Otra vez he tardado, lo sé, y me disculpo, pero tras las sugerencias y mis ideas de que era lo que deseaba para el fic me he hecho mil y un ideas, y no sabía cómo estructurar nada.

En este episodio, yo creo que entraran en acción muchos personajes, no solo Sasuke, ni Karin, hay más que pueden darle algo a la historia. Además de que las cosas buenas aún faltan por llegar, necesitamos tapizar bien este camino para dar un buen SasuKarin.

Espero que les guste el episodio. A leer.


Capítulo 7

Ambas se miraron desconcertadas. Las dos con una ceja perfilada, y una interrogante en la cabeza que parecía ser tan grande, que era visible a la vista.

¿Qué había acabado de pasar?

Sí, las cosas habían sido raras, empezando con lo más extraordinario que era el hecho de que Sasuke se haya ido como alma que lleva el diablo, por razones que ya se presentaban demasiado sobresalientes, además de que tras eso Naruto hiciera una maratón, similar en busca del "Teme".

Siendo francos, Ino quiso partirse de la risa. Karin, su nueva amistad, y ya considerada entre una de las más allegadas, volvía ciertas cosas de su monótono vivir, en algo de distintos toques Konoha de verdad necesitaba gente nueva, y se alegraba del hecho de que eso haya sucedido.

Siempre supuso que algo interesante pasaría con ella. Ya que tras ir a ayudar a su padre, para sacar información a la susodicha ayudante de Orochimaru, al igual que integrante de Akatsuki y Taka, se sorprendió al notar que ella, estaba desgarbadamente echada en un sillón, pintándose la uñas. Sin miedo implicado en su persona, es más se le podía ver gritándoles a los del cuerpo de investigación que no se acerquen, porque le tapaban la luz.

Karin estaba ridículamente fresca, con Ibiki, hombre que ciertamente daba miedo por su simple presencia amenazadora. Se le acerco, intento sacar información de Sasuke, y ella empezó la charla con un "es un maldito patán". Cabe decir que se quedo impresionada por tal aseveración, mientras se secaba las uñas soplando sobre estas.

La chica de mechas rojizas, pidió una gaseosa – cosa que extrañamente le hicieron caso – le sirvió un vaso a la rubia, y después tomo de la botella lo demás del contenido, en un solo trago. Con una pose que en realidad le recordaba a Tsunade con una botella de sake. Empezó hablando de cómo la había tratado, siendo en principios un drama similar al cuento de "cenicienta", para al final ser la historia verdadera, pero con el final suscrito como cruel.

Al escuchar la versión de Karin de los hechos, se dio cuenta de una cosa. Sasuke ya no valía, para sus lágrimas, ella lo había querido de una forma infantil y quedo defraudada, y Karin quien dio más que una sonrisa por su causa acabó mal parada.

Un patán, si era cierto, Sasuke era un patán. Pero… la chica de mechas de fuego, jamás le había contado tal dato sobre Sasuke. ¿Por qué rayos el principito con cara de roca, salía en su búsqueda?

Una sonrisa se vislumbro por sus labios. Exagerar las cosas, también era algo que le iba bien a Ino. Si bien ella no tenía la facilidad de lágrima de Karin, ella podía volver una cosa diminuta en algo de mayor expansión. Porque si la joven chica no perteneciente a Konoha, salía con Neji no era precisamente en son de romance, detalle que había omitido, pero que bien al no decirlo tampoco había mentido.

Pero las sonrisas desaparecieron cuando la vio más pálida que antes, y esos ojos cuales gemas preciosas perdidos en el recorrido que vieron trazar al Uchiha. No lo había superado, debería de hacerlo, ya sus tiempos de esa edad de amores a primera vista, y actitud sumamente materialista se tenía que ir al diablo. Sasuke, no era, no es, ni sería ese príncipe que Sakura deseaba. Basta con los recuerdos ausentes de ese chico de doce años, y peor aún era tonto el pensar que él cambiara por ella, o por alguien.

