Epilogo:
El rey de Eversley no escatimó en amenazas e intimidaciones, pero al final fue sorprendentemente fácil convencerlo para que aceptara el matrimonio de Ginny con Harry. El apoyo incondicional de los tíos de Ginny fue de gran ayuda, como también su nacionalidad estadounidense.
El rey no estaba nada contento con la decisión de su hija, pero no era estúpido y sabía que se encontraría en una situación muy embarazosa ante su pueblo y ante el mundo si aquel compromiso se hacía público. Y eso sería lo que ocurriera si persistía en oponerse a la unión de Ginny y Harry.
El tío de Ginny así se lo había hecho saber, por si acaso a su cuñado le costaba entenderlo. Ginny se había limitado a exponer su caso y luego había mantenido la boca cerrada, dando a entender con su expresión que nada podría hacerla cambiar de idea. Su hermano pareció reconocer aquella obstinación, porque también le aconsejó a su padre que lo dejara estar.
Harry y el heredero al trono de Eversley acabaron siendo muy buenos amigos. Y, al ver cómo esa amistad complacía a su esposa, decidió que la complacería en todo lo posible. Al fin y al cabo, era lo que un hombre debía hacer por la mujer a la que amaría durante toda su vida.

Fin

nota: gracias a todos lo que leyeron este fanfic

proximamente nueva historia...

Bss