durmiesen.
1. Harry Potter y el Principe Mestizo. JKRowling