Las reflexiones tuvieron que cesar, al darse cuenta de cierto detalle. Había peligro en lo que pronto sucedería. No sabía si este era para Karin, Neji, o el mismísimo Uchiha, peor que alguien no saldría bien parado era una obviedad. Salió corriendo, y sintió como Sakura le seguía, ya que muy intuitiva supuso a donde se dirigía.

Aunque claro, la joven Yamanaka no era ninguna suicida, primero iría por quien podría parar la situación, y después directo a la gran guerra que seguro se estaba efectuando.

-o-

Neji estaba en el suelo.

Sasuke tenía el ceño fruncido.

Y ella… ¡Oh mierdad! Esa mujer sí que daba miedo- parecía que pronto por sus cuencas de rojo flamante, saldría fuego. Naruto en ese preciso momento lo que hizo, fue lo más sabio. Lo cual fue, empujar al "Teme" para que él pague por sus crímenes, y no correr por el riesgo de ser torturado.

No sabía bien, qué rayos hizo Sasuke. Pero de cosa que estaba seguro que el hecho de que el genio Hyuuga esté en el suelo, y que esa chica esté tan cabreada que le hacía correr un escalofrío por la espalda, era solo culpa del único Uchiha ahora existente.

- ¿Qué te pasa estúpido? - Sí, eso fue lo primero que grito ella, tras voltearse por completo como en película de terror, y verle furiosa.

La reacción del azabache, no fue otra más que lo que normalmente haría como buen Uchiha. Lo cual fue: quedarse inmutable, viéndole serio, con el ceño levemente fruncido. Única respuesta – si es que así se le podría llamar – fue un "hmp". El tan común, y odiado monosílabo del "Teme".

Justamente esa palabrita – ni que mierda, así, no se le podría llamar – fue lo que hizo que ella se molestase más. Su chakra pareció emanar de una forma peligrosa, cosa que sabía porque el Kyuubi le menciono, que así de feo era cuando su madre estaba enojada. Y se crea o no, daba mucho miedo.

Se le hacía que pronto podría dar su pésame al Uchiha, o, mierda, si él reaccionaba la cosa iba a estar peligrosa para ella. En fin, lo que contaba era que pronto abría un funeral en Konoha. Uno demasiado vacío en realidad.

Pero ella, no le hizo nada, y solo volvió a bramar molesta:

- ¿Por qué lo has hecho? – pregunta dada, entre dolida, enfada, y furiosa

El Uchiha la vio, y fue en una centésima de segundo en que la misma incógnita bailo por sus ojos. Una que no salió de sus labios, pero que Naruto vio y se quedo pasmado, ante esa idea. El tan calculador azabache, había sido de lo más impulsivo. Cosa rara, ya que este solo reaccionaba de esa forma cuando…

- Yo no lo hice – se defendió. Con esa voz tan calmada de siempre, pero con ese toque altanero y pedante que arruinaba cada plática.

Y ambos, tanto Naruto como Karin, pusieron los ojos en blanco.

Cínico. Sí, eso mismo era.

- No soy idiota, y sé que tú lo has hecho – escupió molesta, sus ojos se alzaron molestos sobre el azabache, y él respondió a la mirada.

El estúpido drama seguiría, aunque nadie entendía porque no se buscaba una buena escusa, y fin del problema. Aunque claro, cosa que muy pocos sabían, es que Sasuke de saber mentir sabía, pero muy poco para la suerte de muchos. Y por ello esta sería una plática hacia ningún lugar, que solo terminaría en pelea.

- Yo no hice nada – insistió, mientras bramaba la frase molestó.

La chica pareció arrugar demasiado el entrecejo.

- Eres peor que Suigetsu – grito ella – un jodido maldito, que disfruta de malograrme la existencia.

Ante esa frase, Sasuke también pareció reaccionar un poco fuera de sus acordes normales. Como si de verdad le hubiera dolido lo exteriorizado.

- Yo no hice nada, que tendrá el enclenque de Hyuuga para desmayarse – acabó por decir, al mismo tiempo dando por terminado el tema. Puso ambas manos en los bolsillos, y se dio la vuelta listo para escaquearse del problema.

Pero ella no lo dejaría ir. No tras ver que hasta le arruinaba cosas que a él no le concernían. Además de que, le dolía saber que Neji acabó tirado por su culpa, además… si podía golpear a Sasuke, esta era una muy, pero muy buena oportunidad.

Camino hacia él. No, caminar es disminuir mucho las cosas, corrió tras de él, y lo agarro de rápidamente del cuello de la camiseta del Uchiha. Los ojos del azabache se abrieron tras la intromisión tan repentina, y ella alzo el puño listo para ser desenfundado contra su amigo.

Fue en ese momento en que se dio cuenta de la peculiaridad, de ese puño bien formado que quería ir contra la cara del Uchiha, que parecía no ver amenaza en lo que sucedería. Pero ese puño era como los que usaba Tsunade, y Sakura para romper piedras gigantes, edificios, o hasta el mismo suelo. Ya se daba a entender que Karin, si estaba siendo entrenada por la Hokage, y si Sasuke recibía el golpe, ya se perdía la vida de su mejor amigo.

- ¡Teme, te va a… - empezó a gritar, pero fue demasiado tarde.

Fue demasiado tarde, porque la chica pareció quedarse de un momento a otro totalmente quieta.

- ¿Qué puta estás haciendo? - bramo mientras su mirada se dirigía, al genio holgazán, que la miraba extrañado.

Ino pareció botar un suspiro de alivio, y Sakura veía todo con los ojos bien abiertos. Nadie entendía lo que estaba sucediendo, pero como la rubia había predicho, el paisaje no era exactamente agradable.

La mirada de Karin se desenfundo el Shikamaru, parecía querer matarlo con la mirada, y el chico le seguía viendo con el entrecejo arrugado. Y mientras el Uchiha se arreglaba el cuello, y se iba del lugar molesto. El logró farfullar:

- ¿Eres… Tayuya?

-o-

- Te dije, que era mi amiga – volvió a decir por enésima vez la de mechas doradas, y Shikamaru volvió a revolver los ojos y responder un "ya sé".

Sí, después de que Karin indignada le diga que esa chica no tenía nada que ver con ella. Aunque también admitió que tenían algo similar. Las cosas terminaron relativamente mejor.

Tuvieron que llevar a los barrios del clan Hyuuga, al usuario del Byakugan, y ahora todo el equipo 10, junto con la pelirroja, y las dos primas del susodicho, se encontraban en espera de que él despierte. Y no era tanto como si estuviesen preocupados – aunque sus primas, si estaban relativamente alarmadas – solo que Ino había querido enterarse de todo, y la pelirroja acato sin hacerse de rogar. Y la razón porque los varones ahora se encontraban en espera del par, era por el hecho de que Ino amenazo a Shikamaru de una pelea apocalíptica, y el flojo al encontrar a Chouji en el camino lo llevó a su calvario.

Ahora solo se escuchaban risas, y habladurías de parte del par de chicas, y unas intervenciones de Hanabi que parecía poco a poco acoplarse al par. Hinata se encontraba en un rincón escuchando, a veces formulando una sonrisa, o haciendo amague de preocupación o angustia, pero sin hacerse notar. El crujir de las papas fritas al ser masticadas y engullidas. A igual que como siempre, Shikamaru el más silencioso – junto con la tímida Hinata – se interesaba más por las esponjosas nubes que se anteponían en el cielo.

Lo que se escucho en la plática fue insultos al Uchiha, más insultos al Uchiha, y creo que la cosa iba vinculada a eso. Al menos en la boca de la nueva fulana que conocía, si aparecía Sasuke en la conversación, era para darle un apelativo mal sonante.

Al final tanto no se había equivocado. Ella era pelirroja como Karin, tenía una tez similar, eran un tanto similares físicamente, y eran similares de mal habladas – aunque hay que admitir que como Tayuya, no habría otra boca en el sexo femenino.

Su conversación de ser el típico, "será un minuto o dos" de Ino, a pasar de ser media hora, una hora, dos, el sol ya se iba, y ahora no tenía ni una maldita nube para distraerse. Debería irse, debería, no siquiera eso, debía y quería irse. Su madre le regañaría por llegar tarde, y su padre ni ayuda le daría, además de que esas charlas le eran tan aburridas.

Gran parte de las cosas le parecían aburridas. Pero esos cotilleos, se ganaban el primer lugar entre tantas otras cosas.

Pero no se iba, y algo le decía que seguiría ahí hasta que la rubia se dignase a marcharse. Las mujeres son muy… problemáticas, Ino a lo mejor se ganaba un estandarte en la reputación que tendrían estas, y justo ella era la que le gustaba. Con la que salía, y la única problemática que soportaría con estas cosas tan cansadoras.

Se le hizo que la visita sería eterna, ya que las voces parecían cada vez más animadas – sobre todo la de Ino – Hanabi ya se adentro del todo en la conversación tuteando a amabas chicas, y Hinata ya estaba dando sus opiniones a conocer, con ese tono vacilante y escurridizo. A la vez que Chouji se quejaba por no tener que comer.

Quien sabe hasta qué hora seguirían ahí, pero su salvación fue que el cuerpo antes inconsciente de Neji, se removió en la cama y despertó, sentándose de a poco. Karin cayó abruptamente y fue a verlo, y sus primas la imitaron. Y como ellos no eran muy allegados a Hyuuga se retiraron, en el preciso momento que el Hyuuga maquinalmente se levanto y dijo ir al baño.

Esa noche, la luna brillaba hermosa en el cielo.

Y ahí estaban, el equipo 10. El que empezó como el peor, y el ahora alabado como el que tuvo mejor desarrollo.

Ya las cosas habían cambiado, ya no iban los tres andando, con una Ino que les gritaba sin recato, un Chouji bonachón – como siempre – al que le resbalaban las reprimendas – excepto si le decían "gordo" – y un Shikamaru que todo el tiempo andaba bufando.

Ahora, claro Ino seguía dándoles sus sermones – hasta se extrañaría si no lo hiciese – el mismo chico tranquilo y rechoncho, y el mismo aburrido. Pero la gran diferencia es que ahora se respetaban, y querían mutuamente. Ya no caminaban tan alejados, Ino estaba tomada de la mano del Nara, y Chouji seguía hablando a la pareja.

Ino, y Shikamaru fueron por otro rumbo, y el más relleno se despidió de los dos. Y se perdió tras el camino empedrado.

- Tardaste mucho hablando – se atrevió a decir el Nara, y ella solo botó una risita.

Los ojos de la rubia centellaron con un sentimiento difícil de explicar. Y con una sonrisa en su precioso rostro, le dijo:

- No lo volveré a hacer, es que ocasiones como estas no pasan demasiado seguido.

Pero sabía que volvería a ocurrir, con esa pelirroja, con Sakura – como era típico – con Shizune, y hasta puede que con Temari, pero en condiciones un poco más ariscas. Aún así, un cierto sentimiento de confort se amotino en él. Ino había madurado en muchos aspectos estos últimos tiempos, y aunque su esencia jamás se perdería, la chica con cara de muñeca de colección, ya no era una niña. Sasuke al final quedo en su pasado, un amor de infancia recordado, pero al final descartado, y el hecho de que se alegrase de lo que pasaba con su amiga, y se atreva a insultar daba por hecho el fin de la faceta de fangirl. Y en ciertos aspectos eso le aliviaba.

Llegaron a la casa de Shikamaru, y tras abrir la puerta, ya se esperaba el regaño de Yoshino. Habían llegado tarde a la cena que preparo su madre, para saber bien de la chica con la cuál salía su único hijo; pero no era su culpa. Pero ni bien entró, en vez de una buena bronca, vio a su madre sonreír, e ir a saludar a Ino.

Se llevaban demasiado bien. Y cuando las vio, a las dos felices, con enormes sonrisas en los rostros. Entendió un poco a su padre. En verdad era bueno verlas sonreír.

-o-

"¿Por qué lo has hecho?"

No lo sabía, no tenía ni la puta idea. Pero él fue quien había ido a arruinar una cita entre Hyuga, y Karin. Y eso mismo era lo que no entendía.

Él no entendía el porqué de su actuar. No encontraba lógica alguna, pero lo había hecho.

"Estas celoso, ¿no, Teme?"

Eso no podía ser cierto. Era imposible.

¿Por qué tendría que tener celos? Ya tuvo a Karin a su disposición, además de que la descarto. Aunque claro, en esos tiempos la venganza, y su hermano eran lo más importante, siquiera él se contemplaba a sí mismo. Pero no ella, no la persona que le odiaba.

Simplemente inconcebible, imposible.

- Teme, yo creo que tenemos que hablar – farfullo el rubio, mientras se sentaba en sus cuclillas, y le miraba con la expresión más seria que podía.

El Uchiha solo frunció el entrecejo, y siguió puliendo una de las tantas armas que tenía dispersas en su cama, y que estaba dispuesto ese día a limpiar. Pero Naruto, como siempre, pareció querer seguir molestando.

- Las cosas no se pueden dar de esa forma, yo con Sakura- chan…

Sasuke puso en su velador, con brusquedad un kunai, y vio amenazante al rubio.

¿No se podía callar?

Porque él no quería nada con Karin, y Sakura, ni entraba en la conversación. Sakura era una, y Karin era otra .El actuar del rubio no le serviría de nada cuando se trataba de la pelirroja, además ni dio tan buenos frutos con la mechas rosáceas. Y por último, a él le importaba una mierda.

- Yo me comporto bien, por eso, debes ser menos… - frunció el ceño buscando una palabra. Ciertamente se veía gracioso.

- Naruto, no necesito consejos, ella no me interesa

Y Naruto le vio suspicaz. Si claro, hasta él que era muchas veces un atarantado en esas cosas se dio cuenta, y los demás ni que se diga. Sasuke se podría hacer al chulo, cuanto le dé la gana, pero ya no podía negar esta realidad que se amotino a la visión de muchos.

- No mientas – dijo el rubio mientras le señalaba, con un dedo acusador y los ojos entrecerrados.

El Uchiha revolvió los ojos. Justo él tenía que tener al más imprudente, metiche, y molestoso en la misma casa. Volvía a repetir, y como siempre con un tanto de odio cargado – no mucho, ella no se merecía todo su odio –; "Maldita Tsunade".

Era la culpa de la rubia que ahora tenga que vivir este calvario de preguntas, que por ahora no se veía lo suficiente capaz de responder.

- Déjame en paz Naruto – gruño, mientras con el trapo pasaba por otra de las armas.

- No puedes negarte que reaccionaste así cuando supiste que salía con Neji – hablo el Uzumaki, dando en el clavo, ya que Sasuke se tensó por un corto, pero perceptible instante – ¿ves?, te gusta

- No me gusta – contrarresto el otro

- Acéptalo Teme – insistió un tanto irritado

- No aceptare algo que no está sucediendo, usuratonkachi – habló molesto

- Mientras más rápido aceptes las cosas mejor te ira – volvió a decir, y los ojos del Uchiha se entrecerraron y le miraron todavía más molestos, por buena suerte en impoluto ónix.

- No siento nada

- ¡Teme!

- Dobe

Sí, se iban a golpear por una cosa así de idiota. Y las armas que estaban desperdigadas en esa cama, les daba la posibilidad de hacer una muy buena riña. Pero Naruto tomó un respiro, se calmo y Sasuke pareció perder interés en el asunto.

- Ella es bonita – sí, esa era su nueva táctica – tal vez, ella acepte…

- Ni lo pienses – y antes de que el rubio puede exteriorizar un "lo sabía" triunfante acabó por decir – ella es tu prima, me lo dijo Kabuto.

Naruto abrió grande los ojos, y pareció querer ahogarse con su propio aliento. Le vio sorprendido, y al final emulo una amplia sonrisa.

- No sabía que tenía una prima – sí, parecía un chiquillo al que le dan un juguete nuevo – estoy, tan, pero tan, feliz, ya sabía que se parecía un poco a mi madre, aunque da miedo, pero…

Por fin paz, pensó el azabache, pero le volvió a ver el suspicaz rubio, con esos ojitos azules.

- Acéptalo, soy tu amigo – volvió a intentar – no creo que hubieras reaccionado igual con Sakura, ni con nadie, ¿Por qué lo has hecho?

Eso mismo se preguntaba. ¿Por qué Karin?, ¿Qué tenía ella que hizo que pasase eso? Estaba hostigado con sus propias preguntas como para que el rubio venga con otras. Si él no lo sabía, no podía decirlo eso era lo obvio.

- ¿Qué te pasa con ella? – acabó por decir, un poco rendido de tantas preguntas y ninguna respuesta válida de parte de su amigo.

Sasuke movió la cabeza negativamente, y dijo:

- No lo sé

Eso era un buen avance, pero antes de poder meter más preguntas, y por fin una respuesta, la puerta sonó con ímpetu. No dejaba de sonar, tanto así que parecía que la iban a tirar al poco tiempo. En fin rendido el portador de Kyuubi, fue a la puerta – tras darse cuenta que el pelinegro, nunca iría a abrir – y al abrir la puerta abrió los ojos de forma desmedida.

No le dio tiempo para hablar, lo botaron a un lado, y sin pedir permiso entraron dentro.

Sasuke seguía limpiando las armas, pero cuando escucho el grito – que era de esos fuertes, marca Naruto – que decía "no puedes entrar así a mi casa", en la idea del Uchiha, Kiba tuvo otra disputa con el rubio, por "x" o "z" razón – cosa común – y ahora estaba de intruso, pero cuando oyó el "Neji, ¿A dónde crees que vas?" se dio cuenta de a qué venía el lío. Y por un descuido, el kunai, cortó su piel que empezó a sangrar.

Vio su mano, e instintivamente, puso la herida en su boca. Cuando lo vio, ahí estaba el genio Hyuuga, desarreglado, despeinado, y sus ojos más fieros que de lo común. No le tenía miedo, pero sabía que no podía volver a lastimarlo, podría tener serios problemas con la Hokage. Pero no pensó que lo primero que diría el Hyuga fuera:

- Uchiha, tenemos que hablar.


A este episodio le metí muchos personajes, ¿no?

Bueno, no sé qué tal quedo. Como dije quiero variedad, además de que deseo realizar de buena forma la historia, sin mucho Ooc, por eso si lo cometo díganmelo. No lo dije en un principio, pero el anterior episodio tuve una buena cantidad de reviews, les agradezco demasiado, no saben como de feliz me pongo al saber que mi trabajo es reconocido.

Espero que este episodio no les haya decepcionado, por no haber tenido una amena charla entre Sasuke y Karin, pero eso viene después, las cosas tienen que ir poco a poco. Por favor dejen reviews, como saben se necesitan para la publicación de la historia, y creo que ya no tengo más que decir.

Me despido, adiós.